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jueves, 26 de junio de 2025

Ni Tsahal ni Artesh

Tridni Valka
21 de junio de 2025
Traducción al español: Los Amigos de la Guerra de Clase
En PDF

Han pasado más de 20 meses desde que comenzó la masacre en Gaza. La campaña de exterminio, similar a la liquidación del gueto de Varsovia, está en pleno apogeo. Bombas “inteligentes”, bombas “tontas”, fósforo blanco, gas nervioso, ejecuciones sumarias, marchas de la muerte, tortura, violaciones… Sistemas controlados por IA como “Lavender” y “¿Dónde está papá?” – un algoritmo diseñado para localizar a supuestos miembros de Hamás cuando están en casa con sus familias – eligen los objetivos para que los operadores de drones militares reduzcan a polvo todo el edificio en el que se encuentran. El hambre, el cólera y las epidemias de polio provocadas deliberadamente por Israel están acabando el trabajo en los restos de la franja, increíblemente superpoblados, en aras de los sueños de un futuro desarrollo capitalista, una vez eliminados los proletarios sobrantes e inconvenientes. Como cantan los niños israelíes en el himno de exterminio bautizado con el nombre orwelliano de “Canción de la amistad”: “… volveremos a arar nuestros campos…”.

Pero además de los campos fértiles, estos sueños imposibles incluyen también lujosos complejos turísticos costeros para Trump, la exploración de yacimientos de gas para ENI y un tren de alta velocidad de Tel Aviv a El Cairo para Siemens. Por supuesto, será difícil lograr la realización de este paraíso capitalista en una zona llena de explosivos, completamente envenenada por el amianto de los edificios destruidos, los metales pesados, el fósforo blanco, el uranio empobrecido… y con acuíferos subterráneos llenos de agua de mar que el ejército israelí bombeó deliberadamente allí.

Mientras tanto, otros miles de muertos y decenas de miles de soldados mutilados con uniformes israelíes se han sumado a las víctimas de la masacre del 7 de octubre, y muchos más vendrán, ya que las facciones burguesas lideradas por Irán y Estados Unidos, respectivamente, están tratando por todos los medios de arrastrar a los proletarios que viven en sus territorios a esta carnicería. Israel, donde la unidad de la guerra capitalista y la paz capitalista siempre ha sido evidente, ya se está convirtiendo en un importante “teatro” de la catástrofe militar mundial que se está gestando.

Mientras escribimos estas líneas, todos estos preparativos militares están empezando a dar sus frutos venenosos, ya que el 13 de junio Israel lanzó su ataque, planeado desde hace tiempo, contra las instalaciones nucleares iraníes y ahora las bombas, los misiles y los drones están causando estragos en ciudades iraníes e israelíes. Mientras esto sucede, los portaaviones de la Marina de los Estados Unidos están rodeando Irán y posicionándose en el Mar Rojo contra los hutíes, y las bases del Ejército de los Estados Unidos en el Golfo Pérsico están en alerta máxima, al igual que los ejércitos de muchos otros países de la región. Trump se prepara para bombardear Irán; Jamenei se prepara para atacar las bases del Ejército de los Estados Unidos.

Sin embargo, en los últimos meses, el número de refuseniks y desertores en Israel, que antes era reducido, ha comenzado a crecer. Hasta ahora, cientos de reservistas se han negado públicamente a servir, negándose a participar en la masacre de los proletarios de Gaza por parte del Estado israelí y denunciándola, incluso si eso significa ir a la cárcel. Mientras tanto, hasta 100 000, es decir, alrededor de un tercio de todos los reservistas, simplemente no se presentaron. También hay “rumores” de “incidentes de fragging” que ya están ocurriendo dentro de las FDI…

La propaganda de nuestros enemigos burgueses está tratando de restar importancia a este movimiento para ocultar las crecientes grietas en la unidad nacional interclasista israelí.

Insisten en que a estos últimos no les importan realmente los palestinos y que su negativa se debe “solo” a que están agotados, no quieren morir o quedar lisiados, o porque cada vez que son llamados a las armas son despedidos de sus trabajos y quedan en la indigencia en medio de un costo de vida que se dispara. ¡Como si estas cosas no estuvieran unidas por la realidad material de la lucha por los intereses de nuestro enemigo de clase! ¡Esto no es más que otro de sus intentos de impedirnos reconocer que lo que nos une al otro lado de la trinchera es nuestra posición como clase explotada, como fuerza de trabajo movilizada o desechada según las necesidades de nuestros amos capitalistas! ¡Impedirnos vernos al otro lado de las trincheras como hermanos y hermanas en la lucha de clases!

Desde mayo se han producido varias marchas de protesta contra la guerra hacia la frontera de Gaza, una de las cuales terminó en enfrentamientos con la organización Tzav 9, una plaga nacionalista que acudió para impedir la entrada de alimentos en Gaza. También entre los manifestantes que exigían “el alto el fuego” y la liberación de los rehenes de Hamás se está extendiendo la conciencia de los horrores que se están viviendo en Gaza.

Al mismo tiempo, los proletarios hambrientos dentro de Gaza han celebrado recientemente varias protestas airadas, como ya hicieron muchas veces antes del 7 de octubre, a pesar de lo que nos digan los propagandistas burgueses, en las que pedían el fin de la matanza, exigían alimentos y denunciaban tanto a los carniceros del Estado israelí como a los kapos y los propietarios de los barrios marginales de Hamás. Por supuesto, los falsos amigos del proletariado del bando de la “liberación nacional palestina” están denunciando a estos manifestantes como “traidores” y “quinta columna”.

En cuanto a Irán, en los últimos meses ha estallado una nueva ola de huelgas militantes de trabajadores petroleros, camioneros y profesores en muchas partes del país, mientras que la ira proletaria y el deseo de venganza contra la burguesía por la brutal represión de los movimientos de la última década siguen hirviendo bajo la superficie. Movimientos que en sus momentos álgidos incluyeron a parte de los soldados del ejército e incluso a algunos miembros de la milicia Basij que cambiaron de bando y se unieron a las protestas. Y no olvidemos que los soldados iraníes saben cómo organizarse, cómo desobedecer las órdenes, cómo desertar, cómo volver sus armas contra sus oficiales, ¡como demostraron durante la llamada guerra entre Irán e Irak!

El programa burgués es siempre el mismo:

– Masacrar a los proletarios en Gaza y Cisjordania… La voluntad del Estado israelí de “masacrar a Hannibal” a cualquiera, como lo demostró el fuego de ametralladoras de helicópteros militares el 7 de octubre.

– Enviar proletarios a matar a otros proletarios o a morir a Gaza, Cisjordania, Líbano, Siria o cualquier otro lugar… por los intereses del Capital y su Estado…

– La explotación sin fin y la espiral de miseria en la región de Oriente Medio y en el propio Israel…

El proletariado no tiene más remedio que luchar y desarrollar su propia perspectiva, la práctica del derrotismo revolucionario:

– El proletariado lucha contra su propia burguesía, contra las fuerzas burguesas que lo explotan y reprimen directamente. Por eso, el proletariado de Gaza protesta contra Hamás y contra el Estado israelí, mientras que los proletarios israelíes se manifiestan contra su gobierno.

Podemos ver una creciente resistencia de clase contra la guerra en Gaza y Cisjordania, en Israel, en forma de innumerables protestas y disturbios en todo el mundo, en forma de huelgas de trabajadores que se niegan a suministrar armas a Israel…

– Recientemente se están desarrollando huelgas obreras en la región de Oriente Medio: Turquía, Irán y el propio Israel…

– Todas estas acciones juntas constituyen orgánicamente un ataque contra la dominación burguesa en su conjunto. Expresar solidaridad con el proletariado en “Oriente Medio” significa luchar contra “nuestra propia” burguesía aquí y ahora.

Desarrollemos esto más:

– Los proletarios con uniformes del Estado israelí y del Estado iraní tienen que poner el último clavo en el ataúd del mito burgués de la “unidad nacional judía” y de la “Revolución Islámica”: ¡inspírense en los soldados estadounidenses en Vietnam y, recientemente, en los soldados rusos y ucranianos, y vuelvan sus armas contra sus “propios” oficiales y explotadores y sus ejecutores!

Todos los mandos del ejército israelí, los políticos israelíes, los propagandistas militares o gubernamentales, los operadores de drones leales o los pilotos de aviones de combate dispuestos a seguir arrasando Gaza, los torturadores de las prisiones militares, los policías militares que imponen el servicio militar obligatorio… merecen temblar de miedo por su vida…

Todas las infraestructuras militares o gubernamentales, oficinas, almacenes… merecen ser objeto de sabotaje, ocupación, saqueo… y ser reducidas a cenizas…

Contra todos los ideólogos burgueses, ya sean “Hasbara”, “Liberadores Nacionales de Palestina” o el “Eje de la Resistencia”, debemos plantear la perspectiva del proletariado como clase mundial unida por sus intereses, independientemente del uniforme, la nacionalidad, los colores… Debemos resistir todos los intentos burgueses de arrastrarnos a masacres, de convertirnos en carne de cañón, de imponernos los sacrificios de la economía de guerra…

¡Desertores y objetores de Israel, resistid el encarcelamiento con las armas en las manos!

¡Proletarios de Israel, camaradas, la única alternativa a la actual catástrofe capitalista es levantarse en insurrección contra el Estado junto con vuestros hermanos y hermanas proletarios palestinos, árabes, iraníes, turcos, estadounidenses, europeos…!
¡Apoyamos a las tropas israelíes, iraníes y estadounidenses… cuando disparan a sus oficiales!
Contra la guerra capitalista y contra la paz capitalista… ¡afirmamos la insurrección proletaria mundial por el comunismo!

viernes, 9 de diciembre de 2022

¿¡Guerra y revolución!?

Tridni Valka (Guerra de clases) nro.14, boletín comunista
Fines de 2022

Parece que fue ayer cuando por fin salimos de la “crisis pandémica de Covid-19” (aunque algunos dicen que nunca saldremos de ella) y ya hay una nueva “crisis”. Según la narrativa burguesa dominante, la guerra en Ucrania es una nueva razón para que el proletariado deje de lado la satisfacción de sus necesidades. En su lugar, debemos unirnos al frente unido con las fuerzas de “nuestra” burguesía y sacrificarnos por un “bien mayor” de “defensa de la integridad territorial de Ucrania” o su “desnazificación” – dependiendo de donde vivamos.

Nos obligan a convertirnos en carne de cañón en la “defensa de la nación”, lo que significa sufrir y morir por los intereses de uno u otro bando burgués – como está ocurriendo ahora con los proletarios “rusos” y “ucranianos”. O nos obligan a hacer sacrificios en el “frente interno”: aceptar el aumento de los precios de los productos básicos que permiten nuestra supervivencia cotidiana como la alimentación, la vivienda, la salud, la energía, el transporte, etc.; aceptar el aumento de la represión y la vigilancia; aceptar la militarización del trabajo y el aumento brutal de la tasa de nuestra explotación.

La guerra es, por supuesto, parte integrante de la propia lógica de funcionamiento del capitalismo. Es la expresión de una necesidad de las facciones rivales del Capital de conquistar mutuamente sus mercados para realizar sus beneficios. En este sentido la guerra capitalista y la paz capitalista no son más que dos caras de la misma moneda y cualquier guerra no es más que una continuación de esta competición por medios militares.

La guerra de 2022 en Ucrania (que es más bien una nueva fase abierta de la guerra que comenzó en 2014) no es una excepción. En las últimas décadas nos arrastraron a otras guerras increíblemente sangrientas, algunas de las cuales aún continúan: en Somalia, en la antigua Yugoslavia, en Afganistán, en Irak, en la región africana de los Grandes Lagos, en la región del Cáucaso, en Siria, en Yemen… o recientemente en Etiopía… Todos esos conflictos nacieron de la competencia entre facciones burguesas locales, pero al mismo tiempo representaron guerras territoriales por poderes entre “las grandes potencias” y en todos ellos (como siempre) fueron los proletarios los masacrados.

A pesar de ser tan brutales como lo es la guerra que actualmente asola Ucrania, estas guerras no permitieron a la burguesía movilizar al proletariado en apoyo de los intereses capitalistas a un nivel tan global. La razón principal es que esta vez la formación de los superbloques capitalistas capaces de una confrontación global está mucho más cerca y el choque de sus intereses faccionales opuestos es mucho más obvio y directo. Por lo tanto, es fácil para los ideólogos burgueses de ambos bandos fingir que se trata de “una guerra santa” del “Bien contra el Mal”. Una vez más nos empujan hacia los campos de exterminio en nombre de la paz, esta vez hacia la guerra que puede acabar con toda la vida en este planeta.

Frente a la realidad de la movilización, la militarización de nuestras vidas, la propaganda nacionalista y la horrible carnicería de proletarios, la posición comunista siempre ha sido el rechazo revolucionario derrotista de ambos campos del conflicto burgués a favor del “tercer campo”, ¡el campo de la revolución comunista global! Hemos abordado esto recientemente en nuestro folleto: ¡Proletarios en Rusia y en Ucrania! En el frente de producción y en el frente militar… ¡Camaradas! así como en una segunda contribución: Manifiesto internacionalista contra la guerra y la paz capitalista en Ucrania (ambos textos se encuentran en los anexos de este boletín).

De forma similar a la “crisis de Covid-19”, nosotros como comunistas rechazamos todas las falsificaciones burguesas de la realidad, ya que todas sirven al mismo propósito de mantener a nuestra clase subyugada a los intereses de la clase dominante e impedirle la realización de sus propios intereses de clase, es decir, abolir la sociedad basada en la explotación del trabajo humano. Tanto si la narrativa que intentan imponernos se basa en la ciencia y la medicina “sagradas” oficiales (que pretenden ser objetivas e imparciales) y en las estadísticas gubernamentales, como si se basa en la ciencia “disidente y prohibida” que el “Nuevo Orden Mundial no quiere que veáis” (y que, sin embargo, de alguna manera está por todo YouTube), nuestra única respuesta a esto es reafirmar la posición de subjetividad proletaria militante, es decir, analizar siempre la realidad material basándonos en el criterio de lo que hace avanzar u obstaculiza la lucha por nuestros intereses de clase. Y desde esta posición, y en confrontación con todas las falsificaciones mencionadas, intentamos descubrir siempre la corriente proletaria en toda esta agitación.

