domingo, 16 de abril de 2017

DOS PANFLETOS ANARQUISTAS DESDE PARAGUAY

Extraídos de ContraInfo (Abril de 2017)
https://es-contrainfo.espiv.net/2017/04/07/asuncion-paraguay-la-felicidad-de-quemar-un-congreso-simbolo-de-la-opresion-estatal/
https://es-contrainfo.espiv.net/2017/04/08/paraguay-sobre-los-disturbios-en-asuncion/

Asunción, Paraguay: La felicidad de quemar un Congreso -símbolo de la opresión estatal-

Comunicado recibido el 05/04/2017:

Los poderosos en Paraguay son siempre dueños de todo, incluso de los conflictos sociales y políticos. Sus tentáculos son varios. Al pueblo le dan parte en esos conflictos como espectador o como peón. Obligado a participar de esa forma, el pueblo a veces despierta y reinventa el conflicto de acuerdo a sus propios intereses y demandas, rompiendo con lo que las élites esperan de él, superando el rol asignado y cambiando dramáticamente la situación.

Es lo que hemos visto el 31 de marzo. La quema del Congreso no estaba en los planes de la élite para manejar su conflicto interno, pero sí estaba en las ganas del pueblo, que simboliza en esa institución años, décadas de opresión política a la que prender fuego. El pueblo decidió dar salida a sus propios deseos y vivió la felicidad de quemar el Congreso, forzando todos los planes preestablecidos, escapando al control del poder, deviniendo fuego.

Los hechos cambian cuando el pueblo toma parte y se hace protagonista de su historia, y así como nos expropian la vida a cada rato, podemos expropiar sus conflictos a los poderosos y hacerlos nuestros por el momento. A los poderosos no les gusta cuando el pueblo escapa a su control y es cuando sus operadores llaman a la inmovilidad en nombre de una paz que es para los otros y sus propios intereses, nunca para el pueblo. Este momento puede ser muy corto: ahora ya están llamando a la paz social, a la inmovilización.

Los momentos y procesos populares que se dan en situaciones críticas como la vivida el 31 de marzo no encajan en los planes ni en el sentido de quienes se dedican a la teorízación política y nunca miran más allá de sus planes partidarios.

La acción directa, la movilización en las calles es pedagogía en movimiento y la gente descubre allí que es más autónoma de lo que cree en una experiencia liberadora y constructiva de conflictividad social que reacciona contra años de desigualdad y abusos políticos. Las historias individuales y colectivas de las personas operan y se materializan en las acciones concretas, contra lo que perciben día a día como poder y en la solidaridad con quienes están al lado y sufren la misma represión. Soberbio es tildar a estas acciones como “improvisación”.

La violencia de la policía no tiene nada de extraña ni sospechosa, tampoco es una sorpresa como ahora se dice. Esta vez la policía -una vez apagadas las cámaras de televisión- procedió a convertir las calles de Asunción en un escenario de los años ‘70 del stronismo, apresando arbitrariamente a quienes caminaban incluso alejados de la zona del conflicto la noche del 31 de marzo y madrugada del 1 de abril, con detenidos que sumaron más de 200 personas, agresiones a la comunidad LGTBIQ, violencia machista, torturas, por la represión violenta y desmedida y, sobre todo, por el asesinato a mansalva del joven Rodrigo Quintana, después de atracar un local de la oposición política.

La constitucionalidad, la institucionalidad o la legalidad no son los temas de fondo y eso todxs lo sabemos. La legalidad es el ejercicio del poder sujeto a sus intereses en un tiempo dado, es por eso que cambia cuando cambian sus intereses. La violencia estatal es una respuesta para apagar la crisis política propiciada desde su propio seno. No nos sorprende pero no deja de indignarnos. El asesinato de Rodrigo Quintana no merece impunidad.

Ahora es el momento de accionar, de realizar la experiencia de la autonomía en la acción directa, Contra todo pronóstico y contra lo que se espera del pueblo, que es la sumisión, la obediencia a líneas preestablecidas en oficinas partidarias, el rol de aprendiz y de espectador.

Aprovechemos el momento, no cumplamos los roles establecidos, dejemos por un momento de ser espectadores. Seamos pueblo, seamos acción.

# Coordinadora de Grupos e Individuales Anarquistas de Asunción- COGIA

*

Paraguay: Sobre los disturbios en Asunción

El viernes 31 a pesar de los sentimientos encontrados y la confrontacion interior que teniamos, ante la pregunta que nos haciamos entre compas y a nosotrxs mismxs como anarquistas que nos importa la constitucion*?, la crisis política… pero los acontecimientos se encargaron de darnos un jurupete**.

Nosotrxs como muchisima otra gente fuimos sorprendidos por la espontanea explosion de rabia y hartazgo de un pueblo tan manso y acostumbrado a la pasividad, pero ya cansado que perdio el miedo a los gases y los balines de goma, que desbordo y desato sus pasiones mas salvajes, a pesar de los llamados a la calma y la manifestacion pacifica por parte de senadores y lideres partidarios, el pueblo los ignoro y descubrió lo que es capaz de hacer por su mismo, quemar un congreso no es cualquier cosa.

En medio del conflicto, el ingenio y el libre desenvolvimiento de la gente sin ser dirigidos por nadie, para resistir a la represion policial… La calle se convirtió en el espacio pedagógico donde el pueblo dió un paso hacia el desaprendizaje de la pasividad y otro hacia la construcción de experiencia y conocimientos empíricos para la resistencia, la autodefenza y el ataque hacia los símbolos de la opresión. Las balas de arma de fuego disparadas sobre la calle estrella, chile y otros puntos del microcentro no fueron suficientes para dispersar la rabia de los miles de jóvenes trabajadoras, estudiantes, chacariteñxs y rockeros que ese viernes cambiaron sus planes ante el alevoso espectáculo represivo y decidieron dar rienda suelta al luddismo destructivo necesario para quebrar con la paz de los muertos.

Invitamos a estar en estado de alerta ante los acontecimientos y animamos a os grupos autoorganizadxs e individuos, todxs a no retroceder, decaer ni dejarse llevar por los calculos partidarios que lo unico que hará es sumirnos nuevamente en el miedo. Que la práctica revolucionaria, sea siempre nuestra respuesta al terrorismo de estado!. contra la pasividad social.

Ver como el apoyo mutuo y la solidaridad se practicaban espontáneamente, gente que te daba sal, agua, que si te desvanecías sofocado por los gases te levantaban y te llevaban a un lugar seguro aun arriesgándose en una arremetida de los cascos azules, otros que te rescataban de las manos de la policía, estas practicas son muy importantes sobresaltarlas para nosotros que como anarquistas, concebimos, deseamos y buscamos una vida en libertad, sin autoridad.

Desde nuestra posición como anarquistas invitamos a la constante participación en futuras manifestaciones, que no quede en el oparei, ñasê jey callepe*** y que se reavive la lucha callejera contra el terrorismo de estado.

Teniendo en claro siempre a nuestros enemigos. No confiando en discursos partidarios y lograr sacar de entre toda la guerra de información que nos llega, donde está realmente nuestra lucha.

No hay salvación para el pueblo sumiso, que no quede impune la sangre de inocentes derramada.

frases en guaraní:
* Que es lo que vamos a hacer nosotros ahí
** un golpe en la boca
*** Que no quede así no más, tenemos que volver a salir a la calle.

# Grupo Afín Anarquistas Insurrectos (GAAI)

jueves, 9 de marzo de 2017

¡ABAJO EL TRABAJO DOMÉSTICO!

Hace ya varios años que hemos sumado nuestras voces para exponer la relación entre trabajo asalariado y capitalismo, para asumir la contradicción, no defendiendo el trabajo sino la vida. Porque la contradicción más importante por la que luchamos es la que existe entre Capital y vida humana.

El modo de producción capitalista, pese a su imagen racionalista y científica también produce mitos, actos de fe gracias a los cuales se sostiene. Uno de ellos es que el trabajo es ajeno a la historia, que existe desde siempre y que, por tanto, no podría dejar de existir. Esto es una verdadera falacia. El trabajo aparece como actividad separada en las sociedades de clase. Y el trabajo asalariado, más precisamente, es la forma que adquiere la actividad humana en el capitalismo. Es por ello que cuando miles de proletarios en el mundo insistimos con la consigna «¡Abajo el trabajo!» no estamos proponiendo que haya que dejarse morir de frío e inanición, sino que debemos luchar para constituir una comunidad donde nuestras necesidades de alimento y techo, así como de goce y creatividad sean puestas en común sin ser una coartada para cuantificarlas y generar ganancias. Aunque parezca extraño en este tiempo inmóvil del Capital que se asemeja a un eterno presente, la mayor parte de la existencia de nuestra especie no hemos vivido de esta manera; ello vuelve evidente que este modo de producción también tiene los días contados.
Otro mito necesario para apuntalar la normalidad capitalista es exponer el trabajo doméstico como un atributo natural de las mujeres, quienes se supone que, por naturaleza, serían buenas cocineras, lavanderas, amantes, sensibles, débiles y, por sobre todo, dependientes. No es ninguna casualidad, el primer paso para la domesticación es la creación de dependencia.
Una dependencia que es tanto económica como ideológica, basada en el mito (1) de que siempre fue el trabajador asalariado hombre el que llevó el pan a la mesa. Y en el pobre imaginario social —¡y aunque estaba a simple vista!— este trabajador habría carecido de la necesidad de cuidados, porque se trataba de un adulto sano que se valía por sí mismo. Esta falacia no solo invisibilizó —e invisibiliza— esos cuidados, sino que además produce un modelo, especialmente masculino o masculinizante, que se caracteriza por su pretensión de no necesitar de nadie. Un individuo que rechaza la interdependencia humana en nombre de la fuerte y prominente independencia típica del capitalismo.

Tal como sucede con cualquier trabajo, la función de la ideología dominante es que el trabajo doméstico sea naturalizado, amalgamado a cualquier actividad humana, cuando en verdad se trata de un fenómeno social determinado e histórico. El trabajo doméstico de las mujeres se encuentra bajo mayores sombras aun que el trabajo asalariado, por ser considerado, erróneamente, un atributo natural de la personalidad femenina, una aspiración del “ser mujer”. Pero lo que se olvida es que para crear la imagen de ese supuesto atributo natural fueron necesarios siglos enteros de desposesión y de persecución misógina, cuando las mujeres muy lejos estaban de cuadrar con la imagen de ama de casa sumisa y siempre atenta a las necesidades de su familia, y que el Capital «chorreando sangre y lodo por todos los poros», logró imponer.
No es fácil definir al trabajo doméstico en cuanto categoría. Sin embargo, quien lo sufre en carne propia sabe a qué nos referimos. El trabajo doméstico está constituido por las tareas realizadas en el hogar o para el hogar. No obstante, eso no lo es todo: a diferencia de la mayoría de los trabajos asalariados, la jornada no tiene un horario definido ni tareas precisas. ¿Y el cuidado de niños, ancianos y enfermos al que son confinadas millones de mujeres a diario? ¿Y el “servicio sexual”? Esto ni siquiera termina en casa. Llevarle un café al jefe y charlar con él acerca de sus problemas maritales es trabajo de secretaria y no un favor personal. Preocuparse por cumplir con un perfil físico determinado e imitar la imagen de las mujeres de las publicidades es una condición laboral y no el resultado de la vanidad femenina.
Obtener un segundo trabajo para las mujeres no cambia su rol impuesto, así lo han demostrado décadas y décadas de trabajo “femenino” fuera de casa. Un segundo trabajo no solo incrementa la explotación, sino que además reproduce aquel rol de diferentes maneras. Donde sea que miremos podemos observar que los trabajos llevados a cabo por mujeres son meras extensiones de las labores confinadas a la esfera privada.

