martes, 16 de agosto de 2016

Las dudosas virtudes de la propaganda: «Tierra y Libertad» de Ken Loach

Gilles Dauvé, 2014

Tierra y Libertad tiene una gran reputación en ámbitos militantes. El propósito de este material no es el de cuestionar esa reputación desde el punto de vista de un crítico de cine: el objetivo en este caso serán las cuestiones políticas y teóricas.

Tampoco nos centraremos en las cuestiones estéticas. Algunos favorecerán la ambigüedad en el arte, alejándose de novelas con un mensaje, creyendo que es con nobles sentimientos que la mala literatura se escribe (y probablemente la mala teoría también). Otros despreciarán el “arte por el arte”, y preferirán la ficción que relate hechos sociales sin tener grandes pretensiones.

No entraremos en esos debates. Esto es sólo sobre Tierra y Libertad, no sobre la filmografía de Ken Loach ni sobre sus posiciones políticas.

Primero, un breve resumen para aquellos que puedan no haber visto la película (estrenada en 1995).

Casi toda la narrativa es un racconto. Una joven mujer descubre el pasado de su recientemente muerto abuelo, David. En la década del 30, David, un joven trabajador, y miembro del Partido Comunista de Inglaterra, va a España a luchar contra Franco. Aunque originalmente su intención era integrar las Brigadas Internacionales, termina encontrándose en una pobremente equipada milicia del POUM en el frente de Aragón, junto a hombres y mujeres, voluntarios de toda Europa. Una de ellas es Blanca, una ardiente defensora del POUM. David se siente atraído hacia ella.

Cuando resulta herido, David va a Barcelona, donde se une a las Brigadas Internacionales. En mayo del 37, cuando el Estado republicano, apoyado por los stalinistas finalmente recupera el control de la ciudad y se libra de los elementos radicales, David primero toma el lado de las fuerzas gubernamentales, hasta que eventualmente rompe el carnet del partido y vuelve a su vieja compañía.

La milicia del POUM, mientras tanto, está en graves situaciones. Las Brigadas Internacionales primero le niegan cualquier apoyo militar, para luego forzar a que se desbanden (el POUM había sido prohibido acusado de agente del fascismo). En la lucha entre estas, Blanca es muerta a balazos.

Volviendo al presente en Inglaterra, en el funeral de David, vemos a sus viejos camaradas de armas en España. La película termina con un saludo con el puño en alto.

Como mostramos en este resumen, la película desarrolla eventos de gran importancia histórica pocas veces vistos en pantalla. Casos similares, como el film de Sam Wood, Por quién suenan las campanas, hecho en 1943 cuando Rusia y Estados Unidos luchaban juntos frente a Hitler, presentó al campo antifascista como un frente unido, en sintonía con la novela de Hemingway que inspiró la película. La temática de Tierra y Libertad es una que raramente se trata en el cine.

El problema es que, en vez de problematizar e instar al debate crítico sobre esos eventos, los narra de una manera en la cual fuerza conclusiones sobre nosotros como si fueran autoevidentes, y en última instancia evade el debate político.

Esto no quiere decir que el film carezca de debate. Todo lo contrario. Una de las escenas más largas (12 minutos) de la película, y una de las más importantes, según Loach mismo, describe una discusión sobre la colectivización de la producción en un pueblo liberado por la milicia del POUM. ¿Debe la colectivización darse inmediatamente o no? Un estadounidense argumenta que la guerra contra Franco debe ser prioritaria, y recomienda a los pobladores que no tomen medidas radicales que impidan que las democracias capitalistas apoyen a la República en su esfuerzo antifascista. En cambio, un voluntario alemán propone que la guerra y la revolución deben ir de la mano. La reunión eventualmente se decanta por la colectivización.
Esta escena está claramente en el núcleo de la cuestión.

Mirar un film, sin embargo, es diferente a leer y elegir posiciones políticas sobre papel. El observador se enfrenta a una pantalla: los personajes actúan en una sucesión de escenas, y la forma en la que cada escena toma relevancia depende de qué ha sido mostrado antes y después al espectador. En este caso, la discusión “guerra versus revolución” o “guerra más revolución” tiene sentido solo en relación con la totalidad de la trama, y especialmente con la escena donde el conflicto entre la milicia y el ejército regular explota en violencia y sangre. Ciertamente, la oposición entre esos dos grupos es central para la película: por ende, la impresión y el recuerdo que nos queda proviene directamente de la manera en la que son caracterizados.

Por un lado, la milicia del POUM se nos muestra como llena de vida y cálida. Una unión fraterna, donde cada miliciano tiene y mantiene su personalidad. También las milicianas, ya que no es una milicia excluyentemente masculina. Blanca no es solo bonita, cumple una función importante, política y emocionalmente. Por el contrario, en Por quién suenan las campanas, el personaje principal femenino, María, es una víctima, no una protagonista activa. Por el otro lado, el ejercito republicano, ahora “profesional”, es caracterizado como una masa de brutales y no diferenciables uniformados. Entre sus oficiales, observamos al americano que veíamos argumentar contra la colectivización.

Como todo el drama está visto (y narrado) desde los ojos de un buen muchacho, somos llevados a identificarnos con un grupo (el grupo al que este muchacho pertenece), y contra el otro: un poco debido a lo que estos grupos representan y mucho más debido a como lucen.

Imaginémonos un film soviético antitrotskista hecho a fines de los 30 (los stalinistas denunciaron al POUM como trotskista, lo cual no era: Trotsky fue abiertamente crítico hacia el involucramiento del POUM en el Frente Popular). Nos mostrarían por un lado a un pelotón de las Brigadas Internacionales donde socialistas, comunistas y demócratas pelearían como hermanos. Nos encariñaríamos con tres o cuatro de ellos, de diferentes países, con diversos pasados y personalidades, con algunos roces menores que se resolverían hacia el fin. Los veríamos peleando, cocinando y divirtiéndose. Gente decente y elocuente.

Del otro lado, se nos presentaría a una banda salvaje armada, incapaz de tener una conversación política coherente. Si el guionista se preocupara por la caracterización, nos mostraría a uno de ellos emborrachándose, a otro mirando el reloj que le robó a un burgués y a un tercero escapando con el dinero del grupo.

Con la misma lógica que en Tierra y Libertad, solo que de forma invertida, la historia nos sería contada desde las memorias de un joven e inocente trabajador. Hacia el principio tendría inclinaciones anarquistas pero, mientras la trama se va desarrollando, se convertiría gradualmente en amigo del camarada Stalin. En resumen, el primer grupo sería imbuido de lo que reconocemos como las virtudes de la humanidad, el segundo con los signos de la malicia. ¿Por quién sería llevado a simpatizar el espectador? Esto sería Tierra y Libertad invertida: Propaganda stalinista en lugar de antistalinista.

Lo malo de la propaganda no es solo que nos miente. Los propagandistas además nos mantienen pasivos: presumen que nos dan alimento para nuestro pensamiento, pero solo nos dan basura preprocesada.

La publicidad y la propaganda tienen mucho en común. Aunque la propaganda suele lucir pobre y cruda en comparación a las habilidades imaginativas de los spots publicitarios, los propagandistas usan técnicas similares. Un comercial de TV liga el producto que promociona con la imagen de algo que al potencial comprador se sabe de antemano que le gusta: un auto se mostrará junto a una familia feliz, comida para mascotas con un alegre gato jugando, una loción corporal con una modelo de pasarelas, etc. Funciona bajo el principio de la manipulación emocional. Asimismo, la propaganda nos da un signo positivo hacia lo que quiere que creamos, y uno negativo hacia lo que deberíamos rechazar. Esto es lo que la oposición milicia/ejército es en esencia en Tierra y Libertad: una confrontación entre los buenos y los malos.

En los 70, algunos críticos de cine atacaron a lo que denominaban ficción de izquierdas. Este género consistía en tomar prestados los códigos del cine mainstream para aplicarlos a otros de contenido antiburgués o antiestablishment. Como en los filmes detectivescos, el investigador iría desnudando la trama de un crimen, solo que esta vez el perpetrador sería un criminal social o político. El personaje principal, un buen hombre aunque con sus contradicciones, sería un periodista de investigación, un trabajador, un policía honesto, un “hombre de la calle”, haciendo lo mejor que puede contra los militares fascistas, un violador, policías racistas, un político corrupto o un patrón explotador. Como en una moderna moralidad (género teatral), los personajes personifican actitudes y grupos, y el protagonista principal representa a la humanidad (por ende a la audiencia) y actúa en su lugar. Mientras la trama se desarrolla, el héroe y el espectador desenmascaran la indecencia y la infamia de la sociedad actual. En ocasiones el film logra esto aun sin una búsqueda ni un héroe: la moral implícita de la historia es tan clara que no hay necesidad de corregir lo malo. 

Aquí hay dos buenos ejemplos:

Z (1969): en un país no especificado (aunque todos entendemos que se trata de Grecia), un obstinado juez da luz sobre el asesinato de un primer ministro de izquierda por oficiales del ejército. La confesión (1970): en 1952, un ministro del gobierno checo es arrestado bajo cargos falsos y obligado a confesar.

Ambas fueron dirigidas por Costa–Gavras e inspiradas en eventos reales (en La confesión está el juicio montado narrado luego por Artur London). Ambas fueron grandes éxitos comerciales y de crítica. Una atacaba a los fascistas, la otras a los stalinistas.

Pero, ¿cuánto clarificaron estas bien hechas películas acerca de la dictadura de los coroneles en Grecia entre 1967–1974 o sobre los regímenes burocráticos en Europa Oriental? Poco o nada, ya que el desarrollo histórico se reduce a una lucha entre héroes y villanos.