Al igual que la anterior “crisis de los Covid-19”, también se afirma que la guerra en Ucrania es la raíz de la aparente “crisis económica” y la justificación de la escasez y/o el aumento de los precios de muchos productos básicos. En realidad, ambas crisis simplemente desenmascararon la crisis subyacente de valorización.

No existe tal cosa en este planeta como la escasez de alimentos o energía. Es la lógica del capital la que crea la “escasez”, ya que la única razón por la que se producen las mercancías en el capitalismo es para venderlas con el fin de obtener beneficios. Su valor de uso como alimentos, ropa, combustible, etc. sólo tiene sentido para el Capital como medio para este fin. Por lo tanto, es lógico dejar que la comida se pudra o quemar el combustible en lugar de dárselo a aquellos que no pueden pagarlo. Por tanto, el trigo de Ucrania o Rusia no se transportará por otras rutas ni se sustituirá por trigo u otro producto comestible de otros lugares para alimentar a los proletarios hambrientos de Egipto o Líbano o Sri Lanka, a menos que se pueda hacer rentable.

En las siguientes páginas intentamos analizar los movimientos proletarios que han estado sacudiendo el mundo a pesar del Covid-19 y los cierres relacionados y la guerra en Ucrania, contra la miseria de la vida en la sociedad capitalista y en oposición a los esfuerzos de movilización interclasista del Estado. Este texto no pretende ser una cronología de estos movimientos proletarios ni una relación exhaustiva y detallada de la actividad militante y organizativa cotidiana “sobre el terreno”. Hay otros militantes, con una conexión más directa con estos movimientos que la nuestra, que han asumido bien estas tareas. Nos centramos en los movimientos que, según nosotros, representan el apogeo de la militancia proletaria reciente, manteniendo al mismo tiempo la continuidad militante, reapareciendo bajo otra forma después de haber sido reprimidos por el Estado, dando nacimiento a minorías militantes o dinamizando las ya existentes y creando potencialmente el espacio para las rupturas programáticas.

Mencionemos aquí que planeamos cubrir las acciones revolucionarias derrotistas del proletariado en el territorio de Rusia y Ucrania contra la guerra capitalista (deserciones y motines en ambos bandos, ataques a los centros de reclutamiento, sabotaje de los esfuerzos de guerra, subversión de la reciente movilización en Rusia, etc.) en un material aparte. También tenemos que mencionar aquí los disturbios de enero en Kazajstán desencadenados por los altos precios del combustible, aunque no hablamos de ello en detalle en el siguiente texto. Fue una erupción muy fuerte de ira proletaria y contenía algunos momentos insurreccionales que llevaron a la burguesía local a pedir refuerzos de Rusia y otros países de la OTSC (Organización del Tratado de Seguridad Colectiva) para aplastarla y evitar que se convirtiera en una insurrección proletaria a gran escala. Hemos publicado en nuestro blog una colección de materiales militantes de varios grupos que informan sobre el movimiento en Kazajstán.

• A veces todo tiene que cambiar para que todo siga igual…
• ¡No pagaremos por su crisis!
• ¡No sólo arde Colombia!
• No va más, el juego (aún no) ha terminado…
• ¿Qué perspectiva revolucionaria? 

Leer contenido completo en: https://www.autistici.org/tridnivalka/guerra-de-clases-14-2022-guerra-y-revolucion

miércoles, 10 de agosto de 2022

Manifiesto internacionalista contra la guerra y la paz capitalista en Ucrania…

Guerra de clases / TŘÍDNÍ VÁLKA
31 de julio de 2022

“¡Sus guerras! ¡Nuestros muertos!”. Bajo esta bandera, los proletarios radicales se distanciaron de las marchas pacifistas organizadas en marzo de 2004 en las calles de España tras los atentados de la masacre de Madrid que dejaron más de 200 muertos. Fue esta consigna derrotista la que plantearon en respuesta al compromiso militar de España en Irak y a la “guerra contra el terrorismo” impuesta por el Estado capitalista mundial y su rama española, haciéndose así eco de las muchas manifestaciones históricas del derrotismo revolucionario que marcan el desarrollo de las sociedades de clase y, por tanto, de la lucha de clases, de la guerra de clases.

Como proletarios social-revolucionarios, comunistas, anarquistas…, no tenemos absolutamente ningún interés material en ponernos del lado del Estado capitalista y su democracia, sea cual sea, de nuestros enemigos de clase, de nuestros explotadores, de aquellos que, con la bayoneta en la mano, siempre nos han devuelto “plomo, metralla, cárcel” cuando luchamos y salimos a la calle a reivindicar nuestra humanidad. Y esto es cierto independientemente de la naturaleza y la orientación política del régimen de la patria A o de la patria B, que luchan en un conflicto interestatal por sus propios intereses de conquista y poder. Jamás nos solidarizaremos con ninguno de nuestros explotadores.

¡Sus intereses! ¡Nuestros muertos! No nos posicionamos a favor de ninguno de los estados en conflicto, ya sea que uno sea categorizado según la moral política burguesa dominante como “el agresor” y el otro como “el agredido” o viceversa. Sus respectivos intereses en juego son exclusivamente suyos y están en total oposición a los de la clase explotada, es decir, nosotros, los proletarios; por eso, fuera y en contra de todo nacionalismo, de todo patriotismo, de todo regionalismo, de todo localismo, de todo particularismo, ¡afirmamos alto y claro nuestro internacionalismo!

El proletariado, como clase revolucionaria, no muestra ninguna neutralidad hacia ninguno de sus explotadores que se enfrentan en la redistribución de sus cuotas de mercado, sino que, por el contrario, los envía de vuelta como si fueran las dos caras de una misma realidad, el mundo de la explotación de una clase por otra, y expresa su profunda solidaridad con todos los sectores de nuestra clase que sufren los asaltos multiplicados de uno u otro de sus enemigos históricos. Pero seamos claros, nunca jamás negaremos a los proletarios la necesidad imperiosa de defenderse de cualquier agresión, represión, tortura, masacre…

Y aquí, en este caso, los proletarios de Ucrania ya no tienen delante sólo a su enemigo habitual y cotidiano, es decir, el “atacado” Estado ucraniano y sus burgueses locales (llamados “oligarcas” para ocultar mejor su verdadera naturaleza de clase, como si fueran diferentes de todos los demás capitalistas del mundo), ya no sólo tienen que sufrir los ataques de su propia burguesía (con recortes salariales, despidos, economía de guerra, represión de los movimientos huelguísticos que se suceden), sino que desde el 24 de febrero de este año, también tienen que enfrentarse a la ofensiva militar del estado “agresor” de los capitalistas rusos con su ejército, sus bombardeos, sus misiles, sus masacres diarias…

¡Sus naciones! ¡Nuestros muertos! Y a todos los belicistas de la izquierda y de la extrema izquierda del Capital que acusarán una vez más a los revolucionarios de ser “neutrales” y de no “tomar partido”, les contestamos que es todo lo contrario lo que proponemos en este manifiesto y en nuestra actividad militante en general: tomamos partido sin fisuras por el partido del proletariado y la defensa de sus intereses históricos e inmediatos, tomamos partido por su acción de subversión de este mundo de guerra y de miseria, tomamos partido por el desarrollo, la generalización, la coordinación y la centralización de los actos de confraternización, de deserción, de motín ya existentes a ambos lados del frente, contra los dos beligerantes, contra los dos estados, contra las dos naciones, contra las dos fracciones locales de la burguesía mundial… Apoyamos la extensión de estas luchas y su vinculación orgánica como momentos de una totalidad con todas las luchas que se llevan a cabo desde hace varios meses, en todas partes bajo el sol negro de la dictadura social del Capital, ya sea en Sri Lanka, Perú, Irán, Ecuador o Libia…

Tomamos partido por el desarrollo del tercer campo, el único que defiende los intereses globales del proletariado en su lucha inmediata e histórica contra la explotación, el trabajo asalariado, la miseria y la guerra. Este tercer campo es el del proletariado revolucionario internacionalista que se opone a todos los campos belicistas burgueses presentes, es el campo de nuestros hermanos de clase que luchan por sus propios intereses, que son antagónicos a los intereses de todos aquellos que defienden la propiedad privada, el dinero y el orden social que lo acompaña…

¡Su paz! ¡Nuestra explotación! Si rechazamos categóricamente todas las guerras burguesas, en las que el proletariado sólo sirve de carne de cañón, sea cual sea el bando al que se incorpore, rechazamos igualmente y con la misma fuerza la “paz”, que nunca es más que el momento invertido pero complementario de la “guerra”. La paz es sólo un momento de reconstrucción entre dos guerras, porque la guerra es necesaria para que el Capital resuelva temporalmente las crisis inherentes a su modo de producción. Pero la guerra es también el momento supremo de la paz social, y ésta no es más que la materialización de la guerra permanente que se libra contra nuestra clase mediante la explotación de nuestra fuerza de trabajo, la mercantilización de nuestras vidas y la alienación de nuestras existencias.

Volviendo a Ucrania, queremos subrayar aquí que si nos oponemos firmemente al apoyo de cualquier bando en la guerra actual, que no es más que una guerra interestatal, si nos negamos a tomar partido por cualquiera de los beligerantes burgueses, tanto el “agredido” ucraniano “ocupado” como el “agresor” ruso “ocupante”, nuestro juicio es diferente e incluso antagónico a la hora de analizar los acontecimientos que tuvieron lugar pocas semanas antes del inicio de la guerra en Ucrania. Nos referimos a la represión militar en Kazajistán y a la “ocupación” de este país por parte de las tropas de élite del ejército ruso: ¡una “ocupación” no equivale necesariamente a otra!

¡Nuestras revueltas! ¡Nuestras muertes! Evidentemente, nadie se escandalizó, o muy pocos lo hicieron, por la represión de la revuelta obrera en Kazajistán el pasado mes de enero, y con razón. Ni siquiera en Occidente, donde finalmente los capitalistas comprendieron muy rápidamente que la burguesía rusa, al “invadir” Kazajstán, que se había vuelto socialmente incontrolable, al aplastar al proletariado en revuelta, al restablecer por el terror el orden de los buenos negocios, el orden de los negocios internacionales, estaba de hecho trabajando objetivamente para los intereses de todos los capitalistas, y por lo tanto también de las multinacionales que tienen su sede en Occidente. Aquí radica toda la diferencia de naturaleza entre, por un lado, la “ocupación” de Kazajistán para reprimir un movimiento social que ponía parcialmente en peligro el actual orden de cosas, el orden capitalista, y, por otro lado, la “ocupación” de una parte de Ucrania en un conflicto que responde a intereses geoestratégicos entre distintas fracciones del mismo Capital mundial.

Todo el mundo comprenderá fácilmente que el enfoque proletario de estos dos tipos de ocupación, y la forma de tomar partido, será totalmente diferente. En el caso, como en Ucrania, de que haya dos actores burgueses que se enfrenten, tomar posición y comprometerse contra uno, contra el “agresor” (aquí en este caso, el Estado ruso), pero no contra el otro, el “agredido” (el Estado ucraniano), equivale objetivamente, y sobre todo de manera eminentemente práctica, a quererlo o no, a pesar de su propia voluntad, a pesar de lo que se afirma, para comprometerse y apoyar a este último, y esto tanto más en ausencia de una verdadera dinámica de autonomía frente a las estructuras militares, las estructuras de abastecimiento, que enmarcan este compromiso. Porque no nos engañemos, no había antes del estallido de la guerra, y no hay por el momento, ningún movimiento revolucionario fuerte en Ucrania, suficientemente antagónico para que pueda afirmar el poder social de nuestra clase y defender sus intereses inmediatos, así como los históricos.

En cambio, en el caso de un levantamiento proletario en una región determinada que la burguesía se ve obligada a reprimir mediante la aportación de una fuerza de intervención “externa” (debido al derrotismo que mina las fuerzas locales de represión), la “ocupación” resultante adquiere un carácter completamente diferente. Nuestro enemigo es nuestra propia burguesía, por supuesto, pero es sobre todo la burguesía que tenemos directamente enfrente, la que nos reprime, la que nos bombardea, la que nos masacra, la que ocupa el lugar de la fracción burguesa que inicialmente nos explotaba, la que se sustituye por ella. Por supuesto, entendemos que ante la “agresión”, ante la “ocupación”, ante las masacres y la represión, los proletarios quieran resistir, tomar las armas, defenderse… Pero tanto como en Kazajstán esta resistencia armada tendría por objetivo defender el levantamiento social, defender un embrión de dinámica revolucionaria, tanto en Ucrania la resistencia de los proletarios, una vez más si ésta se dirige a uno solo de los protagonistas del enfrentamiento bélico, corre el riesgo de ser rápidamente aniquilada en los brazos del Estado ucraniano, de sus aliados y de sus intereses burgueses. Esto es al menos lo que la historia de las luchas de nuestra clase nos ha mostrado siempre, hasta que se demuestre lo contrario… y el ejemplo histórico de España 1936-37 es revelador al respecto ya que allí se sacrificó la revolución en nombre de un “mal menor” a defender, la república burguesa, el frente popular antifascista, frente a lo que se representaba como “el mal absoluto”, el fascismo.

Tanto en España ayer como en Rojava y Ucrania hoy, “el pueblo en armas” no es, ni mucho menos, el proletariado armado; armado con las armas de la crítica que permiten el desarrollo de la crítica real por las armas…

Por lo tanto, sólo podemos saludar a los proletarios que se niegan a situarse en uno u otro de los campos burgueses presentes y que, por el contrario, afirman su internacionalismo y se organizan para oponerse a los dos hermanos enemigos. Como en los años 80 del siglo pasado cuando los desertores “iraquíes” se organizaron con los desertores “iraníes” durante la terrible carnicería que duró ocho largos años y cuando se unieron para luchar juntos contra los dos ejércitos burgueses.