Amas de casa, maestras, prostitutas, limpieza, secretarias, enfermeras, niñeras, psicólogas… las virtudes de la esposa homenajeada el día de la madre. La celebración oficial de cada 8 de marzo y las loas mercantiles a las mujeres feroces, valientes e independientes es la celebración de la explotación en nombre de un supuesto heroísmo, de una naturaleza femenina que se reconoce en la imagen masculinizante de la mujer todopoderosa, capaz de dedicarse a las tareas del hogar al mismo tiempo que va a trabajar a la oficina.
Para este 8 de marzo se hace un llamado sorprendente: un paro nacional de mujeres. Como toda medida aislada tiene sus propias limitaciones. Pero, en este caso, el paro además visibiliza un hecho sobre el cual se basa la sociedad capitalista y del cual se habla poco y nada. El Capital domina y se desarrolla a través del sistema de salario y es a través del salario que se organiza también la explotación del proletariado no–asalariado. Esta explotación ha sido aún más efectiva porque la falta de un salario la oculta.
En los años 70 del siglo pasado hubo una campaña titulada Salario para el trabajo doméstico. Esto arrancó el tema del ámbito privado, donde se lo sobreprotegía —y aún sobreprotege— para que no entrara en discusión. Pero, en síntonía con el obrerismo, reclamó su porción al Estado y a las empresas por ser de suma importancia para la producción capitalista.
El Capital, además del trabajo asalariado, depende también del trabajo no remunerado realizado por las mujeres en los hogares. Por eso no hay que defenderlo, hay que destruirlo. Recibir un salario por aquello no ha sucedido, y no pareciera que vaya a suceder. Repartir las tareas de forma más equitativa entre hombres y mujeres es una posibilidad, pero bastante remota también. Y si bien cada vez se paga más por servicios que en otros tiempos se solicitaba gratis a las esposas, madres, hermanas, hijas o abuelas, estas siguen soportando la mayor parte de estos quehaceres.
La imposibilidad de reforma es evidente. Así como la necesidad de abolir tanto el ámbito público como el privado de esta sociedad. No hay nada que salvaguardar de ninguno de los dos, ni entremezclarlos, sino hacerlos saltar por los aires junto a toda la sociedad que los ha creado.
Nota:
(1) Con mito nos referimos a una situación que, escapando a la imagen eurocentrista dominante desde mediados de siglo XX, implica un proceso histórico más amplio que las décadas doradas del capitalismo y abarca la realidad de miles de mujeres que por su lugar y momento de nacimiento fueron confinadas a un trabajo siempre menos pago que el del hombre y tuvieron que cumplir además con el trabajo en el hogar. Es por tanto un mito burgués, un ideal de la familia burguesa impuesto a todo el mundo.
 
 
# extraído de Boletín La Oveja Negra nro.46 (Marzo 2017)
# Rosario, Argentina.

domingo, 19 de febrero de 2017

ZIONISMO CONTRA LOS JUDÍOS. JUDÍOS CONTRA EL SIONISMO


[Advertencia: traducción automática por "Google Translate", es bastante legible. En inglés en Troploin) 

ZIONISMO CONTRA LOS JUDÍOS

El sionismo no "salvó" a los judíos del Holocausto. Eso nunca fue su preocupación. "Si supiera que sería posible salvar a todos los niños en Alemania llevándolos a Inglaterra y sólo la mitad de ellos al transportarlos a Eretz Israel, entonces yo optaría por la segunda alternativa", Ben Gurion - quien se convirtió en el primer Dijo el primer ministro israelí en 1938. Reconoció que el rescate habría sido el fin del sionismo: "Si nuestros hermanos en América tienen que elegir entre el rescate físico de los judíos de Europa y el sionismo, elegirán el primero y eso será El fin de nuestro movimiento ". La colonización de Palestina fue el todo y el final, incluso a costa de vidas judías.

Esto no cambió cuando los judíos fueron exterminados. La banda Stern buscó una alianza "antiimperialista" con los nazis, afirmando que "los intereses comunes podrían existir entre el establecimiento de un nuevo orden en Europa de conformidad con el concepto alemán y las verdaderas aspiraciones nacionales de los judíos gente." Se hizo un pacto impropio para salvar a 600 judíos selectos de Budapest a expensas de otros 800.000; Miembros de las organizaciones juveniles sionistas, el "mejor material biológico", como lo expresó el nazi Eichmann, fueron salvados a cambio de "tranquilidad y orden" en los campamentos.

El sionismo siempre se ha preocupado no de oponerse al antisemitismo, sino de llegar a un acuerdo con él. Incluso en medio del genocidio de los judíos, puso el proyecto colonial ante las masas del pueblo judío.

Los fundadores del sionismo rechazaron la posibilidad de superar el antisemitismo a través de la lucha popular y la revolución social. Moses Hess, Theodor Herzl y Chaim Weizmann eligieron el lado del poder del estado, la dominación de la clase y la regla explotadora. Comprendieron plenamente que el cultivo del antisemitismo y la persecución de los judíos eran obra de la misma clase dominante de la que buscaban el favor.

Al buscar el patrocinio de los mismos antisemitas, revelaron varios motivos: el culto al poder con el que asociaron fuerza; Una ilusión de poner fin a la "debilidad" y vulnerabilidad judía y al estado de ser perpetuos extraños.

Esta sensibilidad fue un paso corto para asimilar los valores e ideas de los mismos enemigos de los judíos. Los judíos, escribieron los sionistas, eran de hecho un pueblo indisciplinado, subversivo y disidente, digno del desprecio que habían ganado. Los sionistas atendían desvergonzadamente al odio racista de los judíos; Su literatura está llena de los estereotipos más venenosos. Esto funcionó en paralelo con el deseo antisemita de deshacerse de un grupo de personas radicalizadas durante mucho tiempo por la persecución que aumentó las filas de muchos movimientos revolucionarios.

El racismo y la opresión que muestra el Estado israelí no son inusuales. Las traiciones históricas del sionismo no son únicas: son comunes a todas las formas de nacionalismo. Nuestro antisionismo se basa en la oposición a todos los estados, a todas las fronteras ya todas las naciones; A todos los gobernantes y explotadores del mundo.

JUDÍOS CONTRA EL SIONISMO


El sionismo pretende hablar por todos los judíos, porque quiere silenciarnos. El sionismo reclama a Palestina como patria, porque quiere desarraigarnos. El sionismo pretende ser la única defensa posible contra un nuevo holocausto, porque quiere dominarnos.

Las acciones del Estado israelí en realidad nos han hecho más vulnerables como judíos, como lo demuestra el aumento de los ataques contra los judíos. Y en un giro revelador, los miembros de la congregación de una sinagoga fuertemente anti-sionista de Stoke Newington han declarado que los militantes sionistas son probablemente los responsables de una serie de amenazas y ataques contra ellos.

Como judíos estamos supuestamente obligados a apoyar un estado permanente de guerra y mantener un "derecho" risible a "regresar" a una tierra que muchos de nosotros nunca hemos visto. Pero a medida que la gente descendía de los asesinados del genocidio nazi y de innumerables pogroms - y que aunque por unas pocas décadas hubieran sido asesinados por ser judíos y por otros "crímenes" también - rechazamos el sionismo y todo lo que ello conlleva.

El sionismo es el resultado previsible del nacionalismo, del colonialismo y del estatismo en todo el mundo. Nacido en un momento en que el mundo estaba siendo tallado y el sistema de estado-nación europeo consolidado, el sionismo es el cómplice del poder occidental y un azote de los palestinos. La alianza sionista con el poder y la tiranía no lo convierte en el guardián de los judíos. Siempre ha colaborado con racistas y asesinos para promover su colonización de Palestina.

Por el contrario, apoyamos a aquellos que buscan derrocar a sus propios gobiernos y líderes. Apoyamos las luchas con el potencial de socavar el estado y el capitalismo. Los más de 300 soldados israelíes que se han negado a luchar, los palestinos que resisten en el espíritu de base de la primera Intifada, los activistas internacionales que están propagando sus propias luchas y palestinos son avances positivos. Mientras más allá del Medio Oriente, de Argentina a Ginebra, de Woomera a Campsfield, un nuevo mundo está tratando de expresarse.

¡Para una intifada global y el fin de todas las fronteras!

# Autoría: jewsagainstzionism@hotmail.com
# Fecha desconocida   

CARTA A LOS AMIGOS ROJAVISTAS

Extraído de Tridni Valka
 
Después de leer el texto que presentamos “Carta a los amigos rojavistas”, algunos dirán que no aporta nada de nuevo al debate. Es posible. Pero desde nuestro punto de vista, representa un excelente resumen del argumento desarrollado hasta el presente. Publicado en mayo de 2016 bajo la firma de TKGV, llamó nuestra atención por su claro razonamiento y su vista crítica bien estructurada contra el apoyo actual a la moda con la “región autónoma de Rojava”. Como compartimos las posiciones que aquí son desarrolladas, y como no es el primer texto critico que publicamos sobre esta cuestión, ni la primera introducción que escribimos de este tema, probablemente no es necesario explicar a más detalle nuestra posición. Referimos a los lectores a las entradas más antiguas en nuestro blog que les darán una idea más compleja acerca de esta problemática.

En lugar de eso, queremos poner en cuestión dos puntos del texto, dos temas ligados a la “cuestión de Rojava”, pero más generales y entonces de cierta manera más importantes.

El primero concierne a los “amigos rojavistas”, es decir a aquellos a quienes la carta está dirigida. Los autores presuponen que hay en el movimiento revolucionario algunos grupos donde los militantes se engañan con la cuestión de Rojava, mientras que en otros temas sus posiciones son de carácter comunista/anarquista.

Y bien, no es exactamente eso que vemos a nuestro alrededor. En realidad, la mayor parte de esos grupos o individuos que apoyan la cuestión de Rojava no están ni mal informados ni se equivocan en su evaluación de esta cuestión particular. Al contrario, su apoyo a Rojava sigue la lógica de sus posiciones como un todo. Es su incomprensión de las cuestiones esenciales del movimiento revolucionario – qué es el Capital y el Estado y entonces cuál es el objetivo de la revolución – que les hace apoyar el proyecto de Rojava.

En el cuerpo ideológico de la mayor parte de los “amigos rojavistas” (algunas excepciones nos excusaran), el Estado es en el mejor de los casos el equivalente de un Estado nacional moderno en lugar de ser la manera en como el capital se organiza en fuerza, lo que evidentemente permite describir a Rojava como un no-Estado. La democracia está asociada a la manera por la cual el “pueblo” puede participar en las tomas de decisiones (y entonces el problema es que nuestra sociedad no es “suficientemente democrática”) en lugar de ser la manera en que el capital nos mantiene alienados a través de la falsa comunidad de ciudadanos, lo cual permite a los partidarios de Rojava admirar la “democracia participativa” como modelo para la sociedad futura. Y así podríamos seguir sin acabar…

El segundo punto que queremos remarcar, es la observación de los autores según la cual “no hay sino la revolución en la vida”, y que habría sólo algunos casos escapando hacia la lógica de la comprensión comunista del mundo, algunos casos donde sólo podemos hacer a un ciudadano elegir ente lo “malo” y aquello “menos malo”, donde debemos aceptar la lógica del capital, tomar parte en el juego de uno u otro lado.

