domingo, 11 de mayo de 2014

Comunicado de los convocantes del Bloque Libertario, ante los hechos ocurridos en la manifestación del primero de mayo de 2014 en Barcelona.

La mayor crisis capitalista después de 1929, es decir, el mayor ataque de los amos a nuestras vidas después de la segunda guerra mundial crea una situación de muerte lenta, de depresión individual y colectiva, de miseria material y emocional, y también de rabia, que se extiende en cada vez mayores partes de la población.

En este contexto, el conflicto social y sus manifestaciones surgen de todos los poros del cuerpo social. Desde Río de Janeiro hasta Atenas, desde Sarajevo hasta Londres, las calles arden. No es una cuestión de la iniciativa de una o de otra sino una condición social generalizada, generada por las tensiones que crean las decisiones y las políticas de los dueños de este mundo.

La cuestión para las que luchan contra la barbarie dominante es organizar esta rabia, dotarla de los medios prácticos y teóricos para ser más eficaz en su lucha contra la explotación y la miseria, y así crear la posibilidad de un mundo de libertad e igualdad. Ahora es el momento de la acción; ahora es el momento de organizar y generalizar el conflicto; ahora es el momento de dejar de respetar las leyes y las normas que legitiman y garantizan las violaciones cotidianas impuestas por el capital y sus aliados políticos.

Sólo los que son cómplices de los expolios del Estado y del capital en nuestras vidas, o los que tienen tanto miedo que no pueden asumir la tremenda tarea de organización del proceso revolucionario que la sociedad necesita, pueden emitir «condenas de la violencia», sea cual sea, o caracterizar los ataques a los bancos y a la policía como «vandálicos» o criminales. Sólo los que posponen eternamente el momento de la insurrección de las esclavas, las oprimidas de este mundo, intentan desvincularse de las barricadas que se levantan cada vez más en las calles. ¿Si no ahora, cuándo?

Evidentemente, la necesidad inmediata de crear acontecimientos colectivos y socializados de resistencia, sin el permiso de nuestros adversarios, no equivale a decir que «todo vale» y que cualquier acto y momento de ataque son oportunos. «La improvisación nos ha costado muy cara», decían nuestras compañeras, en estas mismas tierras que pisamos nosotras, y tenían toda la razón. Hay que dejar atrás el espontaneísmo y la adoración del ataque individualizado, sin tener en cuenta a los
demás o las consecuencias. Hay que tomar nuestros deberes y nuestros deseos más en serio.

Y esto es verdad tanto para la manifestación en Barcelona del primero de mayo como para cualquier otra ocasión. No condenamos ningún acto de resistencia y defendemos su legitimidad ética y política. No nos desvinculamos nunca de estos actos, pero podemos cuestionar estrategias y tácticas, si consideramos que éstas son equivocadas. Y esto lo hacemos tanto para la manifestación del primero de mayo como para todas las ocasiones de levantamientos colectivos que vienen, que seguro vendrán. Por nuestra parte, creemos que no hemos sabido canalizar la rabia imperante, hasta el punto de vernos superadas por la situación. Achacamos este hecho a nuestra falta de capacidad organizativa interna, en la que debemos trabajar para, en el futuro, estar a la altura de las circunstancias.

Como convocantes del Bloque Libertario, seguiremos trabajando para promover la autodefensa social y colectiva, que es también una de las semillas de la sociedad que queremos crear, basada en la solidaridad, la horizontalidad y el apoyo mutuo, contra los dictámenenes del Estado y del capital. No cabe duda de que las que caen en las manos de nuestros enemigos, incluidas las detenidas en esta última manifestación, tienen nuestro pleno apoyo. Exigimos su liberación, porque la lucha por la libertad no es un delito sólo suyo sino que es de todas nosotras.

Por la revolución social. Por la libertad.

# Barcelona, 1 de mayo de 2014

8 tesis críticas sobre las últimas catástrofes en Chile

El siguiente es un trabajo colectivo a propósito de las últimas catástrofes ocurridas en la región chilena: incendio en la ciudad de Valparaiso y terremoto en la zona norte del territorio (ambos ocurridos en 2014). Alentamos su reproducción, impresión y distribución por cualquier medio.
Estas son algunas tesis de orientación experimental en torno a aquello que llamamos “catástrofes”. Estamos conscientes de sus limitaciones, así como de las posibilidades de desarrollar cada una de ellas de forma más extensa y completa. Sin embargo, dejamos en claro que no nos interesa generar una caracterización detallada o enciclopédica de cada problema, sino más bien una mirada global del conflicto, la cual supere las parcialidades propias de un mundo dominado por el espectáculo, lo superficial y el entendimiento de la realidad como un grupo de esferas separadas e inconexas. Realizamos este ejercicio para comprender las repercusiones y contradicciones profundas que se generan en los momentos históricos que vivimos. Intentamos ir a la raíz de los problemas, en vez de abordarlos superficialmente cómo lo hacen los tecnócratas del capital: a través de la ciencia y otros prismas de la ideología dominante,  es decir de forma parcelada y mediante especialistas. Consideramos que para un análisis completo es indispensable volver a tomar la perspectiva global de nuestra realidad, la cual es siempre compleja y está en constante transformación
Está demás decir que alentamos, fomentamos, agradecemos y le hacemos barra a la reproducción de este texto, por lo mismo dejamos a su disposición los archivos en pdf en formato cuadernillo listos para imprimir y difundir.
También, comos siempre, esperamos sus comentarios, críticas, escupos y demases.


Tesis:
1- Los últimos sucesos no son catástrofes naturales
2- Es  inevitable  hacer  un análisis de clase
3- Los militares no están para ayudar, están para proteger la normalidad capitalista
4- Los medios transforman las catástrofes en mercancía vendible como rating
5- Las catástrofes pueden ser un excelente negocio para la burguesía
6- Frente a la catástrofe, el poder grita: Caridad, caridad, caridad!
7- Lo realmente catastrófico  es  el  urbanismo capitalista
8- Las  catástrofes  tensionan el modelo y develan sus contradicciones (tesis de conclusión)

# Concepción, Mayo 2014         #MetiendoRuido.com

miércoles, 30 de abril de 2014

Panfleto 1° de Mayo


Los patrones nos quieren
trabajando y trabajando para exprimirnos la mayor ganancia posible

Los sindicatos nos quieren
sumisos para negociar con nuestras cabezas

El Estado nos quiere
reducidos a números en gráficos hechos por imbéciles, asi nos reprimen y asi nos ajustan

Los partidos nos quieren
votando en época de elecciones y como carne de cañón el resto del año

Las religiones nos quieren
arrodillados, siervos, fieles, como tontos que deben esperar el cielo mientras soportan la explotación en la Tierra

¡Nosotros no queremos más!
 

Somos el proletariado, es decir: los explotados y oprimidos de todo el planeta. Quienes tenemos que vender nuestro tiempo y fuerza para vivir, quienes no vivimos de las demás personas.
Nuestra existencia se opone al Capital, porque a mayor ganancia del capitalista mayor es nuestro sufrimiento. Así nos echan del laburo, nos acarrean de acá para allá, mandoneándonos, comparándonos con cosas, destruyéndonos en "accidentes de trabajo".
Nos une el trabajo (lo tengamos o no) y la imposibilidad de decidir sobre nuestras vidas. Pero también nos une ser lo que se opone a las ganancias.
Asumir ese rechazo nos hace fuertes y, en muchas ocasiones, en distintas partes del mundo hemos estallado de rabia: ocupando las calles, tomando lo que nos niegan, enfrentando a los guardianes de los ricos, haciendo huelga, sabotaje y organizándonos sin partidos ni sindicatos.
Un 1° de mayo como hoy, hace más de 100 años, les mostramos a los burgueses de lo que somos capaces cuando nos juntamos y hacemos temblar este maldito mundo de la economía. 

La lucha nos une y nos recuerda que la vida puede ser completamente distinta. Que podemos vivir sin Estado y sin Capital, que podemos vivir en Comunismo y Anarquía. 


# Los Amigos del Primero de Mayo, 2014


[click en la imagen para agrandar]

domingo, 20 de abril de 2014

[Argentina] ¡Libertad a los petroleros de Las Heras!

El 12 de diciembre de 2013, el Poder Judicial de Santa Cruz condenó a cadena perpetua a cuatro trabajadores petroleros –Ramón Cortéz, José Rosales, Franco Padilla y Hugo González– y a otros seis a cinco años de prisión, por supuesta coacción agravada, lesiones y asesinato de
un policía.

El conflicto se remonta al año 2006, cuando los petroleros de Las Heras reclamaban por su encuadramiento sindical en la rama productiva que les corresponde y no en la UOCRA, para poder incorporarse a un convenio colectivo que cuenta con mejores escalas salariales y condiciones de trabajo. También demandaban la suba del mínimo no imponible, monto a partir del cual los asalariados tributan el impuesto a las ganancias.

Luego de 20 días de huelga y movilizaciones, el Poder Judicial ordenó la detención de varios trabajadores. Los petroleros reaccionaron marchando sobre la alcaldía a exigir su liberación, siendo brutalmente reprimidos. En circunstancias por demás confusas, murió un policía. Fueron apresados más de 17 trabajadores y acusados por desmanes y asesinato. La gendarmería instaló un clima de terror en la población a través de la militarización del pueblo de Las Heras.

Durante los tres años de detención (2006-2009) les arrancaron testimonios a través de tortura física y psicológica, con los que se rearmó la causa en el 2010, por la cual hoy el Estado intenta encarcelarlos de por vida.

Lo único que se demostró en el juicio fueron las torturas que sufrieron los condenados, actos que fueron justificados por el fiscal de la causa que minimizó las torturas, declarando que: “Darle un cachetazo o ponerle una bolsa en la cabeza a un testigo no implica decirle lo que tiene que decir”. En concordancia el tribunal hizo oídos sordos a las denuncias de torturas y dejó detenido a los procesados para que “reflexionen y recapaciten”.

Estos hechos no sólo sientan un precedente para el resto de los trabajadores a la hora de luchar por nuestras necesidades, sino que además desenmascaran el verdadero rol del Estado, reprimiéndonos ante cualquier conflicto que ponga en riesgo los intereses de quienes nos explotan. Y aunque en mayor o menor medida siempre demuestra esta cara, lo hace con mucha más violencia y contundencia cuando los conflictos se salen de los cauces impuestos para los trabajadores (sindicalismo y partidos).

Mientras esperan que la justicia se expida al respecto, los trabajadores no bajan los brazos. Pese a la indiferencia de los medios y al temor que intenta instalar el gobierno para desalentar las protestas, trabajadores en todo el mundo nos estamos manifestando y solidarizando con los petroleros de Las Heras porque no queremos ni vamos aceptar que nos exploten y encima nos pudran en sus cárceles.

¡Contra el Estado y sus cárceles!
¡Libertad a los petroleros de Las Heras!

# Abril de 2014, región argentina. Anónimo.

martes, 11 de marzo de 2014

NOTAS INSURRECCIONALES - N° Volátil 1

Hoy hace un lindo día para hacer la revolución… para besar ilegalmente a un extraño, para dejar la universidad, para salir de viaje sin maletas ni papeles, para mirarte al espejo y hacerlo añicos con tu indiferencia… Hace un lindo día para quedarte en cama y no ir a trabajar, para rescatar una pintura del museo, para adornar las paredes con grafitis… Hace una linda tarde, una linda mañana, una linda semana, un lindo año, para asesinar al sumiso autómata que llevamos dentro… Un lindo día para dejar de escribir frases revolucionaria y volverlas realidad… Un lindo día para vivir, eso que llaman los teóricos, un momento histórico…

Hoy es tiempo de dejar de admirar a otros, de leer a otros, de escuchar a otros y volver nuestra vida una obra de arte… es momento de dejar de ser espectadores… Dicen que la vida consiste en disfrutar de esas situaciones que te dejan sin aliento… entonces por qué esperar que lleguen, no sería mejor subvertir lo monótono, lo rutinario…

Es momento para acabar con el tiempo, con nuestro concepto de tiempo, y simplemente transformarnos, revolucionar nuestra vida y nuestro mundo a la vez… no perdamos tiempo… no esperes terminar de leer esto... muévete, movámonos… dejemos que nuestras acciones hablen por nosotros…

CONTRA Y FUERA DE TODAS LAS ESTRUCTURAS DEL ESTADO Y EL CAPITAL

Contacto: contraloestablecido(arroba)hotmail.com
# marzo 2014, lima-perú

miércoles, 5 de marzo de 2014

Declaración de Internacionalistas contra la guerra en Ucrania

¡Guerra a la guerra! ¡Ni una gota de sangre por la "nación"!