Saludamos a las mujeres proletarias de Ucrania, tanto en la región occidental de Transcarpacia (por tanto, bajo administración militar ucraniana) como en el Donbass, en las “provincias orientales” (por tanto, bajo administración militar rusa), que salieron a la calle para expresar su desprecio por la “defensa de la patria” y exigir el regreso de sus hijos, de sus hermanos, de sus familiares enviados a cualquiera de los frentes para defender intereses que no son los suyos.

Saludamos a los proletarios de Ucrania que acogen clandestinamente a los soldados rusos que han desertado, por su cuenta y riesgo, porque cuando son detenidos, ya sea por las autoridades militares rusas o por las ucranianas, se les hace comprender dónde está la fuerza legal en este asqueroso mundo, qué bando y qué patria deben defender y que no se tolerará ninguna confraternización.

Saludamos a los proletarios de Ucrania, que a pesar del reclutamiento obligatorio, huyen de su incorporación a las unidades militares por todos los medios a su alcance, legales o no, y se niegan así a sacrificarse y a servir bajo los pliegues del trapo nacional ucraniano.

Saludamos a los soldados rusos que, desde el inicio de las “operaciones especiales” en Ucrania, huyen de la guerra y de sus masacres, abandonando tanques y vehículos blindados en condiciones de uso, y buscando su salvación en la huida, a través de redes de solidaridad con desertores de ambos ejércitos.

Saludamos también (¡aunque la información sobre este tema es menos segura, debido a la guerra de comunicados y propaganda militar!) a los 600 soldados de la Infantería de Marina rusa que se negaron a desembarcar al principio del conflicto, frustrando así una operación anfibia en la región de Odessa.

Saludamos también (con las mismas reservas) a los soldados rusos que supuestamente se amotinaron y se negaron a asaltar Kharkov, también al principio del conflicto.

Saludamos a los soldados del ejército de la “República Popular de Donetsk”, incorporados a la fuerza y enviados al frente de Mariupol, que se negaron a seguir luchando, a servir de “carne de cañón” (¡según su propia expresión!), aunque esta vez fueron enviados a defender la vecina “República Popular” de Lugansk

Saludamos a los rebeldes y saboteadores que en la Federación Rusa ya han quemado decenas de oficinas de reclutamiento militar y otras oficinas de cerdos en todo el país.

Saludamos a los trabajadores ferroviarios de Bielorrusia que han saboteado repetidamente las vías férreas que son esenciales para mantener las líneas de suministro del ejército ruso desplegado en Ucrania.

Saludamos a los proletarios de Ucrania que tan pronto como los primeros bombardeos comenzaron a organizar saqueos colectivos de tiendas abandonadas por sus propietarios, supermercados y centros comerciales como se informó en Melitopol, Mariupol, Kherson e incluso Kharkov, planteando así la satisfacción de sus necesidades elementales de supervivencia en contra de todas las leyes y la moral que protegen la propiedad privada.

Saludamos a todos los proletarios, en el frente, que organizan huelgas y se niegan a ofrecer su trabajo y sudor a la economía de guerra, a la economía de la paz social y, por tanto, a la economía en general, sean conscientes de ello o no.

Por último, saludamos a los proletarios, a los ferroviarios, a los estibadores… en Europa, en Grecia, en Inglaterra… que se niegan a transportar material militar para la OTAN a Ucrania.

Saludamos a todos los que se niegan a sacrificarse en el altar de la guerra, la miseria y la patria.

Y el día, que esperamos esté muy cerca, en que los proletarios salgan a las calles de Moscú y Kiev, y de todas las grandes zonas urbanas de Rusia y Ucrania, coreando a una sola voz “¡Putin y Zelenski, fuera!”, entonces responderemos a nuestro vez, haciendo referencia a los compañeros que blandían en las calles de Argentina hace unos veinte años la consigna “¡Que se vayan todos!” Los Biden, los Johnson, los Macron, los Scholz, los Sánchez, los von der Leyen, los Michel, los Stoltenberg… todos estos hacedores de guerras y miserias… ¡y todos aquellos, absolutamente todos, que llegan a la puerta de la alternancia política!

Pero seamos claros: sólo son intermediarios en este sistema de prostitución generalizada que es el trabajo asalariado, la venta obligatoria de nuestra fuerza de trabajo. Más allá de todas las personas que encarnan la dictadura social del Capital, es sobre todo una relación social impersonal que puede ser, es y ha sido reproducida por cualquier elemento, burgués o proletario, cooptado para ello. Así pues, aunque compartamos plenamente la alegría de los proletarios de Sri Lanka que, tras derrocar al presidente en funciones hace unos días, invadieron su palacio presidencial y se zambulleron en su piscina de lujo, la pregunta que debemos hacernos es: cómo llevar la dinámica revolucionaria hasta sus últimas consecuencias, cómo expropiar a la clase poseedora y reapropiarse de nuestros medios de existencia… ¡y sobre todo cómo no volver atrás! Aquí es donde comienza la verdadera aventura humana…

 

En otros idiomas:
https://www.autistici.org/tridnivalka/manifeste-internationaliste-contre-la-guerre-et-la-paix-capitaliste-en-ukraine

martes, 3 de mayo de 2022

Textos sobre la guerra en Ucrania

Grupo Barbaria
Abril de 2022, España

«Desde 1914 los trabajadores del mundo entero solo pueden enarbolar una bandera: la del derrotismo revolucionario. Contra las guerras imperialistas, la necesidad de abatir en primer lugar a la propia burguesía. La solidaridad internacional entre los trabajadores. No hay otra tarea, por ingente y alejada que esté en este momento, que abatir las relaciones sociales capitalistas. Cualquier otra salida es un remedo a la situación presente. Contra quienes enarbolan la bandera de la paz en las condiciones sociales actuales, les decimos que es perpetuar las condiciones de la guerra y la explotación. Es continuar con la degradación del capitalismo mundial. Contraria ente a esta visión de convivencia pacífica en el capitalismo, levantamos la bandera de ¡clase contra clase, explotados contra explotadores, comunismo contra capitalismo, revolución contra reacción!»

Incluye:
• El porqué del derrotismo revolucionario
• Ucrania, Rusia y la importancia de las preguntas
• ¡Proletarios en Rusia y en Ucrania! En el frente de producción y en el frente militar... ¡Camaradas!
• Guerra en Ucrania: el ratón y el gato
• Contra la guerra
• Algunas posiciones fundamentales del internacionalismo proletario
• ¡El enemigo principal está en el propio país!
• La guerra económica, la guerra que ya es ¡Contra la guerra capitalista!  

Para descargar en pdf: barbaria.net/2022/04/30/cuaderno-textos-sobre-la-guerra-de-ucrania

jueves, 24 de febrero de 2022

¡Proletarios en Rusia y en Ucrania! En el frente de producción y en el frente militar... ¡Camaradas!

TŘÍDNÍ VÁLKA / GUERRA DE CLASES
24 de febrero de 2022

Los rumores de guerra vuelven a resonar ruidosamente en Europa, los cañones se cargan, los cazabombarderos se llenan de balas y bombas asesinas, los misiles apuntan sus cabezas nucleares hacia sus futuros objetivos.

Estas palabras que escribimos en 2014 están más que nunca de actualidad a propósito del conflicto entre Rusia y Ucrania. Si el capitalismo es visceralmente un fabricante de males, generador de miseria, de crisis climáticas y sanitarias, ¡casi habíamos “olvidado” que era y sigue siendo sin duda un belicista! Hoy se ha lanzado la ofensiva militar: hay informes de bombardeos en el Donbass, Odessa, Kiev, Marioupol, Kharkov…

Proletarios con uniforme ruso. Desde hace años, les han enviado por todo el mundo para proteger los intereses de “la nación rusa”. Comenzó con la “defensa de la integridad territorial de Rusia” contra los separatistas del Cáucaso Norte, luego continuó con la “protección de los osetios en Georgia” para culminar con la “protección de los hermanos rusos contra las hordas de Bandera en Ucrania” y el “gobierno legítimo de Siria, contra los terroristas islamistas”.

Una historia similar fue contada a generaciones de proletarios, tanto “soldados” como “civiles” en todos los conflictos capitalistas anteriores en todo el mundo para sangrarlos en el frente militar o en las fábricas tras la frontera, en el frente de producción, en el frente interno... Ellos estaban luchando por el “Zar” o el “Socialismo” o la “Nación” o la “Democracia” o el “Lebensraum” o el “Cristianismo” o el “Islam”. Y el mismo cuento de hadas se les cuenta a los proletarios uniformados de EEUU, Turquía, Reino Unido, Israel, Ucrania, la Siria controlada por Assad, Daesh, Rojava, Georgia, Donetsk y Lugansk, Irán, las regiones gestionadas por Hezbolá, Hamás... y cualquier otra falsa comunidad… nacional, regional, religiosa o cualquier otra.

Proletarios con uniforme ucraniano. Su propia burguesía les hace creer que tienen una patria que defender contra el “agresor ruso”, que deben unirse a sus propios explotadores y exigir que Ucrania se adhiera a la Unión Europea o a la OTAN. Pero al igual que todos los proletarios del mundo, sólo tienen que perder su cadenas de esclavos asalariados.

Proletarios en el frente interno. Una vez más, se les dice que se sacrifiquen, que sean “más productivos”, que sean “más flexibles”, que “pospongan” la satisfacción de sus necesidades inmediatas (incluso hasta el punto de preferir pasar hambre, que comer “comida del enemigo”), etc. Todo ello por el bien mayor de la Nación. Se les dice que apoyen incuestionablemente esta o aquella “Guerra Santa”, que se olviden de las huelgas y de la interrupción de la producción de material bélico, que envien de buen grado a sus hijos, hermanos, maridos y padres a convertirse en mártires para los beneficios de sus amos burgueses.

El Capital y su Estado siempre han encontrado la manera de convertir a los proletarios en carne de cañón y dejar que se masacren unos a otros bajo la bandera de esta o aquella “Patria”. Como si nosotros, el proletariado, la clase explotada, tuviéramos alguna patria que defender. Como si los “intereses nacionales” representaran algo más que los intereses de la clase dominante. La guerra y la posterior lucha por la reconstrucción no son otra cosa que una forma concreta de competencia entre las distintas facciones capitalistas. Es una expresión de su necesidad de ampliar su mercado para compensar la disminución de la tasa de ganancia. Al mismo tiempo, la guerra sirve para dividir a nuestra clase a lo largo de líneas nacionales, regionales, religiosas, políticas, etc. con el fin de suprimir la lucha de clases y romper la solidaridad internacional del proletariado. En última instancia, la guerra sirve para deshacerse físicamente de la fuerza de trabajo sobrante. O en otras palabras, para masacrarnos…

Soldados “rusos”, están destinados a Siria o Ucrania para matar y ser matados por gente que al igual que ustedes y sus familiares en casa se ven obligados a vender su fuerza de trabajo al Capital para poder sobrevivir, gente que forma parte de la misma clase explotada que ustedes, gente que son sus hermanos y hermanas proletarios en “el otro lado”. Todas esas aventuras militares, ejercicios y carreras armamentísticas están empezando a paralizar la capacidad del Capital para apaciguar al proletariado tirándole migajas de la mesa burguesa.

El capitalismo sólo puede traernos explotación, miseria, alienación, guerra y destrucción como siempre lo hizo. El proletariado mundial se encuentra en una encrucijada: levantarse contra él o caer en la mayor picadora de carne humana de la historia. En todo el mundo, los conflictos militares más o menos abiertos y los enfrentamientos entre las diversas facciones burguesas se agudizan. Se están formando y rompiendo alianzas y contraalianzas, con una centralización cada vez más evidente en unos pocos superbloques. Ucrania está en el centro de todo esto y la guerra allí amenaza con escalar a un conflicto global, que tiene el potencial de acabar con toda la vida en este planeta.

Al igual que en Irán, Irak, Chile, Líbano, Colombia, y muy recientemente en Kazajstán, la única alternativa para el proletariado en Rusia y en Ucrania es intensificar la confrontación con el Estado y atacar directamente sus instituciones y expropiar los bienes y medios de producción. No nos limitemos a protestar en las calles, sino extendamos y generalicemos las huelgas y desarrollemos la lucha de clases en el frente de la producción. ¡Convirtamos la lucha de los familiares de los soldados, que en el pasado habían mostrado repetidamente una fuerte postura antibélica, en una lucha revolucionaria derrotista generalizada, sin limitaciones de ninguna ideología legalista!

El derrotismo revolucionario significa organizar todas las acciones destinadas a minar la moral de las tropas, así como impedir el envío de proletarios a la matanza…

El derrotismo revolucionario significa organizar la deserción y el cese del fuego más masivos entre los proletarios uniformados de ambos lados del frente, abandonar los frentes lejanos y llevar la guerra, no entre proletarios sino entre clases, es decir, la guerra de clases, a los centros de las superpotencias bélicas…

El derrotismo revolucionario significa fomentar la confraternización, los motines, volver las armas contra los organizadores de la carnicería de guerra, es decir, “nuestra” burguesía y sus lacayos…

El derrotismo revolucionario significa la acción más decidida y ofensiva con vistas a convertir la guerra imperialista en guerra revolucionaria por la abolición de esta sociedad de clases basada en el hambre y la guerra, guerra revolucionaria por el comunismo…

¡Ustedes, “soldados rusos” y “soldados ucranianos”, proletarios de los ejércitos de las burguesías rusa y ucraniana, no tienen otra alternativa (¡si quieren vivir en lugar de seguir sobreviviendo, cuando no croando en los próximos campos del horror!) que negarse a servir una vez más como esbirros globales de sus intereses! Al igual que muchos de sus predecesores en la guerra de Chechenia, ¡rompamos filas y no luchemos más! Al igual que los soldados del “Ejército Rojo” en Afganistán o los soldados estadounidenses en Vietnam, ¡puedes disparar a tus propios oficiales! Al igual que los proletarios con o sin uniforme en la Primera Guerra Mundial, ¡amotinémonos y levantémonos juntos y convirtamos la guerra capitalista global en la guerra civil por la revolución comunista!