Camaradas ¿de qué casos hablan? ¡No nos hagamos ilusiones! El capital controla la totalidad de nuestras vidas (empezando por la manera en cómo nos ganamos la vida y hasta llegar a nuestras relaciones íntimas), no hay ningún lugar donde podamos escapar del doble rol que tomamos en su juego: por un lado siendo sus esclavos condenados a alimentar su maldita ganancia con nuestra propia carne y sangre, y por el otro lado siendo sus enterradores, aquellos que le destruirán con la abolición del trabajo asalariado y estableciendo una verdadera comunidad humana.

En tanto que individuos, proletarios, obreros, así como en grupo, en efecto estamos confrontados a varias situaciones, en las luchas locales o internacionales a veces etiquetados de ecologistas, sindicalistas, humanistas o cualquier otra cosa ¿En qué momento nos preguntamos cómo actuar, cómo posicionarnos, qué o quién debe ser apoyado, qué debemos hacer? Y a pesar de que nuestra respuesta pueda variar en los detalles concretos según tal o cual caso particular, la esencia es siempre la misma. No estamos ni en el campo de los pobres, ni en el de los oprimidos o de los proletarios como tal. Nosotros apoyamos la causa comunista, aunque débil, confusa, oculta o indecible cuya expresión pueda ser en ésta o aquella lucha, intentaremos sostenerla, desarrollarla y llevarla hasta sus últimas consecuencias… Donde sea que los proletarios luchen por mejores condiciones de vida, por la disminución de la explotación, donde sea que ellos traten de hacer valer sus reivindicaciones reales y organizarse fuera y contra las estructuras del capital…

* Guerra de Clases – Diciembre 2016 *

* * *

Carta a los amigos “rojavistas”
(TKGV, Mayo 2016)

“Sin embargo incluso entonces, a lo largo de mis años de aprendizaje sobre la vida y la revuelta, las raras noticias que nos llegaban (de Rusia) a veces contenían noticias inquietantes.”
Ngo Van

Esta carta no está dirigida a los militantes que navegan por la red de un movimiento o lucha a otro, de acuerdo a la dirección de los medios, con el objetivo de construir un partido u organización. Está dirigida a ustedes, amigos y camaradas de diferentes ciudades, con quien compartimos posiciones y cuyo sentido crítico y reflexivo apreciamos, pero, sin embargo con quienes a veces podemos estar en desacuerdo [1].

En particular es el caso de Rojava a quien queremos referirnos. Contrariamente a ustedes, después de año y medio, tenemos más que simples dudas acerca del uso de la palabra “revolución” para describir la situación que sucede en esta región. Nuestras dudas igualmente conciernen a la manera en la cual el “proceso” es presentado y apoyado por Occidente.

Esta carta no tiene por objetivo ser exhaustiva en la cuestión, ni “apagar” vuestras posiciones o tratar de convencerles (sobre todo no mediante la alineación de fuentes y referencias a las que se ya se tiene acceso, ni usando los ejemplos de la Rusia de 1917 o de la España de 1936). Se trata más bien de colocar lo postes y las pistas para un debate, evitar que algunos lectores se enlisten o se encierren en una guerra de posiciones, lo cual sería lamentable.

Lo que queremos poner en cuestión aquí es la forma en que percibimos un movimiento o posición particular y la manera en la cual les juzgamos y les tratamos a través de diferencias en análisis y distancia geográfica, diferencias entre discursos y situaciones concretas. Justo como nuestro compromiso en las luchas inmediatas (siempre parciales y a menudo reformistas o defensivas), nuestro posicionamiento sobre las luchas que toman lugar a miles de kilómetros no debe depender de ninguna o particular norma o del sentido de “pureza” revolucionaria, ni de la aplicación de modelos preestablecidos [2]. No queremos rechazar tal o cual movimiento porque éste no parezca suficientemente radical, sino examinar su contenido, sobre todo desde el punto de vista de las relaciones de clase.

La experiencia en Rojava no debe ser tratada diferente. Como todas las situaciones sociales en el mundo capitalista, esta experiencia está envuelta en contradicciones de clase. Aunque estas situaciones sean difíciles de medir, de conocer exactamente las dinámicas y los actores, ciertas cuestiones se imponen: ¿Cuáles son las transformaciones en curso? ¿Dónde se cristalizan las contradicciones y quiénes son los principales actores envueltos? ¿Cuáles son las relaciones de poder que se han establecido? ¿Qué diferencia existe entre discursos y genuinos intereses? ¿Entre nuestros deseos de revolución y las limitaciones que se presentan? ¿Qué del proletariado? ¿Cuál es nuestra visión de la revolución? Etc.

¿Solos contra todos?

La “experiencia revolucionaria” de Rojava es a menudo presentada como siendo confrontada a la hostilidad general y a las amenazas de los “fascistas” e imperialistas de la región, cuando no, del planeta entero.

Vamos a recordar, primero que nada, el acuerdo de no agresión de 2012 que confirmó que las fuerzas armadas de Rojava y aquellas de Damasco conviven pacíficamente (excepto algunos enfrentamientos), e incluso algunas veces colaboraron tácticamente (Al-Hasakah en 2015, Alepo y el corredor de Azzaz en 2016) y además la quasi co-admnistración de ciertas áreas (Al-Hasakah o Qamichli). Un acuerdo que alimenta tanto debates como polémicas.

En 2014, algunos militantes revolucionarios protestaron en Francia para que las fuerzas militares occidentales llevaran apoyo aéreo al YPG y les proporcionaran armas. En ese entonces ellos proponían colectar algunos miles de euros en apoyo al YPG, particularmente para la compra de armas. Desde entonces los Estados Unidos, seguidos por otros estados, les han enviado toneladas de armas y municiones. Los militantes revolucionarios son conscientes de ello pero reprochan ahora a occidente por no suministrar armas pesadas al YPG [3].

Sobre este terreno, la campaña militar crea una continuidad territorial entre los cantones de Kobane y Jazira (de octubre de 2014 a junio de 2015) lo cual ha demostrado la cercana colaboración entre el YPG y las fuerzas aéreas occidentales (así, inevitablemente también con fuerzas especiales estadounidenses de base). El YPG entonces ha reagrupado a su alrededor una alianza política y militar (conocida como “FDS”: Fuerzas Democráticas Sirias) de muchos grupos armados árabes cuyo carácter libertario es dudoso.

Los combates de febrero-marzo alrededor del cantón de Afrin nos muestran que ahí existe al menos una coordinación operacional entre el YPG, el “Syrian Loyalist Army” y la aviación Rusa. Habiendo dicho eso, en esa ocasión, algunos grupos rebeldes hasta entonces aliados con Al-Nusra (el brazo Sirio de Al-Qaeda) decidieron unirse también a las Fuerzas Democráticas Sirias. Con tales alianzas, un territorio muy grande ha sido tomado bajo control, además de la gran y diversa población. El pragmatismo del comando Kurdo no está en peligro de caer.

En cuanto a la agenda diplomática, los representantes (sic) del YPG son regularmente enviados a países occidentales con el fin de establecer nuevos contactos. Ya han pasado los días en los que fueron presentados como totalmente aislados o como víctimas de sus posicionamientos revolucionarios, a pesar de que su comandante fuera recibido en el Palacio d’Élysée. Su presencia en las negociaciones en Ginebra fue impedida por los esfuerzos de Turquía, mientras ahí la presencia de Rusia fue favorable. Desde entonces el gobierno de Rojava inició una representación diplomática en Moscú en febrero pasado (2016), la cual fue la ocasión de una celebración hermosa y modesta (ídem abril, Praga).

Desde un punto de vista político, diplomático y militar, la dirección del PYD/YPG, cortejada tanto por Estados Unidos como por Rusia con oportunismo, ha logrado elevar las apuestas y sacar partido del juego, es decir, ha reforzado su influencia política y ganado apoyo militar y un reconocimiento casi internacional.

Con respecto al apoyo mediático cabe decir que es extenso y particularmente positivo. En Francia los combatientes del YPG (pero sobre todo del YPJ) son representados como modelos de coraje, de democracia y de tolerancia. Tal es el caso de “Arte en Francia 2” pasando por “LCP” y lo mismo sucede con la radio, dónde en “Radio Libertaire” y hasta en “Radio Courtoisie” y “France Culture” uno puede escuchar las virtudes de los combatientes por la libertad.

Es lógico que el PYD busque apoyo y se soporte eficientemente de los servicios de comunicación y propaganda, sin embargo esto plantea preguntas. En efecto el PYD se presenta al mundo como una fortaleza de la democracia, como un colaborador responsable y como un campeón de la lucha contra el terrorismo islámico ¿Es un camuflaje? ¿Los diplomáticos y militantes de los países imperialistas se han engañado sabiamente durante estos años? ¿Tiene el imperialismo tan poca consciencia de los intereses que tolera, incluso apoya en Kobane a un “proceso revolucionario” en construcción, con democracia directa, “igualdad” de sexos, “autogestión” de los recursos, etc., todas las cosas que evidentemente prohíbe en Londres, Paris o Chicago? ¿No hay otra opción para Occidente?

¿De la Guerra?

La resistencia de los Kurdos en las ruinas de Kobane ha tocado al planeta entero y provocado una ola de apoyo internacional. Como resultado, el YPG ha alcanzado, gracias a las fuerzas aéreas de Estados Unidos y Rusia, una larga lista de victorias ofensivas, permitiendo el control Kurdo a lo largo de un vasto territorio.

¿Combates entusiastas o voluntad política? El YPG no puede escapar a la crítica general que uno puede hacer a cualquier ejército en campaña en varios aspectos: ciudades arrasadas, poblaciones desplazadas, casas árabes incendiadas, policía detestada, conscripción, jóvenes sin identidad legal enviados forzosamente a cuarteles para hacer servicio militar, etc. Las organizaciones sirias oponentes al PYD (algunas veces Kurdas también, generalmente miembros del CNS [4]) denuncian regularmente esos abusos y errores. Las organizaciones internacionales de defensa de derechos humanos han confirmado algunos de estos abusos pero reconocen que entre los beligerantes de la región, son los militantes Kurdos a los que menos les podemos reprochar este tipo de actos. En cuanto a las autoridades de Rojava, estas reconocen una parte de estos “abusos” o “fallas” y han prometido o hecho consultas y tomado medidas correctivas (por ejemplo en el enrolamiento de niños en la milicia) con el fin de satisfacer los estándares occidentales en términos de democracia, derechos humanos y conducta de guerra. De paso, la creación de un ejército “genuino” ha sido anunciado (las Fuerzas de Protección Autónoma, FPA).

Es difícil para nosotros ver en esos “equivocados actos” el trabajo de proletarios confrontando las dificultades de una lucha concreta… son más bien las necesidades de la guerra las que explican los “errores” de los combatientes del YPG.

¿Nacionalismo?