La lucha de poder entre clanes oligárquicos en Ucrania amenaza con derivar en un conflicto armado internacional. El capitalismo ruso pretende usar la redistribución del poder estatal ucraniano para implementar sus tan ansiadas aspiraciones expansionistas e imperialistas en Crimea y Ucrania del este, donde tiene fuertes intereses económicos, financieros y políticos.

Con la próxima ronda de la inminente crisis económica en Rusia de fondo, el régimen intenta alimentar el nacionalismo para desviar la atención de los crecientes problemas socioeconómicos de los trabajadores: salarios y pensiones de pobreza, desmantelamiento de la atención sanitaria disponible, educación y otros servicios sociales. Bajo el trueno de la retorica nacionalista y militante es mas fácil completar la formación de un estado corporativo y autoritario, basado en valores conservadores reaccionarios y políticas represivas.

En Ucrania, la aguda crisis económica y política ha llevado a una creciente confrontación entre "nuevos" y "viejos" clanes oligárquicos, con los primeros incluyendo formaciones ultra-derechistas y ultra-nacionalistas para dar un golpe de estado en Kiev. La elite política de Crimea y el este de Ucrania no pretende compartir su poder y sus propiedades con los próximos gobernadores de turno en Kiev, ni tratar de confiar en la ayuda de el gobierno ruso. Ambas partes recurrieron a una histeria nacionalista rampante: ucraniana y rusa respectivamente. Hay choques armados, derramamiento de sangre. Los poderes occidentales tienen sus propios intereses y aspiraciones, y su intervención en el conflicto podría llevar a una Tercer Guerra Mundial.

Camarillas beligerantes de jefes fuerzan, como de costumbre, a luchar por sus intereses a los nuestros, gente ordinaria: asalariados, desempleados, estudiantes, pensionados... Como borrachos de droga nacionalista, nos enfrentan unos a otros, haciéndonos olvidar nuestras verdaderas necesidades e intereses: no nos importan ni nos pueden importar sus "naciones", desde las cuales nos preocupamos por problemas más vitales y urgentes – cómo sobrevivir en un sistema fundado para esclavizarnos y oprimirnos.

No sucumbiremos a la intoxicacion nacionalista. ¡Al infierno con su estado y "naciones", sus banderas y despachos! Esta no es nuestra guerra, y no debemos ir a ella, pagando con nuestra sangre sus palacios, cuentas bancarias y el placer de sentarse en los mullidos sillones de las autoridades. Y si los jefes en Moscú, Kiev, Leópolis, Járkov, Donetsk y Simferópol empiezan esta guerra, ¡nuestra tarea es resistirla a toda costa!

¡Ni guerra entre pueblos ni paz entre clases!

KRAS, Sección Rusa de la Asociación Internacional de Trabajadores
Internacionalistas de Ucrania, Rusia, Moldavia, Israel, Lituania
Federación Anarquista de Moldavia
Fracción de Socialistas Revolucionarios (Ucrania)
Enlace del documento original en inglés: http://www.aitrus.info/node/3608
# Febrero de 2014

jueves, 27 de febrero de 2014

RACAILLE - ¿Quienes somos?

Somos la chusma que camina por vuestras calles prefabricadas.
Que habita vuestros ataúdes de muertos en vida, que llamáis casas.
Que fabrica vuestros maravillosos productos, que consume vuestras sensacionales necesidades creadas, vuestras maravillosas ofertas y vuestros increíbles descuentos.
Que documenta su esclavitud en renglones vacíos de vida, escritos en crueles currículos.
Que se humilla y se arrastra a cambio de vuestros míseros trabajos, a cambio de llenar a duras penas nuestros enfermos estómagos con vuestra bazofia, los restos de vuestros banquetes.
Que se muere de hambre, de frío o de depresión, mientras deja escapar su vida frente a escaparates que destrozan sus ojos, ojos que se concibieron para visionar todas las cosas bellas de este mundo que habéis destruido, que habéis expropiado y puesto a vuestro servicio.
Pero si algo nos ha aportado ser chusma, es querer dejar de serlo, el odio hacia quienes nos obligáis a no ser nada, nuestra necesidad de destruiros para ser al fin seres humanos, imponiendo nuestras necesidades vitales a las necesidades de la economía... para que todo arda y se ilumine la oscuridad de nuestras miserables vidas.
Miles de veces nos habéis derrotado, seducido, engañado, comprado, de todas ellas hemos aprendido.
Somos la chusma que camina por vuestras calles..


#Presentación a la Revista Racaille. Nro.1 / Febrero de 2014. Estado español
Sitio web para leer y descargar la publicación completa: revistaracaille.wordpress.com

(*) El ministro del interior francés, Sarkozy, lanzó una campaña de represión, en 2005, contra los proletarios de los suburbios en lucha, calificándolos de "racaille"... un término francés que en castellano puede traducirse por: chusma, infame, escoria, ruin, basura desechable, gentuza, gente que se desprecia.
"¿Chusma? ¡Pues bien, somos parte de ella!"

[Perú] NOTAS ICONOCLASTAS… LUEGO DE UNA SEMANA DE TRABAJO ASALARIADO…

A continuación algunas reflexiones desordenadas de un Núcleo de Esclavos Modernos Encolerizados sobre la vida cotidiana impuesta por el histórico sistema capitalista de producción.[1]

Noche de sábado de verano en Lima. Tenemos un pequeño espacio para “respirar”, para encontrarnos unos cuantos, para conversar, para expresar nuestro malestar y cansancio diario; algunos por el tedio de la rutina en el trabajo y otros por no tenerlo, y estar jodidos porque toda nuestra vida gira entorno a esta imposición. El trabajo mata, eso ya lo sabemos, el trabajo te aliena, te mecaniza, el trabajo es humillante… a veces pareciera lo peor de este mundo... (peor que las guerras, que el hambre, que la congestión vehicular, que las colas, que las estupideces que pasan en la tv, que un orgasmo incompleto…) inclusive se nos viene a la mente frases de la película Martín Hache, donde uno de los personajes menciona:

“El trabajo es detestable, un castigo que hay que evitar como sea, no hay nada más humillante que trabajar 10 horas por día en algo que no soportas para sobrevivir, eso de que el que no trabaja no come o que ganarás el pan con el sudor de tu frente es un invento  para tener esclavos, porque sin esclavos el poder no tiene poder.”

En fin, afirmaciones que cualquier radical revolucionario lo sabe y lo asume como parte de su consciencia real. Pero mientras conversamos, mientras tratamos de escapar a esta realidad y enfrentarla al unísono, salen disparadas por nuestras lenguas las “noticias” más resaltantes de la semana… la gente en las calles de Ucrania, las protestas en Tailandia o lo más cercano a nosotros, a nivel geográfico claro.. lo de Venezuela, oh! Claro sin olvidar aquí la huelga de enfermeros y las protestas de campesinos en Cajamarca (sierra peruana).

En Kiev (Ucrania) los esclavos modernos han demostrado lo que somos capaces de hacer cuando perdemos el miedo, cuando nuestras conversaciones trascienden al espectáculo ideológico y sensacionalista y se basan en nosotros mismos. La gente en Ucrania hace que el corazón palpite, sabemos claramente que muchos hermanos están guiados por la izquierda, por la derecha, por el centro, por arriba, por abajo o como se llamen a esos malditos justificadores del sistema… pero qué se ha perdido el miedo nadie lo puede negar… aunque muchas de esas acciones, por no decir la mayoría, terminen en reformismo, o sea en cambiar solo algunos aspectos políticos y no totales/integrales/vitales... son acciones que contribuyen a que nosotros desde “el culo del mundo” podamos sentirnos vivos y ver qué posibilidad tenemos, qué esperanzas hay concretas y directas y a los que están ahí (luchando directamente)… pues experiencia, se llenan de vitalidad, el haber agarrado una molotov, el haber respirado los gases lacrimógenos, el haber sido llevados a los centros de reclusión, el haber compartido una barricada… eso los hace más fuertes, más decididos y combativos para este futuro nuevo que estamos construyendo a diario.

¿Y en Venezuela? Grupos de políticos peleándose por el control del Estado, cada cual defendiendo a su grupo capitalista favorito, gente en la calle llevada por dos cuestiones claras: el hartazgo de la vida: salario, trabajo, consumo, diversión pagada, descanso controlado por el despertador, dictadura del calendario, y claro… por el condicionamiento ideológico que hace meya en las consciencias de nuestros hermanos allá… lo cierto es que en Venezuela no hay una protesta que busca abolir la vida bajo las cadenas del capital, de la muerte, del control, de las jerarquías… En Venezuela hay gente en la calle con rabia, no saben bien porque o si lo saben (como espectáculo) siguen engañados defendiendo posiciones políticas que solo reforman el Estado en sentido legislativo, jurídico y de más mierda que se crea para mantener en pie las estructuras del capital.

Aquí, en Cajamarca, la gente trata de bloquear el avance capitalista expresado en la contaminación de las mineras, la destrucción de la geografía natural para construir carreteras por encima de cerros, de arboles, y lo que se encuentre en el camino (sálvense quién pueda). El capital minero no respeta nada ni a su propia madre, viola los derechos que el mismo Estado otorga, rompe la mano, corrompe; el oro lo vale, el petróleo lo vale, las materias primas lo valen.. y la gente y su cultura y su idioma (no somos latinoamericanistas – aclarando) pero nos preguntamos y eso… no se habla de la multiculturalidad, de un gobierno que se abre a las necesidad de todos los individuos y grupos culturales? Jaja bueno ya sabemos cómo termina todo ello.

Está bien, pero aquí hace falta aclarar que nos confunden e imponen con sus farsas, que el espectáculo que muestran en sus medios nos adormecen y a pesar de que su mentira es tan descarada, nos convencen de que tenemos identidades, y debemos defender su propia mentira, su propia contradicción, nos dicen que ellos nos defienden, pero si los criticamos en las calles, nos golpean, nos ocultan, nos encierran. Ellos son la farsa y nosotros con nuestra lucha somos el futuro y el porvenir de quienes no soportamos más vivir de toda esta miseria.

Mientras debatimos al compás del hardcore punk, mientras se arma uno de valor para continuar resistiendo, actuando, viviendo, luchando, amando, sonriendo, hablamos también de experiencias de nosotros, de ustedes, ¿y nuestra historia?, ¿y los compañeros de las Brigadas de la Cólera por allá en Europa…?, ¿y sus ataques, sus pronunciamos, su contribución a la lucha…? Lima apesta viejo, todo está muerto, aquí no se sabe bien quién es quién y lo más cercano (para los más radicales) a la revolución es el buen “Che Guevara” o en algunos casos Sendero Luminoso… en fin, para los que quieran saber hay harta información bibliográfica en la web y por ahí en las universidades, así que vayan nomás y quemas sus textos por nosotros.

Para terminar, aquí seguimos, vivos, respirando, no de este aire que sabe a contaminación sino de la lucha, de las acciones inmediatas y a las históricas, de nuestras expropiaciones de vida diarias y de nuestra lucha masiva como parte de la clase que tiene en su mismo origen y ser, la posibilidad de abolir este mundo de mierda.. el proletariado, la clase trabajadora, los esclavos modernos, nosotros, los que tenemos que alimentar las billeteras y cuentas bancarias a los burgueses del mundo entero… Estamos hartos, cansados, pero más aun convencidos de que es preferible morir luchando que vivir como esclavos del poder y del dinero.

