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martes, 6 de enero de 2026

Xenofobia marxista. La izquierda de espaldas a la clase obrera venezolana

tomado de La Caja: Herramientas para el debate (Facebook)
Argentina, 06/01/2026



Es sabido, como ya hemos comentado muchas veces en ocasión de eventos sociales o electorales en Latinoamérica donde el pequeño capital nacional se enfrenta a los capitales medios de origen extranjero bajo las formas políticas propias, que la izquierda suele hocicar ante el nacionalismo burgués.

Es decir, toda movilización social contra un gobierno populista enseguida es degradado a “golpe de estado” de la “derecha aliada al imperialismo” mientras que el mismo fenómeno contra un gobierno de “derecha” recibe el beneplácito de la categoría de “rebelión”, mientras que en el terreno electoral todo gobierno no populista rápidamente es llamado “fascista”.

En ese acto, claro, en el primer caso no solo se defiende gobiernos hambreadores que expresan capitales impotentes sino que se sanciona la acción política de una fracción obrera, como pasó en Bolivia, como pasó en Perú contra Castillo, contra Dilma y, obviamente, contra la dictadura de Maduro.

Y poco importa que este último haya encabezado un régimen hambreador y represivo, que tiene salarios africanos y que cometió crímenes de lesa humanidad. Ese gobierno no es fascista, porque fascista es Patricia Bullrich por poner un protocolo que prohíbe el corte de calles. O sea, fascista no es encarcelar, torturar, fusilar y hasta desaparecer opositores, fascista es una medida administrativa que pone orden.

Esta cuestión ambivalente desnuda que la izquierda, aún cuando cacarea no apoyar a Maduro o menea el ficticio voto “crítico” en los ballotages, se coloca en el campo político del pequeño capital nacional. ¿Por qué? En términos ideológicos, porque considera que el enemigo es el capital más grande y extranjero que oprime y bloquea el desarrollo de los países latinoamericanos donde el nacionalismo, por acción u omisión, cumple un rol progresivo. Acción: si enfrenta al imperialismo; omisión: si no lo enfrenta, quedaría “expuesto” como que no va a fondo en la tarea esencial que la izquierda considera para la región, la liberación nacional. Ese no ir a fondo, imaginan, puede volcar las masas a la izquierda que aparecen como los verdaderos defensores de la nación.

Ahora bien, ese esquema, cuyo anclaje es la teoría del imperialismo, olvida varias cuestiones. Uno, el capital es una unidad mundial donde cada país cumple un rol en la acumulación global, esto es, realiza una porción privada del trabajo social según las características propias de cada espacio nacional.

Dos, el capitalismo es una forma histórica de organizar la producción social basada en la producción de valor sobre la base de la producción de plusvalía relativa (esto es, incrementar la productividad por innovación tecnológica para abaratar la fuerza de trabajo) y no “saquear” o “acumular” recursos o valores de uso como los modos de producción precapitalistas. Ningún recurso vale por sí solo, el valor está dado cuando media el trabajo. Por lo tanto, en el capitalismo los capitales más eficientes, más productivos, tienden a imponerse y liquidar a los capitales ineficientes.

Tres, señalar que el problema de los países latinoamericanos está dado por la opresión extranjera que bloquea sus desarrollos implica una formidable apología del capital mismo, en tanto se está diciendo que de no mediar la injerencia extranjera, todo país podría ser una potencia. Además de ser falso, puesto que los países centrales viven de producir más valor y comerciar entre ellos, no de “saquear” a países periféricos.

Cuatro, plantear la contradicción nación-imperio en lugar de obreros-capitalistas, esto es, atar a los obreros a capitales parásitos e impotentes, además de condenar a esa fracción obrera, los educa en la ideología enemiga y los lleva a un callejón sin salida al plantear una tarea, la nacional, que no existe. Por ende, es reaccionario.

Embanderada en la defensa de capitales chatarreros nacionales, la izquierda, por último, termina reproduciendo la fragmentación de la clase obrera, en tanto suele despreciar a las fracciones obreras que están del otro lado bajo la etiqueta de “cipayos”, “alienados” o “desclasados”. Se perdona que los obreros voten o apoyen al nacionalismo burgués, esos son “compañeros confundidos”, pero se rechaza y desprecia a los obreros que votan al no populismo. Nace así la imagen del “pobre de derecha”. Y ahí se ingresa en un terreno pantanoso y miserable.