La situación actual en el Kurdistán Sirio remonta sus orígenes a la derrota de las revueltas sirias de 2011, en la evolución de una situación de la región marcada por un caos militar y en las dinámicas de partidos nacionalistas kurdos a los intereses específicos y a las alianzas contradictorias. El PYD, organización Kurda, es la fuerza política que se impone en esta zona. Su discurso no es aquel del nacionalismo de antaño, ese del PKK; el lenguaje cambió. Los cuadros y militantes del PYD-YPG no parecen ser muy consientes porque el patriotismo Kurdo, se jacta de las cualidades especiales de su “gente”, de la cultura “milenaria” rebelde “por naturaleza”, etc. [5]

El hecho es que la cuestión de la gente y de la identidad Kurda (lengua, cultura, historia, costumbres, etc.) es inseparable del proyecto político de Rojava. Al igual que su territorio, Kurdistán, es decir, las zonas definidas en alguna época por una población mayoritariamente Kurda. Incluso si los dirigentes Kurdos fueran muy insistentes en la protección de sus minorías étnicas y religiosas (en el discurso y en su Contrato social [6]), lo harían como representantes de la mayoría.

El proyecto del PYD esta así presente por un lado como no específicamente kurdo y por el otro siendo aplicable tanto a Siria como a Medio Oriente en conjunto. De paso el YPG ha conquistado zonas alrededor de los cantones de Kobane y Jazira, donde los kurdos son la minoría. Sin embargo persisten las tensiones entre la población Árabe y los militantes kurdos.

Esta extensión territorial, además de las necesidades de reclutamiento, de la guerra o de la propaganda, explican porque el YPG ha integrado Árabes a sus filas, fomentando la creación de unidades étnicas o religiosas especificas (siriacos, yezidis), pero sobre todo que se hayan aliado desde octubre de 2015 con la milicia árabe (en el seno de las FDS).

Autoridad y democracia

Vamos a señalar de paso que el funcionamiento del PYD, el brazo Sirio del PKK, fue conocido anteriormente por su carácter autoritario, pero ahora aparece superficialmente cambiado. Por el momento, lo aceptaremos. Sin embargo debemos apuntar que este tipo de organización, que normalmente puede padecer ataques de ira antiautoritaria, se ha beneficiado de un extraño fondo de buena voluntad. Quizá sea porque el PYD ha anunciado su deseo de desafiar el poder del estado y asistir a un tipo de modernización de la vieja teoría del “marchitamiento del estado” [7], de su policía y de su ejército.

Como el mismo PYD argumenta, la organización está en el proceso de construir en Rojava la estructura política-administrativa de una región autónoma cuya inspiración filosófica se encuentra en el trabajo de Murray Bookchin, y su inspiración jurídica en los tratados internacionales sobre derechos civiles y políticos. Esta estructura en última instancia podría coexistir con el Estado Sirio, que reconocería la legitimidad y la integridad de sus fronteras.

Esto es lo que anuncian el Contrato Social y los líderes de Rojava, es lo que están discutiendo actualmente las grandes potencias y que parece concretamente acomodarse en su lugar. Desde 2012 y 2013, la administración de Rojava se fortaleció y se normalizó, su sistema de justicia, policía y ejército se perfeccionaron (notablemente en los cantones más protegidos, Jazira y Afrin), asumiendo así una serie de tareas que hasta entonces estaban reservadas para el Estado Sirio.

Sin embargo se observa que en el caso de una ruptura definitiva con Siria o de una declaración de independencia, la estructura puesta en marcha en Rojava será casi completamente un Estado (lo que faltaría, por su puesto, sería una soberanía monetaria).

Evidentemente, Rojava no es simplemente esto. La palabra “revolución” o al menos el adjetivo “revolucionario” ha estado en muchas bocas y muchos teclados para describir el proceso en curso cuya base es dual:
  •     Por un lado lo que nos ocupa es un movimiento popular de revuelta, de resistencia, de autodefensa y de sobrevivencia en una situación de guerra.
  •     Por otro lado hay una construcción del proyecto del PYD, que en teoría combina poder centralizado (basado en modelos democráticos occidentales) y la auto-administración local de las tareas diarias.
  •     Falta saber cómo realmente se articularan estos dos aspectos y lo que concretamente está sobre el terreno [8].

No ha habido escasez de visitantes occidentales, así más tarde los enérgicos testimonios aparecen en los periódicos y blogs militantes. Uno puede ver generalmente descrito allí:
  •     Un ambiente simpático y caluroso con grandes detalles, discusiones espontáneas en completa libertad (extrañas cosas de ese mundo).
  •     Pocas cosas sobre economía, pero por otra parte la ruptura de las relaciones sociales capitalistas ha sido pospuesta y la propiedad privada ha sido santificada por el Contrato Social. En el mejor de los casos, un puñado de cooperativas agrícolas se han creado [9].
  •     La información del funcionamiento democrático en Rojava, tal como lo podemos leer en Wikipedia: casi nada, sólo uno o dos modestos ejemplos del actual funcionamiento de cientos o miles de asambleas populares que supuestamente cubren el país (en las aldeas y los suburbios). Pero digámoslo más simple: si en un barrio los habitantes se reúnen cada semana para discutir y decidir crear una huerta colectiva o reparar una calle o construir un espacio de encuentro y pueden encontrar apoyo y financiamiento dentro de una administración municipal comprensiva, esto es una cosa estupenda para ellos. Remarcamos sin embargo, que no es de esta manera como se toman las decisiones políticas, diplomáticas y militares.
  •     La instauración de una igualdad formal entre hombres y mujeres. El hecho de que las mujeres participen en las discusiones y combates puede ser un choque y podría conducir a modificaciones inevitables de las relaciones sociales entre ambos sexos. En este punto nos podemos preguntar cuál es el alcance real de este fenómeno más allá de la propaganda (particularmente fuerte en esta cuestión), de donde parecen escapar grandes sectores de la sociedad. Ídem en la visión caricaturizada de la situación de las mujeres en Siria antes de 2012.
Sería particularmente sorprendente si el PYD o la organización administrativa de Rojava emprendieran su propia desaparición en favor de una asamblea de asambleas populares, considerando que la dinámica de una organización es por sobre todo, asegurar su propia supervivencia, su rol y poder.

Si al final un régimen democrático se establece en ese territorio, inspirándose en modelos occidentales pero con una dosis de asambleas locales de consulta, sería una novedad para la región y un mal menor para sus habitantes. El PYD podría ser sin duda hegemónico por un largo periodo de tiempo en la región, pero con el paso de los años las cosas podrían cambiar ¿Esta es una visión optimista o pesimista?

¿Mañana?

Nos hablan de una dinámica popular, ciertamente paralizada por la guerra, pero que podría resurgir nuevamente, más tarde. Haría falta mantener la esperanza y sobre todo creer que la humanidad (o el proletariado) se emancipara haciendo la guerra primero y justo después la revolución. Parece una locura para nosotros. Esta es la elección supuestamente hecha por el PYD y que corresponde al viejo esquema “revolucionario”, la clásica fase de transición que se limita a una “revolución política”.

No creemos que la revolución, la gran convulsión que abolirá la sociedad de clases, pueda resultar de una lista de elecciones estratégicas seguidas en un orden correcto. No sabemos qué apariencia tendrá, pero sin negar su carácter fuertemente violento, nos permitimos hacer una afirmación: la revolución no será una confrontación militar, una serie de victorias del proletariado armado (posponiendo para mañana las transformaciones radicales de la sociedad) sobre aquellas de los capitalistas. La revolución no es la guerra. Y si a veces periodos de guerra pueden conducir hacia una desestabilización política, generando tensiones y descomposición social, por el contrario, este no es el caso aquí.

No nos parece adecuado usar la palabra “revolución” para describir la situación en Rojava, a menos que nos refiramos al sentido inocuo y carente de significado, que está nuevamente de moda. No es un “proceso revolucionario” tampoco, incluso si este tiene “potencial”… ya que ¿por qué habría más potencial aquí que en China o Argelia? En Rojava es la guerra la que domina, guerra popular si ustedes quieren, pero guerra a pesar de todo.

Así nos enfrentamos a la cuestión del apoyo [10] ¿Qué estamos apoyando? (Más allá de la gente “milenaria” supuestamente libre ¿de la división de clases y por naturaleza revolucionaria?).

¿Vamos a apoyar al movimiento, a la lucha, al proletariado? ¿Cómo podemos traducir esto concretamente? Lo más pertinente sería, como en muchos casos, luchar localmente contra nuestra propia burguesía, pero ya sabemos de qué se trata todo esto. Entonces, más allá de lo simbólico ¿qué tipo de solidaridad es posible a 4000 km de distancia?

Hasta ahora, los militantes revolucionarios más implicados y entusiastas han alabado en su mayoría los méritos y las acciones del YPG-YPJ, brazo armado del PYD (algunas veces omitiendo los acrónimos). Si ha habido algún apoyo, poco crítico y sobre todo financiero, es hacia la organización que ha desaparecido (o eventualmente a las estructuras que ésta controla). Es aquí donde creemos que hay una gran preocupación [11].

Este partido que domina la escena política de la región y pretende representar los intereses del “pueblo” Kurdo, es la fuerza que actualmente estructura a la sociedad. Sería completamente ilusorio apoyar una tendencia radical contra otra moderada en el seno del PYD. Sería igualmente ilusorio apoyar un régimen con la esperanza de que la acción autónoma proletaria lo destruya.

Como ustedes saben, como comprenderán y para decirlo fríamente: pensamos que la administración que se encuentra hoy en el norte de Siria, garantiza en esta zona las tareas de un Estado fallido, preservando desde el caos, los fundamentos de la sociedad capitalista (el valor, el salario, las clases, la propiedad privada, la producción). Mañana, sobre las bases negociadas entre Rojava y los otros Estados, esta sociedad asegurará el orden y gestionará a la población y las clases. Tan progresista como una sociedad puede ser, sin duda, esta administración es la que se enfrentará a los proletarios Kurdos y Árabes [12]. Las fuerzas que les reprimirán serán las Asayish y, si es necesario, el YPG.

En este final es probablemente abrupto, pero en espera de sus comentarios les enviamos saludos fraternos.

 

Notas:

1.-“Nosotros” y “tu” se refiere también a un conjunto libre de organizaciones, más o menos formal de individuos anarquistas, libertarios, marxistas (no bolcheviques), autónomos, etc. que se forman en el “medio” llamado “radical” o “revolucionario” del cual nosotros de alguna manera tomamos parte.

2.- Nosotros no tenemos los planos o esquema del proceso revolucionario “puro” y créanlo o no tampoco la posibilidad de tal cosa.

3.- Los Estados Unidos se opusieron, argumentando que ellos podían ser usados por el PKK contra el ejército de Turquía.

4.- Consejo Nacional Sirio, notablemente apoyado por Turquía y Arabia Saudita.

5.- Uno estaría tentado a decir que quizá esas palabras no tienen el mismo significado en todas partes. En Francia, este discurso al menos puede ser calificado como “reaccionario”.

6.- El Contrato Social es la constitución de Rojava, adoptada el 29 de enero de 2014.

7.- David Graber informó el testimonio del director de la Academia de Policía de Rojava, el Asayish: “el objetivo a largo plazo fue dar a cada ciudadano en el país seis semanas de entrenamiento policial, con el fin de que la policía desapareciera.

8.- Otra cuestión crucial es esta: ¿el proceso sigue el mismo de las protestas de la Primavera Árabe de 2011, o por el contrario, pone fin a estas, sustituyéndolas por un proyecto policial del PYD el cual desciende de las montañas después de la salida de las tropas de Assad?

