miércoles, 20 de noviembre de 2013

EGIPTO: Nada ha cambiado, pero todo comienza…

Todos, cualquier cosa que digamos, cualquier cosa que hagamos, tomamos parte en la lucha de clases… Sea de forma activa o pasiva… Sea profundizándola y extendiéndola o sea negándola… Como sujeto de su propia existencia o como objeto de su supervivencia bajo la dictadura del valor… En el área del proletariado o de la burguesía… Como un ser humano o como un idiota útil al capital… “La historia de todas las sociedades existentes hasta ahora es la historia de la lucha de clases.” (Karl Marx)

En este corto texto acerca de las actuales luchas en Egipto, queremos enfatizar las importantes afirmaciones de la histórica lucha de nuestra clase contra la tiranía del valor, contra la explotación. Nuestro objetivo es obviamente no analizar estos eventos solo para simplemente comprenderlos, sino para transformarlos, para interrumpir la naturaleza cotidiana de nuestra vida como proletarios con la miseria que nos ahoga, para que erradiquemos definitivamente la relación social capitalista de nuestro planeta. No queremos derrochar nuestro tiempo describiendo en incontables páginas los horrores de esta sociedad de muerte y sufrimiento. Obviamente no queremos ser seres pasivos o académicos. Tampoco estamos interesados en la biología del Capital, ni nos interesa describirla de una manera objetiva. Por el contrario, nuestro propósito es tomar parte en su destrucción final actuando en el movimiento de su necrología… Y esto implica erguirse firmemente en el corazón de los eventos que ocurren frente a nuestros ojos, para ser una parte determinada de ellos como una fuerza activa y decisiva.

Desde hace más de dos años, una importante ola de revueltas ha corrido a través del Magreb y Máshrek. Una tras otro, Túnez, Egipto, Bahréin, Yemen, Libia, y Siria… han estallado en las llamas de la revuelta… Algunos “dictadores” han caído, otros se han aferrado a los remanentes de su poder. La represión es feroz en todos lados, pues el proletariado está determinado a no estirar la pata en el altar del valor sin al menos vender cara su vida. Revueltas contra el hambre, contra la miseria, contra los aumentos de precios de la “canasta básica”, contra el desempleo, contra la impunidad de los torturadores, contra la arrogancia de los señores atrincherados en sus cada vez menos inaccesibles fuertes…

Y cuando los “dictadores” han sido sacados por la presión “de la calle” (un eufemismo periodístico para no referirse al genuino sujeto de estos movimientos: a saber ¡el proletariado en lucha!), o mejor dicho, cuando la burguesía mundial y su aparato central remueven a tal o cual administrador que se ha mostrado incapaz de controlar la situación, entonces “nuevas” caras aparecen, “alternativas” políticas más creíbles emergen en orden de restituir la paz social y la ley y el orden de los negocios. Pero rápidamente, la lucha recobra sus dinámicas como hemos visto en los últimos dos años…

En Túnez, no pasa un día sin protestas, piquetes, ocupaciones, huelgas salvajes en Túnez (capital), Sfax, Siliana, Kasserine, El Kef, Gafsa, Redeyef, etc., sin que las estaciones de policía hayan sido incendiadas por proletarios enfurecidos, quienes claramente no se creen más ningún cuento hecho por los administradores de su supervivencia, mientras van sembrando sus semillas de un llamado cada vez más global a cuestionar éste mundo de miseria. Los “nuevos” líderes (una mezcla de facciones “progresistas” e islámicas) son usualmente abucheadas en sus apariciones públicas, como por ejemplo en el aniversario de “la revolución”, los líderes del partido Islamista de gobierno “Ennahda” fueron prendidos fuego por proletarios más que hartos de ser siempre engañados y jodidos por la burguesía.

A comienzos de febrero, el asesinato de un “oponente de izquierda” en el medio de la calle hizo que estallara todo y miles de proletarios explotaron de rabia. Chokri Belaid era el líder del “Partido Unificado de Patriotas Democráticos” (¡con un programa burgués!), una de las organizaciones más importantes dentro del “Frente Popular” el cual tuvo que radicalizar su discurso de algún modo ante la presión del proletariado para parecer una alternativa más convincente frente a los islamistas y el “vacío de poder” como consecuencia del desarrollo de los disturbios. El asunto aquí no es tanto si algunos proletarios se identifican a sí mismos como la “oponentes” al gobierno de “Ennahda” o no. Ellos solo expresan un tipo de empatía con alguien a quien consideran víctima del mismo Estado enemigo, el cual por medio de milicias islámicas, escuadrones de la muerte y la policía persiguen y maten día y noche a los proletarios radicalizados. Desde entonces, no es sorprendente que nuestra clase incremente su ofensiva y apunte a las más evidentes y odiadas representaciones de éste Estado…

En Siria no hay duda que los bombardeos sobre las ciudades y las masacres masivas, el terrible estado de represión y su militarización, representa un persistente acoso que busca reclutar proletarios en lucha (tengan estos armas o no) para una u otra facción, oponiéndose entre ellas en la tentativa por conquistar el poder y dirigir el antagonismo social. La totalidad de los poderes estatales regionales e internacionales (Rusia, Irán, China por un lado, Arabia Saudita, Qatar, Turquía, Francia, Estados Unidos, etc. por el otro) empuja a la confrontación de clases hacia la militarización, de forma que el proletariado pierda sus propias dinámicas de subversión de este mundo miserable, privando al proletariado de su autonomía de clase… El tercer campo en Siria (así es como se ha llamado al proletariado que se opone a ambos polos de la contrarrevolución) está camino a la ruina y a ser reclutado si no quiebra el aislamiento al que ha sido empujado, si el contenido universal de esta lucha (el cual emerge en todas las luchas de nuestra clase) no es puesto en frente, si rápidamente no encuentra eco a sus luchas, si una nueva fuente de hostilidad insurreccional no se desarrolla por todas partes de modo que no haya nunca más un minuto de descanso para la voraz burguesía…

Y es precisamente desde Egipto, donde los tambores de nuestra guerra social resuenan siempre con más fuerza, que podemos escuchar las voces anunciando con profunda determinación que el antagonismo social que ha comenzado antes por esta región deberá expandirse por todo el mundo.

“No votes por nadie…”
Cuando el “dictador” Mubarak fue depuesto, toda la burguesía proclamó que la “democracia” debía ser establecida, que el “pueblo soberano” debía participar en la construcción de su futuro y su voz finalmente sería escuchada. Pero rápidamente fue creciendo la desilusión de la burguesía pues la elección de la Asamblea Constituyente en noviembre del 201, así como la elección presidencial de junio del 2012 (con más de un 58% de abstención) y el referéndum para la nueva constitución en diciembre del mismo año (donde la abstención superó el 68%), a saber, cada ronda del circo electoral fue rechazado por importantes sectores del proletariado en un activo boicot. Cerca de la plaza Tahrir, alguien escribió en sobre una pared: “No vote por nadie. Nadie mantendrá sus promesas. Nadie escucha al pobre. A nadie le importa un carajo esto”. Sin embargo el estado logró movilizar a millones de tontos útiles quienes se hicieron cómplices en forma voluntaria de esta orgía electoral. Y es gracias a “el pueblo” que los “Hermanos Musulmanes” y otros islamistas son (¡temporalmente!) los “nuevos líderes” del país. Por lo tanto, podemos ver como, a través del mito democrático del “pueblo soberano”, se desarrolla el enfrentamiento de dos polos que se oponen dentro de la misma población: por un lado “el pueblo egipcio” que toma parte en las elecciones y posteriormente en la consolidación de una dictadura democrática, y al otro lado de la barricada social al proletariado en lucha que rechaza estas elecciones y proyecta la continuidad de la acción directa para expresar su desprecio (ciertamente aún confuso y limitado) por la democracia.

Aquí también debemos enfatizar la contundente respuesta que los militantes que se denominan a sí mismos “Camaradas del Cairo” enviaron a “Occupy Wall Street” (OWS) en noviembre del 2011. OWS, como forma de “solidaridad”, quiso enviar algunos “monitores electorales” a Egipto de modo que la farsa electoral “marchara sobre ruedas”. Esto es lo que “Camaradas del Cairo” declaró: “La verdad sea dicha, la noticia nos chocó bastante; simplemente pasamos la mayor parte del día tratando de imaginar quién podría haber solicitado esta ayuda en nuestro nombre. Tenemos algunas consideraciones respecto a vuestra idea, y queremos sumarnos a su conversación. Nos ha parecido que ustedes han tomado las calles y ocupado parques y ciudades ante la insatisfacción con las falsas promesas del juego de la política electoral. […] ¿Por qué, entonces, nuestras elecciones podrían ser una causa de celebración? ¿Cuándo, incluso en el mejor de los mundos posibles, puede existir una entidad supuestamente “representativa” basada en el interés del 1% sobre el restante 99% de nosotros? […] ¿Es esto lo que ustedes desean monitorear?”.

A pesar de los obvios límites de éste texto, solo nos queda expresar nuestra genuina solidaridad con la respuesta de “Camaradas del Cairo”. De hecho, lo que OWS proponía significa que el mundo capitalista se puede dividir en al menos dos partes, con situaciones diferentes y tareas diferentes que asumir: por un lado el próspero “mundo occidental” donde las elecciones y el parlamentarismo no son un problema a tratar en la agenda, y por el otro lado los países “subdesarrollados” del “Tercer mundo” donde las tareas de las masas proletarias serían defender a la facción progresista de la clase dominante y usar medios burgueses como las elecciones… Esto es obviamente completamente falso, paternalista y tiene la mala leche de dividirnos como compañeros y compañeras alrededor del mundo que enfrentáramos los mismos enemigos, la misma opresión, la misma explotación, y que usamos las mismas armas y medios para revolucionar éste mundo, para abolir la sociedad de clases.

Pero desde que el islamista Morsi fue electo presidente, ha sido evidente que esta facción de la burguesía ha terminado rápidamente desacreditada por su incapacidad para lidiar con la tarea fundamental, la cual es manejar las relaciones sociales capitalistas a favor de la clase dirigente, y al mismo tiempo pretender satisfacer las ilusorias promesas de cambios y bienestar social que solo un puñado de idiotas (“el pueblo egipcio”, trabajando y votando) ha creído. De cara a la desilusión, los recortes de salarios, los aumentos de precios de los bienes básicos, enfrentando una permanente represión feroz, el proletariado ha reanudado su ofensiva y recién electo Morsi como presidente ha salido a la calle a rechazar en las calles con más fuerza y determinación de lo que fue Mubarak hace unos pocos meses atrás…

“No hacer las cosas rentables para los capitalistas”
La operación para mantener la paz social en Egipto (la cual desplazó, luego de solo dieciocho días de protestas y combates del proletariado, a un “dictador” demasiado manso e incapaz de manejar las relaciones sociales capitalistas de forma más conveniente para los negocios) no dio frutos después de todo. Una de las primeras medidas para restaurar la ley y orden capitalistas tomado por la camarilla militar después de la caída de Mubarak fue prohibir las huelgas (“¡que destruyen al país!”). Sin embargo, debemos hacer hincapié que en los últimos dos años el proletariado ha estado rechazando todo tipo de disciplina del trabajo, todo tipo de sacrificio, en resumen, han luchado para “no hacer las cosas provechosas para los capitalistas”, para parafrasear a los camaradas del KAPD a comienzo de los años 20. El pasado octubre, lo que es lo mismo que decir un par de semanas después de las elecciones presidenciales, el Banco Mundial expresó su “preocupación” (por lo bajo) respecto de la escala que había alcanzado el descontento social en Egipto donde se habían registrado más de 300 huelgas en las primeras dos semanas de septiembre, la mayor parte de ellas en sectores clave de la economía perteneciente al ejército. Más de 2000 huelgas se registraron en septiembre y octubre a pesar de la represión y la criminalización de los trabajadores militantes.

Durante noviembre y diciembre, alguna gente se indignó por el hecho de que el nuevo proyecto de constitución impuesto por los “Hermanos Musulmanes”, y en última instancia por el estado de los capitalistas, del cual estos islamistas y algunos militares solo son sus representantes políticos, contenía medidas “liberticidas” (así fue expresado por todos los liberales y otros devotos de ésta hipocresía que es la dictadura democrática). Pero éstas maniobras solo taparon torpemente otras medidas de la misma constitución las cuales consolidan la represión anti-obrera y esto es solo la continuación de numerosos arrestos y seguimientos contra los militantes obreros involucrados en la extensión de las huelgas salvajes. Y éste no es más que el enésimo intento de amordazar a nuestra clase, esa donde miles de proletarios se encuentran luchando en las calles de El Cairo, Alejandría, Suez, Port Said, Ismailía, etc., esa que asaltó el palacio presidencial, esa que combatió a la policía pero también a los militantes islamistas, y con los matones del brazo armado de los Hermanos Musulmanes, incendiando decenas de sus oficinas por todo el país. Debemos enfatizar que al mismo tiempo que se expresaba el desprecio por el “nuevo poder” islamita (“democráticamente elegido, debemos recordarlo), nuestros hermanos y hermanas de clase deseaban conmemorar la importancia de los sangrientas protestas de noviembre del 2011 (conocidas con el nombre de “batalla de la calle Mohamed Mahmud”), boicoteando la elección de la asamblea constituyente, donde más de cuarenta compañeros murieron.