Por supuesto, no queremos limitarnos a dirigirnos sólo a los proletarios con uniforme ruso o ucraniano, sino también a nuestros hermanos de clase en lucha de todo el mundo y les instamos a seguir y desarrollar los ejemplos de derrotismo ya existentes, por ejemplo los soldados en Irán que expresaron su negativa a ser utilizados en la represión contra nuestros movimientos de clase en 2018, los policías y milicianos en Irak que hicieron lo mismo unos meses después durante los disturbios que envolvieron la mitad del país desde Basora hasta Bagdad, así como los policías y militares en Kazajistán a principios de este año que se negaron a reprimir el levantamiento proletario, obligando a la gendarmería rusa a intervenir para restaurar el orden capitalista…

Proletarios con y sin uniforme, ¡organicémonos juntos contra el sistema capitalista de explotación del trabajo humano que está en la raíz de toda la miseria, de toda la opresión del Estado y de todas las guerras!

¡¡¡Proletarios, no olviden nunca que fueron nuestros hermanos de clase de entonces los que pararon la Primera Guerra Mundial desertando masivamente, amotinándose colectivamente y haciendo la revolución social!!!

¡Abajo los explotadores! De Moscú a Teherán, a Washington, a Kiev y al mundo entero.

¡Contra el nacionalismo, el sectarismo, el militarismo, oponemos la solidaridad proletaria internacional e internacionalista!

Convirtamos esta guerra en una guerra de clases para la revolución comunista mundial.

jueves, 2 de diciembre de 2021

[Francia] Pase Sanitario / Revolución sin fronteras

• Combatir la explotación y el nacionalismo
• Marcha de Revolución sin Fronteras - Manifestación contra el pase sanitario
• Una pequeña aclaración sobre el artículo de FAFWATCH
• ¿El peor producto del fascismo? ¡Es el antifascismo!

Compilado y publicado por Tridni Valka en diciembre de 2021

Nota de Tridni Valka: Desde hace varios meses, se está desarrollando en todo el mundo un movimiento de protesta muy heterogéneo y confuso, una protesta que tiene como objetivo la obligación de la vacuna anticovid, así como el "pase sanitario" que la acompaña, y sus consecuencias en términos de refuerzo del control social ejercido por el Estado hacia el proletariado. Este movimiento se expresa con cierta virulencia en Francia, y los militantes revolucionarios intentan infundirle consignas para una clara ruptura con el orden capitalista (como "Luchemos contra la explotación y el nacionalismo" o "¡La única perspectiva de una vida mejor es la revolución!") y asumir así sus tareas de liderazgo. En Toulouse, en particular, los compañeros que organizaban una "marcha revolucionaria" bajo el lema "Revolución sin fronteras" fueron agredidos físicamente por una banda de algunas decenas de militantes de extrema derecha. Aunque estos compañeros se niegan a caer en la trampa del antifascismo, era una oportunidad demasiado buena para que todos los sectores locales de la socialdemocracia y el izquierdismo gritaran y trataran de vendernos por milésima vez su mercancía ideológica adulterada haciendo circular la consigna "Toulouse antifascista"...

Por lo tanto, aprovechamos la reedición de varias pequeñas contribuciones sobre estos acontecimientos para reafirmar sucintamente nuestra posición de siempre sobre la cuestión del fascismo y el antifascismo, así como la necesidad de organizar la autodefensa de los compañeros y nuestras luchas.

La crítica del antifascismo se inscribe plenamente en la crítica global de la falsa polarización burguesa del fascismo frente al antifascismo, no debe limitarse a la crítica del frontismo y del activismo, ni separarse de la globalidad de la lucha anticapitalista. El fascismo no es una tercera fuerza, es sólo una de las facetas, una manifestación cotidiana entre otras de la fuerza del Estado. Históricamente, el proletariado siempre ha tenido que enfrentarse a estos órganos del Estado que son las milicias patronales (Pinkerton en EEUU, redes cercanas a la SAC, la OAS y Peugeot en Francia), los pistoleros en España en los años 20, las guardias blancas y los ejércitos, los escuadrones de la muerte (Triple A en Argentina, Policía de Honor en Francia, GAL y Guérilleros de Cristo Rey en España durante los años 70) o los cuerpos francos en Alemania y Hungría en 1919. El proletariado también ha tenido siempre que armarse en consecuencia para defenderse de las amenazas y ataques contra sus condiciones de vida y organización de la lucha.

En este sentido, es necesario aclarar el contenido real de la acción de los grupos proletarios que se constituyen como grupos de autodefensa frente al Estado, que en este caso toma la forma de fascistas armados a menudo dispuestos a matar, porque el uso de expresiones como "lucha antifascista" sólo puede reforzar la confusión. La polarización fascismo versus antifascismo sólo ha servido para confinar cualquier avance revolucionario a la defensa de un mal menor y, por tanto, del orden existente, movilizando a los proletarios en defensa del Estado, para preparar el enfrentamiento bélico en un terreno que no es el de nuestra clase. Es una visión global de los fenómenos y una crítica histórica del antifascismo lo que nos permite considerar de forma muy precisa el ejemplo de la llamada "guerra de España": ésta no sólo fue de forma eminentemente práctica el ataúd del proletariado militante en esta región, sino que también preparó ideológicamente a toda la clase de los explotados para aceptar dejarse envolver en la masacre generalizada que fue la llamada "segunda guerra mundial".

Desde hace décadas, algunos sectores militantes defienden también un "antifascismo revolucionario", considerando que el "verdadero antifascismo" no debe centrarse sólo en la desaparición de los fascistas de la faz de la tierra, sino que debe potenciar el cambio (revolucionario) de la sociedad, un cambio que permita librarla de las razones por las que aparece el fascismo, en contraposición a lo que se denomina "antifascismo democrático" que "proviene de iniciativas ciudadanas" y que "paradójicamente sólo ayuda al fascismo". Evidentemente, aunque algunas formulaciones sigan siendo ambiguas, existe una cierta voluntad de aclarar las cosas.

Sin embargo, consideramos que es cuando menos contraproducente querer "revolucionar" absolutamente lo que es manifiesta y plenamente contrarrevolucionario desde el principio: es tan absurdo "revolucionar" el antifascismo como "revolucionar" el sindicalismo o el parlamentarismo. Siguiendo las lecciones aprendidas por muchos militantes, grupos, colectivos, partidos..., señalamos que la necesidad de que nuestra clase y sus minorías revolucionarias se organicen contra "las milicias fascistas" no puede corresponder de ninguna manera a una adhesión (¡y menos de forma estructurada!) a la ideología antifascista (que ya ha demostrado sus efectos nefastos en la historia) sino a una necesidad de autodefensa en su lucha como minoría por afirmar sus medios de existencia.

Recordemos esta lección esencial que toda la historia del movimiento obrero nos ha enseñado desde hace cien años: ¡sea fascista o antifascista, la democracia es siempre la dictadura del Capital!

Que muera el Capital y su democracia, así como sus fascistas y antifascistas.

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Combatir la explotación y el nacionalismo


Folleto encontrado en la manifestación de Toulouse del 4 de septiembre de 2021 y publicado por Détruisons l’économie.

Con la introducción del pase sanitario y sus medidas complementarias, el Estado vuelve a aplicar la misma estrategia que ha utilizado desde el comienzo de la epidemia de Covid: reforzar el control social, enfrentando a las personas entre sí, esta vez entre los que tienen el pase y los que no.

Las rencillas entre vacunados y no vacunados complican cualquier solidaridad entre los explotados e impiden identificar al causante de las sucesivas crisis que vivimos: el sistema capitalista y no nuestro compañero, nuestro vecino, nuestro amigo...

Por otro lado, quieren acostumbrarnos a estar sometidos a controles cada vez más regulares. Se refuerzan los poderes de la policía, se generalizan los controles de identidad y se subcontrata a una parte cada vez mayor de la población. No es de extrañar que esta vigilancia se lleve a cabo con el apoyo de la tecnología.

Las condiciones de vida de los inmigrantes indocumentados, ya de por sí duras, serán aún más duras. Por otro lado, las mercancías, los diversos comerciantes internacionales y los turistas de los países más ricos seguirán circulando de un país a otro sin dificultad, mientras que las personas que no tengan los papeles en regla tendrán que luchar aún más en las fronteras y en sus viajes.

Es contra esta dinámica de control social acelerado contra la que pretendemos luchar.

Si luchamos contra el pase, no es porque nos opongamos a la vacunación, sino contra el capitalismo y las diferentes herramientas que utiliza para mantenerse, al contrario que ciertos componentes del movimiento que están ahí por razones antagónicas a las nuestras: la extrema derecha siempre se ha opuesto a derribar el sistema.

Siempre ha velado por el mantenimiento del orden establecido, de la moral burguesa, enclaustrada tras las fronteras que defiende a ultranza. La designación de chivos expiatorios siempre ha formado parte de sus prácticas. No son más que carroñeros, que quieren fortalecerse a través de este movimiento para establecer una sociedad aún más autoritaria.


Ante la crisis sanitaria, la degradación de nuestras condiciones de vida que traerá la crisis económica, los despidos que inevitablemente caerán, la reforma del paro o las pensiones, más que servir la sopa a la extrema derecha:

La única perspectiva de una vida mejor es la revolución.


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Marcha de Revolución sin Fronteras - Manifestación contra el pase sanitario

Este texto fue escrito por personas que participaron en una marcha revolucionaria presente durante la manifestación contra el "pase sanitario", el sábado 11 de septiembre de 2021 en Toulouse.

¿Por qué una marcha revolucionaria?
Queríamos celebrar una marcha revolucionaria para defender una orientación: la que vincula las manifestaciones contra el pase sanitario con el levantamiento de los Gilets Jaunes [Chalecos Amarillos] y, más ampliamente, con la gran ola de revueltas que ha sacudido el mundo desde entonces.

¿Por qué "Revolución sin fronteras"?
Queríamos insistir en el carácter sin fronteras de la revolución, porque sabemos bien que los ataques contra los explotados, los policías que se están generalizando, adoptan ciertamente formas diferentes según los países, pero en la misma lógica general: aplastar las bocas de los proles, dividirnos para explotarnos mejor.

Ciertas tendencias políticas quisieran acabar con las prácticas y las luchas de los últimos años.
Pretenden circunscribir la manifestación a los espacios autorizados y reducir la lucha a reivindicaciones parciales, como la libertad de consumir sin pase, cuando fracciones cada vez más amplias de la población simplemente ya no tienen la posibilidad financiera de consumir.

La hostilidad de estas tendencias a tomar el camino revolucionario abierto por los GJ, en favor del statu quo o la reacción, es lo que ha dado confianza a los grupos fascistas. La falta de solidaridad del resto de la manifestación fue lo que contó a los grupos fascistas que atacaron a la comitiva de revolucionarios y chalecos amarillos. Pero los manifestantes no lo oyeron así y juntos la manifestación despejó a los fascistas, antes de que los policías echaran gases por todas partes.

¿Qué es lo siguiente?
¡Reiteramos nuestra oposición al control social que constituye el pase sanitario y, sobre todo, al deterioro de nuestras condiciones de vida, a los despidos y a las cesantías que se avecinan!

Viva la revolución sin fronteras
Construyamos la solidaridad de todos los explotados

Source : https://iaata.info/Cortege-revolution-sans-frontiere-Manif-contre-le-pass-sanitaire-4927.html
PDF : https://iaata.info/IMG/pdf/sans_titre-3.pdf

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Pequeña aclaración sobre el artículo de FAFWATCH

Publicado el 15 de septiembre de 2021.

Un texto que ignora la perspectiva revolucionaria de la marcha para esconderse detrás de una estrategia "pacifista y democrática". Todo lo contrario de lo que llevaba la marcha revolucionaria atacada por los fascistas.

El texto de fafwatch sobre el ataque a la manifestación (que puede encontrarse aquí https://iaata.info/Toulouse-attaque-fasciste-contre-la-manifestation-anti-pass-sanitaire-4931.html) es, a su vez, un ataque al discurso que la marcha revolucionaria pretendía llevar a la manifestación.

En este sentido, no es baladí comprobar que la marcha revolucionaria contra la explotación y el nacionalismo se ha convertido, una vez pasada por el tamiz del antifascismo inocentista de este texto, en una simple marcha contra la explotación y el nacionalismo.

Así que no es de extrañar que el texto se esconda tras la defensa de una manifestación "democrática y pacifista". Básicamente: se atacó a ciudadanos inocentes pacifistas que ejercían su derecho a manifestarse. La posición de exterioridad de este texto es evidente aquí. Mientras la marcha revolucionaria se asume como parte de la manifestación, mientras toma partido por un futuro revolucionario, contra las tendencias interclasistas, ciudadanistas, legalistas y demócratas, pero también confusionistas y nacionalistas, fafwatch plantea el antifascismo como una especie de banda de vigilantes al margen de la lucha, que toma la defensa de los ciudadanos inocentes. Una milicia que defiende la inocuidad del movimiento no es revolucionaria (eufemismo).

Y por cierto, se realiza una verdadera investigación y balance a partir de las imágenes de la escena para establecer las responsabilidades, ¡un verdadero trabajo de keuf [policía]! ¿A quién le importa si podemos demostrar, con tres fotos, quién llevaba la bolsa con su equipo? ¿O la premeditación del acto? ¿Si no es con la esperanza de que la policía se apodere de estas imágenes para detenerlos? Además, el llamamiento al Estado para que juzgue y condene a estos grupos fascistas es claro en este texto.

De hecho, la perspectiva revolucionaria es barrida por este texto en favor de una delación inocente en la forma debida.

Y es justo que el texto no termine con la importancia de votar en las próximas elecciones para contrarrestar a la extrema derecha (porque los fascistas "meterán una papeleta marrón en la urna el próximo mayo").

Así que un pequeño recordatorio de la pancarta atacada: Abajo el Estado, los policías y los jefes. Revolución sin fronteras.

Defender el statu quo de una manifestación inofensiva, democrática y pacifista hace el juego a las tendencias que allanan el camino a estos fascistas. Vea el texto publicado en iaata aquí :

https://iaata.info/Cortege-revolution-sans-frontiere-Manif-contre-le-pass-sanitaire-4927.html


Fuente : https://iaata.info/Petite-mise-au-point-a-propos-de-l-article-de-FAFWATCH-4932.html

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¿El peor producto del fascismo? ¡Es el antifascismo!