El lector objetará que Ken Loach dista mucho del mainstream Costa–Gavras: ¿no está su cine guiado por una perspectiva de clase? De acuerdo, pero hay mucho más que el análisis de clase. Las ideas que subyacen en un film, y más aún el punto político que trata de desarrollar, solo existen en relación a la forma en que su escritor o director nos la muestran. Siempre que el arte esté involucrado, la forma importa como mínimo igual que el contenido. Para entender integralmente la significancia histórica de Dickens o Zola, uno no puede contentarse solo con entender sus explicitas “ideologías”, también debemos interiorizarnos en la forma en que esos autores populares logran construir su apoyo y aprobación. ¿Cómo se relacionan con el lector? ¿Cuánto lo dejan situarse a sí mismo en la lectura? De hecho, autores como Zola o Dickens usan códigos y patrones que dejan muy poco espacio a una crítica distante y reflexiva. Lo que es claro en los libros se aplica aún más en las películas, ya que el cine apela más directamente a los sentimientos y emociones que otras formas de arte, puesto que su capacidad de manipulación es mayor.

Tierra y Libertad hace un gran uso de eso. Para enviar su mensaje a la audiencia, Ken Loach envía las señales adecuadas. Es cuidadoso al no presentarnos a un protagonista que entiende todo desde el principio. David va a España como un dedicado pero crédulo antifascista, con una creencia ingenua en el PC y la Unión Soviética. Es lo que millones de trabajadores en todo el mundo solían ser, ingenuos tal como quizás lo es el espectador promedio de la película. Solo paso a paso y tras dolorosas experiencias, incluyendo la perdida de la mujer que ama, podrá ver la verdad que nosotros los espectadores reconocemos gracias a él. España habrá sido una tierra de iniciación tanto para David, como al mismo tiempo para nosotros.

El problema es que nuestra conciencia no se genera al analizar y criticar diferentes opciones y posiciones. Ya que todo nos hace identificarnos con David, con sus sucesivas actitudes, sus dudas y sus certezas finales, se nos deja solo con una forma de pensar. Además, y como en muchas otras películas, el proceso por el cual empatizamos es más efectivo cuando nos podemos identificar con un individuo que dista de ser el prototipo de héroe de acción, que luce y actúa como tú y yo. El antihéroe es la forma más común de héroe de nuestros días, sea que prefieras a Loach o a George Lucas.

Algunos amigos me han dicho: «Tierra y Libertad puede tener sus debilidades, pero tiene el considerable mérito de mostrarnos los conflictos que existieron dentro del bando republicano, especialmente las revueltas de mayo del 37, en un film destinado a una audiencia masiva: por ende, ayuda a clarificar históricamente e incita al observador a aprender más por sí mismo». Este argumento esta errado por una serie de razones.

Primero, hacer conocer los eventos de mayo de 37 tiene una diferente significancia en 1937 que 70 años luego. Orwell, cuya experiencia en España fue similar a la de David, tuvo una gran dificultad para ver su libro Homenaje a Cataluña publicado. Algunas de las 1500 copias publicadas en 1938 todavía no habían sido vendidas cuando una segunda edición salió en 1951. Cuando Orwell murió en 1950, solo había una sola traducción (en italiano). La edición americana apareció solo en 1952, la francesa en 1955. Desde entonces, el libro se ha convertido en parte del trasfondo cultural de gran parte de las personas políticamente involucradas o educadas de occidente. Solo el seguidor de Ken Loach puede tener conocimiento previo de las luchas “intestinas” o “fratricidas” entre stalinistas y anarquistas durante la guerra civil. Es cuando menos dudoso que el film esclarezca algo al espectador promedio. A él se le muestra un conflicto entre protagonistas que permanecen extraños. POUM, CNT, trotskistas, comunistas, ¿Qué significa todo eso? Y ¿Qué diferencia hay entre comunistas y stalinistas? Todo lo que el espectador recordará es que los derrotados (POUM y anarquistas) tenían la razón pero que eso no fue suficiente para hacer algo con ella, y que los stalinistas ganaron… hasta que Franco ganó. Afortunadamente la historia ya pasó de página: el totalitarismo ya terminó, en sus versiones fascistas y stalinistas. Franco está muerto y también lo está la URSS (una vez más y en relación a la diferencia entre comunismo y stalinismo, continua la confusión, el stalinismo se muestra simplemente como una mezcla de autoritarismo, militarismo, decepción y mentiras). Las escenas de lucha callejera de mayo del 37 tampoco nos aportarán mucho.

En segundo lugar, ¿Qué es lo que podemos entender al identificarnos con una forma de bien frente a una del mal? Si tomamos la lección seriamente, debemos prepararnos para pelear (incluso en una guerra) contra un enemigo caracterizado como un villano absoluto, contra quien cualquier medio, aún aquellos que suelen verse como inaceptables, como la tortura o los asesinatos extrajudiciales, aparecerían como un mal menor. Cuando lidiamos con aquellos que hacen volar a inocentes en una estación del subterráneo, todo parece permitido. «Un terrorista es alguien que tiene una bomba pero no una fuerza aérea», escribía William Blum. Ken Loach ciertamente no apoya la “Guerra contra el terrorismo”, pero la lógica binaria de Tierra y Libertad es compatible con cualquier versión de malmenorismo.

Tercero y más importante, el film elude las cuestiones políticas importantes de la guerra en España:
Básicamente, para la Izquierda comunista (principalmente para la “italiana” pero también para la “germano–holandesa”) desde el momento en que los proletarios aceptaron combatir al fascismo bajo el liderazgo del estado democrático, estaban perdidos de dos formas distintas, primero perderían las victorias y reivindicaciones que habían obtenido de la burguesía hasta el momento, y luego perderían la batalla militar antifascista. La posición de la izquierda comunista fue y continúa siendo la de una pequeñísima minoría.

Sin embargo, si uno no toma esta posición, si uno cree que Franco solo podría ser destruido por la acción de una fuerza armada efectiva, apoyada por todas las tendencias democráticas de la población, incluyendo a la burguesía, entonces ¿quién está en lo correcto? ¿La pequeña milicia del POUM cuya única fuerza se deriva de su experiencia proletaria y su actividad insurgente? ¿O una fuerte y estructurada maquinaria militar, popular y moderna al mismo tiempo, que no tiene miedo de hacer uso de la disciplina, ni de incorporar oficiales conservadores siempre y cuando luchen por la república contra el fascismo?

Tierra y Libertad no se posiciona respecto a esa cuestión. De hecho no se posiciona en prácticamente nada, solo nos hace sentir empatía por la gente común frente a los poderosos. No esta mal… pero no hace nada por expandir nuestra conciencia.

Este no es el lugar para proponer otra versión de la historia. Digamos solamente que en 1937, cuando la contrarrevolución prevaleció en todo el mundo, incluyendo en España, buscar una forma revolucionaria de luchar contra el fascismo era como intentar cuadrar el círculo. La victoria del ejército regular contra las milicias, y finalmente su derrota contra Franco, eran inevitables. Como escribió Orwell unos años después:
«Las milicias del gobierno español durante los primeros seis meses de la guerra —el primer año en Cataluña— eran un ejército genuinamente democrático, pero eran un tipo primitivo de ejército, solo capaz de acciones defensivas (…). Pero si se quiere eficacia militar en el sentido tradicional, no hay forma de escapar del soldado profesional, y mientras que el soldado profesional este en control, él se encargara de que el ejército no sea democratizado. Y lo que es verdad entre las fuerzas armadas también lo es de la nación como un todo: cada aumento de la fuerza de la maquinaria militar significa más poder para las fuerzas de la reacción» (Democracia en el ejército británico, septiembre de 1939)

Un ejército democrático no es a lo que apuntamos. Además, las milicias no eran tan “primitivas” como Orwell sugiere. Cualquiera sea el caso, el film de Ken Loach ni acuerda ni desacuerda. Esquiva el asunto. El problema de Tierra y Libertad es que nos deja con la impresión de que más allá de las condiciones de la época (con un estado burgués con las riendas del poder), las milicias como la que caracteriza el film pudieran haber resistido contra Franco.

Tierra y Libertad no es criticable porque sea un film con un mensaje, sino porque pretende educarnos mientras nos entretiene con verdades masticadas. Su hilo narrativo no es tan diferente de la típica producción de Hollywood con sus buenos chicos, sus loquillos, su muchacho honesto que entra en la adultez, pierde la inocencia y un poco el rumbo hasta que vuelve a la senda correcta. Todas estas características de la ficción mainstream se encuentran en Tierra y Libertad, sin olvidar a la inteligente y bella chica que muere por el héroe: la muerte trágica de Blanca es el paso final en la ruptura de David con el stalinismo. El film piensa por nosotros. Nos muestran a un héroe positivo que sirve de ejemplo para nuestra propia conducta. David aprende su lección duramente en 1937, la narración de su toma gradual de conciencia, su pérdida de ilusiones acerca del PC, nos instruirá 60 u 80 años después. Todo se nos muestra a través de los ojos de David, cualquier otra ventana a la realidad está cerrada para nosotros. David se enfrenta a una sucesión de elecciones que son de hecho impuestas sobre él, y estamos atados a suscribir a sus (forzadas) decisiones ya que cada miembro de la audiencia se identifica con él. De hecho, ese es exactamente el propósito de focalizar todo en un héroe positivo (un observador crítico debería de rechazar el film en su totalidad, así como un fanático stalinista… pero estas son especies en extinción). En lugar de tomar control de su comprensión, el espectador se ve empujado a permanecer pasivo.

Aunque pueda ser interesante hacer un análisis de otros films de Ken Loach (incluyendo sus documentales), este texto no es sobre él en general, es tan solo una pequeña intromisión en la práctica de la propaganda. (Por ejemplo, si el método usado en Tierra y Libertad también puede ser visto en El viento que mueve la cebada (2006), no lo es así en Miradas y sonrisas (1979))

La autonomía —tanto individual como colectiva— no es claramente la llave para todo, pero es una condición necesaria en una lucha consistente para la emancipación humana. Por ende, no puede haber ninguna actividad de propaganda “útil”. La autoempoderación es incompatible con el control de las emociones, los héroes positivos, los modelos a seguir, y las conclusiones inducidas. Nada es obvio. La alienación no puede combatirse con medios alienados.