Toda esta rebelión, toda esta revuelta, todo este rechazo profundo y radical a someterse a los estándares del funcionamiento del capital general, todo este rencor, incluso cuando a nuestra clase la engañan con el circo electoral, en resumen, todo este sabotaje de la economía nacional ha llevado a la economía de Egipto a un catastrófico estado de crisis. La actual moneda, el peso egipcio, deberá ser devaluado, las reservas monetarias del Banco Central, que llegaban a los 36 mil millones en enero del 2011 (es decir, justo antes de la caída de Mubarak), hoy llegan solo a los 13 mil millones, tan solo dos años después, difícilmente esta cantidad alcanzará para pagar 3 meses de bienes básicos de importación. El gobierno egipcio necesita con urgencia 15 mil millones para equilibrar su presupuesto; pero lejos de esta cifra solo Qatar ha accedido a prestarle 5, lo cual está lejos de ser suficiente. El verano pasado, el presidente Morsi negoció préstamo por 4,8 mil millones con el Fondo Monetario Internacional, pero el aumento de las huelgas salvajes y la agitación social pospusieron un posible acuerdo. El mensaje “subliminal” de FMI fue que Egipto debe primero restaurar la ley y el orden así como la paz social en el país, y terminar con los subsidios a los productos básicos garantizados por el gobierno, lo que inevitablemente generaría una nueva oleada de agitación… Cada vez más la burguesía local como la mundial está llegando a un camino sin salida en ésta crisis sistemática…

Como en el 25 de enero, 2013 se acerca…
En este día que marca oficialmente el segundo aniversario del comienzo de “la revolución” que tumbó a Mubarak, las fuerzas del proletariado se han expresado una vez más de forma masiva en las calles enfrentando a las fuerzas que buscan conservar este mundo. Estos hechos no representan un “segundo asalto de la revolución”, y mucho menos una “segunda revolución”, pues se trata del mismo movimiento de nuestra clase, el mismo proceso de cuestionamiento de lo existente, es el mismo movimiento el que continúa, el que se desarrolla y afirma a sí mismo cada vez más fuerte. Y en esto no solo hay continuidad en el tiempo, de hecho, acá no ha habido un “cese de las hostilidades” entre proletarios y burgueses en los últimos dos años. Esto también se refiere al contenido de la lucha, y su reflexión hacía la clarificación del movimiento no sólo respecto a la lucha aquí y ahora, sino también por la lucha en el contexto histórico. Para muchos de los que se rebelaron contra Mubarak hoy es claro que en realidad ellos se han estado revelando contra toda personificación de la relación capitalista de explotación. Se trata de continuar y profundizar la ruptura esbozada en enero del 2011 la cual ha ido obteniendo colores brillantes en un proceso de radicalización inevitable. Nuestra clase no se conforma con solo unos cambios cosméticos (por ejemplo alcanzar varias vueltas en el circo electoral, una nueva constitución, “libertad de prensa”, etc.) combinados con diversas medidas que aspiran a volver a la economía nacional nuevamente sobre sus rieles y por lo tanto incrementar nuestra tasa de explotación.

Tras el aprendizaje obtenido en las violentas confrontaciones de noviembre y diciembre pasados, algunos de los sectores más determinados y avanzados de nuestra clase desarrollaron la ofensiva y seguridad de las protestas proletarias organizando grupos de choque autónomos para resistir cualquier intento de los matones islamitas de sofocar nuestro movimiento. Los medios de comunicación se hicieron un festín con la historia de “un nuevo grupo de Black Bloc en Egipto”… Sensacionalismo, una mierda. Pero es hace semanas y meses, incluso de antes de “la revolución” del 2011, que el asociacionismo proletario (derivados de las dinámicas del movimiento de lucha) se ha desarrollado, reforzado y consolidado en Egipto tan bien como en todo rincón del planeta donde nuestra clase levanta cabeza tras décadas de sufrimiento, sometimiento, silencio… Muchas expresiones militantes y estructuras re-emergieron de las profundidades de esta vorágine social y la antigua confrontación entre las fuerzas antagónicas de ambas clases sociales, desplegando las potencias y debilidades de nuestra clase, sus límites e incomprensión: “socialistas libertarios”, “sindicalistas revolucionarios”, socialistas revolucionarios”, “anarquistas”, “comunistas”, “Black Blocs”, “Ultras”, “barras bravas”, etc. son algunos de los nombres que estas minorías han usado para etiquetarse a sí mismas o que la prensa burguesa le ha colgado a sus acciones, sus rupturas y sus vacilaciones.

A partir del viernes 25 de enero, importantes protestas y choques sacudieron todo el país, mostrando así el agravamiento de la crisis global (“social”, “económica”, “política”) y la reducción a los términos básicos del antagonismo entre los sectores del proletariado en lucha y la última alternativa política (los “Hermanos Musulmanes”) impulsados por el sistema de administración del capitalismo.
El día después, el anuncio de la sentencia a muerte de 21 hinchas de Port Said provocó una nueva ola de agitación: estaciones de policías fueron asaltadas e incendiadas así como las oficinas de los “Hermanos Musulmanes”, algunos grupos armados atacaron la principal prisión e intentaron liberar a los presos… En tres días cerca de cuarenta proletarios fueron asesinados por los policías, lo que llevó al gobierno a imponer el estado de emergencia y el toque de queda en Port Said así como en las ciudades industriales de Ismailía y Suez. Pero la población desafió abiertamente esta decisión organizando protestas nocturnas y partidos de fútbol en las calles, en los cuales, los soldados que se suponía debían vigilar el toque de queda, también participaron. Luego de algunos días, el toque de queda fue “aflojado”, aunque no del todo bien abolido por falta de confianza en el acatamiento de los soldados…
En la misma disposición de derrotismo dentro de las “fuerzas de seguridad”, notamos que al mismo tiempo que un grupo de policías protestaba pidiendo al gobierno mayor capacidad de represión, más armamento para “defenderse” y colaboración de “matones armados”, otros sectores de la policía salieron a las calles por todo el país, el 12 de febrero, para expresar su rechazo a ser usados como instrumentos de la maquinaria represiva contra la población.

Queremos enfatizar el desprecio de nuestra clase hacia la actitud “camaleónica” (nada para sorprenderse…) de la oposición burguesa (principalmente representada por la coalición del Frente de Salvación Nacional) en el transcurso de estos eventos. El FSN, siempre marcando el paso atrás del movimiento de nuestra clase, temerosos de su energía y radicalización, intentando en vano de canalizarlo, finalmente firma un acuerdo con los “Hermanos Musulmanes” condenando “toda forma de violencia” en la víspera de la gran protesta del viernes primero de febrero, con el fin de tomar el control del movimiento y pacificar nuestra rabia. Pero nuestra clase dio una respuesta clara a estos “opositores” burgueses así como al gobierno y una vez más (por varios días) el palacio presidencial fue asaltado… todos los llamados posteriores del FSN para “derrocar al opresivo régimen y la dominación política de los Hermanos Musulmanes”, intentando así de estar a la saga de la perspectiva de un movimiento radicalizado, son infructuosos pues estos profesionales de la política se han desacreditado completamente ante los manifestantes salvo un puñado de tontos útiles que siguen creyendo sus mentiras…

Dicho esto, no pretendemos discutir aquí sobre el contenido de los eventos de febrero del 2012, los cuales son la causa para la sentencia a muerte en Port Said, cuando más de 70 personas que estaban en un partido de fútbol entre el equipo local (Al-Masry) y un club de El Cairo (Al Ahly) fueron muertos en enfrentamientos. Sin embargo, no hay dudas de que un sector de los militares deliberada e intencionadamente quisieron castigar a los “barras” de El Cairo famosos por su participación y militancia en la ola de agitación social que ha sacudido a Egipto. Por el otro lado, el hecho que proletarios de la barra de Por Said puedan haber sido usados como mercenarios en éste terrible hecho, aún no ha sido probado, y aunque ese sea el caso, no sería la primera vez en la tormentosa historia de la lucha de clases que un grupo de proletarios defienda (temporalmente) los intereses de la burguesía aún así sea contra sus propios intereses y los de toda nuestra clase… Como haya sido este asunto turbio cocinado de antemano, el proletariado en lucha en Port Said demostró claramente de que lado de la barricada se plantan durante estas últimas semanas…

En efecto, desde el domingo 17 de febrero, amplios sectores proletarios de Port Said empezaron, fuera de toda estructura sindical o partido político, una campaña de “desobediencia civil”, consistente en bloquear toda actividad económica en la zona industrial del Canal de Suez a la vez que imponían una huelga general, forzando a algunos buques a ser desviados, levantando piquetes y barricadas en los principales puntos de la ciudad, cortando rutas y las vías del ferrocarril, organizando piquetes itinerantes para que trabajadores de otras fábricas se unieran a la huelga, cerrando las escuelas y los edificios de la administración pública, rechazando el pago de los impuestos, boicoteando el pago de las facturas de el servicio eléctrico, enfrentándose directamente con la policía, atacando e incendiando sus guaridas, provocando cantidad de muertes en ambos bandos, etc. Lo que parece caracterizar el desarrollo de esta lucha es la auto-organización de las masas descontentas, las que se dotaron una vez más de estructuras autónomas (“comités populares”, etc.) tomando a su cargo los diversos aspectos esenciales de la vida, como la distribución (gratis o no) de comida, como cuestionar la producción (¿qué se debe producir y por qué?), rechazando el trabajo y el sistema escolar, etc. A causa de todas estas expresiones de ruptura con el orden social establecido, algunos militantes han dicho (tal vez un poco a prisa) que esta experiencia en Port Said es “una realidad sin precedentes” así como “un experimento de una nueva forma de vida, producción y existencia”, y yendo más lejos llamándola “La Comuna de París Egipcia”…(1)

En los días siguientes, esta campaña de acción directa se propagó rápidamente como un fuego incontrolable a otras ciudades de la zona del canal, como Ismailía y Suez, así como a otras del delta del Nilo: violentos choques entre las “fuerzas de seguridad” de la burguesía y proletarios cada vez más decididos a dar combate estallan en Mansura (muchos muertos), Tanta, El-Mahalla, El-Kubra, etc., los que parecieron estar fuera del control de los partisanos de la paz social… y así hasta Alejandría y El Cairo. Desde el 5 de marzo docenas de estaciones de policía y la mayoría de las gobernaciones del país fueron afectadas por una huelga de policías quienes rechazaban ser enviados al choque contra las huelgas y manifestaciones. Todo esto indica una vez más el nivel de disolución de los aparatos de represión central del Estado… Este asunto de la “seguridad” se volvió central para el Estado al punto de que el gobierno consideró la creación de una “policía privada” para restaurar la ley y el orden o como propuso el grupo islamista “ultraconservador” Al-Gamaa Al-Islamiya la organización de “milicias de seguridad” para “proteger la propiedad privada y los bancos”…

Finalmente no podemos dejar de mencionar la explosión de violencia que siguió a la confirmación de la sentencia a muerte de los 21 de Port Said el sábado 9 de marzo y especialmente el veredicto que dejó libres a varios oficiales de policía y a otros que sólo dieron una sentencia simbólica. En Port Said los protestantes intentaron bloquear el Canal de Suez, así como en El Cairo los edificios de la policía ardieron. Lo mismo sucedió en las oficinas de la “Asociación de Fútbol Egipcia”, lo que muestra la pérdida de interés que una parte importante de sectores combativos y activos del proletariado empiezan a sentir hacia el fútbol y los deportes en general, el cual deja de cumplir su propósito social de distracción y de alimentar el nacionalismo. Los estadios han sido abandonados por los proletarios que tienen cosas mejores que hacer como charlar por las calles, discutir de “política” y atacar el deterioro de sus condiciones de vida… Grupos de hinchas de equipos de fútbol, como los “Green Devils” de Port Said o los “Ultras Devils” y los “Ultras Ahlawy” de El Cairo se han involucrado en el movimiento social y han creado sus “tropas de choque”. Incluso más de algún conocido jugador de fútbol ha pasado a rechazar este aspecto de la sociedad espectacular para involucrarse en el movimiento de nuestra clase…

Deseamos terminar este breve texto sobre la lucha de clases en Egipto con algunas consideraciones programáticas, las cuales no son creación de nuestros cerebros sino que son el resultado directo de este movimiento que ha ocurrido frente a nuestros ojos. También hay algunas “lecciones” que podemos bosquejar y otras que las minorías revolucionarias ya han planteado a raíz de las luchas del pasado. Ya sea en el momento del movimiento proletario en Francia en los años 1870-71, mejor conocido como “La Comuna de París”; o de la época del proceso revolucionario que impactó al mundo entre 1917 y 1921, especialmente en Rusia, pero también los las repúblicas de consejos de Baviera y Hungría en 1919; o incluso en España en 1936-37, etc. En todos esos momentos álgidos de la lucha del proletariado, el Capital fue capaz de animar todo tipo de alternancias democráticas. De cara a un enemigo común (el proletariado) que amenaza los fundamentos mismos de la expansión de la reproducción de la relación social existente, todas las facciones burguesas que hasta ayer (formalmente) se “odiaban” unas a otras, hoy se unen o asumen una tras otra la administración de la sociedad y su paz social. Incluso el Capital está dispuesto, si es necesario, a cooptar elementos del proletariado derivados de la lucha, para colocarlos a cargo de cierta función esencial del “poder” y de ese modo transformarlos en administradores de las relaciones sociales y enterradores de la lucha (como el rol que jugó la CNT y los “camaradas ministros” en España)…