Porque no sólo esa cuestión pone a la izquierda de espaldas a la clase en ocasiones donde la misma, con las armas que tiene y la conciencia que puede, se cansa y se lanza a luchar contra el populismo o festeja su caída, tal como ocurre ahora en el caso de Venezuela. Además de ello, digo, aparecen actitudes miserables como desear o reírse de que un votante de Milei perdió el trabajo, de que los venezolanos ahora creen que fueron liberados.

Y, acaso lo peor, la xenofobia que se está viviendo detrás de la burla sobre que los venezolanos que celebran la captura de Maduro, “se vuelvan a su país” o que son idiotas que celebran “bombardeos” contra su territorio, incluso hasta la burla sobre el grupo de inmigrantes venezolanos que fueron deportados cuando festejaban en Nueva York.

Hasta este extremo, la xenofobia, llega la izquierda en el afán de defender al capital chatarrero nacional y sus gobiernos hambreadores.

Puede que, obreros al fin, caigan presos del contenido reaccionario que predomina en épocas de crisis, al cabo la xenofobia es una relación de solidaridad entre obreros de un mismo país que compiten contra obreros de otros países. O puede, simplemente, que sea una canallada, un escalón más en el descenso y la degradación a la que conduce toda expresión política de capitales parásitos condenados a desaparecer.

Por ello urge construir una herramienta política que rompa la dinámica del binarismo burgués y pueda plantear los intereses universales de la clase.

jueves, 7 de julio de 2022

NUESTRA SANGRE = SU DINERO. MATANZA DE PROLETARIOS AFRICANOS EN MELILLA

Grupo Barbaria
30 de junio de 2022, España.

 

Nuestra sangre = su dinero

MATANZA DE PROLETARIOS AFRICANOS EN MELILLA
HAGAMOSELO PAGAR MUY CARO

Al menos 37 de nuestros hermanos (y muchos más heridos, agredidos, humillados, expulsados) han sido brutalmente asesinados en la valla de Melilla, esa frontera artificial (como todas) que separa a los proletarios de Europa y África pero que aúna los intereses de la burguesía española y marroquí (entre otras) en mantener a raya las “temidas” migraciones.

Los/as burgueses/as de todo pelaje y sus politiquillos/as asquerosos/as (izquierda/derecha), no tienen ningún problema en ponerse de acuerdo para explotar y masacrar al proletariado: bien sea en los tajos, las guerras o las fronteras.

La represión y el racismo son elementos consustanciales a la sociedad capitalista y una prioridad para sus Estados, esto, por desgracia, no es novedad. El gobierno español, de izquierdas, ha felicitado y celebrado la matanza y la policía española ha colaborado en la misma, junto a la marroquí. Ese gobierno que iba a parar el fascismo, que vociferaba por un frente amplio contra Vox y su basura, evidencia que son la misma mierda, la otra cara de la moneda brutal del capital, la violencia necesaria y extrema para mantener sus intereses y su poder.

Esta masacre no deja de inscribirse en sus juegos macabros de intereses en el momento actual de crisis y guerra. Los nuevos pactos con Marruecos, la escasez de gas por la guerra de Ucrania, la necesidades estratégicas de Europa y la competencia frente a los capitalistas del este y de oriente; fuerzan un incremento de la represión en las fronteras y el pago (con la sangre de los nuestros) de las deudas adquiridas.

Mientras tanto los generales del capital occidental (bajo las banderas de la OTAN) cenan y festejan en el Museo del Prado, mientras se arman y preparan las próximas ofensivas de una guerra que ya está aquí, que siempre fue guerra contra nuestra Clase. Nuestro gobierno de izquierdas se jacta, ante los suyos. prometiendo que doblará su presupuesto en armas. Nos dicen que para defender la democracia (esa abominable forma de dictadura del capital) y nuestro “modo de vida”… ¿qué vida?, ¿la de la explotación, la miseria y la muerte?, ¿la de nuestros hermanos asesinados en la valla?

Decenas de miles de proletarios migrantes, de hermanos/as, compañeros/as, seres humanos, han muerto estos últimos años como sacrificios en el altar fagocitador de la acumulación del capital, de sus beneficios, en las fronteras defendidas por la democracia del capital. Todas esas muertes no son casuales, es un resultado más de la catástrofe capitalista, como la de tantos otros proletarios/as anónimos/as. No está de más recordar todas las muertes y torturas en los CIE, en el “cementerio” Mediterráneo, o a manos de la policía, como la muerte del “mantero” Mbaye en 2018, que levantó la rabia de cientos de proletarios migrantes y también nativos, contra la policía (ese brazo armado del Estado) Es necesario recuperar esa rabia, unidos como una misma clase, contra nuestros verdugos.