Antes de de terminar, quería agregar que el sábado siempre y en todo lugar en donde este calendario ha sido establecido, es un día simbólico para escapar a lo “rutinario” cayendo en buscar “disfrutar del fin de semana”, intentando escapar del resto de la semana en el que estamos obligados a continuar con lo dictaminado por las responsabilidades y el orden, o estudiar o trabajar, lo demás son “hobbies” u otras actividades que a pocos le interesa. Todo esta tan deformado ideológicamente, que incluso los fines de semana, los “hobbies” y los tiempos de ocio están ya ocupados por todo lo que nos imponen, lo único que hacemos es devolverle a otros empresarios el dinero que “ganamos” con el sudor de nuestra frente o el esfuerzo de nuestra humanidad, reproducimos una vida que ellos mismo nos brindan: beber, bailar, Besar, tener sexo, charlar, fumar, ver una película, comer en algún restaurante o hacer todo lo que “queramos” con dinero; está permitido incluso aquello que ellos mismo ocultan como la prostitución o las drogas. Estamos entrampados en una vida que solo ellos nos muestran y nos demuestran desde que nacemos. Como bien dicen nuestros compas de “Angry Brigade”, “si no estas ocupado naciendo, estas ocupado consumiendo”. En fin… seguimos construyendo el camino mientras andamos…

# Lima, 22 de febrero de 2014
Contacto: comitedeurgencia@gmail.com

[1] Cansados, jodidos y principalmente dispuestos a morir antes de seguir siendo esclavos, hemos redactado líneas sueltas esperando sirva como inicio para la reflexión sobre nuestra situación de esclavitud asalariada y principalmente sirva como contribución al ataque real anticapitalista.

miércoles, 26 de febrero de 2014

[Ecuador] NO SE TRATA DE CAMBIAR DE AMO, SINO DE NO TENERLO

(Sobre los recientes resultados electorales en Ecuador)

Elecciones 2014 en ecuador: la “oposición de derecha” ganó las alcaldías de las ciudades principales del país, es decir ganó la fracción empresarial de derecha (rodas, nebot, cabrera, etc.) sobre la fracción burocrática de izquierda (barrera, bonilla, granda, etc.) del mismo capital-estado, que no obstante sigue siendo la fracción política dominante a nivel nacional (correa sigue siendo el presidente, su partido tiene la mayoría de la asamblea nacional, ministerios, otras alcaldías y prefecturas en todo el país, etc.). De todos modos, “ganó la democracia”, sí: ganó la dictadura democrática del capital sobre el proletariado; sí: ganaron sólo los ricos y poderosos, junto con sus políticos y sus perros guardianes uniformados. A nivel local, entonces, lo único que se ha dado es un cambio de amos, de patrones y de administradores: antes eran los de izquierda, ahora son los de derecha otra vez. Pero nosotros, la mayoría de la población que vive del trabajo asalariado, seguimos siendo explotados y oprimidos. Nada fundamental ha cambiado. 

El problema es que estos mercaderes políticos profesionales, tanto de derecha como de izquierda, le tienen embobada a nuestra clase social con sus discursos, ofertas, cuentos, falsos problemas y debates, etc. Por ejemplo, es un falso debate lo de “derecha conspiradora y fascista contra el gobierno revolucionario” al igual que lo de “la derecha va a equilibrar y a democratizar el país”, en fin lo de “¿izquierda o derecha?” o lo de “¿gobierno u oposición?”: ¡ni lo uno ni lo otro! ¡En el fondo son la misma mierda capitalista! Así como también es una ilusión, por ejemplo, creer que fue “un voto de protesta y rechazo al gobierno”* y/o que “las cosas van a mejorar con un nuevo alcalde” (el burguesito rodas, en el caso de quito), si por ello se entiende que vamos a “vivir mejor”. Pueden reducir los impuestos (¿?) y mejorar los servicios, etc., pero esas son cosas más que secundarias y aparentes. Insistimos: nosotros seguimos y seguiremos siendo explotados y oprimidos. Y los patrones de derecha y de izquierda por igual siguen y seguirán siendo la clase dominante, el Estado.

¿Por qué? Porque, al no ser dueños de los medios materiales de vida, tampoco somos dueños de nuestras propias vidas ni decisiones. Somos esclavos asalariados, pero que creen ser “ciudadanos libres e iguales ante la ley gracias a la democracia”. Y porque absolutamente todos los políticos, tanto de derecha como de izquierda, son representantes de los intereses de distintas fracciones del mismo capital, es decir todos ellos son capitalistas que viven a costa de nuestra explotación y dominación. Sólo representan sus intereses, no los nuestros. No son nuestros “representantes”, son nuestros explotadores y opresores con distintas caretas y disfraces. Son nuestros enemigos de clase. (¡Y pensar que hay esclavos que celebran y defienden a sus diferentes amos!)

El problema de fondo, por consiguiente, no es tal o cual candidato, alcalde, partido, y ni siquiera el gobierno: el problema de fondo es todo el sistema democrático de explotación y dominación capitalista que a diario nos impide ser los verdaderos dueños de nuestras vidas y decisiones, que a diario nos destruye como clase y como seres humanos. Por eso “no se trata de cambiar de amo, sino de no tenerlo.”

Proletarios: mientras no despertemos y no luchemos como clase, como proletariado, contra el capital-estado y todos sus representantes de derechas e izquierdas, éstas seguirán en sus pugnas de poder, en sus peleítas entre patrones y sus respectivos lacayos políticos (“allá entre blancos”), utilizándonos en este asqueroso show democrático ó como espectadores pasivos que opinan y votan cual borregos (o sea, ciudadanos) ó como carne de cañón en las calles (como actualmente está ocurriendo en venezuela). Por el contrario, la experiencia histórica de la lucha de clases y las recientes revueltas internacionales demuestran que cuando el proletariado reemerge y lucha como tal contra el yugo capitalista y estatal, derechas e izquierdas se unen en su contra en un sólo partido: el partido de la democracia, el partido de la contrarrevolución. Lo que pasa es que, como en el fondo son la misma mierda, derechas e izquierdas del capital le temen al proletariado autónomo y revolucionario que en su lucha porta “el fantasma del comunismo” y la anarquía; esto es, de la sociedad sin explotadores ni explotados, sin propiedad privada, trabajo asalariado ni capital, sin clases ni Estado, sin patrias ni cárceles de ningún tipo... una comunidad humana real y mundial. Esto no es una utopía, es una posibilidad y una necesidad histórica para la humanidad y el planeta entero.

Pero al parecer, será el mismo látigo de la contrarrevolución actual y de la miseria (no sólo económica sino de existencia) que vivimos a diario, el que, al menos por estas tierras, provocará que nuestra clase proletaria reaccione y se levante nuevamente como tal; que luche sin representantes ni intermediarios por las necesidades humanas contra el capital y el estado; que los proletarios confiemos solamente en nosotros mismos y dejemos de tener miedo de decidir y de luchar de verdad, es decir luchar para destruir lo que nos destruye (¡todo este inhumano sistema de muerte!) a fin de reapropiarnos de nuestra vida y las condiciones materiales que la hacen posible. Mientras tanto, los proletarios revolucionarios, aunque hoy seamos una ínfima minoría, seguiremos resistiendo y luchando a contracorriente: contra derechas e izquierdas por igual, contra la esclavitud asalariada y la tiranía estatal, contra la dictadura democrática del capital, contra el rebaño ciudadano y democrático. Como decía un histórico compañero revolucionario: “hoy en día, comportarse como un ser humano significa, fundamentalmente, comportarse revolucionariamente”.

¡SOMOS PROLETARIOS, NO “CIUDADANOS”!
¡NADA DE REPRESENTANTES: AUTONOMÍA PROLETARIA!
¡A COMBATIR A LA DERECHA Y A LA IZQUIERDA DEL CAPITAL POR IGUAL!
¡QUE SE VAYAN TODOS!
¡ABAJO LA DEMOCRACIA! ¡ABAJO EL CAPITAL Y EL ESTADO!
¡POR LA LUCHA DE CLASES Y LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!
¡POR EL COMUNISMO Y LA ANARQUÍA SIEMPRE!

# brigada fantasma de agitación comunista-anarquista
# quito-ecuador, fines de febrero 2014


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* Ilusión compartida tanto por sectores empresariales, políticos y académicos de derecha como por ciertos ecologistas, políticos y académicos de izquierda, cada quien a su forma y con su discurso. En cualquier caso, una ilusión democrática y por tanto burguesa y reaccionaria.

sábado, 22 de febrero de 2014

[Ecuador] ¡CONTRA LAS ELECCIONES, CONTRA LA DEMOCRACIA!

De nuevo elecciones en esta parcela capitalista llamada ecuador: espectacular y repudiable farsa donde “elegimos” a los políticos, es decir a esos burgueses, sus familiares y sus empleados-títeres bien vestidos, sonrientes, que nos ofrecen “el oro y el moro” y dicen “representarnos” para, de esa manera, robar –legal e ilegalmente- a los proletarios lo que producimos con nuestro trabajo así como nuestro poder de decidir sobre nuestras vidas. A esos que, junto con sus jueces y sus periodistas, nos tachan de “vándalos”, “terroristas” y ordenan reprimirnos, encarcelarnos y matarnos cuando nos “atrevemos” a atacar y destruir lo que nos destruye: la propiedad privada, el trabajo, la mercancía y la policía. Por eso votar no es elegir ni mucho menos decidir, es “darle más poder al poder”. Al votar (sea por un partido de izquierda sea para dizque evitar la explotación petrolera del Yasuní o para dizque impedir la firma de un tratado de libre comercio con la unión europea), no manifestamos ni cambiamos nada, ni siquiera de a poco ni “simbólicamente” -¡vaya ilusión!-. Al votar, lo único que hacemos es reproducir y consolidar el poder estatal de los malditos capitalistas sobre nosotros los desposeídos de propiedad y de poder, los proletarios. Pero sobre todo, al votar nos volvemos cómplices de nuestra propia opresión y explotación; creyendo ilusamente ser “libres e iguales” ó “protestar contra este gobierno mediante el voto”, lo único que hacemos es legitimar nuestra condición de esclavos asalariados sin conciencia ni poder sobre nuestras vidas, de borregos de la clase dominante. Nuestro voto en realidad es nuestra jaula y nuestro látigo. Proletarios: ¡No nos quejemos, pues, de los políticos después de haberlos “elegido”! ¡Elijamos luchar por cuenta propia y sin “representantes” para reapropiarnos de nuestras vidas y destruyamos todo aquello que nos lo impida!

Sí: somos proletarios que estamos contra las elecciones; más aún: estamos contra la democracia. ¿Por qué? Porque ésta no es una simple forma de gobierno, la “mejor” o la “menos mala”, sino que la democracia es el modo de ser y de vida de esta sociedad capitalista y su dios dinero, donde la única libertad e igualdad que tenemos es para comprar y vender mercancías, donde todo y todos somos mercancías, ya que nos vendemos en el mercado laboral para que los capitalistas nos exploten mediante el trabajo asalariado, compramos a otros las cosas que nosotros mismos producimos para sobrevivir, y “elegimos” a sus políticos para que el orden y la normalidad se mantengan, o sea para que ellos sigan siendo los dominantes y nosotros los dominados. La sociedad de la mercancía es la sociedad de la democracia, cuyo orden se encuentra celosamente protegido por la policía, el ejército, la represión, la cárcel; es decir, no hay democracia sin terrorismo de Estado, porque en realidad la democracia es la dictadura del capital sobre el proletariado. Su diferencia con una dictadura militar no es, pues, más que de forma y de momento: en la democracia, la dictadura del capital se camufla o se disfraza; en la dictadura militar, se quita el disfraz o se desnuda, pero en el fondo son lo mismo.* Por eso quien ejerce esta dictadura capitalista permanente es el Estado, que no es más que el mismo capital concentrado y organizado en forma política, militar e ideológica para la dominación; la junta que administra los negocios comunes de la burguesía y que monopoliza legal y “legítimamente” la decisión y la violencia en la sociedad; la mafia de las mafias. Y ninguna región ni país del mundo es la excepción, porque el capitalismo –y su estado- es mundial, porque la dictadura democrática del capital es mundial.