El Estado es una relación social
Como sea, todo esto es para decir, contrariamente a todas las creencias idealistas transmitidas por la ideología dominante, y por lo tanto repetidas por un gran número de proletarios y militantes en lucha, contrariamente a lo que en general se entiende por Estado, es decir su reducción a un “aparato”, a una “institución”, o a una simple “estructura”; el Estado no es una herramienta “neutral” que el proletariado puede tomar bajo su control y utilizarla como tal para sus propios fines, o incluso pasar de la toma de decisiones “vertical” a la toma de decisiones “horizontal” (¡el fetichismo y la miseria del federalismo!). Un gran número de revolucionarios del pasado, hayan sido “anarquistas”, “comunistas”, “Marxistas”, “socialistas revolucionarios”, etc., siempre comprendieron el Estado como una “herramienta” o más simplemente como “el gobierno”…

El Estado es una relación social compuesta de diversos aparatos (gobierno, parlamento, policía, ejército, empresarios, sindicatos, partidos políticos, sistema educacional, etc.). En éste sentido solo podemos reafirmar lo expuesto por Malatesta a fines del siglo 19, que el Estado se encuentra aún dentro de nuestras asociaciones…
El Estado es una relación social que se reproduce aún dentro de nuestras luchas y lo cual combatimos con vehemencia.
El Estado es una relación social y en Egipto se hace visible cuando todas las facciones burguesas se candidatean para administrarlo: desde los militares que asumieron durante el “período de transición democrática” tras haber “despedido” al incapaz de Mubarak, hasta los Islamistas y su poción mágica de ultraliberalismo divino, y por último los próximos candidatos como El Baradei y otros charlatanes que son lo mismo… Y es seguro que todas las tendencias del arco-iris izquierdista están esperando tras bambalinas su turno para aparecer…
El Estado es una relación social y hasta el presente nivel de desarrollo de las sociedades de clases (y el capitalismo es el resultado final de este desarrollo, como una síntesis de los modos previos de producción), el Estado solo puede ser el Estado de los capitalistas, y por lo tanto solo puede ser destruido por la fuerza de una revolución social, a través del movimiento de subversión de éste mundo que terminará todas las formas de explotación para abrazar la sociedad comunista…
¿Qué cambio? ¿Qué revolución?
Nos diferenciamos claramente de todos aquellos (“aquí” como “allá”) que hacen llamados por “más democracia”, rechazamos esa falsa dicotomía entre “dictadura” y “democracia”, pues en todas partes funciona el mismo Estado, la misma dictadura de la ganancia y el dinero que se impone sobre nuestras necesidades humanas, en todas partes se vive el antagonismo irreconciliable entre la clase de los ricos que impone sus normas y la de los desposeídos, se trate de una democracia “parlamentaria” y “multipartidista” o de una “militar” y de “un solo partido”… Esta democracia genera muchas ideologías, las cuales se vuelven fuerzas materiales, como el mito del “pueblo soberano”, lo cual se traduce en que esta fuerza niega en la acción el antagonismo de clases. Bajo la democrática dictadura del valor, el proletariado se ve disuelto en “el pueblo” y termina codo a codo con su enemigo histórico, la burguesía, en defensa de los intereses de la nación y la economía. Ya se trate de Túnez o más aún, de Egipto, es el “pueblo soberano” el que elige un nuevo amo, aunque el voto esté teórica y prácticamente en oposición directa al proletariado, del cual importantes sectores rechazan esta comedia infernal. No se trata solo de la burguesía en contra del proletariado, sino especialmente del pueblo contra el proletariado mismo… y de vuelta, el proletariado se tiene que organizar su lucha en contra del “pueblo”…

Titulamos este texto “Nada ha cambiado, pero todo comienza…”, para hacer evidente que estamos enfermos y cansados de todos esos “cambios” y esas “revoluciones” de las que habla la burguesía, y que no son nada más que premisas a la luz de los enormes levantamientos que estamos esperando y los cuales hemos de conducir con fuerza. De hecho, todo comienza y es especialmente necesario que todo continúe, que el movimiento de subversión de este mundo no se detenga, al menos no antes que encontremos la solución de las contradicciones y antagonismos sociales, no antes que toda la humanidad sea libre, y se libre por sí misma de sus antiguas y milenarias cadenas…

Pero sabemos que al mismo tiempo, muchas cosas han cambiado y muchas otras están cambiando… Acontecimientos como los de Egipto, Túnez, Siria (a pesar de la enorme represión que intenta suprimir nuestra energía bajo un diluvio de fuego y sangre, de cenizas y rublos), en Grecia, en Sudáfrica… y donde sea que nuestra clase levante su cabeza y luche por vivir, estos acontecimientos nos transforman, nos llenan de energía, nos otorgan nuevas perspectivas a esta despiadada y lamentable supervivencia a la que estamos condenados sobre el altar de sumisión al Dios Capital. Los hombres y mujeres lanzados de cabeza a la lucha ya tienen otra concepción de la vida, han forjado y alcanzado una “conciencia política”, lo que es lo mismo que decir que han transformado sus relaciones con otros hombres y mujeres que están en lucha, sus relaciones con el mundo… El miedo empieza a moverse al otro bando…

En este breve texto respecto a las presentes luchas en Egipto, queremos enfatizar las importantes afirmaciones de la vieja lucha de nuestra clase contra la tiranía del valor, contra la explotación. Nuestro punto obviamente no es analizarlos para simplemente entenderlos, sino más bien para transformarlos, para interrumpir la naturaleza histórica de nuestra vida diaria de proletarios sujetos por la miseria, por lo que debemos erradicar definitivamente la relación social capitalista de la superficie de nuestro planeta. No pretendemos gastar nuestro tiempo describiendo a lo largo de estas páginas los horrores de esta sociedad de muerte y sufrimiento. Obviamente no queremos ponernos en un rol pasivo y académico. Tampoco nos interesa la biología del capital, y no tenemos ninguna intención de describir las cosas de forma objetiva. Por el contrario nuestro propósito es tomar parte directamente en su destrucción final y participar en el movimiento de su necrología… Y esto significa plantarse firmemente en el corazón de los acontecimientos que tiene lugar frente a nuestros ojos, ser parte determinante de ellos como una fuerza activa y decisiva…

Como decía el viejo amigo Karl Marx “La historia de todas las sociedades existentes hasta nuestro días es la historia de la lucha de clases”… Pero si la lucha de clases está siempre presente, incluso cuando el proletariado se muestra impasible, agotado, invisible, ausente, debemos enfatizar que el desarrollo de las luchas en el mundo desde hace algunos años nos señala que estamos comenzando a transitar de un periodo de luchas de “baja intensidad” (como le gusta decir groseramente a la burguesía y sus estúpidos ejércitos) a un período de “mediana intensidad” previos a abordar luchas de “alta intensidad”. Esta última clase de luchas se han de traducir en una afirmación global de un proceso revolucionario a escala mundial que considere teórica y prácticamente la destrucción de la relación social capitalista, de la tiranía del valor y de un mundo basado en la producción de mercancías…

Camaradas proletarios en lucha en Túnez, Siria, Egipto… En Sudáfrica, China, Grecia… y en todo rincón del planeta… el capitalismo no tiene nada más que ofrecernos salvo austeridad, miseria, explotación, represión, guerra, muerte…

La lucha por vivir, por el desarrollo de una sociedad sin clases, sin Estado y sin explotadores, sin patrones, sin policía, ejércitos, cárceles, etc. pasa por la destrucción de todas las facciones burguesas que manejan nuestra vida cotidiana y nos mantienen en la miseria: “dictadores” y “demócratas”, los militares y civiles de “izquierda” y “derecha”, ultraliberales, socialdemócratas, islamistas y secularistas…

Abracemos el internacionalismo, rompamos las fronteras nacionales (así como las fronteras entre diferentes sectores) que envenenan las luchas de nuestra clase. Promovamos el derrotismo revolucionario: la mayor solidaridad con los proletarios que están lejos es luchar en nuestro propio territorio contra nuestro enemigo común, contra nuestra propia burguesía, contra el propio Estado que nos somete, contra el Estado Mundial del Capital.

¡Que nada sea rentable para los capitalistas!
¡La economía está en crisis, que reviente!
¡El enemigo es el capitalismo y la dictadura del mercado mundial!
¡El objetivo es en todos los sitios el mismo: revolución social!
¡Destrucción del Estado y el Capital!

# Tridni Valka (Guerra de Clases)


(1) Ver el texto publicado por el blog militante italiano infoaut.org: “Egipto. La autogestión de Port Said y la lucha obrera” disponible en español en http://anarkismo.net/article/25078/

jueves, 24 de octubre de 2013

Contra la educación del Capital

“Más celosas de lo suyo por la importancia de los intereses que debían defender,
y por la posibilidad de reflexionar sobre esos intereses mediante el “ocio” que les
aseguraba el trabajo ajeno, las clases opresoras adquirieron con respecto a las oprimidas
una más clara conciencia de ellas mismas. Fue en virtud de esa máxima precisión en sus
propósitos, que adecuaron a éstos su propia educación y la educación que impartían a
los otros. “ (Anibal Ponce. Educación y lucha de clases)

“El proletariado no puede reconocerse verídicamente en un agravio particular sufrido y tampoco, por lo tanto, en la reparación de una agravio particular, ni de un gran número de estos, sino únicamente en el agravio absoluto de haber sido relegado al margen de la vida.” (Guy Debord)

El sistema capitalista, así como sistemas anteriores, ha usado desde siempre la “educación”para sus propios fines. El sistema de enseñanza, sea público o privado; religioso o laico ha sido siempre una herramienta más en el adoctrinamiento de el proletariado, destinada únicamente a su propio beneficio.

No vamos a defender una educación alienante que destruye cualquier atisbo de creatividad y lo aprovecha para sus intereses de producción de mercancías, explotando las habilidades físicas o intelectuales al servicio de la cadena de montaje capitalista y formando mano de obra lo más productiva posible

No vamos a defender la “educación pública de calidad”, cuya misión es convertirnos en buenas ciudadanas que no se cuestionen este sistema de muerte, metiéndonos a martillazos su ideología desde bien pequeñas. Una educación que tiene por misión convertirnos en pasivas espectadoras de la historia de este mundo de mierda, destruyendo la conciencia crítica y fomentando la imbecilidad, el pensar lo mínimo posible y esforzarse lo máximo posible en memorizar y aceptar como naturales las relaciones sociales que crea el capitalismo, adoctrinándonos desde el principio de nuestras miserables vidas y haciéndonos interiorizar la competitividad, el pasar por encima de quien sea y dejando claro que la vida humana no es nada comparado con cualquiera de sus mercancías; castigando y reprimiendo, de la forma más clara a la más sutil, cualquier conducta “antisocial” que se salga del redil.

Las dicotomías pública-privada , religiosa-laica no existen más allá de la mente de las funcionarias del sistema. No vamos a defender bajo ningún concepto la religión, pero tampoco se nos ocurriría clamar contra la religión en las escuelas sin combatir la única religión, la monoteísta religión laica del capitalismo, cuyo único dios es la mercancía.
Pública o privada, laica o religiosa, la única educación es la que nos impone este sistema de muerte para sus propios fines.
¿ educación de calidad es encerrar desde la más tierna infancia a niñas en aulas en las que representar los valores del capital lavándoles el cerebro con su ideología mercantil? Pues bien, nosotras también queremos acabar con la educación de calidad.

Queremos aclarar que puesto que nos imponen formarnos para mejor vendernos en el mercado laboral, es necesario luchar contra los recortes que ahogan económicamente a las familias de los proletarios que estudian, exigir mejores becas o al menos que no empeoren las que hay. Aunque es necesario ir mas allá, puesto que si únicamente reclamamos esto solo reclamaremos la posibilidad de ser esclavos mejor formados, algo que de todas formas ahora mismo da igual, pues por mas que nos hayan metido en la cabeza que hay que estudiar una carrera para acceder a mejores puestos de trabajo, la mayoría vamos a engrosar las filas de la cola del paro.
Ni que decir tiene que apoyamos a cualquiera que luche por defender su forma de subsistir y sobrevivir en este sistema, lo que no podemos apoyar es la separación que fomenta el sindicalismo, tanto mayoritario como minoritario, entre sectores laborales, con el único fin de crear cordones sanitarios en los sectores en lucha y aislar al resto del proletariado, en iguales o peores condiciones.
La vieja táctica sindical del “divide y vencerás” se nos impone.
Estudiantes, trabajadoras de la enseñanza, de tal o cual empresa o sector, paradas, etc… todos somos el proletariado, todos tenemos los mismos intereses, pero nos sacan a pasear separadas, cada una con sus reivindicaciones particulares, haciendo que nos identifiquemos por las etiquetas que ellos nos han impuesto, nos organizan según nuestro puesto en la producción capitalista.
Aislar al proletariado de esta forma consigue que no nos constituyamos como una sola clase con un mismo interés.
De nada sirve organizarse por sectores laborales o no laborales si hoy eres trabajadora de la enseñanza y mañana puedes estar en el paro, o ser estudiante de derecho para mañana servir copas en un bar. Separándonos de esta forma, el sindicalismo y demás estructuras del capital hacen de primer dique de contención para evitar que nos unamos como una sola clase contra nuestro único enemigo, que no es tal o cual gobierno, tal o cual reforma laboral o de la educación, tal o cual empresaria, sino un sistema que nos roba la vida y que nos impide realizarnos como seres humanos.
Es ese aislamiento la misión que cumple el sindicalismo como instrumento represivo al servicio del capitalismo. Si este no funciona, vendrán la policía o el ejercito si es necesario.
Organizarnos de forma autónoma contra las condiciones de vida que nos imponen y salvando los obstáculos que nos ponen en el camino el capital y sus lacayos, luchando por no caer una vez más en las mismas derrotas, de las que parece que no queremos aprender , impulsando la ruptura con todos ellos es la única froma de comenzar una lucha por tomar el control de nuestras vidas, imponiendo nuestras necesidades por encima de las de la economía