9.- El funcionamiento en autogestión de una sola fábrica de Rojava ya ha sido el objeto de docenas de artículos y la primera plana de muchos periódicos militantes.

10.- No hay por tanto sino la revolución en la vida. Es cierto que nuestras posiciones nos llevan a ver en cada lucha las cuestiones de la lucha de clases. Pero si esto es teóricamente siempre posible ¿es siempre necesario? Hay “causas” que no tienen nada revolucionario, que son humanitarias o humanistas pero que pueden ser apoyadas; luchas ecológicas o reformistas en las cuales debemos tomar parte sin avergonzarnos; necesidades inmediatas que, a veces, pueden encontrar las respuestas, no siempre marxistas o anarquistas. Y esto no es gran cosa.

11.- De paso, pensamos que si una organización hace mañana su aparición en Francia, con el mismo programa, nosotros estaríamos (ustedes y nosotros) entre los primeros en denunciar su peligro (y sufrir su represión).

12.- Y sobre los desertores ¿insumisos al servicio de Rojava? De hecho, encontramos a algunos de ellos entre los migrantes que vemos hoy refugiados en Europa ¡Es improbable que encuentren apoyo en aquellos que apoyaron al mismo ejército del que huyeron! Un sitio de oposición Siria, igualmente opuesto al PYD, proclamado en otoño de 2015 la primera manifestación contra la conscripción en una localidad de Rojava.

miércoles, 18 de enero de 2017

Informe de una reunión organizada por compañeros internacionalistas originarios del Kurdistán


Dicha reunión la realizamos en Francia, en mayo 2016, en base de una convocación hecha por nosotros, internacionalistas kurdos (de cuatro “países”), y participaron, en la misma, compañeros procedentes de: Francia, Alemania, Italia, Argentina, México. La reunión fue principalmente hecha en kurdo, y secundariamente en persa y árabe. Ello, adicionado a nuestras propias debilidades, hizo que recién ahora, setiembre 2016, podamos contar con versiones de este documento (o borradores) en idiomas europeos (inglés, francés y español), aunque desde el principio, algunos compañeros divulgaron extractos e hicieron versiones parciales. Asimismo, llamamos a ayudarnos para mejorar este documento y hacerlo conocer en otras lenguas internacionales. Pedimos indulgencia y comprensión por las repeticiones y errores de redacción que tienen todas esas versiones. No somos, ni tenemos traductores profesionales.

Somos un grupo de compañeros, originarios de diferentes partes del “Kurdistán, que nos definimos como internacionalistas. La mayoría de nosotros fuimos perseguidos como desertores y/o subversivos, muchos hemos estado presos. Todos nosotros, salvo dos, que vinieron directamente desde el Kurdistán para la presente reunión, vivimos exilados en Europa. Nos hemos conocido en lucha contra el capital y hoy somos un puñado de internacionalistas que seguimos luchando. A contra corriente, denunciamos, por todas las vías posibles la imagen espectacular y mentirosa, que se ha construido internacionalmente sobre “la revolución en Rojava” y que en los hechos perjudica la verdadera lucha autónoma del proletariado en aquella región y en el mundo.

Frente a la enorme publicidad internacional que se hace por todas partes de la autollamada “revolución de Rojava”, lo primero que queremos propagar internacionalmente es que esto contrasta totalmente con lo que se hizo en el pasado frente a las verdaderas luchas contra el capitalismo en la región. Mientras antes, cada vez que hubo una lucha autónoma e importante de nuestra clase en occidente, se ocultó sistemáticamente todo lo que pasaba y no se nos dio ninguna posibilidad de hacer conocer, en el mundo, la lucha que se estaba desarrollando en la región del Kurdistán, ahora todo es publicidad. Ello no es casualidad, antes se ocultaba la lucha porque era revolucionaria y proletaria, porque contradecía a lo que decía el capitalismo internacional sobre lo que pasaba en esa región. De esa manera se evitaba el contagio internacional y se podía aislar esa lucha y liquidarla. Ahora se hace publicidad porque se impone así un programa reformista, burgués e imperialista, haciéndonos creer que se hace la propaganda de la “lucha revolucionaria”. Ambas cosas sirven para aislar la verdadera lucha revolucionaria y liquidar la autonomía proletaria.

El contraste con lo que hoy sucede en Rojava en donde llueven los apoyos internacionales al frentismo y populismo de la “revolución”, en el pasado los niveles de autonomía del proletariado revolucionario fueron mucho importantes.

Presentamos a continuación algunos elementos del pasado en donde sí hubo lucha revolucionaria mientras que en el Occidente, cómplice de los poderes locales, se ocultaba sistemáticamente:

* En occidente, siempre se escondió (o disminuyó su importancia) la verdadera insurrección revolucionaria en Irán, que destituyó al Shah (1978/79), y luego eliminó varias tentativas de recambio, que intentaba imponer las potencias imperialistas occidentales. En ese momento, el proletariado de la región enfrentaba claramente a la burguesía iraní y simultáneamente luchaba tanto contra el imperialismo yanqui-europeo como contra el ruso. Por supuesto que no hubo ningún apoyo, ni información sobre lo que pasaba: todo se ahogaba en “la lucha por la democracia” típica de la cultura dominante y del control imperial de la información.

* También se ocultó el derrotismo revolucionario durante la guerra imperialista Irán e Irak, adonde la fraternización en los frentes contra la guerra y la deserción generalizada enfrentaba y cuestionaba, al mismo tiempo, a todas las potencias militares que actuaban en la región. Recordemos que los peores bombardeos del Estado de Saddam Hussein no fueron contra Irán, ni contra USA, sino contra sus propias tropas, es decir contra el proletariado de toda la región. Se perseguía a decenas de miles de desertores organizados de diferentes países, lo que siempre se escondió en occidente. Lo que más preocupaba al Estado mundial del capital era, justamente, que el proletariado de todos los países desertaba los frentes, abolía las fronteras y se unificaba contra la guerra imperialista en la regió.

* Lo mismo pasó con la insurrección proletaria en Irak en 1991 (tanto en el Sur como en el Norte), que se generalizó a todo el país destruyendo a los cuerpos represivos de Saddam Hussein en medio país., a pesar del apoyo del imperialismo a los mismos. Fue el aislamiento internacional de esta lucha proletaria lo que permitió que las potencias imperialistas, coaligadas por planes de las Naciones Unidas y utilizando tipo de armas de destrucción masiva, lograron liquidar esa lucha. Todas las misiones de Naciones Unidas son evidentemente represivas y cuando dan algo de comida, exigen la entrega de las armas y la aceptación de la disciplina nacional/imperialista de los campos de concentración de refugiados.

Queremos hacer conocer en occidente que, en todos esos casos, los movimientos revolucionarios del proletariado ponían abiertamente en cuestión la propiedad privada de los medios de producción, proclamaban la necesidad de abolir el sistema de trabajo asalariado y enfrentaron al Estado, a la represión, a la impunidad. En esos casos, hubo juicios hechos por la propia población a los torturadores en las calles y se fusiló a milicos que, durante décadas, habían organizado/dirigido la tortura y la masacre de seres humanos. Las organizaciones proletarias que dirigían las insurrecciones y la lucha contra las guerras, le pasaban por arriba a las consignas limitadas y reformistas de la izquierda burguesa y de los nacionalistas Kurdos, y proclamaban la necesidad de la revolución comunista y la abolición de todos los Estados… Durante todo ese proceso, la contraposición entre nacionalismo e internacionalismo proletario fue la clave de la contraposición de clases. En todo el Kurdistán, las fuerzas nacionalistas kurdas fueron aliadas de las fuerzas imperialistas contra la rebelión proletaria. La consolidación del orden se hizo siempre con más guerras, más masacres y con el poder de las diversas fuerzas religiosas o nacionalistas kurdas.

Aquellas luchas fueron desconocidas y/o denigradas como movimientos sin sentido, provocadas por la desesperación, o simplemente descalificadas como “revueltas por el hambre”. En todas ellas en Occidente se miraba para el otro lado y solo se hablaba de las mismas como “gente que se peleaba entre ellos para repartirse la ayuda internacional”. Se cuentan, con los dedos de las manos, las organizaciones internacionales en América y Europa que se solidarizaron con nuestra lucha. Hubo un verdadero blocaje de los materiales clasistas y revolucionarios que provenían de la región: había que mantener la idea occidental y judeocristiana de que es solo en occidente en donde puede asomar cabeza un proletariado clasista y revolucionario.

En aquel entonces, el proletariado en Irán, en Irak, en todo el Kurdistán… cuestionaba no solo la dictadura capitalista en su región, sino que se había hecho fuerte cuestionando la guerra, el capital, la propiedad privada, el nacionalismo… impuesto por las fuerzas imperiales occidentales y el modelo mismo del capitalismo triunfante en occidente. En cambio, ahora que proliferan por todas partes los delegados feministas y libertarios que patrocinan la “revolución en Rojava,” ni se habla de la lucha contra la propiedad privada, y las mismas potencias imperialistas que siempre nos reprimieron se muestran complacientes (con tanta propaganda “revolucionaria”).

Por eso, hemos elaborado estos puntos para dar a conocer algunos hechos indiscutibles:

* Nunca antes se había hablado tanto de una “REVOLUCIÓN” en la región, y nunca antes se había enterrado más la “revolución” del proletariado, la verdadera, la que ataca la propiedad privada y destruye el capital.

* La “revolución de Rojava” toma como modelo la “España de la guerra civil”; pero no la lucha revolucionaria del proletariado en esos años, en dicho país, sino que, por el contrario, adopta como programa el de la República española. Debemos recordar que en España la República fue todo lo contrario que “la revolución”, que en realidad fue el encuadre contrarrevolucionario del proletariado y que fue el mayor freno a su lucha: la República siempre reprimió las luchas del proletariado. También entonces se aliaron los lenino-estalinistas del mundo con algunas franjas “libertarias” y “feministas” que se integraron al populismo, abandonando toda referencia clasista. También en esos años, lo que hicieron tales alianzas fue actuar como frente contra la revolución, canalizando la resistencia del proletariado hacia la guerra imperialista. Lo que hizo la burguesía republicana y leninista fue castrar aquella lucha proletaria, para llevar masivamente a los obreros como corderitos al matadero de la guerra imperialista por intereses burgueses. En vez de lucha contra la explotación, carne de cañón.

* En vez de lucha internacionalista estrechez nacional. Mientras los movimientos históricos en Irán e Irak (¡particularmente en la región kurda!) se proclamaban internacionalistas y luchaban por la revolución mundial, la línea dominante en Rojava hoy proclama el “socialismo” en una “sola región” (o en cada región confederadas), guiñándole el ojo al nacionalismo y el estalinismo (“socialismo en un solo país”) que son los componentes claves de los partidos en el poder del Estado en Rojava.

* En vez de atacar la propiedad privada de los medios de producción, se utilizan todas las reivindicaciones clásicas de la burguesía y su democracia: antiimperialismo, feminismo, ecologismo, igualitarismo…; es decir la ideología dominante occidental, la misma que está a la moda en todo el mundo.