Original extraido de: http://www.troploin.fr/node/82

Traducido por la Biblioteca Ghiraldo (Argentina) para el ciclo: «A 80 años de la Revolución Social en España», realizado entre julio y agosto de 2016. En PDF

miércoles, 27 de julio de 2016

Video-panfleto: Lucha de clases en Oaxaca 2016

Breve balance sobre la actual situación agudizada a raíz de los sucesos en Nochixtlan Oaxaca.
¡Por la extensión y generalización de las luchas proletarias, no sólo en Oaxaca, sino en todo el mundo!
¡Por la autonomía de clase!
¡Contra el reformismo y contra todos los partidos políticos


Rojava: realidad y retórica

Traducido por A.K. y Agintea Hausten. Publicado originalmente en Troploin en febrero de 2015


Cuando la gente (N. del T.: ‘proletarios’ en la versión francesa resumida) toma sus problemas en sus propias manos para sobrevivir, se abre la posibilidad de un cambio social. Lo que ha estado ocurriendo en Rojava desde 2012 es un intento de cambio social, especialmente debido al rol que han jugado las mujeres.
Los kurdos están forzados a escribir su propia historia bajo condiciones en las que sólo pueden incidir en la vorágine de una guerra civil internacionalizada, una situación bastante alejada de un escenario ideal para la emancipación.

  • De la nación sin Estado a la construcción nacional
  • Autodefensa
  • La nación tiene un nuevo rostro
  • “La construcción de una nación democrática”
  • ¿Un pueblo sin clases?
  • ¿El poder para el pueblo?    
  • Mujeres armadas
  • Llamada a las armas
  • Radicalismo mainstream
  • ¿Qué critica al Estado?
  • Perspectivas

G.D. & T.L.

 
   

jueves, 23 de junio de 2016

[México] Comunicado de personas detenidas el 20/06/16

Este Lunes 20 de mayo, varixs compas en la Ciudad de México intentaron realizar una actividad en solidaridad con la gente que lucha en el Estado de Oaxaca, México, el resultado fue un operativo de decenas de granaderos y policía de la Ciudad de México que impidieron se realizara dicha actividad, acá les compartimos las palabras de lxs compas después de haber sido liberados lxs detenidxs… -Antagonismo-
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Ante la represión que se vive en el estado de Oaxaca por el asesinato de al menos siete compañeros, y ante el ejemplo de la digna resistencia del pueblo insurrecto; colectivos e individualidades anarquistas decidimos realizar una acción solidaria frente a la casa de representación del gobierno de Oaxaca en la Ciudad de México.

Como era de esperarse, hubo un fuerte operativo policiaco compuesto por granaderos, grupos fuerza-tarea (fuerzas especiales) y policías de transito, nos persiguieron durante varias cuadras tratando de encapsularnos. A la altura de circuito interior iniciaron las primeras detenciones, 9 compañerxs fueron llevadxs a la coordinación territorial MIH 3. Posteriormente continuó el encapsulamiento donde los esbirros de la policía del gobierno del DF amenazaron con violar y desaparecer a varias de nuestras compañeras, quienes también fueron golpeadas y agredidas sexualmente con tocamientos y amedrentamiento psicológico. El resto de compañerxs también fueron golpedxs en todo momento con escudos patadas, cascos y radios.

Al llegar a la esquina de Guadalquivir y Reforma ya no se nos permitió caminar, iniciaron los cateos e inclusive el robo de equipo fotográfico por parte de la fuerzas policiales. Todo lo anterior seguido de la detención de todxs quienes nos encontrábamos en este operativo policiaco para ser traslados a la CUH 5.

Después de unas horas, al ser puestxs en libertad, nos percatamos del robo de nuestras pertenencias y objetos de valor.

Pese a la represión, insistimos en nuestra firme decisión de seguir tomando las calles, seguir caminando con nuestros hermanxs libertarixs de Oaxaca, con su pueblo y con la rebeldía que enarbola esa y otras luchas.

Porque la solidaridad entre anarquistas no es sólo palabra escrita.

Fuego al orden patriarcal!!!
A diez años, les guste o no les guste, les cuadre o no les cuadre!!
Oaxaca siempre, siempre, siempre ingobernable!!!!
La lucha está en las calles!!!!!






[México] No hay lugar para la duda

Que los profes del magisterio dejen de ser carne de cañón de líderes serviles, cuantas muertes, cuantos golpes tendrá que aguantar, soportar, resistir,  la clase para darse cuenta que por nada y por nadie debemos negociar nuestra rabia y el hastió de trabajos y esta sobrevivencia inhumana.

La lucha y consignas de los profes del magisterio son reformistas, la educación actual no es un bien sino una mercancía donde se ahoga la humanidad de millones de niños y jóvenes en aras de la continuidad de la explotación, los derechos que quieren defender no son “nuestros derechos” son los suyos, todo actualmente gira en función de sus necesidades, no de las nuestras.

Sin embargo el arrojo, y la valentía con la que miles de profesores y gentes han salido a las calles desde el anuncio y puesta en marcha de la reforma educativa en México son indudablemente revolucionarias, no nos hace falta más odio, mas coraje, mas frustración, nuestras vidas son un cumulo de toda esa mierda… ¿Qué porque millones de proletarios defienden sus míseros trabajos de profesores, mineros, enfermeras, etc., etc. en el mundo? Por qué tenemos el instinto guerrero de sobrevivencia, no queremos morir de hambre ni que nuestras familias perezcan por ello. Pero cuando arrojamos la piedra, el cohetón o la molotov contra el policía, los palacios de gobierno, las tiendas de burgueses, se nos olvida reflexionar el fin de nuestra acción aquí, en Francia o en Chile es lo mismo, queremos acabar con nuestra miseria, pero no hemos entendido cual es el objetivo… ¿De verdad solo queremos el paraíso democrático que nos ofrece el capitalismo? ¿De verdad solo queremos educación pública y gratuita y que nos mal paguen en los distintos trabajos por los que luchamos y queremos conservar? ¿En serio solo queremos esas limosnas y regresar maltrechos  por la noche a nuestras casas a ver tv?

¿Porque preferimos migajas si en otros tiempos los abuelos de la humanidad nos enseñaron a querer todo, a matar o morir pero por todo, por la vida, que esta mucho, mucho más allá que un trabajo en una escuela del estado, o en un sanatorio, o en una fábrica, porque querer solo eso si podemos y debemos heredar el mundo? El mundo para vivir, para disfrutar no para preocuparnos por sobrevivir en esta barbarie cotidiana tan ajena a la humanidad y tan cercana a sus desechos.

Estamos matándonos de tanto capitalismo.

Nuestras luchas están rotas, unos luchan por más y más trabajo asalariado, echándose la soga al cuello;  otras prefieren reivindicarse fanáticamente libres desde un género y rol impuesto por el propio sistema, sin criticar el hecho en sí del u , otros más gozan la ignorancia e infamia que da el prestigio de las mercancías de moda, otrxs repiten y repiten hasta el cansancio que la educación y la cultura salvaran a la humanidad… ¡Basura todo esto! Fragmentos hechizos de lo mismo que nos han metido poro a poro siempre…y no acaban.

¡¡Buscar el bienestar para todxs no es buscar la correa que mejor luzca en nuestros cuellos!!

Estamos que nos arde el corazón, estamos que reventamos de amor y odio y todavía algunos se atreven a señalar con sus dedos…

# Reflexiones dispersas, Región Mexicana
# Verano 2016

Extraído de: https://antagonismorp.wordpress.com/2016/05/26/no-hay-lugar-para-la-duda/ (nuevo sitio web de Antagonismo, México)

martes, 21 de junio de 2016

[México] Estalla la cólera en Oaxaca: ¡A extender la agitación y la guerra social!

    «Qué rabia se siente ver que ellos tienen las armas, que de este lado hay que correr porque los gases te nublan la vista, te llegan de frente y desde el aire dos helicópteros sobre ti, sobre todos; personas sacando cubetas con agua de las casas, colonos, madres, padres, jóvenes, niños dando batalla, uniendo coraje, no por la reforma, no por la sección XXII, sino por los muertos, por la pobreza, porque ya no alcanza pa´tragar y los precios se elevan como los helicópteros asesinos.»    (Testimonio de una proletaria en las barricadas de Oaxaca)

Mientras la burguesía acumula Capital, los explotados acumulamos rabia. El actual levantamiento en Oaxaca, donde nuevamente arden las barricadas, da completa muestra de que la lucha de clases sigue vigente; nosotros, proletarios, quienes a diario padecemos las miserables condiciones de supervivencia y explotación que nos impone la dictadura de la economía, somos también quienes a diario y en muchas formas, luchamos contra esta asquerosa realidad.

La creciente generalización de la lucha ha comenzado a romper ciertas barreras, prueba de ello es la adhesión de numerosos proletarios en apoyo a los bloqueos carreteros y la organización de la autodefensa en los territorios donde han incursionado los cuerpos represivos (que tienen como objetivo  restaurar la nauseabunda normalidad ciudadana). Los participes del conflicto no se reducen a unos maestros, estudiantes o padres de familia… todos ellos forman parte del mismo sujeto histórico de la lucha de clases: el proletariado; no a la ciudadanía ni a ninguna otra categoría socialdemócrata.

El germen de rebelión de nuestra clase debe expandirse, pues una lucha aislada es una lucha perdida; a su vez, ésta debe romper con todas las ilusiones democráticas. Nuestras necesidades no pueden resolverse con  mesas de diálogo, ni con firmas ni reformas. La furia de nuestra clase que se ha acumulado y se desborda, se está organizando y extendiendo, pero tendrá que superar sus limitaciones, luchar contra sus propias contradicciones y tomar cauces revolucionarios, de lo contrario quedará condenada una vez más al fracaso.