El racismo es consustancial a este sistema, la violencia que sufren los/as compañeros/as migrantes es una violencia que sufren como proletarios/as (seres humanos desnudos frente a la violencia del capital), su reacción es nuestra reacción, su lucha nuestra lucha, la de una clase que tiene que romper con todas las separaciones y diferencias que nos atan a las miserias de este mundo.

Solidaridad y lucha contra el racismo de Estado y su violencia policial

Por la unidad de clase del proletariado

Abajo el capital, sus Estados y sus fronteras

 

Fuente: http://barbaria.net/2022/07/01/nuestra-sangre-su-dinero

lunes, 9 de noviembre de 2015

MANIFIESTO DE LOS RECLUTAS GRIEGOS

«  Cuerpos desgarrados por las alambradas, niños ahogados en las playas, personas hambrientas en las calles y las plazas, una multitud que mendiga sus papeles… ».

Antes de que pasaran a las portadas y titulares de la prensa y la televisión, muchos de nosotros ya habíamos visto y vivido escenas vergonzosas en el río Evros y en las islas, donde nos han enviado para hacer este absurdo servicio militar obligatorio, a la vez como trabajadores esclavos y carne de cañón.

Estas escenas nos han impactado y son el tema de todas nuestras conversaciones. Pero no queremos que se conviertan en una rutina. Así como no aceptamos los memorándums de la Troika, ni todas las políticas anti-populares, las intervenciones imperialistas y sus sucias guerras, tampoco aceptaremos ni nos acostumbraremos al destino terrible de los refugiados. Que es el mismo terrible destino que sufre nuestro pueblo, nuestro propio mundo, ¡el mundo del trabajo, sea cual sea la nacionalidad, la religión o el género!

El supuesto “ascenso de los flujos migratorios” significa, en realidad, exilio y huida de la guerra, desplazamientos forzosos. No se trata de un fenómeno “natural”. Hay responsables. Es la crisis capitalista, su crisis. Para superarla, abolen nuestros derechos, nos condenan al hambre, a la indigencia, al paro, obligándonos a emigrar. Los responsables son los Estados Unidos, la OTAN, la UE, China y Rusia. Imponen sus intereses económicos empleando el terror y la muerte, apoyando y resucitando nuevos aliados y enemigos, que alimentan el integrismo religioso. Y también las potencias imperialistas regionales (Turquía, Israel, Grecia, gobiernos árabes) que exacerban los antagonismos de la región.
¡Ellos son los que hablan de la desintegración de los Estados y los pueblos inferiores! ¡Ellos son los que tratan a la gente como a deshechos y preparan las operaciones de rastreo! ¡Ellos son los que transforman regiones enteras en vertederos humanos y almacenes para la explotación más brutal!

La burguesía y sus gobiernos sólo tienen un enemigo: los trabajadores, que luchan por sus derechos o se desplazan sin papeles, aunque sean las intervenciones militares capitalistas las que han provocado su desarraigo. Pero los refugiados no son quienes deciden dónde van: los flujos migratorios son canalizados hacia modernos campos de concentración, los “hot spots” (“puntos calientes”[1]), ¡donde se seleccionan los trabajadores que serán explotados! Por supuesto, cuando ya no les necesiten, o cuando levanten la cabeza, podrán deshacerse de ellos con un buen séquito.

El Estado y el ejército griego forman parte del problema, no de la solución. El gobierno Syriza-ANEL continúa su “Guerra contra el Terrorismo”, participa en los planes imperialistas, combate las “amenazas asimétricas” (inmigrantes, movimientos sociales, etc.), distinguiendo falsamente entre los “buenos” refugiados de guerra y los “malos” refugiados económicos. Las Fuerzas Armadas nos llaman, a nosotros, soldados reclutados junto a mercenarios profesionales y de rango, para que hagamos la guerra al “enemigo interno”, ¡cómo en las recientes maniobras Parmenión-2015[2]! ¡En este ciclo de muerte-explotación-opresión, Grecia y Turquía, “países enemigos”, patrullan juntos el Egeo y saben navegar en conserva[3]! Por otra parte, en la frontera de la Unión Europea que empieza en Gibraltar y termina en el Egeo, el Frontex[4] ha jugado un papel decisivo.