Proletarios: la democracia nos destruye como clase o sujeto colectivo revolucionario. Nos divide e individualiza de mil y un formas, principalmente al convertirnos en mercancías-trabajadores-consumidores y al hacernos creer ideológicamente que no somos proletarios sino “ciudadanos” que “decidimos” al sufragar en las urnas, es decir idiotas útiles del espectáculo de la representación, de la política. Todos los “derechos” y “libertades” democráticos (como la “libertad de expresión”, de votar o de “participar” en sindicatos, partidos, frentes, “colectivos”, etc.) no son más que mitos efectivos para mantenernos como esclavos asalariados atomizados y pacificados, inofensivos; como “masa” ciudadana o “pueblo” democrático, que es todo lo contrario al proletariado en tanto que negación viviente o movimiento de destrucción y superación del capital, por tanto, de la democracia. Siendo que sólo en la comunidad de lucha proletaria real se prefigura la comunidad humana real sin explotación ni opresión, sin separación y por lo tanto sin representación: el comunismo o la anarquía. Precisamente por esto la democracia teme y anula al proletariado convirtiéndolo en una masa inerte de individuos-ciudadanos, productivos y consumistas. Lo que, por desgracia, le sigue dando resultado hasta el momento, pues la mayoría de proletarios aún cree que “somos iguales y libres gracias a la democracia”. Mientras que la burguesía sabe bien que es al contrario y, entre dientes, dice con razón: “¡Imbéciles: son mis esclavos!”

La dominación democrática no funcionaría ni sería posible sin la existencia y la competencia de la derecha y la izquierda. Las cuales, en realidad, no son contrarias, son complementarias, como los dos lados de la misma moneda. Sus debates y sus disputas (por puestos de poder, leyes, reformas, presupuestos, obras, impuestos, notas de prensa, etc.), además de ser secundarias y superficiales o problemas falsos, son peleas entre patrones y sus lacayos arribistas por la repartición del pastel del poder político, el dinero y la popularidad… Derecha e izquierda son diferentes moscas disputándose la misma mierda o, mejor dicho, la misma mierda con diferentes moscas. Lo grave de esto, en el fondo, es que estas distintas fracciones del mismo capital-estado nos emboban con su propaganda y sus ofertas, nos ponen a discutir esos falsos problemas, nos utilizan como masa electoral o carne de cañón en sus disputas y, de esta manera, nos anulan o destruyen como clase autónoma y revolucionaria. Eso es lo que hace el gobierno “socialista del siglo XXI” de correa (o de ap), que en realidad es la dictadura democrática y progresista del capital sobre el proletariado en esta cárcel patriótica llamada ecuador; de hecho, el gobierno de la “revolución ciudadana” es el más capitalista y contrarrevolucionario de la historia de este país. Mientras que su “oposición” democrática, sea de derecha (nebot, rodas, psp, etc.) sea de izquierda (mpd, pachakutik, ps-fa, etc.), es una oposición igualmente burguesa, igualmente contrarrevolucionaria. En resumidas cuentas, proletarios: todos los partidos de derecha y de izquierda son capitalistas y sólo velan por sus mezquinos intereses, en contra de nuestros intereses.

Por eso la democracia sólo es y puede ser capitalista o burguesa (¡no existe la “democracia verdadera, buena, participativa, directa” ni peor aún la “democracia obrera, socialista, revolucionaria”!). Por eso toda izquierda –de cualquier color y denominación- siempre ha sido y será la izquierda del capital o la social-democracia, enemigo histórico pero camuflado del proletariado, de la revolución social real. Por eso a la dictadura democrática del capital no se la combate desde la misma democracia –esto es, participando en elecciones o recolectando firmas para una “consulta popular”, con diálogos y negociaciones o con protestas ciudadanas y pacíficas-; sino solamente desde la acción directa y autónoma del proletariado para reivindicar e imponer nuestras necesidades humanas o intereses de clase, por fuera y en contra de todas las instituciones democráticas del capital y el estado: empresas, gobierno, congreso (“asamblea nacional”), ministerios, ejército, policía, partidos, sindicatos, ongs, iglesias, universidades, medios de comunicación, etc. Lo cual puede manifestarse desde una simple hoja volante hasta una lucha callejera, desde un pequeño boicot o sabotaje hasta una huelga real…

En este caso, ni siquiera “votando nulo”, como proclaman algunos grupúsculos izquierdistas pseudorevolucionarios, porque esto no deja de ser otra forma de protesta democrática, ciudadana, burguesa; sino dejando de votar, absteniéndonos de manera conciente, activa y colectiva, y denunciando el carácter capitalista de las elecciones y de toda la democracia. Pero no sólo eso, se trata de ir mucho más allá, es decir no es una cuestión individual de votar o no votar –y de ser o no multado- (lo que sería otro falso y burdo dilema), sino de luchar como clase contra toda la explotación y dominación capitalistas siempre que y donde sea posible (en el trabajo, en el lugar de estudio, en la calle, en el barrio, en la casa…), de practicar la solidaridad de clase, de organizar colectiva y militantemente esa lucha y esa solidaridad, de reapropiarnos de nuestra experiencia histórica y nuestra teoría revolucionaria como proletariado, de profundizar o radicalizar la conciencia y la acción clasistas y anticapitalistas; en fin, se trata de romper con la totalidad del capitalismo, de la democracia. Entonces, proletarios: ¡No votemos: luchemos y organicémonos como clase por fuera y en contra de todas las estructuras y formas del capital y el estado! ¡Rompamos revolucionariamente con toda esta mierda capitalista y democrática para reapropiarnos de nuestras vidas y vivirlas de verdad!

Es cierto que el pinche “certificado de votación” sirve para “todo tipo de trámite” y que no es nada “bonito” que nos multen –o sea que el estado nos robe aún más- por no haber ido a votar. Pero recordemos que al votar, ajustamos y legitimamos nuestras propias cadenas. Reconozcamos también que ya nos roban nuestro esfuerzo y nuestro tiempo todos los días en el trabajo, en las aulas, en el cobro y la utilización de los servicios, etc. Además, gane quien gane las elecciones, nada cambiará: seguiremos siendo explotados y oprimidos. Por el contrario, al no ir a votar (al igual que al no ir a trabajar, a estudiar, o al apropiarse de ciertos productos o usar ciertos servicios sin pagarlos… en fin, al romper la rutina y la normalidad cuando sea posible) y, en cambio, al ponernos a luchar de manera conciente, colectiva, organizada, autónoma y directa por nuestras necesidades vitales, recuperamos de algún modo nuestro ser proletario (ya que el proletariado se afirma como tal al luchar contra el capital), el control sobre nuestra vida, nuestra dignidad, nuestra humanidad… Sería algo así como un síntoma, una expresión de rechazo no sólo contra este farsante y tiránico gobierno capitalista sino contra toda esta miserable no-vida que nos toca soportar diariamente; un (re)inicio, una chispa que, si no es ahora, mañana tarde o temprano se prenderá y crecerá sin poder ser controlada. Y eso es algo que los ricos y poderosos, y sus bomberos socialdemócratas, realmente temen. Ya va siendo hora, proletarios, de que dejemos de tener miedo y de que más bien empecemos a darlo, tal como nuestros hermanos de clase ya lo están haciendo en otras regiones y países…

La dictadura democrática y progresista del capital hoy es más catastrófica y asesina que nunca en todo el mundo de mil y un maneras: depreda la naturaleza, aumenta la explotación, sube los precios y baja los salarios, arroja a millones al desempleo y la miseria, mata de hambre o a balazos… Por esto mismo, la llama de la revuelta proletaria se ha encendido de nuevo en todas partes (brasil, chile, siria, egipto, turquía, suecia, grecia, españa, ucrania, bosnia, china, bangladesh, etc.). Tarde o temprano, la revolución proletaria o comunista mundial será una cuestión de vida o muerte para toda la humanidad (y la naturaleza). El proletariado no tiene absolutamente nada que aportar –ni siquiera “críticamente”- a esta sociedad mercantil-democrática que lo niega y lo destruye a diario. Para afirmar su humanidad, para gestar y vivir la comunidad humana, sólo puede y tiene que destruirla por completo y de raíz. ¡No nos preparemos, entonces, como “buenos ciudadanos” para las elecciones nunca más! ¡Preparémonos como clase para la revolución, para destruir lo que nos destruye: el mundo de la mercancía y por ende de la democracia! Esta vez será no ir a votar, denunciar al enemigo y reanudar la lucha de clase; en el futuro, posiblemente será quemar las urnas y tomar el poder sobre nuestras vidas como parte de una insurrección que imponga la dictadura revolucionaria del proletariado, es decir la dictadura social, antiestatal y mundial de las necesidades humanas sobre el capital, verdugo de la humanidad y la naturaleza, de la vida. De lo contrario, simplemente moriremos… sin antes haber vivido de verdad, humanamente. Hasta entonces, sólo luchar será vivir y vivir será luchar.

¡LA DEMOCRACIA ES LA DICTADURA DEL CAPITAL SOBRE EL PROLETARIADO!

¡LA DEMOCRACIA SE BASA EN NUESTRA ESCLAVITUD ASALARIADA Y LA GARANTIZA!

PROLETARIOS: ¡A LUCHAR CONTRA LA DEMOCRACIA!

¡EN LAS ELECCIONES NO ELEGIMOS NI DECIDIMOS NADA, NO NOS ENGAÑEMOS!

¡NO VOTEMOS NI NOS QUEJEMOS: LUCHEMOS Y ORGANICÉMONOS AUTÓNOMAMENTE CONTRA EL CAPITAL, EL ESTADO, LOS PARTIDOS, LOS SINDICATOS, LOS FRENTES, LAS PATRIAS!

¡NO NOS PREPAREMOS PARA LAS ELECCIONES NUNCA MÁS, PREPARÉMONOS PARA LA REVOLUCIÓN COMUNISTA!

¡POR LA GUERRA DE CLASES Y LA DICTADURA REVOLUCIONARIA DEL PROLETARIADO A NIVEL MUNDIAL!

¡RECUPEREMOS EL PODER SOBRE NUESTRAS VIDAS PARA VIVIRLAS DE VERDAD Y DESTRUYAMOS TODO AQUELLO QUE NOS LO IMPIDA!


# brigada fantasma de agitación comunista-anarquista
# quito-ecuador, febrero 2014
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* Como bien lo explican unos compañeros del cono sur: la dictadura militar no surge contra la democracia; es la continuación de su tarea cuando ésta se muestra impotente para aplastar el avance de la lucha proletaria que amenaza los intereses capitalistas. Cuando la cooptación democrática por parte del estado y de su cómplice, la izquierda del capital, se muestra insuficiente, a la burguesía sólo le queda “la razón de la fuerza”. Y cuando el proletariado enfrenta a la dictadura militar y amenaza con tirarla abajo, la burguesía nuevamente recurre a la democracia. En cualquier caso, siempre se trata de la dictadura del capital sobre nuestra clase.

domingo, 26 de enero de 2014

Ucrania - Declaración de la Unión de Trabajadores Autónomos de Kiev sobre la situación política actual


Las leyes que fueron aprobadas el 16 de enero mostraron que la facción de la clase dominante, que ahora controla el gobierno, está listo para instalar una dictadura burguesa reaccionaria en el modelo de los regímenes latinoamericanos de la década de 1970. Las "leyes dictatoriales" criminalizan toda protesta y limitan la libertad de expresión , también , establecen la responsabilidad por "extremismo” . Portavoces del parlamento de la dictadura de la clase de la burocracia corrupta y la burguesía monopolista son el Partido de las Regiones y el llamado Partido "Comunista" de Ucrania, que hace mucho tiempo se ha convertido en una fuerza política al servicio de los intereses de capital.