A lo largo de esta contienda, la fuerza militar y policial del capitalismo ha añadido más muertos, detenidos y desaparecidos en la lista del Estado;  así lo seguirá haciendo hasta que la paz social se imponga brutalmente sobre los oprimidos y estos se resignen a obedecer servilmente los designios de los poderosos. Ante la embestida represiva es evidente que la respuesta no es el pacifismo ni las marchas de brazos cruzados; es indispensable organizar la autodefensa y el ataque a los represores, gobernantes, diputados y carceleros. ¡Esta cruda realidad impuesta no admite ingenuidades compañeros! ¡Hay que tener claro que el Estado no va a castigar nunca a sus asesinos a sueldo ni a sus torturadores! ¡Bajo el sol negro del capitalismo sólo nos depara morir de hambre o bajo las balas de los gendarmes! ¡Temen a nuestra lucha y por eso en cada manifestación estarán presentes las tanquetas, los gases tóxicos y las balas de goma!

La raíz que sostiene toda las masacres reside en el dominio del capitalismo, por ello nuestras luchas deben estar encaminadas hacia su destrucción total, no hay reforma ni mejora posible. Por ello, la consigna no debe ser “la defensa de la educación” o de la “nación”; plegarse a los programas y consignas de la democracia nos lleva solamente a reforzar los fundamentos de esta sociedad de clases: el trabajo asalariado, la competencia y la dictadura del dinero sobre la vida humana.  Nuestra consigna debe ser la radicalización y comunión de nuestras luchas; éstas ya no pueden deambular más tiempo parceladas (en trabajadores por un lado y desempleados por el otro); además, es preciso romper los corrales de los ámbitos legales y jurídicos, el Estado es nuestro enemigo, no hay nada que mendigarle ni razón alguna para tratarle de igual a igual.

La lucha autónoma del proletariado contra el mundo de la mercancía es el único camino que nos conduce a la real emancipación. No desperdiciemos nuestras energías intentado conciliar intereses incompatibles, no hay pacto posible contra nuestro enemigo mortal. No derramemos nuestra sangre por “mejorar” el capitalismo, no hay nada positivo que pueda rescatarse de él, lo que está podrido desde adentro no tiene otro futuro que su extinción, así que contribuyamos a su aniquilación total, porque sólo superando y destruyendo lo que nos destruye podemos recuperar nuestra humanidad.

Entonces; que las llamas de las barricadas no se limiten a destituir a uno u otro sirviente del Estado-Capital, que nuestra lucha no se reduzca a echar abajo una u otra reforma, que nuestros combates no se empeñen en quitar uno u otro presidente.  Planteemos algo concorde a nuestros intereses históricos en esta guerra de clases mundial, es momento de emprender una sola batalla: clase contra clase, en donde ya no haya vuelta atrás.

¡Es hora de salir a la calle y que el miedo empiece a cambiar de bando!

¡Que la solidaridad no sea solo palabra escrita!

¡A propagar las tomas y ocupaciones de escuelas, centros de trabajo, transportes, calles, plazas y medios de comunicación burgueses!

¡Que se queme lo que se tenga que quemar!

# Algunos enrabiados, encolerizados, incontrolados y hartos de toda esta mierda. 
# México, 2016.

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miércoles, 25 de mayo de 2016

[artículo] La ofensiva de los Estudios de Género. Reflexiones sobre la cuestión queer

por Séverine Denieu, publicado en castellano por revista Cul de sac en su nro.3-4 titulado "Posmodernidad: de la crítica a la impostura" (2014) 

Introducción
I. La obsesión por los problemas de género y de la relación con la homosexualidad
II. El método intelectual de Judith Butler
III. Análisis de las soluciones supuestamente concretas propuestas por Butler y por algunas teóricas de la queer theory

[artículo] Contra la Teoría Queer (desde una perspectiva indígena)

por Nxu Zänä
En primera instancia deseo aclarar porqué el título especifica “Contra” sabiendo que suena agresivo, no puedo más que decir que el escrito dirá por sí solo que está dirigido a generar una crítica a la teoría queer, pues asumo como varias y varios de sus críticos que en un esfuerzo de generar un discurso y teoría alternativo más bien se convierte en un arma del sistema, de ahí la necesidad de escribir en contra de dicha teoría.

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[articulo] Fundamentos para una crítica del TAZ de Hakim Bey

por King mob

Acercarse a los textos de Hakim Bey reproduce una primera sonrisa de sarcasmo que se acaba transformando en carcajada; el misticismo de la poesía política que práctica en las Zonas Temporalmente Autónomas; y sus constructos ideales, nos remiten a las quimeras vanguardistas; su obra aparece tanto más lucida cuanto más enajenada es su lectura; ya que en algunos momentos todos querríamos poder hacer caso omiso de la inteligencia y darle la razón. El descubrimiento de la poesía política de vanguardia y la experimentación idealista colman de sensaciones estéticas sus textos; los cuales aparecen así como un ejercicio de literatura ¿experimental?, pero muy alejados de cualquier proyección o potencialidad teórico-crítica. Por ello leer a H. Bey es un más un acto estético, más o menos, excitante (en nuestro caso y como lectores inducidos, defraudante) que político.

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miércoles, 27 de enero de 2016

Por una red comunista antigestionaria

[nota: este texto fue escrito en el 2013]

Porque estamos enfrentándonos a los mismos límites y las mismas necesidades (dificultad de luchar, necesidad de hablar de táctica, necesidad de existir y tener expresión pública), proponemos constituir una Red.

No pretendemos destacar prácticas o formas de luchas específicas, sino de unir nuestras fuerzas: compartir recursos, compartir análisis e informaciones, hablar de estrategias locales, a una escala más amplia que la que existe actualmente, también en ámbitos más formales.

Por supuesto ya existen redes, muchas veces combinadas con funcionamientos locales, informales y afinitarios. Pero eso no nos satisface. Eso favorece mecanismos de cooptación y encierra a las personas en una interconexión confortable, limita las posibilidades de apertura… En resumen, eso favorece demasiado a excluir personas que no corresponden a un cierto modelo de militante, lo que es una contradicción bastante fuerte con nuestras posiciones!

Bueno, no decimos que se van a arreglar todos estos problemas por el solo hecho de constituir una Red; sin embargo esa formalización permite elaborar preguntas y tratar de responderlas de forma colectiva y con actos.

Si queremos formar esa Red, sería también para darle a nuestras propuestas la capacidad de tener existencia publica en una mayor escala.

No se trata en este texto de detallar la forma que va a tener la Red, porque eso no lo vamos a definir nosotros: será determinada de forma colectiva. Pero queremos explicar lo que afirmamos con « comunismo antigestionario » para proponer una base común.

Hace ya 6 años que el mundo se encuentra en crisis y ninguna perspectiva de recuperación del desarrollo económico se manifiesta. Si no es en la gesticulación de la prensa burguesa: digámoslo, no se va a parar.

De China a EE.UU., pasando por Medio Oriente, todos los continentes están afectados por esa crisis. Europa se queda en primera posición. El número de países cercanos a la quiebra aumenta cada año, con un movimiento sin fin de planes de ajustes estructurales siempre más brutales.
En ese juego de domino algunos pueden, cayendo, hacer mover el todo. Hoy, es el caso con Francia, quién posee varios bancos de los más importantes del mundo, uno de los principales mercados y la segunda economía de la zona euro… Y ya 5 millones de desempleados.

No podemos pronosticar los próximos episodios de la crisis, de la austeridad y sus consecuencias. Pero se puede afirmar con certeza que nuestra situación bajo el capitalismo solo puede empeorar. Podemos sin embargo anticipar algo de lo que nos va a tocar: intensificación de la crisis de alojamiento, aumento del desempleo, baja de los salarios directos e indirectos (baja de subsidios y pagos de jubilación), deterioro de las condicione de trabajo… Todo implicando el empeoramiento especifico de la situación de las mujeres proletarias, porque se encuentran aplastadas por el trabajo precario y porque una deterioración implica un aumento significante del trabajo doméstico. Solo hay que observar lo que sucede en España, Grecia, Italia, para ver todo esto; sería ilusorio creer que esa amplia deterioración de las condiciones de vida de los proletarios puede, igual que la nube de Tchernobyl, ser parada por las fronteras francesas.
Para resumir, no hay suficiente riqueza para todos. Para que la cantidad de capital siga valiendo algo, y quede rentable, siempre tiene que generar más plata. Eso significa que los capitalistas tienen que aumentar sus beneficios de forma permanente.

Aumentar los beneficios, eso puede querer significar para una empresa particular, innovar, encontrar nuevas técnicas de producción etc… Pero para la mayor parte de la economía, eso significa más que todo bajar los salarios, hacer que los proletarios siempre sean más pobres. No es un secreto, es que en un movimiento colectivo, jefes, gobiernos y empresas llaman eso « competitividad ».

Si nos cuesta cerrar el mes, los gobiernos, en cuanto a ellos, les cuesta cerrar su presupuesto. Una misma lógica funciona, en todos los casos consiste en aumentar la riqueza producida que llega al capital.
Pero eso genera problemas: para los gobiernos igual que para los proletarios, los presupuestos están en rojo. Parece siempre posible endeudarse para enfrentarse con los costos cotidianos. Y hace años que es el caso, y que el endeudamiento tanto público como privado explota.

Cuando los proletarios están en quiebra, se llevan sus bienes. Son expulsados de sus casas. Después, se venden los bienes y los bancos recuperan su plata. Cuando millones de proletarios están en quiebra, se llevan también sus bienes. Se los expulsa también de sus casas. Pero no hay nadie para comprarlas, y los bancos que prestaron plata arriesgan también quebrarse. Es lo que ha pasado en 2008, y en ese momento los gobiernos salvaron el sistema bancario mundial. Hoy, son los gobiernos mismos quienes se acercan de la quiebra. Detrás de ellos, no hay nada para garantir el sistema bancario, o garantir el valor de la plata.

Entonces los capitalistas se mueven, y van a buscar la plata donde está, al fundamento de toda riqueza producida: nosotros. Se trata de aplastar al proletario bajo el trabajo, todo pagando lo menos posible. De suprimir todas las Convenciones Colectivas. De despedir a todos para generar unos empleos, pero menos y con sus condiciones. Hacer trabajar a los proletarios gratis, desempleados y desempleadas.
Para nosotros, proletarios, eso se resume en carencia y penuria: carencia de alojamiento cuando miles de casas están vacías. Penuria de comida, cuando millones de productos comestibles están producidos y tirados. Penuria de plata sobre nuestras cuentas bancarias cuando la cantidad de plata que circula aumenta en demasía.