[Nota de Tridni Valka: He aquí algunas "tesis de trabajo" sobre la polarización fascismo burgués versus antifascismo. No se trata de un absoluto, ni de una biblia, y menos aún de un "texto sagrado" que hay que firmar con las dos manos, sino sólo de un preliminar a una discusión más profunda de la cuestión.

De los archivos de un camarada desenterramos este viejo texto, que data de hace más de 20 años y que en su momento circuló principalmente en inglés en Europa del Este, pero también en Francia y España. Hemos hecho algunas pequeñas correcciones pero nos gustaría señalar la categorización ideológica presente en el texto según la cual la dictadura del Capital se articula en torno a los polos "democracia" versus "dictadura" (incluso con el uso de comillas), una categorización que tiende a eludir la naturaleza profunda de la dictadura social del Capital que es precisamente y realmente la democracia (¡SU democracia!) como principalmente la negación del antagonismo de clase y su conflictividad.

Como todo el material político de nuestra clase y de nuestra lucha, este texto debe ser fuertemente criticado. Así que discutan y aporten la contradicción para fortalecer nuestra comunidad de crítica contra el Capital.]

1/ La esencia del antifascismo consiste en luchar contra el fascismo promoviendo la democracia, a la que se opone, es decir, en luchar no para destruir el capitalismo, sino para obligarlo a renunciar a su naturaleza totalitaria. Al promover esta utopía, el antifascismo desvía los antagonismos de clase de manera muy concreta; ya no hay dos clases enfrentadas: proletariado versus burguesía, sino dos proyectos opuestos: Comunismo/anarquía frente al Capital, destrucción del Viejo Mundo frente a su preservación, abolición de la sociedad de clases e imposición de las necesidades humanas frente a la dictadura del Valor, pero en lugar de las polarizaciones burguesas: "democracia" frente a "fascismo", "estado de derecho" frente a "estado policial", "civiles" frente a "militares", "parlamentarismo" frente a "régimen dictatorial" y "partido único". El fascismo se identifica, en el "mejor" de los casos, con el totalitarismo del Estado. Todas estas campañas burguesas son la negación en acción de los antagonismos de clase, de su lucha implacable y secular, y son por tanto en este sentido el reino de la democracia. Jugar al antifascismo es reforzar lo que se cree que se está combatiendo. Las actuales campañas antifascistas dirigidas por la burguesía (al igual que las campañas fascistas) tienen como objetivo reconstituir la unión nacional en torno al Estado, hacer que los proletarios se adhieran a la reproducción de la relación social capitalista. También permiten hoy, como ayer, recrear una polarización con vistas al lanzamiento de una nueva guerra que permita (según nuestros enemigos de clase) el relanzamiento de un nuevo ciclo de acumulación…

2/ El problema no es que la "democracia" garantice una explotación más suave que la "dictadura" (por utilizar las categorizaciones acordadas que introduce la socialdemocracia): todo el mundo "preferiría" ser explotado a la manera sueca que ser torturado a la manera brasileña. Pero, ¿tenemos elección? No podemos elegir la forma en que se nos explota. Es siempre el estado del capital el que cambia las formas de su dictadura según sus necesidades de valorización. Esta "democracia" se transformará a su vez en una "dictadura" en cuanto sea necesario. El Estado sólo puede tener una función, que cumple "democráticamente" o "dictatorialmente".

3/ El fascismo sólo puede explicarse teniendo en cuenta el período precedente: el aplastamiento de la ola revolucionaria de 1917-21 por la socialdemocracia (Rusia, Alemania, Italia, Hungría, Bulgaria, etc.). Es ante todo la socialdemocracia la que desarma, ideológica y prácticamente, al proletariado y reprime militarmente sus insurrecciones. En Alemania, fueron los cuerpos libres dirigidos por el socialista Noske quienes encabezaron la campaña para restablecer el orden. El fascismo, al igual que su hermano mayor el estalinismo, "sólo" completa la obra de la contrarrevolución acabando con un proletariado derrotado. La llamada dictadura siempre llega después de que los proletarios hayan sido derrotados por la democracia, con sus sindicatos y partidos de izquierda. El antifascismo oscurece esta realidad fundamental al identificar el fascismo con las "fuerzas del mal" y reducirlo a una "reacción" a-histórica e "irracional" surgida de la nada. La credibilidad del fascismo en los años 30 se explica por el hecho de que cumplía en parte el programa de la socialdemocracia: "mejora" del "nivel de vida", grandes obras públicas, reducción del paro, etc.

4/ La táctica esencial de todos los frentes antifascistas es pegar ruidosamente la etiqueta de fascista al Estado (véase en Francia la consigna: "CRS=SS"), que tiene el mismo efecto que la denuncia de los partidos que dirigen el Estado. En ambos casos, la crítica al Estado se esconde tras la denuncia de quienes lo dirigen. Más aún, el antifascismo es la promoción y el fortalecimiento de la democracia y, por tanto, de su Estado.

5/ El antifascismo recuerda constantemente las masacres nazis, lo que sirve para justificar esta guerra dándole un carácter humanitario y ocultar así la realidad de que la guerra es una necesidad material del Capital, que le permite liquidar en poco tiempo una masa excedente de fuerzas productivas. Pero toda guerra necesita una justificación para enrolar a los proletarios bajo sus banderas. La lucha contra el fascismo permitió justificar la masacre de más de 50 millones de proletarios con la lucha contra el "totalitarismo". Y sin embargo, incluso si nos situamos en el único terreno del humanismo burgués y pacifista, los campos de exterminio nazis no fueron los únicos "horrores" de la guerra: por ejemplo, las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, los bombardeos masivos y asesinos sobre las grandes ciudades de Alemania, las masacres de Setif en Argelia en mayo de 1945 por el ejército francés, el mismo día de "la Liberación", etc.

6/ El desarrollo del Capital lleva a estas dos consecuencias principales: la obediencia de los trabajadores, y por tanto la destrucción suave o violenta del movimiento revolucionario; y la competencia con otros capitales nacionales, y por tanto la guerra. La relación social capitalista se articula en torno a la competencia y a la constitución de naciones que servirán de soporte, de base material para las guerras. Cada nación produce su propio nacionalismo en competencia con su nacionalismo vecino, cada nación tiende a acaparar la cuota de mercado de su vecino. Todo nacionalismo es en esencia imperialista y, en consecuencia, favorece las guerras. Toda nación contiene en su interior las semillas del imperialismo, incluso las llamadas naciones progresistas del "Tercer Mundo": Vietnam, Nicaragua, etc.

7/ El triunfo del Capital nunca es tan total como cuando los trabajadores se movilizan por él creyendo que están "cambiando la vida". Entre la "dictadura" y la "democracia", se trata más bien de dos maneras de encuadrar al proletariado, ya sea integrándolo por la fuerza, ya sea asociándolo a través de "sus" organizaciones: sindicatos, partidos, asociaciones, etc. El antifascismo consecuente consiste en reforzar el Estado, siempre presentado como "democrático", "de derecho",... mientras se vincula al proletariado, "haciendo participar a los hombres".

8/ Para todos los reformistas de la sociedad capitalista, la democracia se concibe como un elemento del socialismo, elemento que ya está presente en el mundo actual. El socialismo sería, en efecto, una democracia total. La lucha por el socialismo consistiría en ganar más y más derechos democráticos dentro del capitalismo, una ideología socialdemócrata que tiene un nombre: gradualismo. El antifascismo siempre llevará a más totalitarismo; su lucha por un estado "democrático" (¡lo es en esencia!) consolida el estado. Para los revolucionarios, el socialismo, el comunismo, la anarquía significa la destrucción total de la relación social capitalista, por tanto de sus clases, de su Estado, de su democracia. No tenemos que mejorar, y por tanto reforzar en última instancia, aquello contra lo que luchamos. El fascismo y el antifascismo forman parte de un todo, son las dos fauces de una misma trampa que nos aplasta.

9/ Cuando los proletarios se unen voluntaria y militantemente al campo de la democracia, del antifascismo, del Estado, pierden toda capacidad de defender sus propios intereses de clase, se desautorizan como clase revolucionaria, destructora de esta sociedad de clases, refuerzan lo que dicen combatir: el Estado. No hay, es decir, no hay más, movimiento autónomo del proletariado desde el momento en que se encierra en el marco estatal.

10/ El movimiento comunista sólo puede ganar si los proletarios van más allá del simple levantamiento (incluso armado) que no ataca al propio asalariado.

11/ La guerra de España sirvió para polarizar a los proletarios de todo el mundo, tanto de los "países fascistas" como de los "países democráticos", en torno a la oposición fascismo-antifascismo, y preparar así la Sagrada Unión de 1939-1945. Fue un ensayo general de la Segunda Guerra Mundial, como la Guerra de los Balcanes lo fue de la Primera. La burguesía siempre busca formalizar alianzas, polarizar los campos en pugna, hacer que los proletarios se adhieran a sus banderas para dar una base material sólida a su solución que es la guerra.

12/ Al apoyar al Estado existente en su forma "democrática" para impedir que adopte la forma "dictatorial", el antifascismo desarma ideológica y materialmente a los proletarios al falsear y negar el antagonismo que les opone al Estado, el Estado del Capital. El antifascismo entrega así a los proletarios a la represión, al pedir el fin de la lucha contra el enemigo de clase, que está decidido a llegar hasta el final. Esto es lo que hizo, entre otras cosas, durante las sangrientas luchas en Barcelona en mayo de 1937. Es la falta de ruptura de los proletarios y revolucionarios con el antifascismo, y más globalmente con la socialdemocracia, lo que les llevó a la derrota y a la muerte.

13/ Para una franja radicalizada del proletariado, la guerra de España servirá como inicio de la justificación de la (futura) guerra contra el fascismo. Rechazando hasta entonces la Sagrada Unión, incluso contra la Alemania nazi, los proletarios que aún resistían llegaron a aceptarla como el "mal menor" en comparación con la victoria fascista. La gran función ideológica de la guerra de España fue, pues, polarizar a los indecisos en torno a la alternativa "democracia" versus "fascismo", presentada en cada campo como la única respuesta al totalitarismo "plutocrático" o "fascista". Y en 1936, como en 1940 o 1914, seguía siendo la socialdemocracia la que estaba al frente de la movilización de los proletarios para la guerra.

El antifascismo es una fórmula de confusión.

Fascista o antifascista, ¡la dictadura del Capital es la democracia!

La lucha contra el fascismo comienza con la lucha por la revolución social.

domingo, 2 de junio de 2019

Guerra de Clases 09/2019: “Chalecos amarillos”

“¿Es una revuelta?”
“¡No, Sire, es una revolución!”
(duque de La Rochefoucauld-Liancourt a Luis XVI, rey de Francia, 15 de julio de 1789, después de la toma de la Bastilla)

Recientemente publicamos en nuestro blog, ya que tuvimos acceso a ellos y otros nos llegaron, algunos documentos producidos por y alrededor del movimiento “chalecos amarillos” que sacude a Francia desde hace varias semanas. Lo que sigue es una especie de introducción a todos ellos (una introducción que normalmente publicamos antes, ciertamente).

No volveremos a la historia del movimiento, a acontecimientos o expresiones particulares, ya que podemos referir a los lectores interesados en esto a diferentes sitios web y blogs que asumen muy bien esta tarea.

Lo que nos gustaría tratar aquí es la forma en que nos aproximamos a este movimiento, cómo lo analizamos, cómo evaluamos su importancia en el marco de la lucha de clases. Y no queremos ocultar que varios artículos que escupen sobre este movimiento, producidos y reproducidos por demasiados grupos de ultra-izquierda, fueron una inspiración (negativa) para esta contribución, lo que podemos llamar: “Qué NO hacer”.

Aunque somos conscientes de muchas debilidades expresadas por el movimiento y somos los primeros en criticarlas, difícilmente podemos estar de acuerdo con la metodología utilizada por esos grupos, metodología que limita el movimiento sólo a esas debilidades, que generaliza esos puntos débiles e ilusiones expresadas sólo por una parte de los “chalecos amarillos” como si fuera la naturaleza del movimiento, un análisis que capta a la clase como algo estático, sociológico, mecánico…

No vamos a repasar todos los argumentos de la ultra-izquierda contra los “chalecos amarillos”, pero al menos tenemos que mencionar los más absurdos para responder a ellos, para situar este movimiento en el lugar correcto en la lucha de clases, para ponerlo de nuevo a caminar de pies y que no ande de cabeza…

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Tridni Valka, 2019

jueves, 8 de octubre de 2015

Syriza, Podemos, al Frente de la Izquierda… ¡Que Reviente la Extrema Izquierda del Capital!

“Los comunistas lo han soñado (en sus pesadillas)… Syriza lo ha hecho”

Esta broma bien podría resumir las lecciones programáticas de la situación que los proletarios en Grecia, nuestros hermanos y hermanas de miseria y de lucha, están experimentando. En efecto, siempre, o al menos después de las grandes campañas de la social-democracia a principios del siglo XX por la instauración del sufragio universal, -que no fue otra cosa que el encuadramiento y la aniquilación de la energía que el proletariado venía desarrollando para terminar con la miseria y la explotación-, la crítica comunista (que se expresaba bajo la etiqueta de “anarquista”, “socialista revolucionaria” u otra que no es nuestro propósito aquí) siempre denunció el circo electoral, el parlamentarismo, el gubernamental-ismo, la colaboración con las instituciones burguesas, la creencia cuasi-religiosa de que las reformas podrían mejorar la suerte de nuestra clase…

No vamos a hablar más en esta pequeña contribución sobre lo sucedido antes de la “deuda soberana griega”, ni del rescate de la “zona euro”, y mucho menos del “Grexit” tan de moda en las últimas semanas en los medios burgueses. No vamos a desarrollar más el tema de las diferentes estrategias del gobierno de Syriza con el fin de “desafiar” las instituciones financieras de la comisión europea y de la Troika. Dejaremos todos esos detalles a los fervientes adeptos de la economía política. De nuestra parte, consideramos que los comunistas no tienen que revolcarse en la biología del Capital; nuestra tarea es fundamental: ¡participar en su aniquilación! No vamos a verter sobre nosotros la “psicología” del primer ministro Tsiptras de lo que esperaba o pretendía hacer, y mucho menos vamos a pretender considerar el show-mediático y las declaraciones increíbles de su ministro de finanzas, el “dandy” playboy Varoufakis (¡autoproclamado “marxista libertario”!), así como de su camarilla de izquierdistas, sólo capaces de quejarse de la “negación de la democracia” frente a los resultados del referéndum del 5 de julio, y sobre la “diktat de la eurozona”. Lo que interesa a los comunistas, no es lo que los individuos digan de sí mismos, sino más bien lo que hacen y asumen en su práctica social…

Entonces, lo que pasa en Grecia es justamente el antepenúltimo episodio de la siempre triste y lamentable historia de la social-democracia, es decir, de ese partido burgués para los proletarios, de esa fuerza social encargada de vaciar a nuestros movimientos de lucha de su sustancia subversiva, de desviar nuestras perspectivas de transformación radical de este mundo hacia una simple reforma de él mismo, y finalmente de hacernos entrar en los campos de la paz social. Ese partido social-demócrata se materializa en dos niveles: por una parte constituyendo una estructura militante exterior a nuestra clase, resultado directamente de las fracciones progresistas e izquierdistas de la clase burguesa; y por otra en el desarrollo de un cuerpo ideológico reformista generado en el seno mismo de nuestra clase, sostenido sobre las debilidades, los límites y las ilusiones de la lucha, todo ello en un va y viene dialéctico entre ambos.