El sistema represivo de Ucrania se apoya en los aparatos de la policía y las pandillas callejeras de stormtroopers (tropas de tormenta) progubernamentales. A veces este tipo de estructuras paramilitares son comandadas por ex oficiales de policía. En acción también hay Escuadrones de la Muerte. De acuerdo con información confirmada, dos personas fueron secuestradas desde un hospital y luego torturados. Uno de ellos murió en un bosque. Además, las fuerzas especiales utilizan armas milimétricas para disparar contra los manifestantes , y no se trata sólo de armas traumáticas. Uno de los muertos, de acuerdo con una foto de su cuerpo, recibió un disparo en el corazón. Según todos los indicios fue víctima de un francotirador. En la mañana del 23 de enero, el número de muertos constituye de 5 a 7 personas. Pero no sabemos la magnitud real de la violencia.

La ideología del régimen en el poder, es una mezcla de nacionalismo al estilo Putin, teorías de la conspiración y la convicción de su derecho, como elite, de gobernar sobre la estúpida población. Grupos de apoyo a Berkut (principal fuerza de la policía antidisturbios) en las redes sociales están llenas de artículos antisemitas que pretenden que los líderes de la oposición son Judíos y quieren viciar al pueblo mediante la legalización de los matrimonios del mismo sexo. Esto apenas se diferencia de la retórica de los radicales ucranianos de derecha.

En los últimos días, se enfrentan no sólo la extrema derecha al gobierno, sino también gente con puntos de vista más moderados. Y ellos constituyen la mayoría de los manifestantes. Muchos de ellos son indiferentes al nacionalismo o se han predispuesto negativamente al mismo. Muchos de ellos no son compatibles con la integración en la UE. La gente va a las calles para protestar contra la violencia policial. Y una parte importante de ellos es poco entusiasta o incluso escépticos sobre los enfrentamientos en la calle Grushevskogo. A menudo uno puede escuchar que los radicales de derecha son un "caballo de Troya" de Yanukovich y los servicios especiales, diseñados para desacreditar la protesta. Ciertamente, habría muchas más personas de Kiev participando en las protestas si existiera una manera de echar de la calle a estos idiotas útiles al gobierno. Top de sus demandas es darles puestos de trabajo en el Servicio de Seguridad de Ucrania después de la "victoriosa revolución ".

Los anarquistas debemos participar en las manifestaciones y piquetes que se dedican a la defensa de los derechos y libertades usurpadas por las leyes del 16 de enero. Esto tiene sentido para tomar medidas en el lugar de trabajo de cada uno o en su barrio, y ayudar a sabotear las decisiones de la dictadura. No tiene mucho sentido participar en las actividades de la calle Grushevskogo , que no tienen sentido desde el principio . Estas actividades sólo dan al gobierno una bonita imagen para la televisión y le permiten identificar a los elementos radicales, mediante la localización de los teléfonos móviles y la grabación de vídeo.

En el caso de una victoria de la oposición, así como en el caso de una victoria del gobierno, tendremos que librar una larga y dura guerra contra cualquiera de esos regímenes. Esto debe entenderse. Necesitamos reunir fuerzas para iniciar la propagación de nuestra propia agenda libertaria y proletaria en la política ucraniana.

No hay dioses, ni amos! Ninguna nación, ni fronteras! 

# Unión de Trabajadores Autónomos , Kiev local.
# Enero de 2014
http://avtonomia.net/2014/01/23/awu-statement-current-political-situation/

viernes, 24 de enero de 2014

Chile - Detienen a compañera acusada de disparar a un guardia de Banco Estado los hechos

El 21 de Enero del 2014 una silueta vestida de negro ingresa en la mañana a la sucursal del Banco Estado en Alameda con Las rejas. Descarga 4 tiros del revolver que cargaba sobre el cuerpo de Ronaldo Vargas Fuentes, uniformado para-policial que decidió dedicar su vida a cuidar las riquezas y acumulación del poderoso. La compañera consigue gritar: “Venganza”!. 

Tras los disparos, la compañera deja el revolver con el que entro, sustrae el del guardia y escapa en bicicleta del sector.

Por su parte el miserable consiguió ser atendido salvando con vida del atentado.
Por otra parte, según la prensa y la policía la compañera Tamara Sol Farías Vergara es detenida luego de que se dirigía a la comisaría para dejar una constancia por robo de una bicicleta, cuando los policías deciden revisar el bolso que portaba, ella se resiste intentando empuñar el revolver a lo que personal de la comisaría consigue reducirla. En la comisaría se niega a colaborar y entregar su identidad.

Recordemos que el compañero anarquista Sebastián Oversluij, fue abatido hace ya más de un mes por un miserable uniformado de un Banco Estado, en Pudahuel luego de una frustrada expropiación. 

¡¡Solidaridad inmediata e indómita con la compañera Sol!!!
¡¡¡No dejaremos espacio para el circo mediático, la carroña de los buitres, las campañas del terror de los poderosos ni las fantasías de fiscales: Solidaridad!Ahora!! 

miércoles, 22 de enero de 2014

Brasil - RUPTURA REVOLUCIONARIA CON LA HUELGA SINDICAL ORGANISÉMONSNOS FUERA Y CONTRA TODOS LOS PATRONES, SUS GOBIERNOS Y SUS APARATOS

..Los acontecimientos de los últimos años, en todo el mundo, muestran que las personas luchan no por lo que saben, sino por lo que necesitan. Es en la propia lucha y no en la prensa, la televisión o la escuela, que la
mayoría aprende cuáles son sus intereses y sus verdaderos amigos...El rechazo de los partidos electorales, de los sindicatos y de otros instrumentos del capital, no debe transformarse en un rechazo de nuestra parte por toda organización colectiva. Eso sería un terrible triunfo del capital. Debemos unirnos y luchar unidos contra el capitalismo, romper con todos los aparatos burgueses, patronales, estatales, y salir del individualismo, la comodidad individual o de los intereses mezquinos y sin perspectiva. No existe salida individual o de pequeños grupos. Es preciso unificar más en base a nuestras banderas y no las del enemigo...
Los reclamos son solamente los síntomas del capitalismo que es la enfermedad que los hace aparecer
o reaparecer. Mientras el mismo exista nunca estaremos seguros. Por lo que nuestro verdadero objetivo debe ser, continuando y como parte de todas las luchas de los trabajadores del pasado, abolir el capitalismo y erigir sobre sus ruinas una sociedad sin clases, sin Estado sin patrones, sin competencia, sin consumismo,
sin crímenes, sin corrupción, sin miseria, sin opresión. En último análisis, una verdadera comunidad humana, como la que existió por centenas de miles de años antes del surgimiento de las clases sociales. A esas  sociedades algunos dan el nombre de socialismo, otros de comunismo, otros de anarquía. El rótulo no importa. El enemigo, se esfuerza para desmoralizar estos nombres e ideales, que teme mortalmente,  asociándolos a situaciones históricas que nada tienen que ver con su significado real. Pero no tenemos otra  salida que luchar por aquella, aún más en estos tiempos de crisis ambiental mundial, de crisis económica general, que empuja a la miseria, hasta a los trabajadores de los países ricos, y agrava la pobreza y el endeudamiento en todas partes, en estos tiempos que el capital prepara guerras y catástrofes más prolongadas y destructivas. Pero, para ello, necesitamos desarrollar asociaciones proletarias libres e independientes; consolidar y reforzar los lazos organizativos que fuimos creando, cristalizar y multiplicar los diferentes niveles de organización exigidos por la lucha, asumir la organización de las diferentes tareas exigidas por la bestia capitalista, incluyendo la organización de la autodefensa contra la represión. No se debe confiar nunca en la legalidad o actuar de forma imprudentemente abierta, en especial en la era... de Internet y cuando las calles están supervigiladas. Sin esto no conseguiremos nada...

¡ORGANICÉMOSNOS FUERA Y CONTRA TODOS LOS PATRONES, SUS GOBIERNOS Y SUS
APARATOS!
¡REFORCEMOS LA UNIDAD DE TODOS LOS PROLETARIOS, EN BASE DE LA ORGANIZACIÓN, LA COORDINACIÓN Y FOCALIZÁNDONOS EN LA LUCHA INTERNACIONAL CONTRA EL CAPITAL!

# Extractos de un volante difundido el 10 de julio de 2013 a propósito del llamado sindical a la huelga general y firmado por Emancipación Proletaria. Publicado en Revista Comunismo nro.63

jueves, 16 de enero de 2014

¡LO QUEREMOS TODO! Contra los planes de austeridad

El nuevo papa que vino a limpiarle la cara al catolicismo predica la austeridad, el ser buenos cristianos que se conforman con poco, el observar a los ricos con paciencia y piedad. Los políticos de los países más castigados por la crisis llaman a hacer otro esfuerzo más por la patria y la economía nacional. En los países más estables el llamado a la austeridad es para no caer en la desgracia de esos países, empujando a trabajar en cada vez peores condiciones mientras se señalan como amenaza las desgracias del ejército de reserva desocupado y hambriento de esta u otra región. Los ecologistas y los economistas (¿o son lo mismo?) llaman a la austeridad y nos culpan de las catástrofes medioambientales. Según ellos, nuestras costumbres antiecológicas están destruyendo el planeta, pero no dicen que esas costumbres son la forma de vida impuesta democráticamente por la dictadura capitalista y que son un grano de arena en el desierto de este modo de producción y reproducción que se contrapone a la vida. Y ante todo tratan de ocultar que la erradicación de esa destrucción planetaria sólo es posible destruyendo esta sociedad de muerte sometida a la tasa de ganancia.

La austeridad es un llamado a proteger el débil equilibrio de la economía burguesa pidiendo sacrificios a los proletarios por el bien de la nación. Un llamado a evitar que se profundicen y violenten aún más los enfrentamientos de clase, dejando en ridículo a las fuerzas represivas del Estado, así como a los negociadores de nuestras vidas quienes siempre nos dicen que no debemos atacar sino aguantar: sindicatos más o menos reformistas, partidos de todos los colores, grupejos más o menos parlamentarios, ecologistas y autoproclamados filántropos. Los llamados a la austeridad intentan disciplinar al proletariado y hacerlo colaborar con sus explotadores, obligarnos a ajustarnos aún más los cinturones frente a las migajas que quedan del triste festín burgués.

Pero el proletariado… ¡Lo quiere todo! ¡Para apropiarse de lo que necesita, para juzgar todo lo que ha creado este mundo de miseria inspirado en la ganancia y si es necesario desecharlo, para destruir lo que nos destruye.

Nuestra clase está determinada históricamente por su propia vida a asumir una lucha para abolir todas las condiciones que han separado al ser humano de sus medios de vida, a imponer la sociedad sin clases que lleva en su propio ser, derribando la tiranía del valor en favor de los intereses y las necesidades de la vida. Las reivindicaciones que el proletariado va realizando (menos horas de trabajo, más medios materiales para satisfacer sus necesidades, rechazo a sacrificios…), y que tratan de ser transformadas en reformas (es decir, destruidas) por el reformismo, son los diferentes momentos, los diferentes niveles, en los que el proletariado va expresando su tendencia a reivindicarlo todo. Son los momentos de todo el proceso histórico en el que se desarrolla el programa revolucionario del proletariado que se dirige hacia la expropiación de los expropiadores aboliendo la propiedad privada, el trabajo asalariado y el Estado, apropiándose de todos los medios de producción y reproducción de la vida, pero no para tomarlos tal cual y hacer uso de ellos, pues estos medios fueron concebidos por criterios de valorización, sino para cuestionarlos en su totalidad, desechando lo que haya que desechar… En definitiva, transformando toda la producción material de la vida y haciendo de ella una producción verdaderamente humana. 

# Proletarios Internacionalistas, Enero de 2014.
www.proletariosinternacionalistas.org

# versión en pdf para imprimir.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Volante anónimo desde las calles del suburbio

Quemar simplemente el decorado de lo que no queremos ver nunca más, el de la miseria que oprime, el de la ciudad de hormigón que encierra, que asfixia.