Pero eso no es suficiente, la recesión lleva con ella baja de ingreso del gobierno, entonces se genera mayor déficit y mayores ataques..

Hasta el momento que la plata arriesga ponerse en crisis, y donde queda una sola alternativa: defender ese sistema y manejarlo o destruirlo. En ese momento la situación puede cambiar, o hasta nuestro aplastamiento con una reorganización del capitalismo, o hasta la revolución comunista. En otra palabra: seguimos con la explotación o la destruimos.

Pero no se trata acá de mostrar una utopía lejana: queremos el comunismo, es decir un movimiento revolucionario que destruyera las cases, los géneros, el estado, el valor, la propiedad… La lista es larga de todas las mierdas que genera el capitalismo y que hay que destruir.

Pensemos que la dinámica de esa supresión, es la abolición de las clases y de los géneros. Estos dos movimientos necesitan funcionar a veces de forma separada porque la relación hombre/mujer es conflictiva. Queremos decir con « esos dos movimientos », de un lado la lucha de los proletarios para la abolición de las clases y, adentro del proletario, la lucha para la abolición de los géneros que implica la auto-organización de las mujeres entre ellas. Pero pensamos que esos dos movimientos serán un solo momento de la supresión general del capitalismo, y eso es una preocupación de todos y todas.

Frente a nosotros, está el capital y las necesidades de su gestión. Se trata de manejar el business, es decir miseria para casi todos. Todos los discursos gestionarías, que pretenden moralizar o  reformar el capitalismo, hasta a veces afirman querer destruirlo, se basan sobre el mismo principio: el mantenimiento, manejado de forma distinta, de las clases sociales y de los géneros.

Esos discursos gestionarías se desarrollan en varias escalas:
– La gestión de las cuestiones cotidianas o actuales: « el buen gobierno ». Las coaliciones rosas, verdes, azules, naranjas, al poder de Europa y más.
– La gestión alternativa: los distintos « populismos », los keynesianos, los soberanistas… La vuelta al drachma o a la lira italiana. El salario mínimo a 1500 euros o 10000 francos, o el discurso que opone el « banquero inmoral sin patria » al « buen patrón de al lado »….
La gestión alternativista, el mutualismo, las monedas alternativas, la autogestión de la miseria.
No se trata aquí de criticar las tácticas de sobrevivencia que consistan en compartir la miseria. Se trata de señalar que eso no constituye para nada una estrategia de salida del capitalismo. Al contrario, solo puede funcionar CON el capitalismo.

Encontrábamos, por ejemplo, esos tres niveles de gestión en Argentina, hace 10 años. Las empresas auto gestionadas han podido participar a la reactivación de la economía. Las monedas alternativas han sido aceptadas por el estado (entre otros usos para pagar impuestos), eso mismo en las manos de los keynesianos (peronistas, kirchneristas) quienes han terminado  por reembolsar al FMI. Cada uno encuentra su lugar a su escala, los diferentes niveles de gestión se articulan para ayudar al capitalismo desde la baja colectividad hasta la escala supranacional de las instituciones monetarias.

Se trata en todos los casos de manejar la penuria. Para eso, los proletarios hombres y mujeres tienen que volver a trabajar, en ocasiones gratis. Entre ellos, que las mujeres asumen más la carga de reproducción en el hogar. Esa carga se agranda con la crisis. Verse obligada a hacer 10 km más para hacer sus compras y pagar 20c menos por producto es uno de los ejemplos cotidianos de esa intensificación de la jornada de trabajo de las mujeres…

Si el capitalismo gano en Argentina gracias a la “buena gestion” y gracias a las redistribuciones supuestamente igualitarias, no quiere decir que siempre se salvara. Lo seguro es que siempre ganarà mientras nos quedemos con sus reglas de juego, o sea explotacion y gestion capitalista de la miseria y de la crisis.
Lo que podemos decir es que no puede ser positivo: manejar la crisis siempre consistirá en manejar la derrota y quién dice derrota dice muchas personas aplastadas. Somos demasiados para compartir lo que nos dejan. Entonces conviene ganar.

Es por todo esto que nos definimos como comunistas antigestionarios.

Esa postura viene de una adhesión, es decir que entra en juego otra cosa que el cálculo frio de nuestros intereses individuales: frente a las formas de salvarse de forma individual o colectiva, queremos salir todos juntos, y cuando decimos todos juntos, pensamos todos juntos.

En fin, pensamos que solo en la perspectiva de movimiento social de lucha contra la austeridad, las necesidades evocadas arriba se van a hacer sentir frente a los diferentes discursos y practicas gestionarías a las cuales estaremos enfrentados y que tendremos que combatir.

De momento vamos a desarrollar hasta aqui. Queda mucho por decir, escribir y hacer. Si se reconocen en estas bases que describimos, los invitamos a difundir este texto.

# Réseau Communiste Antigestionnaire

jueves, 7 de enero de 2016

[Radio] Memoria Proletaria / Lucha Armada en México, años 60 y 70

En este nuevo programa “Memoria Proletaria” se aborda la crítica hacia los grupos armados y su ideología que los arrastró al reformismo más clásico de la socialdemocracia, es decir la misma reivindicación democrática y progresista, pasando por la Liberación Nacional para poder desarrollar las tareas que la burguesía no era capaz de resolver. Ponemos sobre la mesa los balances de los cuales nuestra clase en su dinámica de lucha ya ha sacado lección a fuerza de sudor y sangre, para así seguir contribuyendo en esta tarea de reapropiación de la memoria de combate proletario y reforzar nuestra comunidad de lucha que hoy día (pese a lo limitado que aún se encuentra) se va orientando hacia el horizonte de la comunidad humana mundial. Hablamos de algunos ejemplos concretos como el asalto al cuartel en Ciudad Madera y los grupos guerrilleros en México en las décadas de los 60’s y 70’s.

Descarga (Click derecho y gurdar cómo)
Escuchar on-line

Más información sobre el programa…

# 6 de enero 2015, México

miércoles, 6 de enero de 2016

¡¿QUE FALTA DEMOCRACIA?! ¡ NO, rotundamente NO !

¡Siempre hemos tenido demasiada, por eso estamos como estamos!

¡Esa es la elemental respuesta proletaria en todas partes!

Con la democracia, como con el capitalismo, siempre nos proponen más de lo mismo. En efecto, nuestros enemigos siempre echan la culpa de nuestros males a la falta de democracia. Cuando tal diagnóstico ha sido efectuado, nosotros sabemos lo que viene: invasión militar, mucho milico y terror de Estado… para imponernos la tan cacareada democracia.

¡Es como cuando a Haití la invadieron los yanquis y los franceses para imponerle la democracia! Luego siguieron todos los otros países, grandes y chicos, en nombre de las Naciones Unidas, que de paso también le trajeron además de la democracia, el cólera…, cientos de miles de muertos…Y todavía siguen matando gente en las calles para darles todavía más democracia.

¡Cuántas veces dijeron que a Bolivia le faltaba democracia e hicieron golpe tras golpe de Estado, elecciones y circos…y siguen diciendo que le falta democracia!

Exactamente como con el capitalismo. Ya en el siglo XVI al XIX el zarismo había desarrollado el capital y, durante todo ese período, las luchas del proletariado contra el capitalismo y el Estado eran famosas en el mundo. Durante el último cuarto del siglo XIX, la bandera del socialismo revolucionario se fue imponiendo, como en otros países del mundo (México, Argentina, Francia, España…), como alternativa al capitalismo y al Estado. Fue entonces que se desarrolló contra eso la teoría contraria, la de la socialdemocracia que culpaba de todos los males no al capitalismo y la democracia, sino a la falta de capitalismo y a la falta de democracia sosteniendo que que había que realizar las "tareas democrático burguesas". Ese fue el papel de la socialdemocracia en todo el mundo, el canalizar la lucha del proletariado contra el capital, en una lucha para el desarrollo del capital y la democracia que estaban (decían) insuficientemente desarrolladas. En Rusia, ese fue el papel de las minorías y mayorías de la socialdemocracia, el canalizar la rabia proletaria, contra la explotación y la opresión, en la defensa del capital y sus tareas democráticas. Ese fue el papel del leninismo: mucho progreso del capital, mucho trabajo, mucho Estado, mucho desarrollo de las fuerzas productivas. Esas son las famosas tareas democrático burguesas que incluyeron, evidentemente, los millones de encerrados en los campos de concentración y el trabajo forzado.

¡No, no nos falta capitalismo! ¡Tampoco nos falta democracia!

¡La burguesía ya hizo todas las tareas democráticas que supuestamente debía hacer

y todas fueron en contra de nuestra clase!

¡Tenemos de más! ¡No soportamos más capital, no soportamos más democracia,

no soportamos más progreso, ni progresismos!

¡ABAJO EL CAPITAL Y TODA LA DEMOCRACIA! 

# por Grupo Comunista Internacionalista, revista Comunismo nro.65
# diciembre de 2015
http://gci-icg.org/spanish/comunismo.htm
 

martes, 5 de enero de 2016

[Audio] Rusia 1917: ¿Revolución o contrarrevolución?

Actividad en torno a exposiciones críticas y debate colectivo sobre el proceso ruso de 1917 ¿Revolución o contrarrevolución?:

¿Qué fue la revolución rusa, además de uno de los acontecimientos que forjaron el mundo moderno? ¿Qué fue la revolución de los soviets, y qué es lo que produjo? "Socialismo real, dictadura comunista, Estado obrero degenerado, capitalismo de Estado...". Con estos términos la política del último siglo ha querido entender ese proceso histórico, o bien impedir que se lo entienda. Lo que nos estamos preguntando es si esos términos permiten comprender el espíritu de aquel cataclismo social, la política que lo encauzó, la razón que hizo de él un mito y la ideología que lo sigue mistificando. A cien años de la revolución rusa, ¿sigue siendo ésta el "faro que guía la lucha por la emancipación social", o es en cambio una de las boyas que nos señalan lo lejos que aun estamos de nuestro objetivo?