Por lo tanto, en Grecia no acontece algo tan diferente de lo que el tan “radical” Partido de los Trabajadores de Brasil (bajo el liderazgo del reformista Lula da Silva seguido de la “ex-guerrillera” Dilma Roussef) ha hecho en estos últimos años en términos de ataques a las condiciones de vida de los proletarios; lo cual, por cierto, ha generado la revuelta de junio del 2013 contra la austeridad y la miseria.

Históricamente, la izquierda y la extrema izquierda del Capital nos han habituado a sus “traiciones” cientos de veces, miles de veces (no pueden considerarse como “traicionados” sino los ingenuos que apostaron por esas diversas alternativas burguesas para resolver los problemas fundamentales de nuestra clase, o de la humanidad)… Ya en 1871, cuando ocurrió el importante movimiento proletario conocido como “La Comuna de Paris”, la izquierda y la extrema izquierda tomaron la delantera para fundar un gobierno que nunca, nunca, tomó la menor medida revolucionaria a fin de contrarrestar a las fuerzas burguesas versallescas, ni para expandir internacionalmente el esfuerzo militante en curso. Todas las medidas de ese “gobierno de la Comuna de Paris”, se redujeron a llevar a cabo una sola cosa: el desarme (tanto militar como programático) de nuestra clase frente a nuestro enemigo histórico en reconstrucción después de su breve derrota.

Si nos remontamos al año de 1914, constataremos el mismo fenómeno donde los izquierdistas, que se declaraban abiertamente anti-belicistas, cambiaron de bando en menos tiempo de lo que se necesita para contarlo. Por ejemplo, el militante francés “socialista revolucionario” Gustave Hervé, que escribía en el periódico “La Guerre Sociale” (“La Guerra Social”) sobre la necesidad de «plantar la bandera nacional en un montón de estiércol», se apresuró rápidamente por la defensa de la “patria en peligro”… lo mismo con la CGT francesa anarco-sindicalista, que después de años de propaganda antimilitarista, se unirá en apretadas filas a los simpatizantes de la guerra y la unión sagrada, permitiendo así la viabilidad de la movilización general, o al menos favoreciendo su desarrollo sin ningún problema…

En 1917, después de que la revuelta retumbó en todos los frentes contra la masacre capitalista, el “Partido Bolchevique” se puso al frente del movimiento de rechazo contra la guerra con el fin de llevarlo al callejón sin salida de un “radical” cambio de gobierno, derribando el reinado milenario del Zar, y participando últimamente en la reconstrucción del Estado capitalista en Rusia, después de haber sido fuertemente golpeado por nuestra clase en lucha, lo que dio como resultado el stalinismo y su “socialismo en un solo país”…

En 1918 en Alemania, después de muchos años de colaboración abierta con el Estado mayor del ejército imperial, dando facilidades a la movilización en el frente, así como en la participación de los trabajadores de la industria en el esfuerzo de guerra, una importante fracción de la social-democracia (el SPD) fue directamente llamada a la gestión política (y así al gobierno), y fueron esos mismos militantes de izquierda los que participaron directamente en aplastar la lucha del proletariado mientras formaban los “Freikorps” bajo el patrocinio de los “obreros” y los “diputados socialistas” como Noske…

Finalmente, para concluir aquí esta no-exhaustiva lista, en 1936 en España, es gracias al “apoyo crítico” y a las voces de los líderes militantes de la CNT que el Frente Popular ganó la victoria en las elecciones, y pudo así desarrollar una política republicana “anti-fascista” que se opuso prácticamente al levantamiento del proletariado en su lucha por la revolución social, con la ayuda activa de los “camaradas ministros” de la CNT-FAI ¡Una vez más, la revolución fue sacrificada ante el altar de la defensa de cualquier campo burgués considerado como un “mal menor”!

En fin, podríamos destilar así en decenas de páginas los horrores que nuestra clase ha conocido en el desarrollo de las luchas y profundizar en sus debilidades. Como pueden verlo, la izquierda y la extrema izquierda (fracciones confundidas) han sido siempre, son y continuarán siendo los elementos predominantes en la estructuración y el mantenimiento de la dictadura del capitalismo. El proletariado está históricamente obligado y determinado a combatirlos, así como a todas las otras facciones de la burguesía, si es que queremos terminar de una vez por todas con la miseria, la explotación y las guerras.

Pero, volvamos un poco a los hechos del presente, así como a la manera por la cual los actuales administradores izquierdistas de nuestra miseria pretenden arreglar el problema… Todos aquellos que han criticado (con justa razón, además) el referéndum organizado por el gobierno de Tsipras han visto sólo ahí el problema: sus críticas no superan los eternos lloriqueos afirmando que el “Sí” significaba una austeridad duradera y el “No” una austeridad menos duradera. De hecho, los acontecimientos posteriores nos lo han demostrado (¿y cómo sería de otra manera?), el “No” nunca ha significado otra cosa (como en toda elección-consulta) que una “carta blanca” al gobierno a que desarrolle una austeridad todavía más fuerte a la que inicialmente fue impuesta por las instancias europeas y sus gánsters capitalistas. Hace falta verdaderamente ser un “idiota útil” por excelencia para creer un micro-segundo que el espectáculo electoral o el referéndum pueden ser otra cosa que una farsa, de la cual los proletarios son los protagonistas engañados… La extrema izquierda del Capital nos ha habituado históricamente a aplicar la política izquierdista, que sólo es una tomada de pelo más o menos “radical” según las circunstancias y las necesidades del momento, siendo finalmente una versión de la misma dictadura capitalista pintada de rojo. En el caso de Grecia, “la originalidad” consiste en que un partido y un gobierno de izquierda siguen al pie de la letra un plan de ajuste estructural con medidas de austeridad implacables inventadas en los cuarteles generales de eso que fue convenido en los centros de decisión de la política liberal del capitalismo. Pero finalmente, más allá de las diferentes formas del discurso, todos participan directa e intrínsecamente en la lógica misma del sistema capitalista; o mejor dicho, no es Syriza el actor de la historia, más bien la historia del capitalismo es la que encuentra en Syriza a uno de los actores a la altura de esa tarea, con el fin de llevar a cabo su trabajo sucio, es decir, para atacar frontalmente al proletariado en sus medios de existencia y de lucha.

Porque la cuestión fundamental en la “crisis griega”, no es “la deuda”, que se eleva a 324 billones de euros (de la cual más de tres cuartos sólo son reintegrables en varios años); para dar una idea de comparación, la deuda de Francia es de 2,089 billones de euros, la de Italia de 2,194 billones de euros y la de zona euro de 9,293 billones, sin hablar de aquella del Estado Nación más endeudado del planeta y de la historia: los Estados Unidos con una deuda colosal y abisal de ¡18,152 billones de dólares! El capitalismo tiene visiblemente el deseo de producir deuda, además no sabe hacer otra cosa que empacar bien y aumentar la reproducción de su capital ficticio, sobre un valor no producido (sin sustento) y que probablemente nunca existirá. No, la verdadera cuestión, está sobre la puesta en práctica de un programa para contener al proletariado, no solamente en Grecia sino en otras regiones de Europa donde el Capital desea golpear más duro y disciplinar a la fuerza de trabajo supernumeraria, dividir a los proletarios en diferentes categorías, a los blancos y los “negros”, “mestizos”, “latinos”, los nacionales y los migrantes, los buenos ciudadanos trabajadores que aceptan la austeridad sin dudarlo y aquellos que levantan la cabeza, que muestran sus colmillos, que organizan la lucha y la revuelta… Y en este sentido ¡Grecia es un verdadero laboratorio social para la burguesía y su servidor de extrema izquierda!

El proletariado está condenado a ser golpeado, en todas las latitudes...

Si el proletariado disciplinado y pacífico de Europa y América del norte, adictos a las campañas estatales cada vez más terroristas para el desarrollo del ciudadanismo, cree poder escapar a su destino sin luchar, se está jodiendo a sí mismo como nunca antes…

Hace falta terminar con todas las ilusiones del circo parlamentario, del juego de los partidos políticos, pero también de los sindicatos, que se encargan de mantener la paz social y negociar con el mejor postor la venta de nuestra fuerza de trabajo.

No tenemos nada que ganar ni en las nuevas creencias que garanticen la “pureza” de nuestras luchas contra las escorias de la política burguesa: la autogestión (es decir, la gestión de nuestra propia miseria), las “asambleas populares” abiertas a todos donde cada uno puede expresarse libremente (comprendiendo aquí a los “scabs”, los rompehuelgas, los “moderados”, los valientes ciudadanos, etc.), las cooperativas de producción donde la esencia del Capital (el dinero, el intercambio y por lo tanto el valor) no ha sido jamás eliminada…

En una declaración hecha el 1° de julio, por cierto “Movimiento Anti-autoritario” de Thessalonikē (Grecia) afirma sin reír: “No tenemos nada que hacer con una moneda que será parte de una renovación nacional y que, seguro, no podremos sostener una moneda que forma parte de la intrusión financiera en cada aspecto de nuestras vidas. Preferimos concebir la moneda en su dimensión normal, como un instrumento de cambio cuya función principal es servir a los deseos y los servicios sociales.” ¡Miseria del izquierdismo y de su incomprensión de lo que es el capitalismo!

En resumen todo este revoltijo democrático a la moda nunca, realmente nunca, ha constituido la menor garantía para el desarrollo de nuestras luchas y la profundización de la ruptura con la sociedad del Capital y de sus feroces defensores.

Camaradas, frente a la catástrofe capitalista hecha de miseria, de austeridad, de represión y de guerras, frente a la destrucción ambiental del planeta generadas todas por una relación social que no tiene nada jodidamente humano, no hay otra alternativa que la lucha revolucionaria a ultranza para la destrucción de aquello que nos destruye!

La única alternativa es la siguiente: el comunismo, o el fin de la humanidad! ¡Entre ambos, no hay nada!

# Guerra de Clases (TŘÍDNÍ VÁLKA)
# Julio 2015

miércoles, 17 de septiembre de 2014

¡Ni Ucraniano ni Ruso!- Desarrollemos nuestro propio campo, el tercer campo, el de la revolución social

Cuando escribimos hace algunos meses en nuestro texto: ” Preparativos de guerra entre Ucrania y Rusia – ¿show o realidad ” 1 que las condiciones de una nueva guerra maduraban en Ucrania, muchos compañeros expusieron dudas o hasta desacuerdos con afirmación categórica. Ahora podemos confirmar que el conflicto en Ucrania claramente permutó de la fase ” fría ” a la fase ” caliente ” y lo que presenciamos actualmente en el este del país, es una guerra bajo todas sus definiciones. De Lougansk en la frontera con Rusia hasta Marioupol sobre la costa del mar Negro, hay dos fuerzas militares que se miden en enfrentamientos diarios tratando de extender la zona bajo su control, se pelean en el suelo así como en los aires, en el campo así como en los centros industriales, la artillería hace llover granadas sobre pueblos, la aviación bombardea ciudades (bajo el pretexto de que sus enemigos utilizan a los habitantes como escudos humanos), hombres, mujeres, niños mueren por las bombas y los misiles… En cuatro meses de conflicto armado, más de 2000 civiles y militares murieron y otros 6000 han sido heridos; 117 mil proletarios han sido desplazados en el país y otros 730 mil encontraron refugio en Rusia. En el momento de completar este artículo, los cadáveres cubren las calles de Donetsk, presos en las garras de la ofensiva gubernamental. 

En el mismo texto, escribimos también que la única respuesta del proletariado a la guerra, es organizar y desarrollar el derrotismo revolucionario, es decir, negar en la práctica la alianza a uno u otro campo, sino por el contrario establecer vínculos entre los proletarios de ambas partes del conflicto a través de la lucha contra las dos burguesías. Y aún en este terreno, se han desarrollado las cosas, nuestro texto es por lo tanto (tres meses después de su publicación) una posdata. 


Este texto está basado en información de diferentes fuentes (que citamos en las notas), blogs de militantes así como de los medios oficiales. Esta breve descripción de los acontecimientos en Ucrania nos ha tomado horas de un trabajo prudente, recabando información, lectura de textos, revisión de videos, comparando diferentes datos, etc. Queremos subrayar dos cosas: primero, el hecho de que los eventos que describimos aquí no hayan sido cubiertos por France Télévision o Euronews no significa que no acontecieran, no significa tampoco que nosotros los hemos inventado (diversas fuentes de izquierda, pero también los medios ucranianos y rusos los han descrito). Segundo, es claro que la información que hemos obtenido de Ucrania es caótica, incompleta y a veces contradictoria. Sin embargo, eso no nos hace abandonar nuestro intento de documentar lo que está pasando allá. Estamos persuadidos que debemos oponer, a las informaciones elegidas por el Estado, una posición crítica y radical del movimiento anticapitalista; debemos desarrollar y compartir la información y los análisis que comprenden el mundo a través del prisma de la perspectiva revolucionaria.