* En todas partes, y gracias a la propaganda internacional, el feminismo se ha abanderado con el apoyo al feminismo en Rojava y en particular al militarismo del YPJ que se ha constituido en parte del Estado. Queremos dejar claro que ese feminismo no tiene nada en común con la lucha de la mujer y el hombre proletarios, contra el capital. Se trata por el contrario del feminismo policlasista, militarista e imperialista que siempre enarboló el estalinismo, el que sirvió a los Estados para movilizar las tropas y que busca movilizar nacionalmente a la mujer. Se trata del mismo feminismo que tantos servicios presta en el Ejército de Estados Unidos, en donde el reclutamiento de las mujeres fue impulsado por las organizaciones feministas, gracias al cual tenemos mujeres generales, mujeres torturadoras.

Hacemos referencia concretamente al colaboracionismo del feminismo con los ejércitos, o mejor dicho a la manipulación Estatal conocida como “guerra de sexos” para impulsar la “igualdad” de derechos, llevando a millones de mujeres a ser parte de las fuerzas armadas. Por ejemplo, el déficit histórico que tuvo el ejército USA luego de Vietnam (de más de un millón de reclutas, con respecto a sus necesidades) fue colmando, por el ejército, integrando masivamente a mujeres, negros y latinos a partir de la época de Clinton. La masividad de ese reclutamiento fue posible gracias a la utilización de la política de igualdad de derechos democráticos y a la cooptación de las organizaciones antirracistas, feministas, “hispanas” que funcionaron como agencias de publicidad del reclutamiento… El caso particular del feminismo poli-clasista fue emblemático (así como el supuesto antirracismo): salvo excepciones, las organizaciones feministas de USA participaron en el proceso estatista e imperialista. Dichas organizaciones estaban tan vendidas que ni denunciaban las violaciones que sus colegas hacían de las mujeres de tropa. ¡Durante décadas, el feminismo imperial les aconsejó callarse la boca!

* En vez de lucha contra el dinero, contra la mercancía, contra el trabajo…, se prohíbe todo cuestionamiento de la propiedad privada.

* En esa “revolución” tal como la encuadran los partidos dominantes en Rojava, no hay una lucha contra el Estado, sino defensa de un Estado alternativo (confederal) o paralelo que desarrolla el capitalismo. ¡Que dicho Estado se ponga el cartel de confederal, no cambia nada a la cuestión!

* Aunque jueguen con la terminología, surfeando sobre la “lucha heroica del proletariado y/o del pueblo” en la región (¡la población no tuvo más remedio que pelear contra la guerra y esa resistencia fue ejemplar!), han reorganizado el Estado burgués mismo y lo presentan como si no fuese un Estado. ¡Qué nos expliquen la diferencia práctica! En cuanto a los “anarquistas” preferimos recordarles que otros libertarios, todavía más celebres, como Souchy, ya nos presentaron la misma mentira histórica: ¡Según tales “anarquistas” Israel sería en realidad un NO Estado y hasta la superación de todo Estado! ¡Y podemos ver hoy lo que es!

* La situación que vive el proletariado es una situación de sobrevivencia y emergencia total, similar a la que vivimos en el pasado en Irán e Irak, pero, mientras en aquellas luchas históricas el clasismo proletariado dominaba, en Rojava se ha impuesto una alternativa claramente burguesa.

* La situación del proletariado es terrible, se supone que ganó pero se le exige muchísimos sacrificios. Se trata de imponer un sistema brutal de austeridad. En nombre de la revolución, lo hacen trabajar más y le piden contribuciones “voluntarias”. Es para eso que sirve el modelo de los países estalinistas.

* La propiedad privada es la clave de todo el sistema. Hablar de “revolución” sirve solo para aumentar la tasa de explotación, al mismo tiempo que se reprime, más que nunca, todo cuestionamiento de la propiedad privada (y cualquier movimiento reivindicativo o huelguístico) en nombre de esa supuesta “revolución”.

*El ejército es entrenado por oficiales rusos y cada vez más por estadounidenses y europeos, lo que conduce irremediablemente a alinear al Estado confederal en las contradicciones geo imperialistas mundiales.

* El Estado USA considera, sin dudas, esa “revolución” como una buena carta de contención en la región, y cada vez las relaciones entre el Pentágono y la “Revolución” son mejores. En el momento en que nos reunimos las potencias imperiales tienen un organismo permanente y muchos organismos de diplomacia paralela. Todo se dirige hacia la formalización de una o varias embajadas occidentales.

* En Rojava, el partido dominante es el PYD, un partido que es realmente un hermano menor del PKK, partido estalinista de Kurdistán turco. Ese partido, y su ideología, ha hecho posible la reconstitución del Estado, con todas las letras de la palabra, aunque para ello utilice un discurso libertario.

En cuanto al PKK, queremos destacar que el hecho de que su líder histórico, Oçalan, preso en Turquía, se haya hecho amigo de las ideas “libertarias” de Bookchin, no cambia en nada el carácter reaccionario de ese partido, sino simplemente indica que la crisis del estalinismo es tan grande que está obligado a presentar una jeta cada vez más liberal en todas partes…; pero como aquello de “por más que la mona se viste de seda…”! El PKK estalinista “ por más que se vista de libertario… se queda estalinista: lo central del estalinismo no es la forma de Estado (más o menos libertario, más o menos federal o confederal) sino el sistema de trabajo forzado “voluntario”, los campos de concentración, el desarrollo forzado del trabajo… Esto ha sido denunciado por militantes internacionalistas kurdos, provenientes de Turquía, que conocen, mucho mejor el PKK.

*Desde el punto de vista interimperialista, ello ha agravado los problemas para la población de Rojava, atacada por la intrincada maraña interimperialista. Por un lado, porque la importancia del PKK en Rojava ha sido muy mal vista por el Estado Turco, para quien ese partido es considerado como los peores terroristas (más allá de que eso lleve a un deterioro inevitable de las relaciones entre USA y Turquía), y por otro lado, porque la ideología burguesa y estalinista se concreta en la práctica de imponer trabajar más por menos salario a toda la población como siempre hizo el estalinismo.

* El Estado en Rojava y las fuerzas armadas, están organizados en forma tan verticalista, como en la Rusia de Stalin, pero con una careta libertaria, que es la copia exacta de la ideología que ha desarrollado el propio PKK en Turquía.

* Imitando a todas las “revoluciones” burguesas, proclaman la libertad de cultos, pero en los hechos los aparatos de control social son cómplices de todas las religiones y separaciones étnico-religiosas y cumplen un nefasto rol divisionista, opresivo moralista, represivo.

* En concreto, las estructuras militares y políticas estalinistas y feministas promocionan simultáneamente el nacionalismo kurdo, en base a himnos y banderas en las poblaciones, barrios, escuelas… apareciendo, ante la mayoría de la población, como un etnia dominante minoritaria y opresiva, que resulta terriblemente destructiva de la unidad de intereses del proletariado.

* Volviendo a lo más global de la supuesta revolución de Rojava, nos parece importante decir que constituyen una alternativa a la moda, que le viene muy bien al capitalismo e imperialismo mundial: son la única “revolución” en la historia que se luce como triunfante, libertaria, alternativa, feminista, ecológica…, sin deber pasar por la lucha de clases y la consecuente destrucción violenta de los opresores, del dinero y en general de las relaciones sociales capitalistas…

* Justamente por esto constituyen una carta de esperanza de toda la sociedad burguesa mundial y de todos los Estados imperiales.

# Internacionalistas del Kurdistá
# Paris, Francia, mayo 2016.

jueves, 12 de enero de 2017

[ARG.] CHUBUT: COMUNIDADES MAPUCHES EN CONFLICTO


El día diez de enero del corriente año, efectivos policiales, Gendarmería y GEOP desalojaron,  a las tres dela mañana, con balas de goma, gases y golpes la recuperación de tierras ancestrales del Departamento de Cushamen, en la zona Vuelta del Río, de Leleque, provincia de Chubut, cortando los accesos de la comunidad Pulof, y aislando la Ruca (casa) mayor, donde se encontraban mujeres y niños durmiendo. Casi 400 efectivos fueron desplegados, y la orden para intervenir en el territorio fue dictada por el juez Martín Zacchino, acompañada por la fiscal general Camila Banfi de Comodoro Rivadavia, y el juez federal de Esquel Guido Otranto, bajo la justificación de  la necesidad de liberar la traza del tren turístico “La Trochita” que atraviesa los terrenos.

Durante la represión se llevaron  10 DETENIDOS:

 Se encuentran en la unidad 14 del Servicio Penitenciario Federal de Esquel, los cuales son:  Ricardo Antihual, Nicolas Daniel Hernandez Huala, Ariel Garci, Buchili José Luz, Gustavo Jaime, Daniela Gonzales, Huencapan Javier, Huenchupan Ruíz Javier, Pablo Gonzalo Seguí, Ricardo Antigual, quienes tendrán audiencia el día 12 de enero. Les niegan la excarcelación por orden del Juzgado Federal de Esquel, alegando que existe peligro de fuga, y al parecer por abigeato (robo de ganado). Están alojados en carácter de comunicados, y se les imputó los delitos de “impedir la circulación  del transporte ferroviario”, “resistencia a la autoridad”, “lesiones” y “daños agravados”. Asimismo, Huetelaf Ivana Noemi se encuentra en quirófano herida de bala.

No conformes, gendarmería invade nuevamente el territorio de la comunidad del Lof a eso de las 20 hs del día 11 de enero, reprimiendo con balas de goma y plomo. Esto dejó como saldo cantidad de heridos, muchos de ellos con perdigones de escopeta, dos de ellos de gravedad. Fausto Jones Huala  se encuentra en la terapia intensiva del hospital de la localidad de Lago Puelo (Chubut), con traumatismo de cráneo y derrame cerebral, y Emilio Jones tiene fractura de maxilar, debiendo tener una operación de urgencia, hospitalizado en la localidad de El Maitén.

HACIENDO MEMORIA

El territorio viene de constantes represiones bajo distintas excusas. Los mapuches lograron recuperar sus tierras hace dos años (2015), las cuales estaban a manos del terrateniente Luciano Benneton[1]. Recordemos que el 27 de mayo del 2016 se produjo una nueva represión, deteniendo a once personas, entre ellas al Lonko Facundo Jones Huala, en otro claro acto de terrorismo, tratando de extraditarlo al Estado Chileno, cuestión frenada gracias a la lucha.[2] 

No podemos seguir apáticos frente a la realidad, la cuestión mapuche no es ajena a la de nosotros, que somos, al igual que ellos, los oprimidos de la sociedad.  El hecho de que cuestionen y se rebelen contra la sagrada propiedad privada, pilar fundamental de la forma de vida dentro del sistema capitalista, hace que sufran el castigo de la ley y el orden, siendo el Estado el principal ejecutor de la represión para defender los intereses de los ricos, empresarios y políticos. Es así que se crean leyes para justificar el accionar policial y manipular a través de los medios de comunicación el discurso frente a los hechos, como lo es la ley antiterrorista, impulsada y aprobada por el gobierno kirchnerista, y utilizada felizmente por el macrista de turno, generando una persecución ideológica. En el presente caso podemos decir que los terrenos como tal no poseen gran importancia en cantidad porque es un espacio mínimo dentro de las extensas propiedades de Benetton, ni tampoco en recursos porque no  son los mejores de hecho, dicho en las palabras de un mapuche:  

“Lo cierto es que la realidad social en la que nos encontramos no ha cambiado mucho. Seguimos teniendo las peores tierras y la calidad del suelo es abismalmente distinta respecto de las grandes estancias: tienen los mejores pastos, las mejores vertientes, las nacientes de los ríos, los arroyos. Y ese es uno de los motivos por los cuales seguimos viviendo en una situación de extrema pobreza. Así, obligan a nuestra gente a migrar a las ciudades, a vivir en los barrios periféricos, con una calidad de vida peor de la que tenían en los campos, pasando a ser mano de obra barata y trabajando por miseria. Por eso temen esta recuperación: porque cuestiona el estado de las cosas”.