Un submarino griego va a formar parte de la flota europea que opera en aguas territoriales libias. En la 16ª División de Evros, estamos en estado de alerta contra los inmigrantes[5] procedentes de Adrianópolis [Edirne en turco]. Nos han ordenado hacer ejercicios de maniobras para la represión de muchedumbres, como sucedió en la isla de Kos tras los dramáticos acontecimientos de Kalymnos: el gobernador declaró la ley marcial y pidió ayuda al ejército contra los inmigrantes hambrientos, sedientos y encarcelados. Nosotros hacemos guardia y vigilamos esta cerca criminal de alambre de espino, que es la verdadera causa de todos los ahogamientos en el Egeo.

¡NO COMBATIREMOS, NO REPRIMIREMOS, NO PERSEGUIREMOS A LOS INMIGRANTES!

Nosotros, soldados en lucha, nos negamos a ello.

Contra sus crímenes pasados y presentes,
Hacemos un llamamiento al movimiento de masas, tanto dentro como fuera del ejército:
  • A bloquear con todos los medios al alcance el Frontex, la OTAN, el ejército europeo, la actividad de las Fuerzas Armadas, mientras la masacre continúe. No participaremos en las patrullas encargadas de hacer detenciones.
  • A ayudar a demoler las barreras de alambre de espino y a no levantar otras nuevas. Que ningún soldado se embarque a una nave dedicada a misiones internacionales.
  • Los buques, los aviones y los submarinos deben regresar a sus bases. ¡Que no se participe en su abastecimiento!
Nos negamos a que el ejército se transforme en aparato represivo, sea contra los inmigrantes o contra los movimientos sociales. No aceptaremos que las deficientes estructuras sociales se refuercen con nuestro “trabajo voluntario”. Para nosotros, la “amenaza asimétrica” es la guerra que han lanzado los gobiernos contra nosotros, así como los intereses que ellos defienden.

Reclamamos a nuestros colegas no sólo que manifiesten piedad y compasión, sino que consideren también nuestros intereses compartidos como clase. Son las mismas instituciones burguesas, las mismas políticas burguesas, los mismos gobiernos burgueses, los que destruyen hasta nuestros sueños.

Lo que están viviendo hoy los refugiados, las constantes persecuciones por parte de todo tipo de mecanismos totalitarios, su lucha por la dignidad y la supervivencia, su trágico presente, muchos de nosotros pensamos que todo eso es una pesadilla, la de un presente y un futuro que no deberíamos sufrir: es el Estado del totalitarismo parlamentario en colaboración con los nazis de “Amanecer Dorado”.

Somos conscientes de que en las próximas revueltas veremos, o bien cómo se unen los de abajo, o bien cómo entran en conflicto unos con otros.

Hoy no existe mejor forma de solidaridad concreta, ni de hacernos mejor servicio a nosotros mismos, que coger el problema por la raíz.

Formamos parte del moderno movimiento obrero anti-belicista, que sólo puede existir desde una perspectiva clasista, anti-capitalista e internacionalista.

Resistencia, ruptura y rechazo total al gobierno, a sus mecanismos imperialistas, y al opresor mundo burgués.

Red de soldados libres  ‟Spartakos”.
Comisión de Solidaridad militante.
Firmado por reclutas procedentes de 38 unidades[6].
Río Evros o Maritsa, que marca la frontera entre Grecia y Turquía.
Río Evros o Maritsa, que marca la frontera entre Grecia y Turquía.