CONTRA LA EDUCACIÓN DEL CAPITAL
CONTRA EL AISLAMIENTO DEL PROLETARIADO
CONTRA EL CAPITALISMO ,SUS DEFENSORES Y SUS FALSOS CRÍTICOS

POR LA AUTONOMÍA DEL PROLETARIADO.
POR EL COMUNISMO.POR LA ANARQUÍA

Vertedero asturiano. Octubre de 2013

luchacoordinada@gmail.com
http://www.coordinadoraanticapitalista.wordpress.com

[Video-panfleto] Crítica al Movimiento Estudiantil


video-panfleto "critica del movimiento... por la-miseria

domingo, 4 de agosto de 2013

[Perú] REBELDES UNIDOS, ORGANIZADOS, FUERA DE PARTIDOS

Tú que lees este volante, sé que estarás de acuerdo con nosotros, cuando afirmamos que todo político que entra al poder estatal sólo es una marioneta más del sistema económico. No siempre oímos decir a familiares y amigos, que todos roban, que todos son corruptos, que siempre nos mienten, que siempre nos traicionan. Esas afirmaciones, o pequeños instantes de lucidez nos permiten darnos cuenta, mirar por encima de las pantallas del televisor, quitarnos la venda de los ojos, y ver que los gobernantes (cualquiera sea el puesto que ocupe, el color de su bandera, o las ideas que tenga) siempre defenderá los intereses de los grupos de poder que manejan esta parte del mundo, llamada Perú, a su antojo. Por más derecha o izquierda que sea el partido que se encuentre en el poder estatal, su única función es cuidar el negocio de los monopolios y empresas que viven a costa de nosotros, mejorar la circulación de mercancías, bajar el precio de la mano de obra, hacer leyes para su libre comercio, etc. Si nos metemos con ell
os sólo nos espera la represión en todas sus formas. ¿Pero es acaso la única forma que tenemos para defender lo que creemos justo?, ¿pero sólo nos podemos organizar a través de partidos?

Los partidos políticos, más allá de las intenciones a veces sanas y abnegadas de muchos de sus militantes, se convierten en máquinas burocráticas que sólo están interesadas en su propio poder, y esto inevitablemente lleva a poner sus intereses de grupo por sobre los intereses del conjunto de los desposeídos, explotados, indignados, marginados o como queramos llamarnos.

Muchos trabajadores y estudiantes con aspiraciones progresistas miran desde afuera a los partidos de izquierda, a esos que dicen que están a favor de la emancipación de la clase trabajadora y de un mundo sin explotación, y se preguntan "¿por qué no se unen, si están por lo mismo?, ¿por qué se pelean por comas y puntos? el enemigo es poderoso y está organizado, así con una izquierda unida y fuerte podríamos enfrentarlo mejor".

Pero la verdad es que las direcciones y fines de estos partidos (porque los partidos funcionan igual que las empresas y gobiernos, con gente arriba y gente abajo, con gente que piensa y manda y con gente que ejecuta y obedece) no están por lo mismo. Por eso se pelean. Sus motivaciones no están en los ideales que profesan ni en los programas que escriben. Son competidores por el poder de la “masa popular” (como nos llaman). Priorizan la pelea entre ellos antes que cualquier otra cosa

Los trabajadores, estudiantes, campesinos, amas de casa, los explotados y oprimidos en general no necesitamos de estas estructuras para unirnos. Son estructuras demasiado condicionadas por este mundo mercantilista y autoritario, no sirven para emanciparnos. ¿Cómo vas a conseguir tu libertad si te sometes a un dirigente? Encima que esta sociedad nos asigna patrones, gerentes, vigilantes, profesores y demás jerarquía... ¿nos vamos a buscar otros jefes más?

Los explotados no son débiles porque estén divididos, están divididos porque son débiles, y son débiles porque siguen aceptando ser representados, ya sea por políticos burgueses o políticos de su propia clase social. Somos representados por nuestros papás cuando somos chicos, por abogados ante un tribunal. Somos representados por otros en situaciones donde no podemos presentarnos nosotros mismos, donde necesitamos que otro nos vuelva a presentar (re-presente). 

Si queremos liberarnos, ¿nos sirve la representación? ¿Nos sirven las estructuras que dividen a la gente en representantes y representados, dirigentes y dirigidos? No, no nos sirven. Entonces, ni nos dejemos atraer por los cantos de sirena de la izquierda y sus promesas falsas de libertad ni nos preocupemos de su falta de unidad. Hagamos las cosas entre nosotros. Sin siglas ni dirigentes.

*

No luchamos por humanizar el capitalismo,
Si no para acabar con él


No sólo estamos contra la Organización Mundial del Comercio y el FMI, estamos contra cualquier expresión del capitalismo.
No sólo estamos contra la globalización, estamos contra todo lo que caracteriza a este decadente sistema.
No sólo estamos contra el trabajo precario, estamos contra el trabajo asalariado.
No sólo estamos contra la dictadura, estamos contra la democracia.
No sólo estamos contra la ley de extranjería, estamos contra patrias y fronteras.
No sólo luchamos para que todos los niños puedan ir al colegio, luchamos para que la escuela, y todo el sistema educativo, dejen de ser la domesticación necesaria previa a la entrada en el mundo laboral.
No luchamos por el reparto de la riqueza y el equilibrio primer y tercer mundo, luchamos por una sociedad sin dinero.
No queremos ni oír hablar de: la izquierda, del mal menor, paz social, subsidios, elecciones, no queremos más administraciones de muerte.

¡LA LUCHA ES AQUÍ Y AHORA!

No tenemos fechas especiales para salir a la calle, no tenemos nada que esperar ni nada que perder. Sólo podemos confiar en nosotros mismos, la transformación social no podrá venir desde arriba, desde los que tienen el poder en sus manos, el poder de imponernos un mundo que no nos pertenece, pero que se alimenta de nuestras vidas.

Escríbannos para intercambiar información, accionar juntos, no para ganar más simpatizantes o votos, sino para organizar nuestra liberación. Como organización, nosotros no tenemos nada que venderle a nuestros hermanos de clase, nada con qué seducirlos. No somos un grupúsculo compitiendo en prestigio e influencia con los demás grupúsculos y partidos que dicen representar “al pueblo”, a “los trabajadores”, "al proletariado" y que pretenden gobernarlos y dirigirlos. Somos proletarios que luchan por auto-emanciparse con los medios que tienen a su alcance, y nada más.
 
Correo: ataquecreaxionista[a]gmail.com
Facebook: Ataque Creaxionista


# Este y otros volantes fueron repartidos el día 27 de Julio de 2013 en Lima Perú, durante las movilizaciones que terminaron en barricadas, represión, enfrentamiento, boicot, en el Centro Histórico de Lima. Obviamente los participantes fueron los esclavos modernos en búqueda de expulsar su rabia, ira e inconformidad contra las fuerzas represoras del Estado.

martes, 16 de julio de 2013

[Turquía] ¡No se trata de árboles, pero tampoco de democracia!

Durante más de tres semanas, Turquía ha sido sacudida por una revuelta proletaria masiva, que en su punto máximo ha llevado a las calles a casi cinco millones de manifestantes en todo el país. La chispa inmediata del movimiento fue una brutal represión estatal, cuando la policía aplastó una protesta contra la destrucción y reurbanización del parque Gezi en el centro de Estambul (justo al lado de la plaza Taksim, lugar de la infame masacre de trabajadores en 1977 y altamente simbólico para el movimiento proletario en Turquía).

Los días siguientes, las calles de Estambul y luego Ankara, Esmirna, Adana y Mersin, Antioquía y alrededor de otras 50 ciudades más, así como también muchos pueblos pequeños, se llenaron de gente manifestándose y haciendo disturbios, soltando su ira acumulada contra el Estado capitalista y sus policías. Palizas brutales, cañones de agua, balas de goma y toneladas de gas lacrimógeno por parte de la policía se encontraron con la resistencia proletaria organizada construyendo barricadas y utilizando todas las armas disponibles de las calles. Los enfrentamientos con las fuerzas represivas hasta ahora cobraron la vida de siete manifestantes y al menos un policía. Con algunas carreteras y puertos bloqueados, la circulación de mercancías fue parcialmente interrumpida. Según cifras de sindicatos oficiales, más de 800 mil trabajadores participaron el 17 de junio en acciones de huelga convocadas por ellos (aunque probablemente muchas otras se "volvieron salvajes" o encontraron otras formas de unirse a las protestas). El levantamiento también afectó de forma importante diversos tipos de valores de la economía turca.

En lugares donde los policías habían sido expulsados (como en la zona de Taksim), muchos vecinos llegaron y discutían en un ánimo general de resistencia. Algunos soldados individuales mostraron solidaridad con los manifestantes entregando algunas máscaras de gas (aunque el ejército como tal en algunos lugares ayudó a la policía a reprimir). Muchas divisiones antiguas y límites ideológicos impuestos por la máquina ideológica dominante del Estado capitalista e internalizadas por el proletariado en Turquía comienzan a recibir graves grietas (divisiones como "Turcos" vs. "Kurdos", "Árabes", "Armenios"; "izquierdistas" vs. "derechistas"; "mujeres sometidas" vs. "hombres conservadores"; y en cierta medida incluso lo "religioso" vs. lo "secular"). Los medios de comunicación burgueses, como una herramienta de los aparatos ideológicos del Estado, que no son neutrales sino que representan los intereses de la clase dominante, mientras cubrían el levantamiento masivo (los medios turcos originalmente intentaron ocultar la situación ignorándola) se enfocaron en los enfrentamientos, las nubes de gas lacrimógeno, los disturbios de "grupos marginados" o en "protestas pacíficas", banderas nacionales o fotos de Mustafa Kemal, para tratar de reducir el movimiento completo a uno "pro-democracia", de “ciudadanos” contra la "islamización creciente" y la "autocracia de Erdogan", la "primavera turca", u otra "revolución de color" que existe gracias a las redes sociales de Internet.

Varios sociólogos observadores de izquierda van tan lejos en su objetivo de encubrir y difuminar la naturaleza proletaria del movimiento en Turquía, que lo llaman "un movimiento de las clases medias", y plantean preguntas demagógicas de si y cuándo “se unirán los trabajadores a las protestas", ¡como si el proletariado alguna vez hubiese sido lo mismo que los sindicatos de mierda! (sindicatos que en cada protesta masiva trabajan por "encontrar el diálogo con el gobierno", por "la paz y estabilidad", según lo dicho por los principales sindicatos turcos, así como por "proteger la economía nacional", aquí "el futuro de Turquía"!, y que con sus "huelgas" anunciadas con antelación muestran que son un obstáculo en la lucha de clases real -¡una huelga real significa atacar al sistema de producción capitalista, sin previo aviso, sin límites de tiempo!).

Queremos recalcar que de donde surge el movimiento en Turquía es de una realidad de miseria en una sociedad de clases basada en la explotación del trabajo humano, con su siempre presente y siempre creciente necesidad de suprimir cualquier chispa de actividad humana no mediada, incluso con las vidas de sus protagonistas si es necesario. Así que para nosotros la resistencia inicial contra la tala de árboles en el parque Gezi es apenas una pequeña manifestación de la lucha proletaria contra uno de los aspectos del capitalismo –una catástrofe ecológica que inevitablemente trae consigo su desarrollo o progreso, que es su producto interno y no puede separarse de él, y que particularmente en Turquía toma la forma de inundaciones artificiales de áreas gigantes, deforestación masiva, crisis de desperdicios no distintas de aquellas en el sur de Italia, derrames de petróleo, etc.-, que a su vez incrementa los precios de los alimentos a nivel local contribuyendo a la "crisis alimentaria" mundial. Los barrios proletarios en ciudades de todo el país están siendo derribados a los suelos y reurbanizados como edificios de oficinas y apartamentos caros. De la misma forma, la resistencia contra la tortura y los asesinatos a manos del estado no se iguala al llamado a una "reforma policial", y la rabia contra la imposición de una versión "islamista" de la moralidad capitalista no significa necesariamente la aceptación de la versión "liberal-occidental".

A pesar de la determinación heroica de nuestros hermanos y hermanas de clase en las calles frente a la brutal represión estatal, a pesar de toda la alegría de la resistencia, todos aquellos grandes sentimientos de estar juntos en la lucha, en las barricadas, ayudándonos unos a otros después de ataques de gas lacrimógeno, compartiendo alimentos, discutiendo, todos estos aspectos que uno no podía imaginar antes, el movimiento no emerge como revolucionario "puro". De hecho, todo movimiento proletario contiene contradicciones internas. En la revuelta presente en Turquía, esto se expresa con la obsesión de declarar una facción burguesa como el enemigo central (Erdogan y su AKP –Partido de la Justicia y el Desarrollo-), con sus ideologías "ecologistas", "laicistas" y "nacionalistas", con el "pacifismo" o los "disturbios rituales" con el inútil lanzamiento de piedras contra vehículos blindados.