Bibliografía recomendada (algunos de estos textos inspiraron algunas de las exposiciones. Todos se pueden descargar de internet):
Jacques Camatte
Community and Communism in Russia (1974)
Jean Barrot
Notas para un análisis de la revolución rusa (1968)
El renegado Kautsky y su discípulo Lenin (1973)
Grupos Obreros Autónomos
Notas para un análisis de la revolución rusa (1971)
Grupo Comunista Internacionalista
La contrarrevolución rusa y el desarrollo del capitalismo (2009)
Amadeo Bordiga
Lecciones de las contrarrevoluciones (1951)
Pierre Guillaume
Ideología y lucha de clases (1977)
Philippe Bourrinet
La izquierda comunista de Italia (1999)
Los Consejos Obreros en la teoría de la Izquierda Comunista holandesa y alemana (1990)
Victor Serge
El año 1 de la Revolución Rusa (1930)
Paul Mattick
Bolchevismo y stalinismo (1947)
Simon Pirani
The Russian Revolution in Retreat (2008)
Marcel van der Linden
Western Marxism and the. Soviet Union. A Survey of Critical Theories and Debates Since 1917 (2007)
Neil C Fernandez
Capitalism and Class Struggle in the USSR. A Marxist Theory (1997)

[Audio] La falsa dicotomia marxismo-anarquismo

La falsa dicotomía marxismo-anarquismo: La superación de la ideología en pos de una teoría para la práctica revolucionaria.


Éste foro-conversatorio nace de la necesidad de debate y esclarecimiento teórico para la práctica revolucionaria, teniendo claro que el ejercicio teórico no puede estar disociado de la práctica como actividad separada, sino que se enriquecen y corrigen mutuamente; no hay práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria, y viceversa.

Del análisis crítico de las que históricamente han sido las dos corrientes revolucionarias principales del proletariado, el anarquismo y el marxismo, nos planteamos la superación de lo que hay en ellos de ideológico (entendiendo que el concepto de ideología siempre tuvo un caracter peyorativo en Marx) para extraer de ahí una teoría para la práctica revolucionaria de acorde a nuestro estadio histórico para la superación del capitalismo (y con él también la superación de las clases, el Estado, el dinero, la mercancía, etc.). Ésta "extracción" no pretende ser conciliadora ni crear un híbrido de estas dos corrientes, cuya escisión ha resultado en la escisión histórica de la revolución proletaria, sino que analizarlas para extraer de ellas su "verdad" (como lo es el énfasis en la necesidad de la destrucción del Estado en el caso del anarquismo, o la crítica de la mercancía en el marxismo, a modo de ejemplo bastante superficial).

A modo de introducción, el conversatorio contará con la proyección del capítulo IV de La sociedad del espectáculo de Guy Debord, película sobre el libro del mismo nombre. Éste capítulo retoma el movimiento histórico precedente (siempre yendo de lo abstracto a lo concreto), como historia del movimiento revolucionario. Es una síntesis del fracaso de la revolución proletaria y de su retorno, y desemboca en la cuestión de la organización revolucionaria. (pueden ver el capítulo IV de La sociedad del espectáculo aquí youtuhJTuVaEKGPo?t=56m3.be/s)

Básicamente, la exposición se dividirá en dos partes:
-El marxismo sin crítica/abolición del Estado es siempre policial.
-El anarquismo sin materialismo es nihilismo

El texto sobre el que se basó la segunda parte de la exposición, titulado "Esbozo de la síntesis revolucionaria del futuro: más allá de la dicotomía marxismo/anarquismo", para quién le pueda interesar.

[Nuevo enlace] Rosetta Negra

«La crítica y la condena de la militancia es una tarea indispensable para la teoría revolucionaria; por lo que sólo se puede hacer desde el “punto de vista” de la revolución. Los ideólogos burgueses pueden tratar a los militantes como patoteros peligrosos o idealistas manipulados, y aconsejarles que ocupen su tiempo trabajando, o vacacionando en el Club Méditerranée; pero no pueden atacar a la militancia en profundidad, porque eso expondría la miseria de todas las actividades que permite la sociedad moderna. No tenemos la intención de ocultar nuestros prejuicios, nuestra crítica no van a ser “objetiva y válida desde todos los puntos de vista”.»
La militancia, estadio supremo de la alienación. 

Traducido por Rosetta Negra
https://sites.google.com/site/rosettanegra/

martes, 8 de diciembre de 2015

[Argentina] CARTA A LOS PROLETARIOS EN GRECIA

Hermanos y hermanas,
Durante fines del año 2001 y principios del año 2002, aquellos que vivimos bajo el control del Estado Argentino experimentamos una situación muy similar a la que viven hoy en día millones en Grecia. Para nosotros es difícil conversar con otros proletarios en nuestra región, ya que pese a que sólo ha pasado una decena de años, la memoria de la lucha vivida y las perspectivas que se abrieron parecen haberse extinguido... y eso nos desespera. Es indispensable evitar que se olviden las experiencias, que siempre estemos comenzando desde cero. Es por eso que queremos compartir algunas precisiones con ustedes, nuestros hermanos. Porque la crisis no tiene nada de griega ni de argentina, no hay soluciones nacionales frente a un problema global.

Descargar CARTA COMPLETA en PDF desde el sitio web de Cuadernos de negación

domingo, 29 de noviembre de 2015

[España] Renovación parlamentaria


Publicado en Voladura nro.0 (Septiembre 2015) Boletín contra el parlamentarismo, el apoyo crítico y el oportunismo. Por la autoorganización y la extensión de la lucha de clases.
Descargar Voladura nro.0 

Cómo cambiar algo para que todo siga igual

«Ha habido un intento de criminalización, de demonización, de situarnos como revolucionarios y radicales, cuando en realidad se está defendiendo el Estado.» Ada Colau, 20 minutos, 22/01/2015La Iglesia Católica y el Vaticano llegaron a tal momento de desprestigio y repulsión (corruptos, abusadores, protectores de tiranos...) que, para reflotar esas instituciones y seguir con el negocio del engaño, tuvieron que llamar a un nuevo papa, con un discurso populista y de defensa de los pobres. Con promesas de renovación y frases humanistas, el papa Francisco devolvió gran parte del crédito a la Iglesia y a los aduladores de Dios.

El parlamento y los políticos en general también han sufrido el mismo desprestigio y odio de las oprimidas en forma de agresiones, cánticos contrarios («Nadie nos representa», «Que se vayan todos»), cercos, abstención, que han esbozado el camino de la transformación social: «No sabemos bien por dónde pasa, pero estamos seguros de que no es por el parlamento, desde el cual sólo se puede gestionar la injusticia social y la miseria cotidiana». Para reflotar la imagen del parlamento y los partidos políticos, han aparecido personajes como Pablo Iglesias o Ada Colau. Nuevamente (la Iglesia’s nos la ha Colau) la receta vuelve a funcionar: una institución que empezaba a ser odiada por muchos vuelve a regenerarse poniéndose al servicio del capital, prometiendo cambios en el decorado para perpetuar los intereses de nuestros explotadores y defender toda la estructura de dominación y privilegios.

Pero el tiempo, amigas, pone a cada uno en su lugar, y los Francisco, Iglesias y Colau pronto tomarán el relevo a los Kirchner, Mujica, Evo y Correa, los apagafuegos que llegaron para calmar los ánimos tras el susto de las revueltas de inicios de siglo en América Latina.

Éstos quedaron delatados hace ya tiempo con sus medidas y discursos: José Mujica al condenar los saqueos y las ocupaciones de tierras que se produjeron en 2002 y al arrestar a compas anarquistas; el gobierno de Lugo, que organizó las matanzas de campesinos en Paraguay; los gobiernos del electricista Lula y de Dilma la guerrillera, que hicieron desaparecer a miles de personas desde 2007 hasta hoy solamente en Río de Janeiro; o la represión sangrienta de la huelga general de 2013 en la Bolivia de Morales, por poner sólo algunos ejemplos.

En un caso diferente pero similar, en Grecia, la subida de un nuevo gobierno alimentó una serie de deseos ingenuos y casi ridículos: el partido de la izquierda radical se alió con un partido de la derecha xenófoba nacionalista para formar un gobierno que no puede hacer otra cosa que aplicar un programa alternativo de austeridad, recortes, miseria, dentro o fuera del Euro, poco importa, pues el mercado financiero y el capital tienen siempre la última palabra en los planes de cada parlamento, de cada gobierno. Pensar que este nuevo gobierno es nuestro aliado es signo de impotencia no sólo práctica sino también teórica. Como muy bien aclararon las instituciones Europeas al primer ministro griego: «Los gobiernos cambian, pero el Estado mantiene su continuidad». El entramado de las estructuras del Estado y del capital siempre puede imponer su lógica a los gobiernos elegidos. ¿Nos pueden dar un ejemplo -¡uno!- en el que un nuevo gobierno de «izquierdas» consiguiera un cambio significativo en las relaciones sociales? En Grecia, el gobierno aplica políticas de austeridad con unas tintas humanitaristas que esta misma austeridad necesita para seguir adelante. Apoyar un Estado -¡sí, un Estado! no sólo un gobierno- porque empieza a montar comedores populares es renunciar a nuestra misma capacidad de recuperar lo que nos pertenece. Apoyar cualquier gobierno es renunciar a la fuerza de la calle, a la fuerza de la denuncia colectiva, que es la única matriz de acontecimientos de cambio verdadero, estructural, sustantivo. Basta ya de ingenuidad, basta ya de amnesia.

Repitiendo el esquema, Ada Colau, tras las marchas por la dignidad del 22 de marzo de 2014, condenó la violencia producida al final de la movilización. Poco después, presentaba Guanyem. La burguesía necesita un partido que mantenga el orden capitalista, le da igual de qué color ni que cambie algo del decorado de cartón piedra. Un partido que mantenga la paz social y que se encargue de reprimir a la disidencia y a cualquier movimiento que lo cuestione a quien representa y gestiona el Estado.