Notas: 
[1] El primero de estos centros de registro de refugiados o “hot spots” se estableció en la isla de Lesbos, en Mitilene, hace sólo unas semanas. Los refugiados hacen cola probablemente durante días, donde se les toman las huellas como a criminales antes de hacerles una entrevista de asilo preliminar, que determina si pueden pasar a la lista de aspirantes a entrar en la UE.
[2] El ejercicio de entrenamiento del ejército llamado Parmenión (militar macedonio del siglo IV a.C.) se celebra anualmente, pero este año se han esforzado en dejar claro que la UE paga a Grecia para que preserve y defienda la frontera con Turquía a lo largo del río Evros (véase el inicio del documento que firman los soldados). Tsipras, con uniforme del ejército del aire, ha asistido este año al ejercicio, donde declaró que “las fronteras de Grecia son seguras”. Varios refugiados (7, según Human Rights Watch) fueron abatidos estos días pasados por la policía fronteriza.
[3] En vocabulario náutico, navegar en convoy.
[4] Frontex es la agencia europea para la gestión y cooperación operativa en las fronteras exteriores de los Estados miembros de la Unión. En resumen, se trata de la policía fronteriza de la UE.
[5] Esto implica hacer el trabajo sucio de la UE no sólo en lo que se refiere a la protección frente a los inmigrantes, sino también atacar a los trabajadores griegos. Según esta fuente, los reclutas del 523º Batallón de infantería fueron movilizados para unirse a un ejercicio militar secreto en Kozani el miércoles 14 de octubre, junto a soldados profesionales, para “recuperar la fábrica abandonada AEVAL” (que produce abono industrial) “tomada por los alborotadores” (según afirmó el comandante adjunto del campo). Los supuestos alborotadores habían ocupado la fábrica en la que trabajaban, que estaba en quiebra, en un intento desesperado por conservar su empleo y por impedir que los patrones vendieran los activos. En resumen, el ejército salía en defensa de las relaciones de propiedad capitalistas contra la clase obrera. No es nuevo que un gobierno de izquierda utilice el recurso de la fuerza para defender el derecho de propiedad. Ya hemos podido ver varios ejemplos entre el 2008 y 2011.
[6] Posteriormente se sumaron reclutas de otras 12 unidades, sumando 50 en total: 547 Rethymnon Batallón Aéreo Esparta KEEM, 616º Batallón de Infantería, Avlona KETTH, 535 MK/TP 31ª Brigada, Patras KETCH Mesologgi KEN 2/39 SP, 526 MK/TP, 124 PVE Trípoli, Cpt. Paraschos 29ª Brigada de Infantería, ASDYS, 221 EMA Plati Evros, 401 Batallón de Administración del Hospital Militar, Tebas KEPV, 16 TYP, Nafplio KEMCH, Campamento Evros Chatzipenti, 211 MK/TO 95 LATETH, Araxos 116 PM, 3º Batallón de Avituallamiento-Gythio Departamento de Suministro, 647 MK/TP Litochoro, 50 PEA/AP, SDB Karaiskakis B Company Management, 219 KICHNE Didymoteicho, 173 MEAP Orestiada, 516 MK/TP, 424 SN Tesalónica, Campamento Evros Vogiatzis Feres, 642 TP, Campamento Bouga, 32 MPP PN, KEN Kalamata, 643 TE Quíos, 123 PTE, 618 M/K TO Plati, 296 M/K TE, KAAY Agios Andreas, 93 TYETH Lesvos, 503 TP, 95 TYETH, 22 EMA Petrohori, 25 EMA Petrochori, B EANETH, 107 A/K MMP PEP Didymoticho, 305 SPTCH, 3rd EAN Alexandroupolis, 107 Campamento Chatzipenti Koufovouno, Evros 523 Mavrodentri Kozani.

Extraído de: http://elsalariado.info/2015/11/09/manifiesto-de-reclutas-griegos-no-combatiremos-no-reprimiremos-no-cazaremos-a-los-inmigrantes/

miércoles, 14 de enero de 2015

[España] DOCE MUERTOS

Doce muertos. De personas a cuerpos sin vida en tan solo unos minutos. Sabemos que en las guerras mueren muchísimas más personas en mucho menos tiempo, por una bomba lanzada desde un avión, por gases letales, por una mina antipersona. Pero no estamos en una guerra. Estamos en una democracia. El mundo libre soñado. La imagen que el mundo entero anhela: la gran Europa, la civilización ejemplar.

Doce muertos asesinados a balazos por unos personajes que sí están en guerra, que sí están entrenados para matar.

No os confundáis. No es la imagen explotada en todos los sentidos de la muerte de unos dibujantes y otros miembros de una revista satírica parisina hace unos pocos días la que nos viene a la mente, sino el recuerdo de los 12 cuerpos de esos migrantes subsaharianos acribillados y ahogados en pocos minutos por la Guardia Civil en Ceuta hace casi un año, el 6 de febrero de 2014, cuando esta policía militar los obligaba a retroceder hacia el mar. Fueron más los asesinados pero solamente se encontraron 12 cuerpos. El resto fue tragado por el mar.