Recientemente se ve que ha comenzado cierto descenso o transformación de la energía. Las manifestaciones del "hombre de a pie" transforman las heroicas y apasionadas protestas anteriores en acontecimientos sumisos y pasivos, que sólo por el estado pueden ser bienvenidos como un posible inicio del diálogo entre clases y como una oportunidad para las fuerzas represivas (la policía y todos los aparatos ideológicos) para reagruparse y enfocarse en asaltos contra militantes (ahora cuando los cerdos no están ocupados con ladrillos y molotovs lloviendo sobre sus cabezas, ha empezado una represión y encarcelamiento de forma masiva y selectiva).

Como todo movimiento proletario, incluyendo la presente oleada en Turquía, primero debe tratar de librarse de la influencia de la ideología burguesa dominante y romper con su "propia" burguesía. Siempre es el proletariado el que sangra y paga, en tiempos de paz como en tiempos de guerra. ¡El proletariado en Turquía, como en todos los países, no tiene NADA en común con su propia clase dominante y su Estado!

Pero tiene TODO en común con todos los demás proletarios de otros países, compuestos de todas las nacionalidades, razas, sexos. Así, en lo que respecta a Turquía y su Estado, que intenta unirse a las otras fuerzas imperialistas sobre el conflicto de la guerra civil en Siria, esto significa una resistencia práctica al servicio militar, la interrupción de los suministros de guerra, propaganda antibélica entre los soldados reclutados, y finalmente ver a los otros "soldados" reclutados no como enemigos sino como sus compañeros proletarios en uniforme.

Sólo cuando el movimiento se extiende y profundiza, cuando generaliza su oposición a los múltiples intentos de la burguesía local para encuadrarlo en un tema particular, tiene una posibilidad de existir y crecer. El movimiento debe superar todos los intereses sectoriales que reproducen la competencia entre trabajadores, y debe expresar las necesidades de toda la clase. Para lograr esto debe concentrarse en mantener y extender las estructuras organizativas que el proletariado ha producido en los grandes momentos de la lucha actual, para profundizarlas y fortalecerlas con la evaluación de las luchas históricas del presente y del pasado, para hacerlas entrar en una nueva fase del movimiento o en una nueva ola abierta de lucha de clases más fuerte, con un programa más claro, siendo capaces de oponerse a quienes quieren encuadrarla y de plantear los medios y métodos para empujarla hacia adelante.

No nos engañemos con fantasías, la normalidad fue la razón por la que todos hemos inundado las calles. Esta normalidad es el estado de nuestra explotación, de nuestra miseria, de represión, de guerras y repugnante nacionalismo, de opresión y violencia basados en el sexo, la raza, la nacionalidad. Podemos destruir este sistema desastroso. ¡En cada confrontación masiva y de alto nivel podemos ver cómo la sociedad futura ya está presente en actos en la actual! 

¡Compañeros proletarios!:

¡Levántense! ¡Todos a las calles!

¡Hagan huelgas reales sin aviso ni límites de tiempo!

¡Hagan retroceder a los jefes!

¡Superen las divisiones impuestas entre clases!

¡Solidaridad con los más oprimidos y explotados!

¡Ningún apoyo a la "propia" burguesía, ningún apoyo a la economía nacional!

¡Ningún derramamiento de sangre en campos de batalla para intereses imperialistas!

¡Ninguna guerra sino la guerra de clases!



# Internacionalističtí proletáři
# Junio 2013

sábado, 22 de junio de 2013

PODER POPULAR Y SOCIALISMO DEL SIGLO XXI: LOS MODERNOS TRAJES DE LA SOCIALDEMOCRACIA

El cacareado socialismo del siglo XXI no es más que el frentepopulismo del siglo XX. El viejo ensopado socialdemócrata vuelve a servirse en la mesa del proletariado para tomar coraje y salir a combatir a la derecha, al neoliberalismo, al imperialismo, a los fascistas, a los yanquis o a quien se designe políticamente como el nuevo enemigo en el próximo foro social, contra-foro o encuentro cultural. Para así tratar de impedir un enfrentamiento total con nuestro enemigo de clase: la burguesía mundial, aquí o allá, de izquierda o de derecha, que es siempre representante del Capital.

Es así que hoy, particularmente en Latinoamerica los gobiernos progresistas mitifican estratégicamente ciertos sectores de la burguesía engrandeciendo a unos y tirando mierda a otros. Una estrategia similar que, salvando el tiempo y las distancias, funcionó en la década del 30 del siglo pasado, liquidando a los sectores más combativos del proletariado internacional, particularmente en la región ibérica donde llegaron revolucionarios de todas las latitudes y que tuvo su broche de oro con la masacre proletaria que supuso la llamada Segunda Guerra Mundial. La creación de pseudo-antagonismos como fascismo/antifascismo trabajan para la burguesía mundial, no es ninguna novedad evadir el antagonismo de clase para llamar a luchar contra tal o cual sector de la clase dominante.

Los mismos que nos llaman a apoyar las fuerzas progresivas de la burguesía nacional, de los antiimperialistas, de los burgueses industriales contra «el atraso del campo» son los mismos que en otras ocasiones nos llaman a combatir contra esas fuerzas. Le llamarán estrategia, le llamarán política... Es el progreso del Capital y ellos son sus agentes. El mantenimiento del orden capitalista, con su paz y su guerra, está basado en esta desorientación, en los golpes a ciegas, en la canalización del proletariado en proyectos burgueses disfrazados de revolucionarios. La llamada a construir poder popular es uno de ellos. Si bien no todos los partidarios del poder popular lo son del socialismo del Siglo XXI, y hasta puede haber grandes disputas entre ellos, ambos conceptos comparten su matriz ideológica. No pretendemos inmiscuirnos en las luchas terminológicas y politiqueras, sino marcar sus principales características. Los llamados a construir poder popular, desde autodenominados comunistas o anarquistas hasta chavistas, se caracterizan a grandes rasgos por una hasta chavistas, se caracterizan a grandes rasgos por una indefinición -propia de la necesidad de captar la mayor cantidad de sectores posibles- que recurre a artimañas terminologicas tando cuando precisa definir «lo popular» como cuando debe hacerlo con «poder» derivando en el «poder hacer», el contra-poder, el doble-poder, la toma del poder institucional, la no-toma del poder institucional, la lucha por fuera de las instituciones, el apoyo crítico a tal gobierno, etc, etc. Poder popular puede significar la disputa de poder político por parte del pueblo, o el crecimiento de las organizaciones populares que se dedican a la lucha por reformas hasta tener la fuerza suficiente para dar el paso electoral , puede significar poder hacer para crear escuelas populares, cooperativas, emprendimientos autogestivos de salud, comunicación, alimentación, etc; que en la mayoría de los casos son impulsados por el Estado o no logran mantenerse al margen de este, e incluso en los casos más «radicales», de aparente total independencia del Estado, lejos de perturbar el orden capitalista no hacen más que gestionarlo y en ese aspecto son también parte del Estado. En Venezuela incluso se le agregó al nombre de cada ministerio el sufijo , y cuando Chávez murió lo lloraron desde burgueses a libertarios de apoyo crítico. Pero el chavismo y su oposición burguesa no son más que dos formas de gestión capitalistas, dos alternativas para mantener la marcha del Capital.

No nos importa delimitar sus propuestas sino afirmar que sus proyectos, aprovechando nuestras debilidades actuales como clase, niegan la revolución social como ruptura total para convertirla en un proceso de absorción o de reformas políticas donde las instituciones y sus funciones comenzarán a ser «del pueblo», de negar el carácter proletario de la revolución, de negar que es la burguesía quien tiene el poder. De lo que se trata es de destruir su poder, de negarlo, de imponerle la revolución total, de comprender que la necesidad de revolución no deriva de una idea abstracta sino de la generalización de todas nuestras necesidades y deseos humanos, y no en la unidad amorfa y etapista de las reivindicaciones convertidas en meras reformas separadas y clasificadas en politicas, económicas, culturales, ecológicas, de género, inmediatas, históricas.

Es tal el reformismo de estas tendencias que en muchos casos ni siquiera hablan ya de revolución sino de cambio social, de procesos de cambio. De este reformismo que todo lo separa surgen a su vez la invención de «nuevos sujetos de cambio» asignados a tal o cual , clasificaciones sociológicas otorgadas por académicos y políticos, que siempre utilizan para dividir, aislar y forzar al proletariado a someterse a la burguesía y mantener la explotación. Nos hablan de indígenas, estudiantes, mujeres, campesinos, trabajadores desocupados, precarizados, profesionales, clase media, intelectuales, del pueblo... En fin, de ciudadanos, y si justamente buscan ahí un sujeto de cambio es porque no quieren cambiar nada y mucho menos una revolución proletaria. Por el contrario, buscan la destrucción del proletariado y su programa, manteniendo intocables al Estado, a la democracia y sus derechos, al trabajo asalariado y la propiedad privada.

Los pocos que se atreven a hablar de clase trabajadora, obrera o explotada, lo hacen de manera apologética para seguir defendiendo el trabajo asalariado y conciben a la clase como la suma de todos esos sujetos o sectores populares que nos deberíamos unir tras uno u otro proyecto político que dará respuestas a cada sector en particular. ¡Nuevamente no es más que la noción socialdemócrata de revolución como mero cúmulo de reformas!

Donde más evidente se hace el carácter burgués de estos proyectos es cuando busca canalizar al proletariado en el latinoamericanismo, que no es más que una suma de nacionalismos, no es más que la defensa de los intereses de un grupo determinado de burgueses a través de un grupo de Estados. Todo Estado es imperialista por más débil que sea su economía nacional o atrasada su industria. En las guerras del Capital como en los mercados solo hay en juego intereses burgueses imperialistas y nunca los intereses del proletariado. La separación ideológica entre primer mundo-tercer mundo o «países desarrollados» y «en desarrollo» enfrenta a los proletarios entre sí, a la vez que confunde y destruye las tareas revolucionarias. La noción etapista de la revolución nos dice que en Latinoamérica hay que realizar las tareas democrático-burguesas desarrollando la industria nacional, fortaleciendo la democracia. Otra vez el cuento de la liberación nacional pero esta vez más a través de las urnas que de las armas.

Las críticas a estas tendencias son tan viejas como el enfrentamiento revolución-contrarevolución. A pesar de presentarse como novedoso, del siglo XXI, no son más que el viejo reformismo con una nueva cara, defendido tanto en nombre de la «revolución» como negando su necesidad. Pero la reforma es siempre, y en todos los casos, el arma de los enemigos, de los explotadores y los opresores contra las necesidades humanas. La revolución, la imposición y generalización de estas necesidades, no puede realizarse reformando esta sociedad basada en la explotacion, el el sacrificio, en la negacion mas brutal de la vida en favor de la valorización del Capital, sino única y exclusivamente mediante su destrucción violenta.

Las reformas y construcciones que propone el poder popular no es que sean incompletas o se queden a mitad de camino ¡es qué van en otra dirección! Pues son parte de la política de la burguesía para canalizar y negar la fuerza revolucionaria del proletariado y transformarla en fuerza productiva del capital.

Toda defensa de la economía nacional, se pinte o no de socialista, es la defensa de nuestra explotación.

Contra las alternativas de gestión burguesas, opongamos la organización y centralización de las luchas proletarias.

Ante la catástrofe capitalista hay un solo camino para la vida: la destrucción revolucionaria del trabajo asalariado y la mercancía.

por PROLETARIOS INTERNACIONALISTAS
Junio de 2013

www.proletariosinternacionalistas.org
proletariosinternacionlistas@yahoo.com

DESCARGAR PANFLETO EN PDF

miércoles, 19 de junio de 2013

Contra la suba del pasaje y el subsidio!

Atacar la miseria del transporte público es atacar la sociedad que nos trata de mercancía.

Cada día la misma canción. Suenan los despertadores y miles de personas, en un estado parecido al comático, se arrastran hacia las paradas para esperar su colectivo. Con un poco de suerte se pueden subir a la primera chatarra que pasa, que les transportara a su destino como sardinas en lata o como ganado en un camión, aunque más bien parecen un rebaño de ovejas.

Y ahí empieza la tremenda carrera de todos los días: lxs más jóvenes van a la escuela o el colegio, donde aprenden que en este mundo tendrán que obedecer y aburrirse. Aparte de domesticarlos, lxs profesorxs les enseñan algunas que otras habilidades que solo sirven para ser como los adultos. Esos que al bajar de sus colectivos empiezan sus tareas productivas. Algunos realizan laburo físico, otros se pasan llenando papeles en oficinas, los menos afortunados se ven obligados a vender cualquier estupidez en la calle, o pedir monedas para sobrevivir. Pocos son los que sienten que algún sentido tiene su trabajo. Largas horas después, apretados en colectivos,  la masa agotada vuelve a su casa. Al día siguiente se repite el mismo triste escenario.

En esta cadena de explotación, el transporte público es un eslabón esencial, que nos roba horas de nuestras vidas y nos deja frustrados y sin pasiones.

Últimamente, se mueven los que tienen la manija de este gran chantaje diario a los pobres. En marzo, los empresarios del transporte público pidieron un aumento del precio del pasaje. Estos mafiosos, expertos en la codicia que viajan confortablemente en camionetas, querían cobrar 2.500 guaraníes por su ‘servicio’ miserable. El gobierno, confrontado por un descontento amplio y algunas manifestaciones de protesta, ofreció un subsidio jugoso a los empresarios por cada boleto. Los transportistas rechazaron e iniciaron reguladas, pidiendo el pasaje a 2.600 y más subsidio. Y ahora chantajean a miles de personas con un paro general.