Lo que prima, entonces, es  la necesidad de castigar el acto de recuperar, la rebeldía, la trasgresión a la propiedad.

DEFENDAMOS Y TOMEMOS COMO EJEMPLO LA LUCHA DE LA COMUNIDAD MAPUCHE,
CONTRA EL ESTADO Y LA PROPIEDAD, ORGANIZACIÓN Y LUCHA!

:: por Chenque Negro. Comodoro Rivadavia, Chubut (Argentina)
:: Enero de 2017



Notas:
[1]  “The Argentinian Southern Land Company” fue fundada en Londres en 1889 para realizar actividades comerciales en la Patagonia. En 1896 fue beneficiada con la donación de 10 estancias, de casi 90 mil hectáreas cada una, a cambio de financiar la Campaña, obtuvo tierras estratégicas para el desarrollo del ferrocarril que les sirvió para exportar la producción ganadera. En 1982 la empresa tradujo su nombre -Compañía de Tierras del Sud Argentino- e integró su directorio con un 60% de directores argentinos. Ese paquete accionario fue comprado en 1991 por Benetton por 50 millones de dólares.

[2]  ver el artículo “La  Justicia está vendida, encarcelamiento de Facundo Jones Huala en territorio Argentino”, boletín  “Chenque negro” Nº 8, año 2016. Puede descargarse en www.chenquenegrocr.blogpot.com.ar

domingo, 25 de diciembre de 2016

OBITUARIO: HA MUERTO UN SÁTRAPA DEL CAPITAL


¿Qué fue la revolución cubana?
Fue un caso más de “liberación nacional” en el contexto de la descolonización y la guerra fría. A mediados del siglo veinte, para que el capitalismo siguiera desarrollándose, muchas antiguas colonias tuvieron que constituirse en polos de acumulación de capital en un marco nacional: para ello tuvieron que modificar su estructura política y económica a fin de poder integrarse al mercado mundial. Las “revoluciones” tercermundistas de esa época no fueron, de hecho, mas que cambios abruptos en la jefatura: los dirigentes que no podían hacer crecer el capital nacional fueron reemplazados por otros que sí podían. En todos los casos, la debilidad de las nuevas economías en formación hizo que los nuevos Estados tuvieran que integrarse a una de las dos imperios comerciales en competencia: el capitalismo democrático occidental o el capitalismo soviético. Tras la revolución, en Cuba nunca se cuestionaron ni desaparecieron las categorías básicas del capital: la explotación salarial siempre fue la base de su sistema de producción. El único cambio importante fue que gran parte del capital fue transferido al Estado, asumiendo éste y el PC cubano la organización monopólica de la compraventa de actividad humana. Para ello debieron implementar formas de salario indirecto (prestaciones de salud, educación y vivienda) que asegurasen la reproducción de la fuerza de trabajo, lo cual es una parte normal de las funciones de cualquier Estado capitalista. De idilio, nada.

¿Quién fue Fidel Castro?
Un abogado liberal burgués que lideró dicho proceso en Cuba, para lo cual tuvo que conquistar por la fuerza el poder del Estado, en 1959. Para entonces, Castro no había leído una sola línea de Marx. Cuando se dio cuenta que el capital norteamericano le daría la espalda y que le iría mejor lamiendo las botas de los burócratas rusos, empezó a vociferar que él era marxista y que su toma del poder era el inicio de una “revolución socialista” en Cuba. En los años siguientes, para dejar claras sus lealtades, defendió el empleo de tanques rusos contra la insurrección del proletariado en Checoslovaquia, apoyó los campos de detención contra homosexuales y otros disidentes, dio refugio a un renombrado sicario de Stalin, respaldó a la dictadura argentina de Videla, mandó encarcelar a los opositores al régimen y decretó luto oficial en Cuba por la muerte del dictador español Franco, entre otras hazañas. Esta farsa, aclamada durante medio siglo por un ejército de trovadores y militantes de la inconsciencia, alcanza hoy, con la muerte de Castro, su apoteosis final: llorando a su héroe uniformado, la izquierda del capital reafirma su adicción a la jerarquía social, al poder político, a la desigualdad económica y a la opresión racial y de género. Los gorilas siguen entre nosotros.

Contra la comedia infame puesta en escena una vez mas por la internacional de los imbéciles, recordamos que “la emancipación de los trabaja dores tiene que ser obra de los mismos trabajadores”, tal como lo señalan los estatutos de la primera Internacional. Esto significa que el comunismo es la auto-emancipación de la especie humana, una obra colectiva y anónima, multitudinaria y creativa, que no necesita héroes y que, al destruir el viejo mundo, necesariamente los suprime a todos ellos.


# extraído de Anarquía y Comunismo nro.7, diciembre de 2016, Chile.

viernes, 2 de diciembre de 2016

[texto] El mito del "socialismo cubano": el izquierdismo burgués disfrazado de comunismo

COMUNISMO No.38 (Febrero 1996) DESCARGAR TODA LA REVISTA EN PDF
revista del Grupo Comunista Internacionalista

Índice:
El texto que a continuación se presenta es el resultado de un trabajo colectivo, efectuado por un círculo de compañeros, varios de los cuales han estado en Cuba varias veces y en distintas oportunidades, en colaboración con nuestro grupo y afirma posiciones clasistas y revolucionarias en torno a la denominada "revolución" cubana y al "castrismo". 
Economía / El mercado / ¿Abundancia o carencia? / Acerca del mito de la desaparicion de las clases en Cuba / Trabajo / Control / Represión / "La existencia del estado y de la esclavitud son inseparables" / Liberación nacional / Sobre la ideología del mal menor en Cuba / Resistencia / El exilio y la oposicion politico formal / ¿Y ahora que?
1. Dinero y enajenación / 2. Sociedad mercantil y deshumanización del hombre / 3. Producir como seres humanos / 
artículo escrito por Servando González en Guángara Libertaria en 1985


Respecto a la muerte de Castro

Cuesta guardarse las palabras más duras y mantener la calma cuando leemos ciertos comentarios con respecto a la muerte de Castro. Nuestro colectivo se indigna ante una demagogia vergonzosa de tantas y tantos "anticapitalistas". Punto a punto nos gustaría ir razonando lo que nos produce tanta rabia:

En primer lugar, cabe pensar que la izquierda es postmoderna hasta el momento en que ya no le conviene serlo. Parafraseando a Kurz, es vergonzoso que se vea etnocentrismo por todas partes, y sin embargo, cuando toca verlo de verdad, se obvie de manera flagrante. De este modo, la represión de Cuba a los homosexuales, o su política de apoyo a una intervención imperialista en Checoslovaquia, quedan absolutamente ocultas, al fin y al cabo, es un país tercermundista, por qué íbamos a esperar algo así; qué coño nos importan los homosexuales cubanos. Qué más da su apoyo a la represión de la primavera de Praga?

Segundo, en Cuba jamás se cuestionaron las categorías básicas del capital. De este modo, que nosotros sepamos, las relaciones salariales permanecieron tras la revolución sin ser suprimidas. Lo único que sucedió es que buena parte del capital fue estatalizado, convirtiéndose el aparato de Estado y del PCC, en el nuevo funcionariado del capital.

Tercero, las peculiaridades del régimen cubano, implantaron ciertas formas bastante importantes de salario indirecto de la fuerza de trabajo cubanas. Dicho de otro modo, el Estado subvencionó, como en otros muchos Estado capitalistas, algunos de los gastos de la reconstitución de la fuerza de trabajo. El éxito de estos salarios indirectos se debieron a la alianza que se labró Cuba con la URSS (así pues, transferencias de las plusvalías del proletariado de la URSS al proletariado cubano).

Cuarto, una vez que la URSS se hunde al ser incapaz de llevar a cabo la introducción de la revolución microelectrónica, Cuba se queda con una mano detrás y otra delante, y lo que vemos aparecer es la explotación más salvaje del proletariado cubano, que no tiene ni para comer y que introduce todas las modalidades de la venta de la fuerza de trabajo, como la ampliación de la prostitución. Nuestros chicos "anticapitalistas" no se les mueve un músculo con este asunto. Debe de ser que la venta de la fuerza de trabajo en condiciones de alienación tan salvajes, no son tan problemáticas si sucede en un país como Cuba. Al fin y al cabo, siempre podremos compararla con Haití.

Es increíble ver cómo abnegados demócratas son capaces de criticar nuestras posturas críticas con la democracia, que hagan apología de la conquistas democráticas, y sin embargo se conformen con dar palmaditas a regímenes como el cubano. Debe de ser que para la mitad del planeta "no está de dios" acceder a condiciones de vida dignas, se pueden conformar con las migajas que deja la máquina impersonal del capital mundial. Ni que decir tiene que lo que late detrás de esta forma de razonar es el pensamiento colonial de la ilustración, ni más ni menos.

# Colectivo Germinal http://colectivogerminal.org
# 29 de noviembre de 2016
extraído de su página de facebook (sin título, título nuestro)

OBITUARIO CASTRO RUIZ Fidel Alejandro

CASTRO RUIZ Fidel Alejandro. Falleció el contrarrevolucionario cubano el 25/10/16. A los 90 años. Sus herederos políticos, invitan a rezarle al Che Guevara y a continuar con la farsa hasta donde se pueda, teniendo fe que este líder está en Cielo, con Jesús, Néstor y Juan Pablo II en la asamblea constituyente creada allí por Chávez.

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Fanáticos y detractores tienen algo en común, obvian una de las características fundamentales de Castro. El “comandante” no era un revolucionario ni tampoco solo un líder autoritario y/o burocratico.
Fanáticos y detractores ayudaron a elevar el mito de una revolución comunista en la isla, y lo peor es que ambos coinciden en las características para apoyarla u odiarla: racionamiento de comida, control Estatal, nacionalismo militar tercermundista, adoctrinamiento escolar.

Nacida como nacionalista y democrática, la revolución se tuvo que apoyar en los capitalistas de URSS para poder sobrevivir, dándoles mas legitimidad a una de las organizaciones mas contrarrevolucionarias de la historia: el PC y sus filiales en el mundo.

Su foto entre los allendistas, haciendo la venia militar con Pinochet en noviembre del 71 podría definirlo perfectamente.

Su discurso  de bienvenida al Karol Wojtyla alias “el Papa”, alias “Su Santidad”  en 1998, caracterizaría su oportunismo.

«Como aquellos cristianos atrozmente calumniados para justificar los crímenes, nosotros, tan calumniados como ellos, preferiremos mil veces la muerte antes que renunciar a nuestras convicciones. Igual que la Iglesia, la Revolución tiene también muchos mártires. (...)
No habrá ningún país mejor preparado para comprender su feliz idea, tal como nosotros la entendemos y tan parecida a la que nosotros predicamos»

Su condición de patriarca de todos los gobiernos progres de la última década en Latinoamerica seria su mas sincero posicionamiento: el izquierdismo burgués.