No hubieron grandes marchas ni repudio, y nadie pensó en la consigna “Todas y todos somos migrantes muriendo en las puertas de Europa”. Claro, no eran blancos ni venían de países ricos, pero fueron asesinados de una manera cruel y terrible. No en defensa de ninguna religión ni fundamentalismo, aparentemente, sino en defensa de la sagrada frontera y el Estado. Para marcar, con sangre y fuego, una vez más, su frontera.

No se quería matar a los migrantes que osaban entrar en territorio español, asegura el ministro de Interior Jorge Fernández y su Guardia Civil, sino que “se quería trazar una especie de frontera acuática con los impactos de bala en el agua”. No hay espacio a la broma. Lo dicen seriamente.

Solamente en el mar Mediterráneo, la frontera marítima de Europa, este año 2014 batió su propio “record” (como dicen los medios) con más de 3.200 migantes intentando entrar en el continente muriendo ahogados en menos de 12 meses, sin contar todos los muertos en las diferentes fronteras, en los desiertos donde son dejados sin agua y sin alimento por las diferentes policías fronterizas o a manos de matones fascistas y fuerzas del orden, ni tampoco aquellos muertos una vez llegados al paraíso europeo en Centros de Internamiento para Extranjeros o en las calles a manos de la policía, ya que una vez dentro del territorio Europeo la bienvenida no es muy distinta al trato que reciben en sus puertas de entrada. El acoso policial contra poblaciones enteras (principalmente aquellos que llevan marcada en la piel su procedencia), la creciente xenofobia, el racismo fomentado por los medios de comunicación y los políticos, las campañas contra todo lo que no sea identificable con “lo europeo”.

Charlie es europeo y por eso no todos somos él. Hay valores, costumbres, incluso bromas (algunas un tanto pesadas) que son muy identificables con ese ente abstracto que se quiere hacer llamar “lo europeo”. Pero lo cierto es que hay muchísima gente, principalmente aquellos que no se pueden identificar con los valores dominantes, esos que definen lo que “es” y lo que “no es” europeo, que no se pueden identificar con Charlie ni con sus valores, y mucho menos con su sentido del humor.

Ese “Yo soy Charlie” que intenta definir una línea muy precisa: quien no está con nosotros está contra nosotros. Bajo el lema marcharon miles de personas en París. A la cita no faltó Rajoy, quien también es uno de aquellos que aterrorizan a los migrantes en las fronteras y calabozos españoles, entre muchas más hazañas, tampoco faltó Netanyahu que acribilla con su ejército a centenares de palestinos en su Terrae Sanctae y encierra cada año a aquellos israelíes que se niegan a participar en su particular forma de aterrorizar, y como era de esperar tampoco faltó el presidente turco Erdogan, que siembra el terror contra el pueblo kurdo. Tampoco faltaron los jefes de las principales potencias capitalistas. Todos los jefes de Estado, guardianes del imperio y la civilización, marcharon contra la barbarie. Junto a éstos, miles de fascistas alrededor del continente aprovecharon el impulso de Charlie para salir a sembrar en terreno más que fértil su mierda que breve comenzará a dar frutos de lo más ácidos.

Y las calles de París y Barcelona, entre muchísimas ciudades, se militarizan todavía más en defensa de esos valores. Con rifles y ametralladoras se puede ver a los mercenarios del Estado preparados para marcar a balazos, como hicieron en las aguas de Ceuta, una frontera: con impactos de bala se demarcarán los límites que separarán el adentro y el afuera, lo que es y lo que no es Charlie.

¿Qué dice Charlie de ese terrorismo? ¿También hace graciosas y divertidas viñetas de él? Porque a nosotros poca gracia nos hace el mundo de mierda en el que vivimos. ¿Eso significa “apoyar” al fundamentalismo? Para nada. No queremos que ningún fundamentalismo nos asuste ni nos oprima. Nos da igual que en su epígrafe se lea “Estado Islámico”, “Estado Laico”, “Estado Charlie” o “Estado” a secas.

Nos hablarán de libertad de expresión, como siempre. Pero quienes conocemos la “libertad de expresión” del Estado sabemos la relación que éste guarda con el terror: su existencia se basa en el miedo. La “libertad” de la que habla el Estado es la expresión del monopolio de la violencia.

Por eso, una vez más, estos acontecimientos nos demuestran que todo Estado es terrorista.

# Algunas anarquistas
# Barcelona, 14 de enero de 2015