***

La ideología guerrillera (ya sea que esté basada en la defensa de un Estado nacional unido o en el derecho a la autodeterminación de los simpatizantes pro-rusos) comienza a enraizar en Ucrania, las organizaciones de la sociedad civil organizan campañas de colecta de fondos para apoyar al ejército, los “representantes de Dios” bendicen las armas de un campo al otro, y la televisión difunde las escenas de babushkas que proporcionan a los hombres armados su ultimo frasco de mermelada.

Los proletarios sin embargo no se someten al lavado de cerebro de la propaganda de guerra proveniente de uno o de otro bando, no todos se quieren sacrificar “por su patria”. Las expresiones de negativa a la práctica de las masacres de la guerra aún aparecen con más frecuencia y en ambos lados del conflicto tienen grandes dificultades para reclutar nuevo personal para su masacre mutua.

Miles de soldados del ejército ucraniano, que el gobierno ha enviado en las supuestas operaciones antiterroristas en el Oriente del país, han desertado o cambiado de bando con todo su equipo, incluyendo tanques y vehículos blindados. Por ejemplo, la brigada 25 aeroportuaria ucraniana (tropas de élite por excelencia) cuyos hombres son acusados de “demostrar cobardía” durante los combates en Kramatorsk, se disolvió por instrucción presidencial el 17 de abril después de hacer evidente su rechazo “para combatir otros ucranianos”2. Recientemente, son 400 soldados de la misma unidad que han desertado y huido al lado ruso de la frontera después de encontrarse bajo fuego intenso y sin munición. Estos soldados que serán, como la Rusia ya ha anunciado, extraditados hacia el territorio de Ucrania, han declarado que prefieren ser acusados de deserción en lugar de seguir asesinando y ser asesinados en la guerra y morir en el frente oriental. Todos estos desertores dicen que no quieren luchar contra “su propio pueblo” y también denuncian las condiciones de vida desesperadas a las cuales se deben enfrentar en el ejército – pésimo sueldo, comida repugnante o incluso falta de alimentos, etc. Otras unidades aún no se han desplegado en el este por su falta de fiabilidad. De la misma forma que el anterior presidente Ianoukovitch no pudo utilizarlos para reprimir a los manifestantes, menos aún el actual gobierno osa enviar al combate a las tropas conocidas por su lealtad mínima.

Unos 1000 soldados de unidades en la región de Volinia se amotinaron en Mykolayiv el 29 de mayo. Los soldados del tercer batallón de la brigada 51 se negaron a ser enviados al frente, ellos reusaron las ordenes de sus superiores y comenzaron a descargar su equipo pesado y otros materiales ya preparados para el transporte. Después de que su unidad ha sufrido fuertes pérdidas durante un enfrentamiento con los separatistas cerca de la aldea de Volnovakha, se han comprometido a regresar a sus cuarteles permanentes en Rivne. En lugar de esto, ellos fueron desplazados del este hacia el sur, después regresaron a su lugar de salida, de tal suerte se podría finalmente decir que van a continuar su formación antes de ser devueltos al frente. “Habiendo perdido la confianza en su General a la luz de los acontecimientos más recientes en Volnovakha y durante el funeral en Rivne, así como debido a la traición de sus generales, los soldados han comenzado una rebelión abierta”.3

El segundo batallón de la brigada 51, que se encontraba en el cuartel de Rivne al mismo tiempo y que presenció los funerales de los soldados del 3er batallón asesinados en el tiroteo de Volnovakha, así como de la dirección caótica y engañosa de las operaciones, se amotinó también. “Los generales nos decían –vamos al norte-, después- vamos al sur- hasta el punto de que los soldados se prestan a sus disparates. Los generales han comenzado a usar chalecos antibalas por temor a los fraggin” 4. Aproximadamente 1,200 soldados han participado en el motín, se negaron a ser transferidos a Mykolayiv. “Nos prometieron, cuando ellos fueron movilizados, que montaríamos guardia entre la frontera de Ucrania y Bielorrusia. Estábamos listos, pero no a arremeter contra estos payasos de Donbass. »5

Una rebelión parecida ha estallado también en Poltava.

Cuatro días más tarde, después de que seis soldados originarios de la región de Volhynia fueran asesinados, las madres, las mujeres y los padres de los soldados de la brigada 51 bloquearon las rutas de la región de Volhinya para protestar contra el continuo despliegue de la unidad en Donbass.6

Las manifestaciones y las protestas organizadas por las mujeres y otros parientes de los conscriptos que pedían el regreso a casa de los soldados o detener su partida al frente se extendieron durante ese tiempo a otras regiones de Ucrania (Bucovine, Lviv, Kherson, Melitopol, Volhynia, etc.). Las familias de los soldados bloquearon las carreteras con los árboles caídos en la región de Lviv al principio de junio.7 Una manifestación de padres bloqueó la entrada de la oficina de reclutamiento militar en Lviv algunos días más tarde. 8 En Iavorivo (región de Lviv), los miembros de una familia ocuparon un terreno de entrenamiento de la brigada 24 mecanizado y exigieron detener la partida hacia la línea del frente.9 Las manifestaciones de los padres en Dnipropetrovsk y Kharkov exigieron el regreso de los batallanos a sus regiones natales. 10 Las mujeres de Kharkov ocuparon el aeropuerto militar local. La oficina de reclutamiento militar local en Kherson ha estado ocupada por las madres y las esposas de los soldados. Ellas han exigido el fin de la guerra con frases como: “Mujeres contra la guerra”, “¿Dónde hacen los hijos de los oligarcas su servicio militar?” o “Nuestros niños no son carne de cañón”. 11 En Tchernivtsi, las mujeres bloquearon la autopista hacia Jitomir por varios días y pidieron el regreso a casa de los soldados.12 El 24 de junio, los padres hicieron una barrera en el kilómetro 125 de la avenida Kiev-Tchop, portaban pancartas diciendo “Regresen a nuestros hijos, envíen al este a los hijos de los generales.” 13 El 8 de junio, un grupo de 100 padres de soldados bloquearon las tropas de la 3033 unidad militar con base en Melitopol, en la región de Zaporojie. La protesta logró impedir el envío de los soldados al frente. Los padres involucrados en el movimiento de protesta también protestaron, la propaganda estatal que los describe como los “separatistas pro-rusos”: “ayer la noticia dijo que –los separatistas pro-rusos organizaron un bloqueo de la unidad militar- ¡Pero no había ninguna mención de Rusia en la puerta de entrada de la unidad militar! Nosotros no queremos perder los salarios de nuestra familia (…): Donetsk es una masacre y nuestros hijos tienen de 20 a 21 años. (…) ¡Nos ve, nosotros somos madres!, ¿Cómo pueden llamarnos separatistas?” declaraba una de las protestantes. 14 Las madres y las esposas de los soldados protestaron contra en avance al frente, en la base militar de Ternopil el 15 de julio.14

Y esta no es la primera vez que las familias de los soldados se enfrentaron a una acción militar. Durante el período en el cual el resultado fue, en última instancia, la caída del anterior presidente Ianoukovitch, padres y otras personas organizaron encuentros frente a los cuarteles, discutieron con los soldados para llevarles información sobre lo que realmente estaba pasando en las calles y convencerlos a negarse a participar en una represión potencial contra los manifestantes.

Mientras tanto, nuevos hombres continúan siendo reclutados en el ejército. Incluso si ellos deben ser reclutados como parte de un servicio militar obligatorio, el gobierno les hace pasar por voluntarios. “No somos voluntarios (…) no queremos asesinar personas (…) no iremos a ningún lado, vamos a eliminar nuestros uniformes y volveremos a casa”, proclamaron los reclutas en un mitin de protesta en Lviv. 16

Después de la entrada en vigor del decreto presidencial de Porochenko acerca de la tercera ola de movilización de las fuerzas militares el 24 de julio, cuya consecuencia es el envío de miles de proletarios al frente, los disturbios estallaron en varias localidades en Ucrania de oeste con una mayor fuerza: en la ciudad de Voloka, toda la población ha resistido al reclutamiento de 50 hombres. “Ellos comenzaron, que ellos mismos resuelvan sus problemas. Moriremos pero no daremos a nuestros hijos. Deben comprenderlo y no venir aquí con órdenes de movilización” declara un anciano manifestante.17 Los padres de los soldados bloquearon una carretera cerca de la aldea de Korovia el 25 de julio exigiendo el fin de la movilización y que los hijos de las autoridades públicas fueran enviados al frente.18 El mismo día, una carretera en el distrito de Oboukhivs’kyi, próximo a Kiev, fue igualmente bloqueado por familiares de soldados. Los bloqueos continuaron desde el 28 de julio en al menos 7 localidades en la región de Bucovine y la carretera Kiev-Tchop fue también bloqueada, una vez más. Durante una manifestación anti-guerra en frente de la oficina de reclutamiento en Novoselysa, los manifestantes atacaron a un miembro del consejo municipal que intentaba hablar con ellos.19 Los habitantes de muchas localidades de la región de Ivano-Frankivsk entraron con fuerza en la oficina de la administración militar local el 22 de julio y prendieron una fogata con las órdenes de movilización y otros documentos concernientes a la movilización. El mismo hecho tuvo lugar el mismo día en Bogoodchany.20 En diferentes aldeas, las personas incendiaron masivamente sus documentos de reclutamiento distribuidos por el correo postal.21 En Moukatchevo, en Transcarpathie, la situación se agravó a tal punto que el comando militar local que estaba preocupado porque las protestas se mantenían, por el momento, suspendió la movilización y prometió que ninguno de los habitantes locales sería enviado al frente en un futuro próximo22. Otras movilizaciones militantes contra la guerra sucedieron nuevamente en la región de Zaporojite el 4 de agosto así como en frente del parlamento en Kiev al siguiente día.23

Kiev que actualmente no puede confiar en su ejército regular, depende por lo tanto de ejércitos privados de unos cuantos oligarcas y la guardia nacional, una milicia de voluntarios principalmente formados de nacionalistas del Pravyi Sektor (sector de derecha) y del partido Svoboda (Libertad) durante el movimiento de protesta contra Ianoukovich. Las nuevas unidades de la guardia nacional no están principalmente formadas para acciones militares, sino principalmente para reprimir las protestas de las masas y los motines como fue revelado durante su desfile en Kiev a finales de junio. Por otra parte, cientos de los fascistas de la Asamblea Nacional de socialistas y los patriotas ucranianos ya habían atacado en junio una manifestación contra la operación anti-terrorista que había ocurrido en Kiev.

Sin embargo, los miembros de la Guardia Nacional no están fuera de las contradicciones que sacuden los dos frentes. Radio Europa Libre recientemente publicó un video 24 que muestra a un soldado de la Guardia Nacional que reprocha al gobierno de no ser capaz de proporcionar suficiente alimento, agua y armas a los voluntarios. “Somos utilizados como carne de cañón” afirma él. Las condiciones materiales alcanzan incluso a aquellos que piensan que están ideológicamente por encima de ellas.

Los mercenarios provenientes del mundo entero luchan también en el campo de Kiev, fueron contratados por el gobierno o por agencias privadas (se trataría de tropas mercenarias de Polonia, de República Checa, de la ex Yugoslavia, pero también de la región de África ecuatorial).

El reclutamiento de nuevos combatientes no avanza según la suerte de los señores de la guerra local, y en el campo de los separatistas tampoco. La mayoría de los mineros de la región de Donbass se sigue rehusando a unirse a su bando. En lugar de esto, ellos formaron unidades de autodefensa que se posicionan contra los separatistas y las tropas del gobierno. Una de estas unidades se enfrentó a los separatistas y les impidieron explotar una mina en el poblado de Mikivka. En Krasnodon, en la región de Lougansk, los mineros organizaron en mayo una huelga general y tomaron el control de la localidad. Ellos abiertamente se negaron a unirse tanto al bando de los separatistas “anti-Maïdan” en Lougansk, como al campo de los oligargas de Maïdan en Kiev, y más bien exigieron el aumento de sus salarios así como detener la contratación de mano de obra para la mina por agencias privadas. 25

Los mineros de seis minas en la cuenca de Donbass comenzaron una huelga hacia finales de mayo para pedir el fin de la operación anti-terrorista en el este del país y la retirada de las tropas. 26 Su acción fue el resultado de su propia iniciativa y no fue impuesta de ninguna manera por hombres armados de la república popular de Donetsk, como afirmaron después ciertos medios. Según los huelguistas, la guerra representa daño para la existencia misma de las minas y provoca el desempleo. “El lunes 26 de mayo, en el momento en que el ejército ucraniano comenzó el bombardeo de los poblados, los mineros no regresaron simplemente al trabajo, por el “factor externo” de hostilidades, sucedido casi en su puerta, que aumento seriamente el riesgo de accidentes de trabajo. Por ejemplo, si una bomba hubiera golpeado la sub-estación eléctrica, los mineros habrían quedado presos bajo tierra, y eso habría significado inevitablemente la muerte”. 27 La huelga fue iniciada por unos 150 mineros de la mina Oktiabski y se extendió como una reacción en cadena a otras de Donetsk (Skochinskiy, Abakumov, « Trudovskaya », etc.), pero también a minas de otras ciudades, en particular Ougledar (« Yuzhnodonbasskaya n°3 »). En las minas en las cuales el propietario es Rinat Achmetov, el hombre más rico de Ucrania y que posee un imperio industrial controlando casi toda la parte oriental del país, los trabajadores fueron forzados a trabajar, continuaron descendiendo en las fosas, a pesar de los bombardeos de las inmediaciones. Por iniciativa de mineros de la mina Oktiabrski igualmente (y otra vez sin ningún sustento de la república popular de Donetsk), una manifestación anti-guerra de miles de participantes fue organizada el 28 de mayo. 28 El 18 de junio, miles de mineros de nuevo se manifestaron en el centro de Donetsk por el fin inmediato de las operaciones militares. Los participantes argumentaron que no eran separatistas, sino la gente ordinaria de Donbass. También declararon que si el gobierno de Kiev no respondía a sus exigencias, ellos tomarían las armas.