No ha muerto un comunista, ha muerto el rostro barbudo del Capital.
Nunca dejaremos que su memoria descanse en paz.

# anónimo, noviembre de 2016.
recibido por email

martes, 15 de noviembre de 2016

Nos están matando


Nos están matando. En nuestras casas, en el trabajo, en las escuelas, en las comisarías, en la calle. Nos matan a los golpes, linchados, violadas, empaladas, desangradas, torturadas, envenenados, empastillados, encerradas, enfermos, depresivos. Nos matan porque es fácil, porque se puede, por portación de cara, por mujeres, por pobres, por putas, por salir a la calle, por querer tener sexo, por negarnos. Nos matan porque sobramos, en un mundo donde la ganancia es más importante que la vida, donde sometidos aprendimos a vendernos como mercancías y a ser tratados y a tratar a los demás como objetos, como medios para alcanzar un fin, como si fuésemos cifras cuantificables, como lo es todo en este sistema de muerte. Nos matan porque nuestra humanidad y vitalidad son opuestas a esta vida de miseria y porque son el germen de su destrucción.

El asesinato brutal, misógino y antihumano de Lucía en Mar del Plata es una chispa que desata la rabia, la frustración, el asco, el odio y la necesidad de terminar con esta masacre despiadada. «Paro cardíaco por empalamiento anal» realizado por hombres normales —y no monstruos—, hijos sanos del Capital, que tuvieron la frialdad de lavar el cuerpo y llevarlo a un hospital. Se responde con indignación y con una rabia masiva, aun en un necesario clima de catarsis, luego de siglos de invisibilización que sale de casa a la calle, de la conversación al grito, del aislamiento a juntarse masivamente en marchas autoconvocadas.

Sin embargo, cada caso se trata de manera aislada, y los dedos señalan al Estado en su supuesta ausencia, al gobierno de turno, a los medios de comunicación, a las políticas educativas, como si algo pudiera cambiar profundamente acudiendo a la legalidad o a través de nuevos discursos integradores. Algunos piden justicia y más intervención estatal, más policía, que se cumplan las leyes, que la democracia “funcione”. La democracia funciona. El Estado y su policía garantizan la trata a nivel nacional.

Otros, comprendiendo que poco se logra pidiéndole a los mismos opresores, apelan a sus semejantes a través de pintadas. Entre muchas que solo refuerzan posturas identitarias, hay muchas otras con la verdadera intención de poner en común, reflexionar, agitar, denunciar y desahogarse. Del mismo modo, salir colectivamente a la calle, saca de la esfera privada lo que nos quieren hacer tragar que son problemas particulares, personales, en los que no habría que meterse.

Por otro lado se pide la integración de nuevos contenidos en las escuelas, que se instruya a los niños para que sean mejores ciudadanos que sus padres, para que no roben, no maten, no violen ni sean violados, pero al mismo tiempo para que trabajen obedientes sometidos a una vida de miseria. ¿Cómo es posible enseñar a un niño a no violar y a no ser violado, si al mismo tiempo se le enseña a ser un empleado sumiso, eficaz y obediente, o por el contrario, un exitoso patrón? ¿Hasta qué punto puede esto funcionar, si la instrumentalización de la vida está presente en todos los momentos de nuestra existencia, en cada aspecto de nuestra vida cotidiana?

La misma sociedad indignada por estas cuestiones es aquella que cada domingo propone en los estadios de fútbol la violación como una amenaza: «Los vamos a coger», «les vamos a romper el orto». Aquella que concibe la sexualidad como instrumento de poder, es la misma que se horroriza cuando ocurren estos “excesos” que no salen de la lógica diaria. Mientras tanto, cada vez más personas comprendemos que lo personal es lo social, y que una de las llamas que permiten dar calor a la lucha por acabar con esta penosa existencia es poner en cuestión todas las relaciones sociales en las que existimos. No luchando por un nuevo mal menor: que maten y agredan a menos mujeres… Cuando decimos «ni una menos» es enserio.

La desoladora realidad que nos toca a todas las explotadas y explotados no va a cambiar ni con mejor y más educación, ni pidiendo justicia, ni haciendo más pintadas (y esperando que los obedientes las toleren), ni abocándonos a la especificidad de alguna minoría oprimida ni alentando a la venganza. Y no es porque estemos en contra de la venganza, ésta es la respuesta que tenemos más a mano como individuos que no aceptamos pasivos la brutalidad, sin embargo sabemos que aislada no soluciona nada. La salida al problema no es cuantitativa, no porque más personas violadas maten a sus violadores la situación va a cambiar, no porque más mujeres pinten más paredes la realidad va a ser mejor. Además de dejar salir nuestra bronca, de expresar la violencia en lo inmediato, también tenemos que pensar en lo que hay detrás de todas estas violencias individuales, pensar en la violencia general, en las condiciones generales que la permiten, por qué se genera y cómo destruirla. Esto es tan o más urgente como matar al que nos mata. Lo que hace falta es ir a la raíz: se trata de destruir las condiciones materiales que reducen nuestra vida a un producto aprovechable o prescindible según las circunstancias, la instrumentalización de nuestros cuerpos y su sometimiento a las necesidades de este sistema que nos deshumaniza y atomiza hasta la muerte.

# de Boletín La Oveja Negra.
# Rosario (SF - Argentina) Octubre de 2016.
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Palabras de lucha hacia la raíz


En los últimos años asistimos a todo un movimiento social que aborda la “cuestión de la mujer” desde distintas ópticas, vértices y formas. Así, libros, páginas webs, agrupaciones de todo tipo, marchas, programas de televisión, diarios y también los ámbitos cotidianos hacen presente este tema, generan opinión, debates, algunos encuentros y desencuentros.

Esta cuestión muchas veces se presenta aislada del resto de las problemáticas con que nos encontramos cada día sobre–viviendo en el capitalismo. Sin desconocer las particularidades y especificidades, es importante luchar contra la lógica capitalista, casi como una advertencia, al momento de pensar estas realidades.

La ideología dominante nos dice que el capitalismo siempre estuvo acá, que siempre hubo escuelas, que siempre trabajamos y morimos en los trabajos, siempre formamos familias, parejas monógamas y heterosexuales y que, además, siempre hubo una diferencia radical entre una esfera pública y una privada, en la cual los problemas “personales” e “íntimos” no tienen origen social (son naturales) y, por tanto, son problemas individuales y deben ser solucionados de esa forma.

Tirando por tierra toda esta basura, podemos empezar a pensar desde una perspectiva que no atomice los problemas, sino que los historice y los ponga a jugar como parte de lo que son: un sistema de muerte, de ganancia y valorización constante en el que las necesidades y padecimientos de los seres humanos no son relevantes. Porque el capitalismo no es solo un modo de producir objetos–mercancías, es una relación social y como tal se ha desarrollado y modificado a lo largo de la historia, moldeando la explotación de todos y los vínculos que establecemos, impregnando incluso aquellos ámbitos o actividades que parecieran escapar a la lógica capitalista.

La mujer ha sido explotada y subordinada por el capitalismo desde sus inicios y de distintas formas a lo largo de la historia. Este desarrollo no es lineal ni exento de contradicciones. El Capital y el Estado fueron diseñando ideales y roles femeninos diversos según sus propias necesidades, sostuvieron y reforzaron la subyugación e invisibilización del trabajo doméstico de la mujer, naturalizándolo al mero rol femenino en un “equilibrio armónico” con el masculino, ambos necesarios al sistema productivo. Acompañando este proceso se separó hombres de mujeres y se los enfrentó en polos opuestos y funcionales. El hombre como trabajador fue el administrador principal del salario que repartía en el seno familiar para la reproducción de la futura fuerza de trabajo. Por lo tanto, se lo concibió como el protagonista principal de la producción social. Sin embargo, la reproducción de la sociedad capitalista corrió por cuenta de todos los explotados y explotadas.

Esto no ocurrió siempre del mismo modo, antes hubieron de sucederse otras muchas separaciones en la reproducción de cada ser humano y de la sociedad en su totalidad. La tierra y los cuerpos fueron sometidos al principio de la propiedad privada, enajenados y regulados desde la Iglesia y el Estado.

La división social del trabajo, los ciclos históricos de exclusión e inclusión de la mujer en el mercado de trabajo asalariado, la caza de “brujas” y la imposición de atributos diabólicos que culminarían en su contrario, en la mujer virginal y pasiva, determinaron los roles adecuados al proyecto de sociedad que se instauraba a la fuerza. Yendo un poco más lejos aún, hoy encontramos otro rol que coexiste y que presenta a una “supermujer” que mientras no abandona su “vocación” maternal en la esfera privada, busca posicionarse, en la esfera pública, como profesional exitosa y que aprendió a ciencia cierta lo que el sistema dicta: pisotear cabezas, ser egoísta y competir en el sistema.

Votar, tener un salario y, por lo tanto, penetrar en el mundo de la explotación laboral —el tiempo muerto en el que nuestra vida depende de un horario, un patrón y obligaciones impuestas para poder consumir lo que el mercado nos ofrece—, ser profesionales, formar parte de las fuerzas represivas del Estado, son actividades que a lo largo de estos años nos han ido incorporando. Todo lo cual encima es propagandeado como un cambio en la sociedad, como un logro de las mujeres, como si nos susurraran al oído: «¡Muy bien! Pueden ser iguales a nosotros. Nuestro mundo es la única realidad posible, gracias por sumarse a contribuir a su crecimiento».

Mucho se ha dicho y se ha hecho en pos de la “liberación de la mujer”, mucho de eso sigue significando una mejor integración y adaptación en este mundo impuesto. La liberación y resistencia de la mujer ante un sistema que la necesita aplacada luchando por una ilusión de empoderamiento muy difícilmente podrá escapar de la lógica capitalista.

No se trata de estar agradecidas al sistema por permitirnos vendernos igual que los hombres en el mercado laboral o romper un poco el esquema psíquico de la pasividad que nos han inculcado resquebrajando el rol que nos impusieron para acomodarnos al siguiente que nos darán.

Sabemos que estos roles y relaciones sociales en las que estamos inmersas no están aquí desde siempre y no son eternas. Podemos destruirlas. Esa ha de ser la base que nos permita reflexionar sobre las particularidades de este tema y su imbricación con la totalidad del sistema que nos oprime.

Sabemos que las condiciones a las que nos enfrentamos no son nada sencillas y nos movilizan a preguntarnos muchas cosas: ¿Queremos mejorar nuestras condiciones en lo inmediato? Sí, claro, no queremos ser encarceladas por abortar, tratadas como cuerpos–objetos a los que violar y traficar, usadas para publicitar mercancías y otras tantas aberraciones. Pero, ¿para qué nos sirve pedirle al sistema que nos reduce a estos roles, nos encarcela y subyuga que cambie esta situación? ¿Por qué no pensar en la posibilidad de superar de raíz este estado de cosas? Son estas condiciones las que nos impulsan a luchar y es en la lucha donde vamos encontrándonos e inventando algunas respuestas. La imaginación y la creación son nuestras, destruyamos esta realidad y construyamos el horizonte que queramos.

# Anónimo, palabrasdelucha@riseup.net
Panfleto repartido por las calles de la ciudad de Rosario en Octubre de 2016 en el marco de Encuentro Nacional de Mujeres
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