Quemar los medios de transporte que humillan todos los días la mposibilidad de salir de ese gris.

Quemar las escuelas de «la república» que son los primeros lugares de exclusión, de selección, de clasificación, de aprendizaje a la obediencia incon-dicional. Quemar los ayuntamientos que gestionan la miseria, y las comisarías, sinónimos de humillación, prepotencia y palizas.

Quemar el Estado que gestiona esas prisiones a cielo abierto.

Quemar los locales de los partidos políticos, quemar a los políticos despreciativos. Quemar a la élite.

Quemar los depósitos de mercancías, las concesionarias automotrices, los bancos, los videoclubs, los supermercados, los centros comerciales, los canales de televisión.

Quemar y no robar, sólo para transformar en humo esta mercancía por la cual debemos reventar trabajando y que debemos «normalmente» codiciar, consumir, acumular.

Quemar porque parecería que es la única forma de hacerse oír, de no ser invisible.

Quemar con el espíritu evidente de hacer cambiar las cosas.


# Este texto recorrió las calles de diversos suburbios durante la revuelta del 2005 en Francia
# Publicado en el libro "La llama del suburbio", por Proletarios Internacionalistas. Descargar en: www.es.proletariosinternacionalistas.org/la-llama-del-suburbio

[Chile] Al compañero Sebastin Oversluij

La pantalla escupe su versión de los hechos. Y mi corazón se aprieta de tristeza y rabia. Como hienas hambrientas se regocijan en su festín de sangre proletaria.
En su enfermo mundo, héroe es el mercenario que asesina por miserables pesos. Y recoge feliz las migajas que el amo le lanza cual escupo al centro de su conciencia.
Yo pienso en tus últimos momentos. En el plomo ardiente penetrando en tu carne, como llegando al corazón del pueblo pobre. En esa herida que te devuelve a la tierra. Y en esa ráfaga desesperada que destroza cristales, como queriendo derribar este podrido mundo en un instante, para que caiga todo, ahora, íntegro.
No te conocí compañero, pero te quedas con nosotros para transformar este nudo amargo en la garganta en hermosa rabia. En ataque certero, sorpresivo, planificado.
Y será con piedras y con balas, con fuego y dinamita que vengaremos tu sangre.
Para que sobre las ruinas de este mundo podamos encontrarnos sin tristezas ni pesadillas. Felices y enteros.

por anónimo / Diciembre de 2013

* El día 11 de diciembre son detenidos los compañeros Hermes y Alfonso, en la comuna de Pudahuel, acusados presuntamente de su participación en el asalto a un Banco Estado de esa comuna, donde también es asesinado en manos de un bastardo y cobarde guardia del capital, el compañero Sebastián Oversluij Seguel. Mas información y comunicados: hommodolars

miércoles, 27 de noviembre de 2013

13 noviembre de 2013... golpe represivo contra la militancia revolucionaria en España

¡El antiterrorismo en acción!

El 13 de noviembre, en otra nueva operación antiterrorista del Estado, fuerzas especiales armadas hasta los dientes, equipos de TEDAX, un equipo de la brigada de información y un nutrido número de antidisturbios se coordinan para asaltar y registrar un domicilio en Barcelona y detener a sus cinco ocupantes. Bajo la aplicación de la ley antiterrorista los detenidos son conducidos a Madrid donde pasan cinco días en aislamiento. Tres de ellos serán liberados con cargos tras prestar declaración, mientras, los otros dos compañeros, Francisco y Mónica, pasan a prisión preventiva y serán rápidamente dispersados en dos cárceles. Mónica se encuentra actualmente en la Centro Penitenciario Madrid VII de Estremera y Francisco en el Centro Penitenciario Madrid IV de Navalcarneri. La acusación es pertenencia a organización terrorista, estragos consumados y estragos en tentativa.

La prensa, como siempre, asume su parte indispensable en la operación represiva señalando, “juzgando” y sentenciando a los cinco detenidos. Activa todo su arsenal antiterrorista centrándose en el “comando insurreccional Mateo Morral” al que se trata de vincular a los detenidos. Crea toda una propaganda mediática que se aterroriza por unos pocos daños efectuados por dicho comando, pero oculta por ejemplo el terrible genocidio del Estado (particularmente de la Iglesia) durante la conquista del continente americano que critica en sus reivindicaciones dicho “comando”.

Para nosotros esta operación no es más que otro movimiento más de la represión mundial contra el incremento de la lucha proletaria que se levanta hoy de nuevo en todos lados. El objetivo es claro, tapar un movimiento social profundo de contestación y protesta contra el capitalismo y tirar a los leones a un puñado de militantes acusándolos, sin ningún elemento probatorio, de terroristas, banda armada o lo que sea.

El Estado, su justicia y sus policías, reprimen de forma cada vez mas brutal toda expresión de contestación social que tienda a oponerse al empeoramiento exponencial de las condiciones de supervivencia bajo el capitalismo. El caso bombas en Chile, la pasada operación contra militantes revolucionarios en México o en Italia, las matanzas de los focos incontrolados en Siria, los encarcelados en las luchas en Grecia... No hay nada de especial en uno u otro caso. Son expresiones de una lucha, de una guerra de clases en la que la burguesía afronta el periodo convulsivo que se avecina fichando, neutralizando y liquidando a los sectores más combativos y conscientes del proletariado, separando a las minorías revolucionarias del resto de su clase, masacrando a bombazos zonas de inestabilidad social... Todo bajo la cobertura del antiterrorismo.

¡Pero terrorismo contra la humanidad es la desposesión de nuestros medios de vida por parte del capital!

Terroristas son las bases mismas del sistema democrático de la propiedad y de la libertad, las normas jurídicas que lo protegen. El aumento del precio de los productos básicos, los despidos masivos y la reducción de las ayudas sociales, a raíz de la crisis capitalista actual, arrojan a la calle y privan de sus medios de supervivencia más elementales a cientos de millones de proletarios. El capital, según cifras de sus propios organismos, mata de hambre al día a 25.000 proletarios en el mundo, otros 5.000 son asesinados en el trabajo, otros millares de proletarios caen bajo los tiros y las bombas. Y esto sin hablar del envenenamiento generalizado de la humanidad y el agotamiento y la destrucción de la tierra en pos de la economía.

Y si la burguesía utiliza la definición de terrorismo a cualquier acto que rompe con el orden democrático es porque en realidad ella misma se siente aterrorizada por la reemergencia de las lucha. El objetivo de todas sus campañas y operaciones terroristas son:

- Ocultar la naturaleza fundamentalmente terrorista de su dominación y asimilar exclusivamente el terrorismo a las reacciones violentas que el proletariado materializa para defender su vida.

- Reforzar su arsenal legal, jurídico e ideológico de represión contra cualquier cuestionamiento al orden mercantil.

- Imponer entre los proletarios la división ideológica entre "inocentes" y "culpables", entre "honestos ciudadanos " y "bárbaros terroristas".

- Aislar a los revolucionarios y a cualquier proletario que finalmente rompió con el pacifismo socialdemócrata y empujar a sus hermanos de clase a la disociación, a la delación, a la denuncia.

¡Frente a la represión de nuestra lucha nuestra respuesta es seguir luchando por derribar la dominación capitalista!

No se trata para nosotros de una cuestión de solidaridad porque sean conocidos compañeros, ni porque se reivindiquen del anarquismo, se trata de que los reconocemos como proletarios en lucha, como partes integrantes de una misma lucha contra el capital. No reducimos esta cuestión a una represión contra compañeros, sino a una represión contra el movimiento de destrucción de las condiciones existentes. Desde ese movimiento respondemos a la represión que recibimos continuando en la batalla, continuando en la militancia revolucionaria, luchando por la reconstrucción del proletariado para imponer el fin de la mercancía, del Estado y las clases sociales.

Proletarios Internacionalistas
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miércoles, 20 de noviembre de 2013

[Brasil] ¡NO DEJAR APAGAR LA LLAMA DE LA REVUELTA!

Los trabajadores en Brasil libran una batalla histórica contra el sistema capitalista, contra el Estado. Patrones y gobernantes intentan enfriar nuestra lucha con algunos céntimos de menos en los pasajes de autobuses, anunciando la trampa del plebiscito para comprar a quienes se opone al sistema.

Es urgente extender la rebelión, expulsando a los infiltrados (partidos, sindicatos, ONG, MPL –Movimiento Pase Libre, patriotas y la derecha del “Acorda Brasil”), que intentan favorecer objetivos burgueses como: apoyar/denunciar ese o aquel político, mendigar nuevas leyes, hacer tratos con las autoridades, impedir el éxito de la lucha contra el sistema. El movimiento fue accionado por los efectos de la crisis económica (inflación, subida del costo de vida, alimentos, transportes) y de la violencia policíaca (ataque a la protesta del 13 de junio en S.Paulo, sin contar la ola de “toques de queda” narco-policiales, carnicerías, incendios en las favelas, ejecuciones de trabajadores rurales/indígenas)  generando tal respuesta.

-      La revuelta que se fortalece tras el 17 de junio fue empezada por los trabajadores mismos, sin partidos o sindicatos. Es preciso identificar a los grupos que intentan vender el movimiento a la policía, siguiendo políticos/sindicatos y sustituyenlos para encabezar y desviar de la lucha por la libertad, por una sociedad sin patrones, gobierno y desigualdad. ¡Autonomía total para los trabajadores en lucha!

-     La revuelta se extiende por el país y al mismo tiempo. Sólo podrá vencer conducida por organizaciones revolucionarias de los trabajadores, sin la implicación con burgueses y gobernantes. La revuelta debe ser organizada desde los locales de trabajo, vivienda y estudios. Parar y copar las fábricas, haciendas, universidades, grandes emporios, con piquetes, marchas y bloqueos llamando a la participación de todos. ¡Fortalecer e iniciar las protestas en los suburbios, unir las marchas de protestas en los centros urbanos y suburbios!

-      Los que combaten al Estado, policía, empresas (incluso de transportes), partidos, sindicatos y grandes emporios SON TRABAJADORES CONSCIENTES luchando contra el sistema. Gobierno, prensa, MPL, derecha patriótico-fascista SON LOS INFILTRADOS: incriminan/acusan/entregan manifestantes para desunir el movimiento, atacan trabajadores de los suburbios/favelas en las protestas. Tratan de taponar/desviar la ofensiva contra el Estado. Los gobernantes sólo se intimidaron cuando el movimiento creció en número y violencia. Entonces, organizar la defensa armada de los piquetes (bloquear empresas/autopistas, SABOTEAR LA ECONOMÍA!) y de los saqueos (trabajadores recuperando lo que patrones y gobierno les roban, pero escogiendo los obejetivos, no atacando otros trabajadores). Atacar en las áreas/horas menos monitorizadas, porque en las protestas están organizando trampas. Organizar las protestas/huelgas sin preavisos a las autoridades.

-     El movimiento crece con apoyo de los trabajadores operando con las nuevas tecnologías. Pero ellas también se volvieran en medios de rastreo (20-21 de junio el gobierno quitó del aire el Facebook, una noche antes de la “huelga general” de los sindicatos, colgaran la internet (10 de julio). Los enemigos quieren que el movimiento crezca y termine pronto, sin tiempo de hacerse una lucha duradera/consciente/organizada. Los grupos más revolucionarios y combativos han de crear vinculaciones y unir esfuerzos: lo que mantiene la protesta y hace que la lucha lucha sobreviva tras sus bajas. Cultivar la solidaridad con las luchas en otros países (lo que los patriotas no desean): las luchas en Turquía, Bulgaria, Suecia, Medio Oriente son contra el mismo enemigo: la dictadura capitalista y el Estado. Contactar los manifestantes de otros países, ante todo ahora que la revuelta alcanzó Paraguay, Chile, Colombia y Perú (¿por qué la prensa no habló nada de eso?). 