Los separatistas así como los oligarcas locales pro-Kiev intentan manipular e interpretar estas asambleas caóticas y contradictorias en función de sus propios intereses. Rinat Achmetov, el oligarca de Donetsk, organizó su propia “huelga” por la Ucrania unida, los separatistas por su parte trataron de hacer pasar las manifestaciones de mineros como una expresión de una posición pro-rusa de los trabajadores de Donbass.
A pesar de las consignas nacionalistas o separatistas que aparecen en las manifestaciones de mineros, los trabajadores no desean unirse a la Milicia Popular de Donbass. Uno de los comandantes separatistas Igor Girkin, recientemente se quejó en público de que los locatarios tomaron las armas de su arsenal, pero en lugar de estar al servicio de las milicias separatistas, las llevaron a sus casas para proteger a sus familias y sus pueblos contra ambos bandos del conflicto. 29 Los separatistas continúan confiando en las bandas criminales locales que (después de ser pagados) les han permitido tomar el control de los edificios públicos, oficinas de policía, depósitos de armas, de grandes carreteras y de los medios de comunicación en la región de Donetsk y de Lougansk. La mayoría de las fuerzas separatistas está, sin embargo, formada de mercenarios provenientes de la otra costa de la frontera (rusa), en particular de viejos combatientes de las guerras en Chechenia.

Si el movimiento anti-guerra real, el movimiento de derrotismo revolucionario, quiere tener éxito, debe convertirse no sólo en masivo y generalizado, sino debe también organizarse y estructurarse. No tenemos sino un poco de información sobre las estructuras organizacionales del movimiento en Ucrania. Podemos concluir en la existencia de ciertas estructuras a partir de los eventos mismos (las manifestaciones o las huelgas repetidas por miles de personas no pueden ser el resultado de una explosión espontanea de cólera, de la misma manera que las protestas de los padres de los soldados, como lo hemos descrito antes, exigen un cierto nivel de coordinación, una colaboración organizada para el plan de contenido y práctica), la existencia de otras estructuras formales o informales está confirmada por información incompleta que obtuvimos sobre el terreno. Ciertas asociaciones ya existentes se transformaron en cuadros de centralización de las actividades anti-guerra – por ejemplo la Comunidad de padres de la región de Donetsk “Kroba” 30, que publicó una llamada a la población el 10 de junio, limitada, contradictoria y pacifista que era: “Nosotros, los padres de la región de Donetsk, los llamamos, políticos, personalidades públicas y personas interesadas. Ayúdennos a salvar a las personas de Slaviansk, Krasnyi Liman, Kramatorsk, detengan las operaciones militares. Tenemos el deseo de ayudar a hacer comprender la verdad de lo que pasa en estas poblaciones. Después de muchas semanas, las personas viven bajo ataques incesantes de artillería. Los civiles mueren constantemente. Niños han sido heridos, la muerte de tres infantes está confirmada. Las viviendas, los hospitales, guarderías y escuelas se están desboronando. La gente, incluidos a los niños viven en un estado permanente de tensión, escondiéndose bajo el suelo por varias horas de los ataques que no se detienen jamás. (…) Nosotros pedimos su ayuda para salvar la vida de estas personas y para detener las acciones militares” 31 Otra asociación, las Madres de Donbass, afirma en su declaración: “Queremos vivir” Nosotros las personas ordinarias, esposos y esposas, padres e hijos, hermanas y hermanos. Nosotros, los civiles pacíficos, somos los rehenes del conflicto en nuestra región, las víctimas de los enfrentamientos militares. Estamos cansados del miedo y aspiramos a la paz. Queremos vivir en nuestras casas, caminar en la calle de nuestras ciudades, trabajar en las empresas y organizaciones de nuestra región, y cultivar nuestra tierra. (…) Nosotras, las madres de Donbass ¡insistimos en el cese inmediato de la operación anti-terrorista y a las acciones militares en nuestra región! (…) ¡Estamos seguras que el conflicto en nuestro país puede ser resuelto pacíficamente! ¡Alto a la guerra! ¡Eviten los decesos de niños! ¡Salven al pueblo de Donbass!” 32 La voz de Odessa organizó una manifestación contra la guerra el 13 de julio en Odessa. Los participantes gritaban frases como “¡Estamos contra la guerra!, ¡Alto a la operación anti-terrorista en el Este! o ¡Queremos la paz!” Durante este flash-mov, espantosas grabaciones de audio de tiros de la artillería y de impacto hacia los civiles eran difundidos. 33 En Kharkov, las asociaciones locales anti-guerra (entre otros el movimiento de mujeres de Kharkov, “Kharkivianka”) organizaron el 20 de junio una manifestación enfrente de la fábrica de autos VA Malyshev. Esta fábrica recibió un comando de 400 vehículos blindados para ser enviados al frente. Las manifestaciones exigieron la anulación del comando y difundieron slogans como “No a la guerra” o “Alto a la masacre insensata”. 34

Durante ese tiempo, la situación económica social en toda Ucrania ha empeorado. La devaluación de la moneda local, el aumento de precios de productos básicos, los transportes y servicios así como la reducción de la producción en varias empresas conducen a una fuerte baja de los salarios reales, estimados entre el 30 y 50% de pérdida. El gobierno de Kiev, bajo la presión de las instituciones financieras internacionales, debe adoptar una serie de medidas de austeridad que van a agravar las condiciones de vida del proletariado, y al mismo tiempo, prepara la más grande ola de privatizaciones después de 20 años. El gobierno central cesó desde mayo el pago de salarios a los empleados del estado, de las prestaciones sociales y de las pensiones en los territorios que no están bajo su control, miles de trabajadores están sin ingresos. La situación en las regiones dónde las operaciones militares ocurren están todavía peor –las fuentes de electricidad y de agua están interrumpidas, los medicamentos y alimentos son escasos.

Los disturbios sociales originados por ésta situación aparecen después de un tiempo. Entre ellos las huelgas de los mineros en la parte oriente del país y los proletarios en las regiones del oeste comienzan también a hartarse. Los mineros de Krivoy Rog comenzaron una huelga general en mayo exigiendo el alza al doble de sus salarios. Ellos comenzaron por organizar milicias armadas de autodefensa. En su declaración dirigida a los trabajadores de toda Europa, describen a los oligarcas rusos y ucranianos, en cualquier campo que ellos estén (separatista o aquel de Kiev), como la razón principal de la crisis: “Nos dirigimos a ustedes pidiéndoles apoyar nuestra lucha contra los oligarcas, que han provocado la crisis actual en Ucrania y que prolongan a la desestabilización, amenazando iniciar una guerra fratricida en Ucrania que sin lugar a dudas tendrá consecuencias catastróficas para toda Europa.” 35

Muchas manifestaciones por “condiciones de vida dignas”, contra el aumento de los precios y por el aumento de los salarios y las pensiones tienen lugar en las diferentes ciudades en todo el país. (Una serie de acciones contra el aumento de precios de alojamiento y de tarifas de servicios públicos sucedieron en Kiev a finales de junio y en julio. El 1° de julio, una manifestación contra el aumento de precios se desarrolló en Kharkov. La más importante manifestación por el momento tuvo lugar en Kiev el 24 de julio con frases como “Reducción de los ingresos de los oligarcas, no del pueblo” y “No le robes a los ciudadanos ordinarios”). 36

A principios de agosto, el último cuadro de resistentes que continuaban ocupando la plaza de Maïdan en Kiev (“¡porque nada ha cambiado!”) fue atacado por dos batallones de la Guardia Nacional con el fin de evacuarlos. Ellos actuaron bajo la orden del nuevo alcalde de Kiev, Vitali Klitchko, el que demostró una vez más que la palabra de un político burgués (a principios de año, él había pedido a los ocupantes no evacuar la plaza “mientras que ningún verdadero cambio sucediera en Ucrania”) compromete únicamente a aquellos que creen… Sin embargo los violentos enfrentamientos estallaron durante la evacuación, de lo cual una vez más la prensa burguesa internacional se abstuvo de evocar, en tanto que es verdad que el gobierno de Kiev es aliado occidental y “el horror último” no puede ser encarnado sino por los separatistas del este de Rusia.

La República Popular de Donetsk busca restringir el movimiento de mineros, los cuales se preocupan más por sus intereses materiales que de cualquier ideología, todo jugando con los intereses y las demandas de los huelguistas a quiénes había prometido la nacionalización de los complejos industriales, y los intereses de los oligarcas a quien había prometido la inviolabilidad de la propiedad privada.

El movimiento anti-guerra, no obstante que por el momento es limitado, tanto en el espacio como en el contenido, ha desencadenado huelgas y manifestaciones obreras organizadas no por una ideología, sino por los intereses materiales del proletariado en los dos bandos, todo eso confirma lo que nosotros escribimos en el texto precedente: “(…) el desencadenamiento de la guerra imperialista (…) no significa necesariamente el hundimiento definitivo del proletariado. En efecto, históricamente, si la guerra significa en primer lugar una relativa supresión, la misma puede enseguida dialécticamente determinar una reanudación de las luchas tanto más fuerte cuando muestra las contradicciones y la brutalidad inminente del sistema capitalista”.

A pesar de eso, nos lleva repetidas veces a caer en supuestos “revolucionarios” que defienden la operación anti-terrorista, porque ellos creen que eso permitirá un regreso a la lucha de clases “habitual”. A pesar de eso, nosotros podemos leer (aunque de manera fragmentada y contradictoria) las noticias sobre los “anarquistas” activos en las estructuras administrativas de los separatistas, porque ellos las consideran como un mal menor en comparación con el gobierno de Kiev.

Notros no apoyamos de ninguna manera la guerra y sus atrocidades y somos conscientes de que todo conflicto militar significa el agravamiento de las condiciones de vida proletarias. Sin embargo, en tanto que comunistas, no podemos adoptar la tesis según la cual podemos evitar un conflicto militar apoyando a uno u otro campo en una guerra. El proletariado no tiene ningún interés en preservar las condiciones actuales o anteriores de su miseria. El proletariado no tiene patria que defender. El campo del proletariado en toda guerra, es la acción unida e intransigente de los proletariados de los dos bandos que compiten contra los dos campos en guerra de la burguesía.

 ¡La lucha contra la guerra significa el derrotismo revolucionario! ¡Frente proletariado revolucionario contra la burguesía de los dos campos en guerra!

¡Afrontemos la guerra con la acción directa, el sabotaje, la huelga general, radical y combativa!

¡Solidaridad de clase con los derrotistas revolucionarios de todos los campos!

# Tridni Valka
(Traducción: Proyecto Ferrer)
# Agosto 2014

Notas:
1 http://www.autistici.org/tridnivalka/preparatifs-guerriers-entre-lukraine-et-la-russie-show-ou-realite/
2 http://www.thedailybeast.com/articles/2014/04/17/the-ukrainian-army-is-crumbling-before-putin.html
3 http://ndilo.com.ua/news/u-viyisku-rozpochavsja-bunt.html via http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/05/30/beginning-of-rebellion-in-the-ukrainian-army/
4 Idem.
5 Idem.
6 http://www.volynpost.com/news/33715-vijskovi-z-51-oi-brygady-vlashtuvaly-na-mykolaivschyni-bunt via http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/05/29/volhynia-soldiers-mutiny-and-refuse-to-go-to-the-donbas/
7 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/02/soldiers-relatives-protests-spreading-in-ukraine/
8 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/04/soldiers-relatives-block-military-recruitment-office-in-lviv/
9 Idem.
10 Idem.
11 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/11/kherson-soldiers-relatives-picket-military-enlistment-office/
12 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/19/chernivtsi-soldiers-relatives-block-highway-demand-soldiers-brought-back-from-the-east/
13 http://112.ua/obshchestvo/pod-zhitomirom-semi-voennosluzhaschih-perekryli-dorogu-kyjev-chop-79161.html
14 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/10/soldiers-relatives-block-troops-in-melitopol-from-being-sent-to-the-front/
15 http://www.youtube.com/embed/hyLIUk6U9yA
16 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/04/soldiers-relatives-block-military-recruitment-office-in-lviv/
17 http://www.aitrus.info/node/3875/ via http://libcom.org/forums/news/protests-ukraine-02122013?page=11#comment-541714
18 Idem.
19 http://www.youtube.com/embed/0WbCvUoZEQ
20 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/07/25/riot-in-western-ukraine-against-army-mobilization/
21 Idem.
22 http://www.aitrus.info/node/3875/ via http://libcom.org/forums/news/protests-ukraine-02122013?page=11#comment-541714
23 http://www.youtube.com/embed/G2qm3_c2O-8 et http://www.youtube.com/embed/fiRqdLi6fk0 via http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/08/06/protests-against-the-war-in-zaporizhia-and-kyiv/
24 http://www.rferl.org/media/video/ukraine-national-guard-cannon-fodder/25426820.html
25 http://observerukraine.net/2014/05/08/for-an-independent-social-movement-for-a-free-ukraine/
26 http://en.itar-tass.com/world/733524/
27 http://liva.com.ua/miners-war.html via http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/05/30/donetsk-miners-strike-against-war-eyewitness-account/
28 http://www.marxist.com/donetsk-miners-strike.htm
29 http://observerukraine.net/2014/05/27/petro-poroshenko-the-chocalate-king-walks-onto-a-sticky-wicket/
30 http://kroha.dn.ua
31 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/13/mothers-and-parents-organisations-appeal-stop-the-war-save-the-people-of-donbass/
32 http://brend-archer.livejournal.com/324036.html via http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/13/mothers-and-parents-organisations-appeal-stop-the-war-save-the-people-of-donbass/
33 http://www.youtube.com/embed/xUFxhbGE-8I
34 http://ukraineantifascistsolidarity.wordpress.com/2014/06/20/kharkov-tank-factory-rally-against-the-anti-terrorist-operation/
35 http://observerukraine.net/2014/05/12/appeal-of-the-kryviy-rih-basin-miners-to-the-workers-of-europe/
36 http://www.aitrus.info/node/3870/ via http://libcom.org/forums/news/protests-ukrain

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Fuente: http://proyectoferrer.wordpress.com/2014/09/10/ni-ucraniano-ni-ruso-desarrollemos-nuestro-propio-campo-el-tercer-campo-el-de-la-revolucion-social/
Original: http://www.autistici.org/tridnivalka/ni-ukrainien-ni-russe/