Esta vez, ese partido del orden, para que tenga más credibilidad y apoyo ciudadano, vende una alternativa que en realidad perpetúa el mundo tal y como es. De ahí que Podemos ya tenga, como en su día lo tuvo Evo Morales, el apoyo de sectores militares y empresariales.

«Que les votemos, nos dicen»

Estos personajes, que antes gritaban con nosotras en las plazas, han decidido que ahora sí, que ellos sí pueden representarnos en el parlamento, ese teatrillo montado para distraer al personal. Pero no les basta con eso. Además, pretenden hacernos creer que con cuatro roñosas reformas (o con cincuenta, para el caso es lo mismo) nuestra existencia en este mundo putrefacto va a cambiar. Y así, nos hablan de salario justo, cuando luchamos por suprimir el trabajo asalariado y la explotación; nos hablan de una banca ética, cuando luchamos por acabar con el dinero y los bancos; nos hablan de alquileres sociales, cuando luchamos para que no exista más propiedad privada; nos hablan de un capitalismo con rostro humano, cuando luchamos por destruir este sistema que nos aniquila.

Y aunque reconocen sin pudor que no son revolucionarios, pretenden hacernos creer que el cambio para una «nueva política» vamos a conseguirlo votándoles cada cuatro años. 

Basta de cuentos. Las explotadas sabemos bien que los parlamentos nunca han sig -nificado un cambio radical de este sistema. No lo fue en 1936 con el gobierno de la República ni con los ministros «anarquistas» [sic], y no lo será ahora con estos que aseguran no pertenecer a la «casta». Tampoco lo será con esos otros que pretenden, estar de día en el parlamento, sentados al lado y abrazando a nuestros represores y explotadores, legitimando y gestionando esa institución podrida, y por la noche par -ticipando en las manifestaciones que se enfrentan a él y a las medidas de austeridad que nos imponen.Es triste ver cómo compañeras que antes ocupaban edificios, escrachaban al enemigo o participaban en coordinadoras y manifestaciones, piensan votar al «mal menor», mientras van olvidando las consignas de la calle y asumen el discurso del poder esta -blecido: «¿Cómo queréis que suprimamos la policía y las unidades de antidisturbios? -se preguntaba una representante de En Comú-. ¿Quién se hará cargo de las bandas kosovares? ¿Pretendéis que esto sea el far west? Reformaremos la ley contra los des -ahucios, pero no defenderemos a aquellos listos que dejen de pagar el alquiler. No tenemos ninguna promesa espectacular, más que regenerar el sistema educativo y sanitario, que ya es mucho». Pero la realidad imperante de este sistema saca a la luz la naturaleza reformista de estos partidos y sus programas, que no plantean ni plantearán poner fin a la miseria sino perpetuarla.

# Octavilla repartida en la manifestación del 1º de mayo en Barcelona.
# CRIT. Comité Revolucionario Internacionalista Tansgresor

miércoles, 18 de noviembre de 2015

A propósito de los sucesos de Paris

“Los violentos y los prevaricadores, son responsables no sólo del mal que infligen a sus víctimas, sino también de aquel al que les inducen a continuación los agravios sufridos” 
(A. Manzoni, I promessi sposi)

Se podría sintetizar así, con las palabras del para nada revolucionario Manzoni, nuestra opinión sobre los trágicos sucesos de París.

Jóvenes nacidos y crecidos en las periferías que quizás hasta hace un par de años no habían leido las suras del Corán, que ahora están dispuestos a morir y hacer morir por un nuevo califato islámico.

El llamado “Fanatismo religioso” en sí explica nada. La explicación de una violencia furiosa y sin discriminación no se encuentra en el Cielo de las promesas sino en la Tierra de las humillaciones.

Desde 1991 las tropas occidentales (incluyendo aquellas italianas) han exportado su espléndida civilidad del diálogo y de la paz con el trueno de las bombas y las masacres. Una matanza como aquella de París, ha sido y es la realidad cotidiana en Iraq, Afghanistan, Palestina, Siria, Libano, Mali, Somalia... Aun no han pasado dos meses desde que en una plaza en Ankara, el mismo nùmero de personas muertas en París vio el final de sus vidas volar por los aires por una bomba puesta por el gobierno turco de Erdogan contra la oposición curda.

Basta comparar la reacción de las instituciones y media occidental con respecto a las dos masacres para evidenciar la hipocrecia de las lágrimas de Estado y del “somos todos franceses”. Es evidente que los muertos occidentales valen infinitamente más que todos los otros.

A parte del financiamento directo de la CIA a los grupos islámicos para destruir este o aquel gobierno, es la guerra permanente desencadenada del capitalismo para acaparrar los recursos energéticos y dividirse las zonas de influencia mundial. La condición objetiva que creó un escenario ideal para el ISIS. Las matanza de Gaza y de Falluja de por si han hecho la más potente propaganda anti occidental que se pueda imaginar.

Como decía alguien, es demasiado tarde para los discursos de los maestros de escuela declamadas a una humanidad donde tres cuartos se ahogan. La violencia no habíamos querido verla. Hicimos como si no pasara nada, porque era lejano. Sorprenderse ahora es una hipocrecía.

Estamos en guerra. “Nosotros les haremos lo que ustedes nos hacen en Siria” pareciera que fueron estas las palabras gritadas en el tiroteo al Bataclan.
La lógica del “somos todos franceses” es la que nutre la guerra global (también el ISIS). Reflexionemos. Si se considera legitimo bombardiar casas y hospitales en Irak, Afghanistan o en Siria con el pretexto de eliminar a este o aquel tirano local, ¿porqué no se debería considerar legítimo disparar sin criterio alguno a los franceces por las políticas imperialistas de Hollande y de las multinacionales para las que trabaja?
Si los atentadores de Paris son terroristas, ¿no son mucho más terroristas los militares de la OTAN?. ¿Es más cobarde hacerse explotar, o desenganchar bombas desde la comodidad de un avión?



Estamos en guerra. El estado de asedio declarado de Francia es el mismo que venía decretado en la Algeria colonial. Faltan sólo los campos de concentramiento. Militares con el pasamontañas están ya patrullando algunas ciudades italianas.
Non nos hagamos ilusiones. No existe control policial o militar que pueda protegernos del gesto más tremendo y más sencillo: disparar a la masa. Quien piensa que pueda canjear sus ya pocas libertades en cambio de la seguridad prometida del Estado, perderá las mismas y no obtendrá las segundas.

La guerra de la civilización contra la barbarie es una falsedad. Es más, quien está combatiendo activamente el ISIS sin la violencia indiscriminada hacia la población civil son los guerrilleros y guerrilleras kurdas. Pero estos quieren también auto organizar su territorio, sus recursos y su cultura, asi que sus bases vienen bombardeadas de Erdogan con el apoyo de todos los capitalistas del mundo.
Es mejor un Califato que la revolución social.

Quien quiere compactar un pueblo y las instituciones (“somos todos franceces”) da razón a la guerra global, osea al ISIS.
 
Demasiado tiempo hemos sido complices mudos.
Tiempo en el que millones de corazones se hincharon de odio.
Tiempo en el que nos transformamos todos en potenciales objetivos de Guerra

La senda a seguir es otra: Disociarse de las políticas de robo y de muerte llevadas a cabo en nuestro nombre; demostrar practicamente que Renzi, Hollande, Obama, Merkel, etc. no nos representan. Que los primeros responsables de una guerra que está volviendo al remitente son ellos. Ellos y toda la clase dominante.

¡Desertemos el frente occidental!

¡Ni guerra entre pueblos, ni paz entre clases!

¡Fuera la OTAN de Medioriente! 

# Trento (Italia), 17 de noviembre del 2015
# Anarquistas y antimilitaristas

martes, 17 de noviembre de 2015

El Estado Islámico

[Este artículo es un apéndice del libro Guerra social y telaraña imperialista en Siria de Proletarios Internacionalistas, noviembre de 2015]

Ante el avance catastrófico del capital que sufrimos los proletarios en todas partes y las luchas que de forma explosiva responden a esta situación aquí y allá, ante la negra perspectiva que se dibuja en el horizonte para los amos del mundo, incluso en los países donde la paz social sigue reinando, el capital siempre busca formas de impe-dir la contestación social y mantenerse a flote en mitad de la tormenta. En los últimos años el cuco islamista se presenta como una de las bazas por excelencia para alcanzar este objetivo.
Si en el pasado se sacó al proletariado de la pelea contra el capital con el cuco del fascismo, afirmando la polarización fascismo–antifascismo que llevará al proletariado a negarse y masacrarse en una de las carnicerías más grandes de la historia (la llama-da segunda guerra mundial), hoy el islamismo ocupa el lugar que en su día le correspondió al fascismo.1

Por un lado, el islamismo se pre-senta de forma ilusoria para muchos proletarios que revientan brutalmente bajo la dictadura del capital, como si fuera una alternativa al infierno que viven, por otro lado, otros muchos proletarios lo perciben como una terrible amenaza que hay que combatir, más incluso que el capitalismo. 

Como con el fascismo, se logra hacer creer que el islamismo es algo diferente, independiente o separado del capitalismo. En este escenario el capital oxigena sus células y se prepara para rejuvenecerse bañándose en los ríos de sangre emanados de los cuerpos de los explotados de todo el mundo.

Las campañas de difusión, orques-tadas por los medios y voceros del capital desde hace años, han conseguido darle al islamismo la importancia necesaria para presentarlo en ciertos lugares como el mal absoluto, en otros como una oposición a los gendarmes mundiales del capitalismo. Al–Qaeda primero y el Estado Islámico después representan las dos organizaciones más importantes del islamismo “ra-dical”. El protagonismo adquirido por este último a raíz de la contienda siria, nos vuelve a demostrar la necesidad de denunciar esta trampa de la burguesía, y exponer que todo lo que actualmente se denomina islamismo no es más que una ideología utilizada por fracciones del capital para pelear por el reparto del mundo, controlar a proletarios y hacer al mismo tiempo que se maten entre ellos. No es nuestra intención exponer aquí una crítica detallada del islamismo, sino subrayar esta función social que cumple en la actualidad esta ideología religiosa y en particular una de sus expresiones actuales, el EI (Estado Islámico).