¡COMBATIR PARTIDOS, SINDICATOS, MPL, PATRIOTAS DEL “ACORDA BRASIL” Y OTROS FARSANTES!
¡NI PLEBISCITO TEATRAL NI FALSA HUELGA GENERAL HECHA POR LOS SINDICATOS PARA ENFRIAR LAS PROTESTAS!
¡TOMAR LAS CALLES, HACIENDAS, LOCALES DE TRABAJO! ¡MOVILIZAR LOS SUBURBIOS!!
¡MUERTE AL ESTADO Y AL CAPITALISMO! ¡REVOLUCIÓN ES LA SOLUCIÓN! 

# Julio de 2013
# Revolución universal / revolucaouniversal[a]yahoo.com

¡Amenaza de bombardeos en Siria! ¿Tercera Guerra Mundial? ¡Ninguna guerra sino la guerra de clases!

Más de 110.000 muertos, dos millones de refugiados en países limítrofes, más de tres millones desplazados internamente, 130.000 arrestados o desaparecidos, toneladas de bombas, misiles, proyectiles, bombas de racimo… ¡Esta es la realidad de la guerra en Siria desde hace dos años y medio!

Y como si esta materialización de la guerra permanente del capitalismo contra el proletariado no fuera suficiente, los medios de comunicación anunciaron el 21 de agosto pasado el “horror extremo”: Se utilizaron armas químicas en un suburbio de Damasco, matando a más de 1.300 personas e hiriendo a 3.600.
Se acusa de esto al actual régimen sirio, y es verdad que esta no sería su primera atrocidad ya que ya ha probado de lo que es capaz en términos de represión. Otros acusan a grupos de “rebeldes”, o más precisamente yihadistas apoyados militarmente por Arabia Saudita y Qatar.

Nosotros, los comunistas, no queremos ocupar ningún rol en este debate, y menos aún colaborar de manera marginal aportando alguna teoría conspirativa, algo tan común actualmente en ámbitos “militantes” y de “ultraizquierda”. Porque fundamentalmente, sea que haya sido el régimen del partido Baath o su “oposición” burguesa con el apoyo de poderes regionales e internacionales, es en ambos casos terrorismo estatal, el terrorismo del Estado capitalista, que es el responsable de este antihumano y antiproletario gaseo, y que es responsable de esta y de toda guerra.

Pero hoy, cuando el capitalismo atraviesa su más aguda crisis de valorización desde la Segunda Masacre Mundial, su única alternativa es nuevamente la destrucción masiva de fuerzas productivas excedentarias (de mercancías en tanto que trabajo muerto, pero también de trabajo vivo, ¡proletarios!)… La única salida viable para el capitalismo (para lanzar un nuevo ciclo de valorización) es entonces, la guerra generalizada, la “Tercera Guerra Mundial”… Su único problema (¡que es uno muy grande!) es como movilizar al proletariado mundial para reclutarlo en cualquier campaña ideológica que justifique las masacres venideras.
Los tambores de guerra que suenan las potencias occidentales anunciando su intervención militar son parte de esta campaña ideológica. Especial-mente en Siria, que se encuentra en el corazón de una región de histórica y superlativa importancia geopolítica para los voraces apetitos capitalistas. Dos grandes constelaciones de Estados separan ya el ámbito participando de la reorganización de la región. De un lado están Rusia, China e Irán, que apoyan al régimen existente (¿pero hasta qué punto este apoyo no debilitará sus intereses regionales?), y del otro Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, y sus aliados regionales, Qatar y Arabia Saudita…

La amenaza de la intervención militar fortalece esta polarización y también se apoya en su análisis de la opinión pública, la propaganda burguesa, los “expertos” en el tema, e incluso los grupos y las organizaciones que reivindican la revolución social, la lucha anticapitalista, la insurrección proletaria, la lucha por el comunismo y/o la anarquía, todos ellos repitiendo ad nauseam desde hace dos años que los eventos en Siria no son más que una guerra por procuración (entre estos Estados que mencionamos antes), o al menos una guerra civil entre dos campos burgueses (con el apoyo entre los mismos poderes): el régimen Baath contra la “oposición democrática” (que en algunos casos es reducida a su más simple expresión yihadista)…

Sin embargo, esta versión y forma de aprehender la historia, y por ende, de los hechos que ocurren frente a nuestros ojos, aunque cubre una parte de la realidad inmediata, pura y simplemente elimina otro aspecto de esta cuestión social en movimiento, que es esencial para nosotros los comunistas: la lucha de clases que ha disparado lo que venía ocurriendo hasta ahora. En marzo de 2011, un significativo movimiento de lucha, comenzó un levantamiento de naturaleza proletaria contra la pobreza, contra la suba de precios, contra el desempleo, contra las drásticas medidas de austeridad impuestas durante la década previa en Siria, contra la represión… Desde el comienzo, proletarios han tratado de ir más allá de la espontaneidad del movimiento, se formaron algunas estructuras de lucha, en medio de otros cientos de comités coordinadores (Tansiqyat) que tratan de responder de manera práctica a las necesidades de la lucha, su organización sobre el terreno, su coordinación, su centralización, su consolidación, su ramificación, y su autodefensa, aunque desarrollan niveles algo contradictorios de radicalismo en relación a las perspectivos. Muy rápidamente también el movimiento de nuestra clase contrarrestó el terror estatal con acción directa, promoviendo el derrotismo dentro de los aparatos centrales represivos…

Debido a la falta de desarrollo de perspectivas, debido a la falta de dirección revolucionaria, y bajo la influencia de la dirección dada por diversas facciones burguesas, que tratan de lograr sus propios intereses mediante la lucha proletaria, esta lucha de clases, esta guerra de clases, se convierte parcialmente en una lucha interburguesa, en una guerra civil y en una guerra por procuración. Esto de ninguna manera nos distrae de la importancia fundamental de la naturaleza proletaria del movimiento. Siempre y en todos lados cuando las clases antagonistas se enfrentan, las facciones burguesas se unen temporalmente contra un enemigo común o continúan enfrentándose entre sí, de manera que solo un polo contrarrevolucionario emerge, capaz de derrotar a la única clase históricamente capaz de terminar con esta vieja pesadilla que es el capitalismo (como lo intentó en la Comuna de París, en Rusia, Alemania, España). En todos lados y siempre en esta misma historia, “potencias extranjeras” intervienen tanto para suprimir directamente el movimiento de nuestra clase (operaciones de los gendarmes internacionales) o para apoyar a un campo burgués contra otro (la “Guerra Civil Rusa” entre 1918 y 1921 donde varias potencias occidentales apoyaron a los “blancos” contra los “rojos”) o incluso al pelear una guerra por procuración (España durante 1936-39)… Y seguirá siendo así en todos los futuros conflictos que se den mundialmente y que intentarán poner en llamas este mundo de valor hasta darlo por muerto violentamente por la fuerza de la revolución social.

Volvamos a Siria y recordemos lo que escribimos hace seis meses en otro material: “no hay duda que los bombardeos sobre las ciudades y las masacres masivas, el terrible estado de represión y su militarización, representa un persistente acoso que busca reclutar proletarios en lucha (…) para una u otra facción, oponiéndose entre ellas en la tentativa por conquistar el poder y dirigir el antagonismo social. La totalidad de los poderes estatales regionales e internacionales (…) empuja a la confrontación de clases hacia la militarización, de forma que el proletariado pierda sus propias dinámicas de subversión de este mundo miserable, privando al proletariado de su autonomía de clase… El tercer campo en Siria (así es como se ha llamado al proletariado que se opone a ambos polos de la contrarrevolución) está camino a la ruina y a ser reclutado si no quiebra el aislamiento al que ha sido empujado, si el contenido universal de esta lucha (el cual emerge en todas las luchas de nuestra clase) no es puesto en frente, si rápidamente no encuentra eco a sus luchas, si una nueva fuente de hostilidad insurreccional no se desarrolla por todas partes de modo que no haya nunca más un minuto de descanso para la voraz burguesía…

Cada momento de lucha y subversión de las relaciones sociales en la historia tiene sus propias dinámicas, que, de no crecer, de no expandirse, comienzan a esfumarse para finalmente para finalmente desvanecerse. Ciertamente desde hace dos años y medio, las dinámicas del movimiento de lucha de nuestra clase en Siria se van evaporando, por una parte debido a los simultáneos empujones de bombas, muertes, masacres, encarcelamientos, y por otro lado, debido a la acción de varias políticas reformistas que usan al proletariado como carne de cañón en la guerra interburguesa, pero también debido a la influencia de las tendencias yihadistas que están convirtiendo a la guerra de clase en una guerra sectaria, a pesar de la fuerte resistencia proletaria.

Esta resistencia del proletariado hacia las varias facciones yihadistas que intentan apropiarse de nuestra lucha y que intentan forzar un retorno de la ley y el orden (en tanto que moral y ley religiosa) en las “zonas liberadas”, continúa expresándose en la últimas semanas a través de una serie de acciones que la prensa burguesa obviamente ignoró.

En Raqqa, por ejemplo, que se encuentra en medio de fuertes luchas contra el ejército sirio, una continua protesta contra los arrestos de proletarios hechos por el grupo yihadista “Jabhat al-Nusra” se viene desarrollando desde junio. Las mujeres gritan: “¡Debería darles vergüenza! Nos traicionan en nombre del Islam”. A través de agosto, los residentes de al-Raqqa protestan casi diariamente contra el “Estado Islámico de Iraq y Levante” demandando la liberación de cientos de prisioneros, secuestrados y personas desaparecidas. De la misma forma en Alepo, los proletarios lanzan la campaña “¡Basta es Basta!”, llamando al fin de los abusos cometidos por los grupos armados. Algunas de estas expresiones obviamente abandonaron el terreno de clase y ya no expresan su propósito original de defensa y protección de las protestas diarias contra el régimen y contra la represión, sino que comenzaron a utilizar la violencia sin ningún criterio de clase. Se realizaron manifestaciones frente a la “Tribunal Islámico” en Alepo luego de que un niño fuera asesinado por supuestamente insultar al profeta Mahoma. Entre las consignas de los manifestantes se escuchaban cosas como: “El comité Islámico se ha convertido en la Inteligencia de la Fuerza Aérea” en referencia a la brutal rama del régimen, cuyas cámaras de tortura han alojado a miles de proletarios. En Idlib ocurren también protestas contra el comité Islámico local.

¡A todos los proletarios en lucha en Siria!

Finalmente, queremos avisar a los proletarios en lucha en Siria que se encuentran de rodillas sufriendo bombardeos y masacres orquestados por el régimen actual, y que continúan teniendo ilusiones acerca de una intervención de la “comunidad internacional” (que es un eufemismo para referirse a una banda de gangsters capitalistas), que piden por bombardeos al régimen o porque se declare una “zona sin vuelos”… Nada podemos esperar de un poder estatal, todos los estados han luchado siempre por la supresión de las revueltas proletarias. Sea en Indochina o Argelia durante los 50 o en Vietnam después, los ejércitos franceses y americanos dejaron los campos con miles de muertos. Sea en Iraq, Somalia, Yugoslavia, Afganistán o recientemente Libia, tanto con el pretexto de la “Guerra contra el terror” como con la “ayuda humanitaria”, la agenda imperialista no significa otra cosa que la reorganización de la explotación y el reemplazo de un dictador por otro o por una agrupación de más presentables y respetables torturadores… No, no hay nada que esperar en el desarrollo de nuestras luchas si elegimos un mal menor frente a otro mayor.

¡A todos los proletarios en lucha en Siria!

En el comienzo, los proletarios en Siria se rebelaron contra la miseria y la represión impuesta por una facción burguesa particular (Baath). Pero demasiados proletarios se han convertido en auxiliares de otra facción burguesa en el trascurso de la guerra, en el lado del nacionalismo y el sectarismo. Les dicen y les hacen creer que esta guerra contra Assad no es como otras. Todos los representantes del frente “anti-Assad” susurran a los proletarios que pospongan el ataque contra el capitalismo y las relaciones sociales actuales hasta que el demoníaco Assad sea derrotado. Aceptando esto, no expresan la vida de su clase, sino su muerte. Sus aliados ya no son los proletarios, los explotados, sino la burguesía. Apoyar al frente de unidad significa pelear por alguien más, y ser un representante del nacionalismo y el sectarismo.