En ese punto sinceramente perdimos el hilo en el laberinto de negociaciones entre el gobierno, empresarios y sindicalistas en hoteles y ministerios. Pero de cualquier manera, es seguro que seguiremos viajando de la misma manera, obligados a ejecutar las mismas tareas aburridas que nos ofrece este mundo donde reina el dinero. A menos que digamos BASTA! Que dejemos de ser un engranaje bien aceitado de esta gran máquina capitalista. Resistir contra la suba del pasaje y el subsidio es un primer paso, como lo hicieron cientos de personas en el microcentro de Asunción en abril y junio, y lxs usuarixs enojadxs que cerraron la ruta en San Lorenzo durante el paro. Despertarse de la hipnosis colectiva de nuestros roles sociales (consumidor, estudiante, trabajador, vendedor ambulante, etc.) es el siguiente. La estatización del transporte público, como proponen partidos de izquierda, no nos parece una solución, ya que significa simplemente que otros gestionen la existencia vacía a que nos condenaron.

Solamente una furia emancipadora podrá acabar con esa forma moderna de esclavitud. Con un poco de creatividad podemos encontrar miles de maneras de enfrentar el chantaje que sufrimos. Pensemos en piquetes, que siempre han sido un arma del pueblo para retrasar la economía, escraches, movilización, sabotaje; solos o en grupo.

“Con un poco de práctica, podremos recorrer la calle de casa a la escuela, de la oficina al supermercado, del banco a la discoteca, con los ojos cerrados. […] Ha llegado la hora de romper con este ´nosotros´, reflejo de la única comunidad actual, la de la autoridad y la mercancía. Una parte de esta sociedad tiene absoluto interés en que el orden siga reinando; la otra, en que todo se derrumbe lo más rápido posible. Decidir de qué parte estar es el primer paso.” (Ai Ferri Corti)


# Extraído del Periódico Sin Permiso
# Asuncion, Paraguay. Junio de 2011*

* Al igual que la página de Hommodollars de acuerdo a los combates que se están dando en el Brasil, recordamos este panfleto sobre el tema, el problema siempre es el mismo... la lucha tambien!!!
(si alguien conoce actuales de Brasil que avise)

domingo, 16 de junio de 2013

Turquía: La represión desató un volcán.

El pasado viernes 31 de mayo, un grupo de ecologistas acampaba en la plaza Taskim, dentro del parque Gezi, situado en la capital turca de Estambul, en protesta contra la construcción de un complejo comercial. El proyecto incluye la construcción de la mezquita más grande del país y una réplica de un cuartel de la era otomana. Es impulsado desde gobierno e implica la tala de los árboles del parque, lugar emblemático de las movilizaciones sociales hasta la matanza de 36 obreros el 1º de mayo de 1977.

La policía del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, procedió a desalojar el acampe con gases lanzados de a pie y desde helicópteros; hidrantes; balas de gomas y palos. La represión fue feroz y destapó un volcán, que dio lugar a un masivo movimiento de repudio de la población y provocó la mayor movilización del país en los últimos veinte años. Desde Estambul hasta Ankara, se extendió al interior, especialmente a Adana e Izmit. También contó con llamados de huelgas de la Confederación de Sindicatos de Funcionarios, la Confederación de Sindicatos de Trabajadores Públicos (KESK) y la Confederación de Trabajadores Revolucionarios.

Como en Egipto, la masividad también se expresó en la unidad de la lucha callejera de las hinchadas de los tres principales clubes de fútbol rivales: Besiktas, Fenerbahce y Galatasaray. Un diario burgués se lamentaba dado que “por desgracia, los ultras turcos están acostumbrados a los gases lacrimógenos de la policía… se pueden convertir en un peligroso ejército de choque”.

Por el momento, el saldo de la represión fue de tres muertos: un joven de 22 años aplastado por una tanqueta en Estambul y otros dos, ambos de 20 años, por disparos de armas de fuego en la cabeza, en Estambul y en Antakya. Según la Asociación de Médicos de Turquía, hay más de 3.000 heridos, 15 de gravedad y fueron detenidas 1.700 personas, entre ellas 6 “twiteros” extranjeros: dos franceses, dos iraníes, un estadounidense y un griego.

El llamado “milagro turco”, que implicó un crecimiento económico del 5% anual en los últimos diez años, se basó en el proceso de privatizaciones que incluyó telecomunicaciones, red eléctrica, banco estatal, rutas, autopistas, puentes, ríos, lagos, estanques, la mayor empresa mundial de tabaco, fábrica de acero y aerolíneas de bandera nacional. Todo el proceso fue acompañado de una reforma laboral a medida, y fue posible por el apoyo que recibió el partido oficialista islamista de la Justicia y el Desarrollo (APK) durante las elecciones del 2007 y 2011 con el 47% y 50% respectivamente.

Turquía es una república laica, fundada en 1923, sobre las ruinas del imperio Otomano, por Mustafa Kemal Ataturk. El APK atacó desde el inicio la laicidad y las libertades democráticas. Hizo ingresar la religión en el espacio público. El velo islámico fue autorizado en algunas universidades. El virtuoso pianista Fazil Say fue condenado por blasfemia por una serie de twits en los que ironizaba sobre la religión. La semana pasada, el gobierno hizo votar una ley que prohíbe la venta de alcohol cerca de las mezquitas y las escuelas. Además, tuvo intentos de limitar el derecho al aborto o prohibir el adulterio. Y con la excusa de la lucha contra el terrorismo, lleva adelante una represión con miles de personas detenidas.

A pesar del llamado “milagro”, el salario promedio es de 570 euros, es decir menos de la mitad de un trabajador europeo. La combinación del ataque en el terreno económico y a las libertades democráticas, parece haber bajado el milagro a la tierra. Desatada la resistencia de los manifestantes, la bolsa de comercio acumuló una pérdida del 12% y las demandas ya no pasan por la anulación del proyecto urbanístico sino por la exigencia de la renuncia de Erdogan.

País aliado de EEUU en la zona, Turquía es miembro extra la OTAN desde 1952. En enero de este año, un primer contingente de 300 soldados alemanes y holandeses partió rumbo a Turquía para preparar el emplazamiento de misiles “Patriot” solicitados por Ankara a la OTAN.

Con la excusa de proteger a Turquía de ataques sirios, los misiles se estacionarán en las provincias de Adan, Kahramanmaras y Gaziantep, las que se encuentran a 60 y100 kilómetros de la frontera con Siria. El 18 de mayo hubo un ataque en Antakya, ciudad fronteriza en la que murieron 50 personas. Erdogan acusó a Siria y Damasco rechazó la acusación, responsabilizando a Erdogan. En este contexto, EEUU y la Unión Europea decidieron levantar la prohibición de venta de armamento al llamado “Ejército de liberación de Siria”.

“Tenemos varias opciones para defender nuestras fronteras, una de ellas es invocar al artículo 5 de la Alianza. La OTAN tiene la responsabilidad de defender las fronteras de Turquía, como país miembro del bloque”, dijo Erdogan al señalar que ello dependerá del desarrollo de la situación con Siria. El artículo 5 de la Alianza fue invocado solo una vez en la historia, tras los atentados del 11 de septiembre de 2011 en Estados Unidos.

Los recientes acontecimientos colocan en stand by el armado del escenario para la invasión de Turquía a Siria. Pero, ni lerdo ni perezoso, en estos días Erdogan acusó a los manifestantes de estar manipulados por "terroristas" y descartó renunciar al polémico negocio de urbanización que desencadenó la revuelta.

Una vez más, vemos como la excusa de la “lucha contra el terrorismo” sirve para llevar adelante la política de represión tanto en el plano nacional como internacional. A los pueblos del mundo, nos queda organizarnos, resistir y movilizarnos contra la represión, en Turquía, en Argentina o donde sea que los estados repriman, en la perspectiva de dar la pelea para liberarnos de una vez por todas del látigo de los capitalistas.


# Boletín de CORREPI. Junio de 2013, región argentina.

martes, 11 de junio de 2013

[Turquía] Crónica, noticias y videos sobre las revueltas

Iktidar hayatı hedef aldığında, hayat direniş olur
(Cuando el Poder apunta a la Vida, la vida se convierte en resistencia)

Leer crónica, noticias en:

http://www.hommodolars.org/web/spip.php?article4917

Para mas novedades:
http://es.contrainfo.espiv.net/


Solidaridad con lxs rebeldes de Estocolmo (Suecia)

“No queremos solo un trozo del pastel;
queremos la pastelería entera… ¡reducida a cenizas!”
¡Solidaridad con lxs rebeldes de Estocolmo!

Durante cinco noches, personas de Estocolmo y sus alrededores tomaron las calles para expresar, de forma militante, su descontento por las injusticias del sistema y la sociedad que deriva de ellas. Después de años de intimidación de la policía, el colegio, las guarderías y otras instituciones estatales, el asesinato de una persona mayor por parte de la policía en el barrio periférico de Husby fue la gota que colmó el vaso.

Noche tras noche, gente colérica retomaba las calles rebelándose contra todo aquello que les oprime y aniquila a ellxs y sus vidas. Así, durante cinco noches, en Estocolmo y alrededores, 4 comisarías de policía, guarderías y colegios fueron atacados con piedras o fuego.  Se incendiaron alrededor de 100 coches y los maderos fueron bombardeados con piedras.

Para nosotrxs, esto no es ni algo desesperado, ni disturbios gratuitos. Para nosotrxs, ¡estos ataques apuntan a distintas formas de autoridad! La autoridad que, desde la infancia, obliga a la gente a cualquier tipo de productividad, desde la maternidad al colegio. Desde la apariencia física, a la vivienda y el trabajo. La autoridad que intenta apretar todos los pensamientos rebeldes dentro de disfraces de conformidad. Sin embargo, al final, este sistema de mierda simplemente no tiene suficiente espacio para todo el mundo, poco importa si el disfraz queda bien o no. Así, no nos sorprendimos al ver surgir debates sobre integración fracasada, sobre el débil nivel de educación y las pocas perspectivas laborales de la gente de los suburbios. Pero estas no son nuestras discusiones, ya que nosotrxs nos desenvolvemos sin los “beneficios” del Estado que toman forma de integración, de educación y trabajo, lo que no significa nada más que pacificación social, como podemos vivir totalmente sin los “beneficios” del Estado en forma de videovigilancia y policía.

La represión y la paz son dos caras de una misma moneda, la de la falsa libertad.

¡La imagen limpia de la Suecia social comienza a desmoronarse! ¡Por fin! En un país pacificado como Suecia, donde incluso el rollo DIY recibe fondos del Estado con la finalidad de que puedan comprarles las casas okupadas a los ayuntamientos con el objetivo de preservar la “paz social” y evitar la resistencia, la fachada comienza a derrumbarse y aparece el asqueroso racismo de Estado, el acoso cotidiano y, ahora, también el bucle durante días del discurso mediático increíblemente hipócrita sobre el llamado “cuarto mundo urbano”.

¡Nos alegramos por cada acto rebelde que escupe a la cara al sistema! Después de todo, ¡estamos encarceladxs dentro de una jaula que se autodenomina democracia! Detestamos a este Estado y a todos los que lo apoyan.
¡Solidaridad con todxs lxs insurgentes!
¡Un abrazo y fuerza para lxs rebeldes de Suecia!

¡Por la anarquía!


# Anónimo, Mayo de 2013
http://es.contrainfo.espiv.net/2013/06/02/solidaridad-con-lxs-rebeldes-de-estocolmo/
 

jueves, 2 de mayo de 2013

Contra los festejos burgueses: Retomemos el combate de clase. ¡¡Frente al reformismo y el sindicalismo, Afirmemos la ruptura proletaria!!


Un nuevo Primero de Mayo nos encuentra para recordarnos como el trabajo se nos sigue imponiendo, bajo la dictadura de la economía, como la única forma de concebir, conseguir y en el fondo vivir la vida, dando a la burguesía las armas (nuestra fuerza y su plusvalor) para seguir definiendo el sentido de este mundo a su antojo. Pero al mismo tiempo, esta fecha en el calendario también hace presente nuestra historia de lucha, nos demuestra como nuestra clase, a pesar
de las limitaciones, reemerge como fuerza internacional e internacionalista, aquí y allá, afirmándonos que mientras no empecemos el pro-ceso de destrucción de esta relación social imperante, no hay modo que descubramos de qué somos realmente capaces como humanidad.
 

Texto de Proletarios Internacionalsitas para el 1° de Mayo de 2013:

* lo anterior publicado en Panfletos Subversivos lleva el mismo nombre pero es un panfleto más resumido.

Contra los festejos burgueses: Retomemos el combate de clase. ¡¡Frente al reformismo y el sindicalismo, Afirmemos la ruptura proletaria!!

Un nuevo Primero de Mayo nos encuentra para recordarnos como el trabajo se nos sigue imponiendo, bajo la dictadura de la economía, como la única forma de concebir, conseguir y en el fondo vivir la vida, dando a la burguesía las armas (nuestra fuerza y su plusvalor) para seguir definiendo el sentido de este mundo a su antojo. Pero al mismo tiempo, esta fecha en el calendario también hace presente nuestra historia de lucha, nos demuestra como nuestra clase, a pesar de las limitaciones, reemerge como fuerza internacional e internacionalista, aquí y allá, afirmándonos que mientras no empecemos el proceso de destrucción de esta relación social imperante, no hay modo que descubramos de qué somos realmente capaces como humanidad.