Los orígenes del EI hay que rastrearlos en Irak y concretamente en la estrategia de ocupación del Estado de EEUU en 2004 en Irak que fomentó la baza religiosa para poder dividir al proletariado y controlar ese país, utilizando a la burguesía religiosa chiita. Precisamente ahí está el origen de la ola yihadista del Estado Islámico que busca canalizar la contraposición a esa burguesía religiosa que gobernaba Irak, reivindicando el exterminio de los chiitas de la faz de la tierra como método de liberación. Este accionar irá parejo de la ejecución de todo aquel que es señalado como hereje en las zonas suníes de Irak, junto con todas las brutalidades a las que someten a las mujeres.Mientras Israel, Arabia Saudí, sus protegidos y evidentemente EEUU se frotaban las manos con esta beligerancia, comenzará una campaña de voladuras sistemáticas de mezquitas chiitas en Irak que posteriormente se extenderá por todo el mundo. 

La principal organización que asumirá todo esto en un primer momento en Irak será Al–Qaeda, pero pronto pasó a denominarse Estado Islámico de Irak.Con el comienzo de la guerra en Siria esta organización iba a ganar protagonismo. Las dificultades de encuadramiento que en ese país surgían en las regiones del norte, ante todo en la región de Rojava, llevará a la fracción burguesa encabezada por EEUU, especialmente al Estado de Turquía, a impulsar al EI desde Irak porque Al–Nusra no era capaz de abrir las rutas de suministros del ELS a través de la región de Rojava. Rápidamente el EI se convertirá en una herramienta fundamental para reprimir al proletariado de ese país ante la situación causada tras el desgaste del ELS. 

El flujo de dólares de los saudíes y del propio EEUU les fortalece en todos los rincones del llamado entorno yihadista suní saliendo del ostracismo en el que se encontraban.Por esa época empieza hablarse del Estado Islámico de Irak y Levante como una «marca blanca» del ELS para hacer cierto trabajo sucio en esa región. Como decíamos su labor se centrará en las zonas del norte de Siria donde se concentraron una gran parte de los proletarios disidentes con la oposición burguesa a Assad. 

Esa región sufrirá el acoso de Al–Nusra, el Frente Islámico y el Estado Islámico de Irak y Levante en el verano de 2013 y 2014. Con el paso del tiempo el EI se irá haciendo un pequeño nombre en la historia del terror capitalista gracias a las acciones que realiza para aterrorizar a los proletarios, algunas de las más conocidas acontecerán en Rojava.

Se darán todo tipo de facilidades para el reclutamiento de miles de personas del Magreb y de Europa, que fueron a parar a las filas del Estado Islámico atraídos por el salario que ofrecía así como su propaganda antioccidental. En un prin-cipio se complementa en su tarea con Al–Nusra: mientras ésta última encuadra a los combatientes en siria que rompen con el ELS, el Estado Islámico recluta a combatientes extranjeros, muchos de ellos provenientes de Al–Nusra.

Pero no será hasta los sucesos de Irak en 2014 cuando el Estado Islámico se consolidará como un verdadero ejército insertado en Oriente Medio. En esa fecha el ejército iraquí se hunde en amplias zonas del país y algo menos de 15.000 combatientes del EI avanzan ante más de 250.000 soldados iraquíes que se niegan a ser carne de cañón y desertan en masa.

Con esa victoria y la reestructuración del EI con nuevas incorporaciones y con un mando único, se crea el fenómeno mediático de la apoteosis del hedonismo sádico. Internet se saturará de vídeos de esta organización decapitando en masa. Todo difundido profusamente y con una tupida red de propagandistas y captadores que envían nuevas remesas de soldados.

Desde ese momento, sintiéndose fuerte y con la cobertura del Estado de Turquía, el EI tratará de coger distancia de sus antiguos aliados y financiadores para asumir con cierta independencia sus actuaciones en Siria. Comenzará a concentrar centenares de tanques y blindados pesados, capturados sin gran esfuerzo en Irak, por las carreteras en dirección a Siria, aplastarán toda débil oposición del ELS, y se enfrentarán a tumba abierta con Al–Nusra. El mariscal Rommel jamás tuvo tantas facilidades para mover divisiones de tanques por desiertos y eriales sin un solo lugar donde esconderse. Más de doscientos tanques y blindados aparecerán en Kobane, sin contar la artillería pesada, para controlar la ciudad. Allí encontraremos uno de los momentos fundamentales para consolidar esta polarización interburguesa (islamismo–antiislamismo) a nivel internacional y arrastrar al proletariado al frentismo y a la guerra imperialista esgrimiendo la amenaza yihadista. Las políticas represivas se redoblarán contra el proletariado en todo el mundo bajo la cobertura yihadista, mientras el Estado Islámico avanzará por las zonas rurales sirias.

La histeria llega a tal punto que se clamará la intervención de la OTAN, el bombardeo de EEUU, para derrotar al EI. Como siempre la causa humanitaria será la bandera que lleven clavada en la punta los misiles occidentales que caigan sobre el suelo sirio. Lo que pocos se atreverán a decir es que el EI no es ninguna novedad en la historia terrorista del capitalismo, sólo es una pequeña expresión de ese terror que no hace más que imponer las necesidades capitalistas, tal y como hacen en el resto del mundo otras expresiones del capital. No es de extrañar entonces que el EI se encargue de la gestión de las zonas menos pobladas de Siria y por consiguiente de las regiones rurales desérticas y de la cuenca del Éufrates.

No hay que olvidar que no hace mucho un informe del FMI aconsejaba a los gobiernos de Medio Oriente una vuelta de tuerca a la privatización de esas tierras, de los montes comu-nales que perduraban, así como de las cuencas fluviales para sanear la economía. Algo que supondría la expulsión y el aumento de la explotación de los proletarios locales, así como la explotación de los escasos recursos hídricos disponibles. Las compañías agroindustriales de la casa de Saud, turcas o incluso multinacionales de abolengo como Monsanto esperan su oportunidad para expoliar el suelo y los acuíferos en manos del EI, como sucedió en la cuenca del mar Caspio.

Efectivamente, mediante el EI se concretan ciertos planes orquestados por el capitalismo mundial que no pudo implementar el gobierno del partido Baaz y su familia presidencial.

Todo esto nos recuerda entre muchos episodios, el caso argelino en 1992 donde se usó el yihadismo para poder imponer ciertos planes del capital.2 Lo que está claro es que no hay dife-rencia entre la gestión de la miseria en Siria entre el Estado Islámico, Assad o la oposición burguesa en torno a EEUU.

El terror para la imposición de las necesidades del capital es la sagrada escritura de todos ellos, el dinero contante y sonante su verdadero Dios. Son manifestaciones del capital que compiten por mostrarse como las más aptas para hacerse con la gestión capitalista en tal o cual lugar del mundo.

En consecuencia todo este ascenso del islamismo es un elemento generado e inseparable del capitalismo. La burguesía busca formas ideológicas de dominación que sean capaces de imponer la paz social y permitir una óptima producción y circulación de capital. El islamismo cumple ese rol, tanto como el cristianismo, el fascismo, el stalinismo… En consecuencia no se trata para los proletarios de emprender una lucha específica contra esas formas ideológicas, como si se trataran de realidades que coexisten con el capitalismo, sino de comprender que son expresiones de un todo, que son partículas de un mismo organismo: el capitalismo. Es una ilusión tratar de combatir lo que genera el capitalismo si no es combatiendo al mismo capitalismo, luchando por abolir esta sociedad de explotación y muerte. 

Poner al islamismo como un enemigo al lado del capital es seguir el juego de distracción de la burguesía, es caminar hacia el frentismo, hacia la polarización interclasista, hacia la alianza con expresiones del enemigo, hacia la liquidación de la autonomía de clase. Para nosotros no hay duda alguna de que el enemigo es el capital, independientemente que asuma tal o cual forma religiosa, tal o cual manifestación ideológica. Quien escinde el islamismo del cuerpo orgánico del que forma parte no comprende el proyecto social de esa ideología, quedándose en las formas, en el mundo de las apariencias, imposibilitado de atacar la raíz del problema.

El modo de producción capitalista todo lo abarca, todo lo subsume y todo lo pervierte. La contraposición a esta totalidad sólo puede venir de la crítica de la totalidad. Abandonar la crítica unitaria de este modo de producción y escindirla en críticas parciales (aunque se quieran unificar en tanto que separadas) es abandonar el terreno de la revolución social. Por ello la lucha contra el islamismo sólo adquiere contenido real en la lucha contra el capitalismo, en la lucha revolucionaria por la abolición de las clases sociales. Sólo desde esa perspectiva radical las múltiples manifestaciones del capital y todas sus implicaciones son puestas en la picota para su liquidación.

Notas:
1La baza fascismo–antifascismo sigue y seguirá siendo muy importante para neutralizar la lucha del proletariado. Pese a ser usado hasta la extenuación a lo largo de décadas, pese al balance de las experiencias del pasado hecho por minorías revolucionarias de episodios como la guerra civil en España o la llamada segunda guerra mundial, esta polarización interbur-guesa sigue teniendo una gran vigencia (podemos citar su uso en las convulsiones sociales en Grecia y Ucrania como ejemplos recientes). Es evidente que sólo cuando sectores importantes del proletariado se afirmen en el combate orientados por la experien-cia de su clase todos esos anzuelos entrarán en crisis.

2Ver al respecto el libro La guerra sucia el ex–milico (subteniente del ejército argelino) Habib Suaïdia que escribió acerca de la lucha antiterrorista en Argelia y del desaparecido y misterioso GIA (Grupo Islámico Armado), destapando la operación de los servicios secretos argelinos y franceses, y los manejos en la transición de las propieda-des de la tierra.