Nos hablan de mejorar nuestra posición en la escala social, de buscar formas democráticas donde participar y “decidir”, de repartir las riquezas, de cubrir las grietas que los antagonismos de clase muestran evidentes. Nos dicen que lo que nos hace falta a los proletarios son oportunidades para poder insertarnos de manera efectiva dentro de este círculo social desastroso. Nos insisten en que éstas son las victorias que el “pueblo” debe defender, nos las presentan como necesarias para una “vida digna”.
Pero aunque se nos intente hacer creer lo contrario, son cada vez peores las condiciones sociales del mundo capitalista y cada vez más destructivas sus consecuencias; tras siglos de reformas y mejoras sociales, de progreso y conquistas por parte de los defensores de la democracia, es cada vez más amplio el sector que se encuentra enfrentado al desarrollo incontrolable de este progreso y a su cada vez más catastrófica destrucción de la vida y el planeta en general.

No, no existe forma alguna de gestionar de mejor manera esta miseria, no existe forma de humanizar la explotación, la dominación, la violencia sistematizada que ejerce el capitalismo sobre el proletariado y el mundo entero. No existió ayer ni existirá nunca: la historia nos ha demostrado que todas las supuestas “victorias” que nos invita a festejar la burguesía y la socialdemocracia, lo único que han logrado es acomodar esta realidad de explotación al punto de que por momentos casi no existe conciencia de ésta realidad; el único favor que le han hecho al proletariado estas reformas y la realidad difusa que producen es que nuestra clase siga atrapada en la nebulosa del falso bienestar; que siga celebrando su condición ante la idea de un pasado peor perdiendo la propia conciencia de la realidad que nos oprime, obstaculizando la fuerza que va adquiriendo nuestra clase a medida que va superando estas ilusiones.
Es en momentos como éste, cuando oportunistas y reformistas de todo color se reproducen como las cucarachas que son para canalizar las explosiones de nuestra clase, donde debemos afirmar con mucha más fuerza la autonomía del proletariado y su proyecto histórico. Frente a toda la mierda que izquierdistas, demócratas y sindicalistas nos venden como “soluciones reales” para combatir nuestra miseria, la lucha nos demuestra que es la organización de la ruptura, de la lucha y la negación donde el proletariado encuentra su fuerza y orienta su dirección.

Es frente a todo esto que el proletariado tiene el deber de afirmar su programa de siempre, invariante; su verdadero proyecto histórico de negación, de destrucción, única forma de rehacer la vida y nuestra relación con ésta para gestar una comunidad humana mundial
 
¡Nada que reformar, nada que “autogestionar”! ¡Lo único que podemos autogestionar es la destrucción total del Capitalismo y la dictadura del Valor!

Este 1 de Mayo reafirmemos nuestra unidad como clase, como explotados del mundo y apuntemos nuestros esfuerzos en una sola dirección:

¡Revolución proletaria mundial!
¡Abolición del Capital y del Estado!
¡Comunismo y Anarquía!

# Proletarios Internacionalistas, proletariosinternacionalistas@yahoo.com
# 1° de Mayo de 2013

PRIMERO DE MAYO BAJO LAS PROHIBICIONES DEMOCRÁTICO - FESTIVAS Y CON TERROR AL PARO

El ya maldecido mil veces  primero de Mayo de las libertades y prohibiciones democráticas, hoy se adereza con el terror a no tener trabajo, al hambre, a ser prescindible por el capital como fuerza de trabajo.
Primero fue convertido por los poderes públicos de  la democracia en día festivo, para anular su potencial mensaje subversivo. Que no es otro que, si los proletarios no trabajan  en la  reproducción e intercambio de mercancías, este mundo  absurdo se para, independientemente de la fuerza militar que conserve intacta la clase dominante. Porque parar de trabajar atenta contra las relaciones sociales mismas y más si es para reivindicar  que los sometidos al trabajo asalariado tienen en su mano acabar con su condena. Que pueden paralizar la producción y circulación de mercancías cuando quieran.
Eso era el Primero de Mayo, una demostración de fuerza en la guerra social de los proletarios  y los  burgueses. Entonces  no eran fiestas, prohibiciones, convivencia ciudadanas  o comilonas, las que sacaban a los proletarios  forzosamente de las calles y de las terrazas  destrozadas de los cafés burgueses.  Eran  las cargas de caballería, las ametralladoras o incluso  la artillería de cualquier ejército democrático. El primero de mayo  era sin más, una anomalía en el legalmente pacifico y burocráticamente violento discurrir de la sociedad mercantil.
Hoy, no solo se ha convertido en un día festivo donde se deja de producir mercancías,  en ciertos lugares,   para consumir e intercambiar esas mercancías más intensamente.   Hoy, como no, se utiliza este día para remarcar un mito burgués  según el cual los asalariados viven por la gracia que les concede el capital al otorgarles un trabajo. El mito del mundo al revés que refuerza el terror a perder el miserable salario que otorga el don del derecho a la vida y otros muchos derechos democráticos.  Es la afirmación de la derrota histórica del asalariado frente al dueño del capital, del expropiado frente al expropiador de su vida.
Ningún burgués podría vivir de sus billetes de banco, sus bonos, acciones  o incluso de sus propiedades tangibles,  si no trabajaran para él los proletarios asalariados, consumieran las mercancías que ellos mismos producen,  aceptaran el precio de esas mercancías y  la inviolabilidad de la propiedad privada, por encima del derecho a la vida del asalariado o desechado, del desposeído de sus medios de vida en general.
Hoy en medio de una desvalorización general del capital mercantil y del capital financiero, la única salida del capital es la destrucción de las mercancías, la eliminación en masa de proletarios sobrantes. La agudización del enfrentamiento interburgués para arrastrar en él a esos proletarios, sobrantes o no, hambrientos y acosados por la miseria.
Como no recuperemos los viejos  hábitos de la guerra social contra la clase capitalista, como un Primero de Mayo de combate, estamos muertos en silencio. El Primero de Mayo  tendría que servir para  reafirmar  los intereses de los desposeídos frente a los intereses de los expropiadores. El rechazo a toda reorganización burguesa del trabajo en  relación a lo festivo:  día de producir  mercancías o de dar servicios, día de consumir. El repudio a la moral  del  trabajo asalariado y del consumo.  La  determinación  para   entorpecer el normal desarrollo de  las relaciones sociales mercantiles.  Negarse a colaborar con la clase dominante y a aceptar sus mitologías,  tanto relacionadas con el trabajo como con otros temas, negarse al sacrificio por la economía nacional y por la patria misma.  Arrojar estiércol sobre esa entelequia asquerosa que es la patria burguesa. La patria de un burgués es su banco fiscalmente paradisiaco, la del proletario tiene que ser por pura supervivencia…  la humanidad.

                      ¡¡ PARA ACABAR CON EL PARO, SUPRIMAMOS EL TRABAJO !!
                                           SI LA ECONOMÍA NOS DESTROZA,
                                             DESTROCEMOS LA ECONOMÍA.
                                           CONTRA EL ESTADO Y EL CAPITAL.
                                        POR EL COMUNISMO, POR LA ANARQUÍA


# Coordinadora Anticapitalista. Xixón (España)
# 1° de Mayo de 2013

martes, 30 de abril de 2013

[video] 1° de Mayo del dosmil y pico en algún rincón del planeta...






Trabajadores, desocupados, estudiantes, ciudadanos, y autómatas en general:

Confiamos plenamente en nuestros políticos y nuestros sindicalistas. Nuestros problemas son los suyos. Nuestras preocupaciones, nuestros temores son los mismos que los de los ricos. Por eso un día como hoy 1º de Mayo, día de la armonía mundial y eterna entre las clases sociales les manifestamos nuestro respaldo, todo nuestro aliento.

Trabajaremos más duro para salir de la crisis, nos sacrificaremos aún más. Aceptamos las reformas laborales que sean necesarias... y lo que sea, dicen los economistas que es necesario y ellos son los expertos. Nunca más volveremos a desconfiar del ejército que pone orden y salva vidas en Haití y no sabemos donde más.

¡Vivan los fiscales y los jueces que condenan a prisión a trabajadores, manifestantes e insumisos porque sin ellos esto sería una anarquía!

Canalizaremos nuestras reivindicaciones, siempre excesivas, a través de los compañeros profesionales del sindicalismo. Y si no hay trabajo aquí, emigraremos donde digan.

Renunciaremos a nuestro subsidio familiar (si lo tenemos) porque no nos lo merecemos y mejor que se gaste en un portaaviones que asuste a los ingleses y en los festejos patrios.

Amaremos nuestro trabajo como a nosotros mismos. Jamás más volveremos a golpear a un policía y pediremos que los militares vengan a poner orden.

Amaremos a Dios y a los ricos por sobre todas las cosas.

Gracias por su atención. Vuelvan a sus hogares.

[Es un mensaje del Partido Demócrata por una Democracia Democrática]

 -------------

Enlace y descarga del video: vimeo.com/65132367

domingo, 28 de abril de 2013

PANFLETO ANONIMO ENCONTRADO POR AHÍ

En mi casa somos cuatro, mi madre, mi padre, mi hermana y yo. Ya sé leer y todo eso. Ya sé ingles y todo eso. Pero yo no voy a hacer un master en Oxford, ni voy a ser un intelectual, ni creo que salga por la televisión. La misma televisión que nos ha endeudado hasta tres generaciones para que mi padre pueda ver la Champions League por Vía Digital; la misma televisión que dice que no exisitimos ningún/a de nosotr@s. Porque aquí, en España, sólo hay ric@s. Ric@s que lavan con Mistol y a l@s que les gusta vivir en este mundo con los electrodomésticos Bosch porque tienen una mansión en el campo; ric@s que comen “Brasador” de Maggi en un velero y que bailan como gilipollas porque comen con “Isabel” y las nuevas salsas Calvé; ric@s que compran sus trajes de primavera en el Corte Inglés por 200.000 ptas., pero no tienen problemas porque beben Nestea y tienen acciones y plan de inversiones a bajo riesgo en el Banco Santander.

Mis padres también tienen una hipoteca en el banco. Nos mandan muchas cartas. Un día mi madre abrió una y se puso a llorar, lloró toda la tarde. Cuando llegó mi padre de trabajar también lloró. Dijo que no podía mas, que se iba a quitar la vida. Aunque se suicidara no serviría de mucho, la vida de mi padre no vale nada porque no tiene un seguro de vida Santa Lucia, de esos que salen por la tele. Mi madre compra en Día, pero no es una mujer de hoy. Tampoco su cara y su figura son las de antes, pero va a seguir igual, porque mi madre nunca ha ido a Corporación Dermoestética, y eso que las mujeres de la tele se lo aconsejan todos los días. Tampoco tenemos un coche. Debemos ser de l@ poc@s que no tenemos un Galloper, porque en la tele dicen que son baratísimos. Mis compañer@s del cole tampoco tienen un Galloper. Sus padres también tienen una hipoteca en el banco y también han llorado alguna vez. En realidad están hart@s de llorar. Y de trabajar.

Yo quiero a mis padres, pero no voy a ser como ellos. Mis compañer@s del cole y yo hemos visto que el banco del barrio es quien manda las cartas a nuestras casas (aunque no sabemos bien si nuestras casas son nuestras o del banco). Hoy vamos a quemarlo. Ya no llorarán más.
Al menos eso creemos. Si no, seguiremos quemando bancos. Hasta que no haya más cartas.
Creo que al fin y al cabo si voy a salir por la tele…


lunes, 18 de marzo de 2013

Comunicado de acciones anarquistas en Barcelona y respuesta a los nihilistas

Con este comunicado, queremos reivindicar las siguientes acciones, como parte de una lucha por la destrucción del Estado, el Capital, el patriarcado y todo sistema de dominación, una lucha para la creación libre de relaciones voluntarias y solidarias a nivel global y a nivel local; en otras palabras, una lucha por la anarquía.

5 de enero, por la noche, contamos un cuento a un niño sobre los maquis y la lucha anarquista contra Franco y contra la democracia.
13 de enero, cocinamos una comida saludable para una compañera que tiene una enfermedad crónica.
17 de enero, escribimos una carta a un compañero encarcelado por participar en un disturbio.
12 de febrero, cuidamos del niño de unos amigos quienes padecen precariedad económica y la obligación impuesta del trabajo asalariado.
16 de febrero, hablamos abiertamente con nuestros vecinos acerca de la necesidad de quemar bancos y atacar a la policía para realizar nuestros sueños.
19 de febrero, dijimos a algunos activistas de izquierda que los encapuchados no eran policías infiltrados sino que éramos nosotros, y que era necesario y bueno encapucharse y tomar las calles por la fuerza.
28 de febrero, regalamos verduras de nuestro huerto a amigos y vecinos, sin dinero ni intercambio.

¿Por qué reivindicamos estas acciones? En los últimos meses, también hemos cruzado contenedores, quemado bancos, herido periodistas, roto los cristales de comercios y atacado a la policía.

Para nosotros, los ataques contra el sistema son esenciales en nuestra lucha. Pero nos hemos engañado a nosotros mismos. Una lucha no consiste solo en ataques. Los ataques NO son más importantes que la necesidad de cuidarnos, de mantener y difundir nuestra historia colectiva, de crear relaciones basadas en el regalo, la solidaridad y la reciprocidad, de imaginar nuevos mundos y nuevas luchas, de confrontar nuestro aislamiento y de establecer relaciones subversivas y honestas con gente fuera del guetto categórico y político en el cual el Espectáculo nos esconde.

Se vuelve evidente que hemos perdido varias veces en el pasado, y que lo más duro de todo es la fractura histórica y la pérdida de nuestra memoria de lucha; es tener que empezar de cero. La hiperalienación, contra la cual el nihilismo es la respuesta lógica, no es más que el resultado de la derrota en luchas pasadas. Nos encontramos en una totalidad que hay que destruir, solo porque no queda nada de lo que construimos en el pasado. Para no perder todo cada vez que nos sublevamos, tenemos que sostenernos, no como individuos aislados sino como una comuna, como una lucha colectiva y multigeneracional. Y esto no se puede conseguir a través de una priorización exclusiva de los ataques.

La jerarquía de tácticas perteneciente a la izquierda fue mínimamente transformada dentro del nihilismo: cogieron la punta de lanza, las acciones supuestamente más importantes, como las únicas que importaban, y se olvidaron de las demás.

Esto es una visión patriarcal y contraproducente. Esto es el olvido de todas las acciones—primero invisibilizadas por el patriarcado, después por el capitalismo, y por último por la izquierda supuestamente anticapitalista—que son necesarias para la vida y también para la lucha. La táctica más agresiva solo tiene sentido y tiene la posibilidad de ser sostenida dentro de un complejo de acciones de todo tipo siempre que sean libertarias y directas.

Al no entender que luchar significa llevar con nosotros un nuevo mundo que está esperando nacer en las cenizas del sistema de dominación, nos transformamos en meras armas contra el capitalismo, en herramientas dedicadas a destruir, sin las otras cosas que los humanos necesitamos para vivir y luchar. Es el capitalismo que quiere tratarnos como herramientas. Nosotros no deberíamos hacer lo mismo.

La verdad es que nos entusiasma enterarnos de los ataques de los nihilistas y de otros compañeros. Conocemos muy bien que la valentía y la rabia son dos de los elementos más importantes para rebelarse. Específicamente en Barcelona, nos pareció un error que en el último año fueron realizados menos ataques ilegales mientras aparecieron más oportunidades de participar en espacios amplios. Naturalmente, el aumento de ataques—llevados a cabo por nihilistas y por compañeros más bien “sociales”—nos gustó. Y a un nivel global, nos reímos cuando nos enteramos del balazo en la rodilla al director de la central nuclear Ansaldo en Italia y estuvimos inspirados a leer cartas de compañeros (nihilistas y otros) encarcelados en Grecia quienes no se han rendido al miedo.

Pero demasiadas veces hemos visto compañeros quienes, partiendo de la desesperación, la impaciencia, y la alienación, se lanzaron descuidadamente a la guerra contra el Estado que todos nosotros vivimos diariamente. Ellos siempre acabaron muertos o en prisión, y a menudo en menos de un año. ¬¿Y después que pasó? Los compañeros que sobrevivimos, hicimos todo lo que pudimos para apoyarnos y apoyar a los presos, para no olvidar a los asesinados, para no dejar que ganase la represión, para no perder todo nuestra fuerza y no permitir una fractura histórica que nos quitaría nuestra memoria colectiva de lucha.

Pero poco a poco esta memoria se está perdiendo, y cada cuatro años aparece un nuevo grupo que descuida las otras tareas de la lucha para dedicarse solamente a la destrucción de nuestro enemigo común. Y cuando les apoyamos pero también les criticamos o incluso a veces sin tan siquiera criticarles nos llaman cobardes por dedicarnos a otras tareas (aunque también participemos en los disturbios o en acciones nocturnas), por discrepar con ellos ideológicamente y por no glorificar su grupo o su federación informal.

Ellos no saben cuántas veces ya han perdido porque una tarea que descuidan es la transmisión de la memoria. [1] En vez de una memoria profunda, viva y estratégica, solo tienen sus martirologías. Y entonces tenemos que presenciar cómo nuestros amigos y compañeros se convierten en símbolos—y al final en armas—de la ideología. Algunos de los compañeros muertos sí que eran nihilistas. Pero dentro de la martirología nihilista también se recuperan compañeros que no pertenecieron ni a una banda ni a otra o quienes pertenecieron claramente a la otra banda en esa división estúpida entre “sociales” y “antisociales” (como Lambras Foundas). Sus nombres e imágenes son usados para animar a ataques, a la destrucción total, sin parar a reflexionar sobre sus errores o los verdaderos proyectos y deseos que estos compañeros tenían cuando estaban vivos.

Queda claro que tenemos que luchar lo cual conlleva posibilidades de muerte o prisión. Pero no significa que tengamos que celebrar la muerte o la prisión. El suicidio también es una forma de resistencia, pero no es revolucionario.

Queda claro que tenemos que recordar nuestros muertos y prisioneros, pero no significa convertirles en mártires o en héroes.

En conclusión, queremos criticar el estado actual de la literatura anarquista, tal y como está basada desproporcionadamente en comunicados superficiales que carecen de contexto, análisis y reflexión, y que sólo valorizan los ataques y no las otras tareas que tenemos que llevar a cabo para mantenernos vivos y fuertes.

Por supuesto, esto nos ayuda a enterarnos de las acciones clandestinas habidas por otros compañeros. Nos da fuerzas y alegría leer que algún símbolo de poder ha sido quebrado o quemado. Pero es mucho más útil pensar (y escribir) acerca de estrategias de conflictividad, de acuerdo con cada momento y lugar, en vez de fomentar la visión cuantitativa de la lucha.
Rechazamos convertir nuestra rebelión en una ecuación matemática para medir nuestra rabia: cuantos más golpes e incendios produzcamos, más fuertes seremos; cuanto mayor sea el daño económico, más potente será la acción. Es el pensamiento de un economista, de un general o de un idiota.

Por todos estos motivos, decidimos escribir este comunicado para reivindicar una serie de acciones que consideramos igual de importantes como los ataques en la situación actual. Son acciones que hacemos cada semana, normalmente sin pensarlo dos veces ni publicarlo en internet. Las publicamos ahora para visibilizar una preocupación personal y una debilidad generalizada a lo largo del espacio anarquista.

CONTRA LOS COMUNICADOS!
POR LA ANARQUÍA Y TODAS LAS TAREAS DE LA LUCHA!

 
[nota 1: por ejemplo, “tampoco recordamos el pasado, porque lo odiamos... destruimos el presente.” desde el comunicado de “Anarquistas Nihilistas” de Barcelona, 25 de abril 2012]


# Barcelona, Marzo de 2013. Autor desconocido.

viernes, 8 de marzo de 2013

A propósito de Chávez: El peligro que la socialdemocracia siga vaciando de contenido al proletariado

"El mayor triunfo de la burguesía es haber hecho creer que lo que había en Rusia era Socialismo"....dice un libro por ahí...Ahora leo como "libertarios" nos hacen creer que lo que había en Venezuela era una "revolución"...cuando no era más que reformismo socialdemócrata...humanitario, tierno, ok; pero no socialismo ni menos apuntar a aquello. El verdadero infiltrado son los socialdemócratas que pululan por ahí, dejando el manto de confusión en pos de sumar militantes y vender una linda ideología.
 
Desde que se acabo esa gran farsa de la Unión Soviética a comienzos de los 90s, se inicio al mismo tiempo un dominio ideológico total del capitalismo expresado en la práctica de los sectores que potencialmente portan la crítica a lo existente. Curiosamente este dominio ideológico se sustentaba en gran parte por la “cultura” que había creado la socialdemocracia durante décadas. Transformar en ideología al pensamiento revolucionario llevo a un pantano que aun mantiene a varios sectores que pretenden destruir el capitalismo en un delirio esquizoide y melancólico. El leninismo fue la ideología que recayó sobre el pensamiento revolucionario, amputándole su capacidad de desarrollarse como critica a la separación, a la petrificación de las posibilidades humanas como realización de un todo y no especializaciones; a concebir la existencia como devenir en el que lo que es y no “son” al mismo tiempo y dan vida a la historia…mas allá de las dicotomías que cercenan lo existente en invenciones del tipo “alma”, “cuerpo”, “razón”, “irracionalidad”, etc. etc.

El pensamiento fue lisiado y mandado a rehabilitación, a un centro del cual no podía escapar. El dominio de la ideología, leninista para ser mas específicos, llevo a que una vez caído el muro las preguntas volvieran a ser las incorrectas…las que precisamente esta ideología daba la solución en tanto dogma: las masas debían ser inyectadas de conciencia revolucionaria, el estado como ente separado y hasta neutral debía ayudar a acabar con el capitalismo, se mantuvo la separación entre producción de mercancías y autogestión (su unidad es la critica a la ley del valor, algo imposible para la ideología, el pensamiento de lo separado) y claro; la necesidad de un líder que desde afuera, dentro, da igual, dijera el camino a seguir. Como vemos, la búsqueda seguía siendo la separación. La búsqueda seguía siendo una ideología.
No vamos a profundizar sobre esto pues da para otra reflexión, pero quedo claro que en el corazón de muchos estaba interiorizada la idea es esperar un salvador, cual cristiano espera su mesías. Durante mucho tiempo se recupero los escritos radicales que precisamente indicaban que nos estábamos haciendo mal las preguntas y que debíamos desocultar al pensamiento y tomar nuestro destino en nuestras manos. No inventar nada, simplemente recuperar lo perdido. Aun así la región latinoamericana en el siglo XXI sufrió una oleada de socialdemocracia seudo renovada.

Esto pareció calmar el corazón de quienes desesperadamente buscaban una ideología que les hiciera pensar con fe en el futuro, suponiendo que el mesías ya había sido encontrado. Diversos gobernantes lograron lo que puede considerarse más despreciable de cualquier proletario: amar a quien lo gobierna. Aquí es donde viene lo mas importante: tal cual la lógica de conmigo/contra mi, la critica a estos gobiernos parecía una apología al capitalismo. Digamos, por parte de las maquinarias de dichos gobiernos.
Si bien todo este escrito surge a propósito de la muerte de Hugo Chávez y como lo ocurrido en Venezuela se replica seductoramente en varios países, aquí no vamos a apuntar a dichos gobernantes “progresistas” por aquello, aquí nos interesa desmitificar que lo que allá y en otras partes se estaba haciendo era una REVOLUCION.

Esperamos que todo lo mencionado no ponga histéricos a sus defensores pues lo que queremos criticar aquí es el peligro de la re-apropiación de conceptos y realidades por la socialdemocracia. Es fundamental no confundir los conceptos, las categorías, las realidades que ocurrían y que se denominaban de formas que vaciaban de contenido al pensamiento revolucionario. Sin entrar en datos, no podemos negar que estos gobiernos ayudaron a los más desposeídos, dándoles una vida digna. Pero los comunistas queremos acabar con el capitalismo en tanto DESHUMANIZA. Los pobres con más posesiones y salud, trabajo y esas cosas seguían siendo una mercancía. La deshumanización no es solo vivir en un sector “malo”, es la conversión de la vida a una cosa. Y eso seguía ocurriendo.

Para destruir la realidad necesitamos conceptualizarla, analizarla, actuar sobre ella. Lo que importa es que tengamos la capacidad de ser críticos pero con la intención de desmitificar. Con la intención de que el proletariado no se confunda aun más y la tarea de la burguesía ahora sea llevada a cabo por nosotros. Una revolución es imposible si no experimentamos la deshumanización de ser mercancías.Y para ello no solo requerimos “leer”, sino evitar ser convencidos que no somos mercancías cuando aun domina la ley del valor, evitar creer que por que el Estado nacionaliza algo, entonces esto nos pertenece a todos. Comprender que estatizar no es “lo común”. Sobre lo que pueda ocurrir en esos países es otra cosa. Lo que importa y repetimos, es evitar que cuestiones como lucha de clases, dictadura del proletariado, mercancía, Estado; sean comprendidos y por tanto vividos de una forma que les quita todo el contenido negativo que poseen.
Y eso, compañeros, es una tarea de todos quienes abogamos por el comunismo y la anarquía. No nos interesa “tirarnos” contra un gobierno o pelear contra sus defensores. Pero si levantar la voz ante la falsificación de lo que el proletariado en su ser social esta destinado a hacer.
Repetimos: debemos recuperar los elementos claves que constituyen este ser del proletariado y evitar que se le quite su contenido negativo, de destrucción a las determinaciones del capital. No nos interesa en competir con tal o cual país o con tal o cual ideología sobre si es lindo o no lo que se hace aquí o allá.
Entonces como se titula este colgado, debemos actuar frente al pensamiento separado, la apropiacion socialdemocrata de la realidad contradictoria. Que digan que es un reformismo humanista, pero cuando se usa lucha de clases para mencionar cualquier cosa, o que estatizar es revolucionario, entonces hay que actuar. No somos quienes para decir el verdadero significado de un concepto, pero si discutir que aquel (la categoria, el concepto) en tanto expresion de una relacion social se refiere a cuestiones como proletariado contra bloques de poder, proletariado como todos los que valorian el valor, la necesidad de abolir la ley del valor y no caer an fantasias de autogestion, etc.

PD: Hemos leído una declaración de unos “anarquistas chilenos” que realmente nos deja estupefactos. Una ocasión más para romper con los socialdemócratas y los falsos críticos. (*)

PD2: Si quiere mas análisis de lo que pasa en Venezuela, aquí no lo encontrara. No nos interesa lo concreto de cada país que esta sujeto a cualquier elección de gobernante. Nos interesa la raíz de todo el asunto que va mas allá de un país y un apellido, algo que tiene que ver con una estrategia global de la socialdemocracia.


# Por N.A.C, región chilena, 8 de Marzo de 2013

(*) los autores de este texto quizás pueda referirse a ese nauseabundo artículo: http://periodico-solidaridad.blogspot.com.ar/2013/03/reflexiones-libertarias-sobre-la-muerte.html