La perspectiva de un ataque contra la miseria y el desangramiento capitalista en esta guerra, que nunca fue tan imperiosa, depende de la habilidad para hacer aparente la frontera que existe entre la acción y la necesidad del proletariado por un lado, y la burguesía con su dictadura democrática por el otro. No señalar esta frontera significa subestimar el rol histórico del proletariado, pero particularmente es fallar en asumir el funda-mental rol de la vanguardia en la lucha. El Capital es la guerra y la guerra es el Capital. En guerra como en la paz, aún hay ganancia capitalista, explotadores y explotados.

¡Rechazar todo frente de unidad en favor de una u otra facción burguesa! Parar esta guerra entre aparatos militares burgueses. Apuntar las armas contra “tus” oficiales, tiburones políticos, ase-sores militares extranjeros y jefes capitalistas de “tu propio” campo. Seamos vanguardia y mostremos a los proletarios que usan uniforme en las filas de Assad que solo existe una unidad, la de los explotados de todo el mundo contra las fronteras artificiales del Capital. Expandamos los métodos de la acción de clase más allá del frente de batalla para unirnos con los soldados “enemigos” y ejecutar a los carniceros imperialistas que lucran con esta tragedia humana.

Más que nunca reafirmamos nuestro apoyo a los proletarios en lucha en Siria, como en cualquier rincón del mundo, Turquía, Brasil, Egipto, Túnez, Colombia, Chile…

Llamamos a los proletarios a denunciar la intervención militar que se prepara y a oponerse a ella fuertemente mediante la acción directa, el sabotaje y la huelga general insurreccional.

Vengan de donde vengan, aviones y buques, misiles y gas, detrás de ellos siempre hay hombres y mujeres que tienen que producirlos, transportarlos y distribuirlos. Sólo los proletarios en lucha pueden y deben para la maquinaria de guerra.

Desarrollemos nuevos caldos de cultivo de lucha proletaria, consolidemos los que ya existen, apliquemos la huelga a los ejércitos, fábricas, minas, oficinas, escuelas, y en todos lados en donde se sufra la explotación de este mundo de muerte y explotación.

Contra “nuestra” burguesía y contra “nuestro” Estado belicista, en los Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, Irán, Turquía, Siria… organicemos y desarrollemos el derrotismo revolucionario.

“Con humos nos emborrachan
Los reyes y los déspotas
¡Fraternidad entre soldados
Para las guerras acabar!
Si estos caníbales se empeñan
En tener soldados leales
Sabrán que nuestras balas matan
A nuestros propios generales”
(La Internacional)


# Tridni Valka (Guerra de Clases)
 

EGIPTO: Nada ha cambiado, pero todo comienza…

Todos, cualquier cosa que digamos, cualquier cosa que hagamos, tomamos parte en la lucha de clases… Sea de forma activa o pasiva… Sea profundizándola y extendiéndola o sea negándola… Como sujeto de su propia existencia o como objeto de su supervivencia bajo la dictadura del valor… En el área del proletariado o de la burguesía… Como un ser humano o como un idiota útil al capital… “La historia de todas las sociedades existentes hasta ahora es la historia de la lucha de clases.” (Karl Marx)

En este corto texto acerca de las actuales luchas en Egipto, queremos enfatizar las importantes afirmaciones de la histórica lucha de nuestra clase contra la tiranía del valor, contra la explotación. Nuestro objetivo es obviamente no analizar estos eventos solo para simplemente comprenderlos, sino para transformarlos, para interrumpir la naturaleza cotidiana de nuestra vida como proletarios con la miseria que nos ahoga, para que erradiquemos definitivamente la relación social capitalista de nuestro planeta. No queremos derrochar nuestro tiempo describiendo en incontables páginas los horrores de esta sociedad de muerte y sufrimiento. Obviamente no queremos ser seres pasivos o académicos. Tampoco estamos interesados en la biología del Capital, ni nos interesa describirla de una manera objetiva. Por el contrario, nuestro propósito es tomar parte en su destrucción final actuando en el movimiento de su necrología… Y esto implica erguirse firmemente en el corazón de los eventos que ocurren frente a nuestros ojos, para ser una parte determinada de ellos como una fuerza activa y decisiva.

Desde hace más de dos años, una importante ola de revueltas ha corrido a través del Magreb y Máshrek. Una tras otro, Túnez, Egipto, Bahréin, Yemen, Libia, y Siria… han estallado en las llamas de la revuelta… Algunos “dictadores” han caído, otros se han aferrado a los remanentes de su poder. La represión es feroz en todos lados, pues el proletariado está determinado a no estirar la pata en el altar del valor sin al menos vender cara su vida. Revueltas contra el hambre, contra la miseria, contra los aumentos de precios de la “canasta básica”, contra el desempleo, contra la impunidad de los torturadores, contra la arrogancia de los señores atrincherados en sus cada vez menos inaccesibles fuertes…

Y cuando los “dictadores” han sido sacados por la presión “de la calle” (un eufemismo periodístico para no referirse al genuino sujeto de estos movimientos: a saber ¡el proletariado en lucha!), o mejor dicho, cuando la burguesía mundial y su aparato central remueven a tal o cual administrador que se ha mostrado incapaz de controlar la situación, entonces “nuevas” caras aparecen, “alternativas” políticas más creíbles emergen en orden de restituir la paz social y la ley y el orden de los negocios. Pero rápidamente, la lucha recobra sus dinámicas como hemos visto en los últimos dos años…

En Túnez, no pasa un día sin protestas, piquetes, ocupaciones, huelgas salvajes en Túnez (capital), Sfax, Siliana, Kasserine, El Kef, Gafsa, Redeyef, etc., sin que las estaciones de policía hayan sido incendiadas por proletarios enfurecidos, quienes claramente no se creen más ningún cuento hecho por los administradores de su supervivencia, mientras van sembrando sus semillas de un llamado cada vez más global a cuestionar éste mundo de miseria. Los “nuevos” líderes (una mezcla de facciones “progresistas” e islámicas) son usualmente abucheadas en sus apariciones públicas, como por ejemplo en el aniversario de “la revolución”, los líderes del partido Islamista de gobierno “Ennahda” fueron prendidos fuego por proletarios más que hartos de ser siempre engañados y jodidos por la burguesía.

A comienzos de febrero, el asesinato de un “oponente de izquierda” en el medio de la calle hizo que estallara todo y miles de proletarios explotaron de rabia. Chokri Belaid era el líder del “Partido Unificado de Patriotas Democráticos” (¡con un programa burgués!), una de las organizaciones más importantes dentro del “Frente Popular” el cual tuvo que radicalizar su discurso de algún modo ante la presión del proletariado para parecer una alternativa más convincente frente a los islamistas y el “vacío de poder” como consecuencia del desarrollo de los disturbios. El asunto aquí no es tanto si algunos proletarios se identifican a sí mismos como la “oponentes” al gobierno de “Ennahda” o no. Ellos solo expresan un tipo de empatía con alguien a quien consideran víctima del mismo Estado enemigo, el cual por medio de milicias islámicas, escuadrones de la muerte y la policía persiguen y maten día y noche a los proletarios radicalizados. Desde entonces, no es sorprendente que nuestra clase incremente su ofensiva y apunte a las más evidentes y odiadas representaciones de éste Estado…

En Siria no hay duda que los bombardeos sobre las ciudades y las masacres masivas, el terrible estado de represión y su militarización, representa un persistente acoso que busca reclutar proletarios en lucha (tengan estos armas o no) para una u otra facción, oponiéndose entre ellas en la tentativa por conquistar el poder y dirigir el antagonismo social. La totalidad de los poderes estatales regionales e internacionales (Rusia, Irán, China por un lado, Arabia Saudita, Qatar, Turquía, Francia, Estados Unidos, etc. por el otro) empuja a la confrontación de clases hacia la militarización, de forma que el proletariado pierda sus propias dinámicas de subversión de este mundo miserable, privando al proletariado de su autonomía de clase… El tercer campo en Siria (así es como se ha llamado al proletariado que se opone a ambos polos de la contrarrevolución) está camino a la ruina y a ser reclutado si no quiebra el aislamiento al que ha sido empujado, si el contenido universal de esta lucha (el cual emerge en todas las luchas de nuestra clase) no es puesto en frente, si rápidamente no encuentra eco a sus luchas, si una nueva fuente de hostilidad insurreccional no se desarrolla por todas partes de modo que no haya nunca más un minuto de descanso para la voraz burguesía…

Y es precisamente desde Egipto, donde los tambores de nuestra guerra social resuenan siempre con más fuerza, que podemos escuchar las voces anunciando con profunda determinación que el antagonismo social que ha comenzado antes por esta región deberá expandirse por todo el mundo.

“No votes por nadie…”
Cuando el “dictador” Mubarak fue depuesto, toda la burguesía proclamó que la “democracia” debía ser establecida, que el “pueblo soberano” debía participar en la construcción de su futuro y su voz finalmente sería escuchada. Pero rápidamente fue creciendo la desilusión de la burguesía pues la elección de la Asamblea Constituyente en noviembre del 201, así como la elección presidencial de junio del 2012 (con más de un 58% de abstención) y el referéndum para la nueva constitución en diciembre del mismo año (donde la abstención superó el 68%), a saber, cada ronda del circo electoral fue rechazado por importantes sectores del proletariado en un activo boicot. Cerca de la plaza Tahrir, alguien escribió en sobre una pared: “No vote por nadie. Nadie mantendrá sus promesas. Nadie escucha al pobre. A nadie le importa un carajo esto”. Sin embargo el estado logró movilizar a millones de tontos útiles quienes se hicieron cómplices en forma voluntaria de esta orgía electoral. Y es gracias a “el pueblo” que los “Hermanos Musulmanes” y otros islamistas son (¡temporalmente!) los “nuevos líderes” del país. Por lo tanto, podemos ver como, a través del mito democrático del “pueblo soberano”, se desarrolla el enfrentamiento de dos polos que se oponen dentro de la misma población: por un lado “el pueblo egipcio” que toma parte en las elecciones y posteriormente en la consolidación de una dictadura democrática, y al otro lado de la barricada social al proletariado en lucha que rechaza estas elecciones y proyecta la continuidad de la acción directa para expresar su desprecio (ciertamente aún confuso y limitado) por la democracia.

Aquí también debemos enfatizar la contundente respuesta que los militantes que se denominan a sí mismos “Camaradas del Cairo” enviaron a “Occupy Wall Street” (OWS) en noviembre del 2011. OWS, como forma de “solidaridad”, quiso enviar algunos “monitores electorales” a Egipto de modo que la farsa electoral “marchara sobre ruedas”. Esto es lo que “Camaradas del Cairo” declaró: “La verdad sea dicha, la noticia nos chocó bastante; simplemente pasamos la mayor parte del día tratando de imaginar quién podría haber solicitado esta ayuda en nuestro nombre. Tenemos algunas consideraciones respecto a vuestra idea, y queremos sumarnos a su conversación. Nos ha parecido que ustedes han tomado las calles y ocupado parques y ciudades ante la insatisfacción con las falsas promesas del juego de la política electoral. […] ¿Por qué, entonces, nuestras elecciones podrían ser una causa de celebración? ¿Cuándo, incluso en el mejor de los mundos posibles, puede existir una entidad supuestamente “representativa” basada en el interés del 1% sobre el restante 99% de nosotros? […] ¿Es esto lo que ustedes desean monitorear?”.

A pesar de los obvios límites de éste texto, solo nos queda expresar nuestra genuina solidaridad con la respuesta de “Camaradas del Cairo”. De hecho, lo que OWS proponía significa que el mundo capitalista se puede dividir en al menos dos partes, con situaciones diferentes y tareas diferentes que asumir: por un lado el próspero “mundo occidental” donde las elecciones y el parlamentarismo no son un problema a tratar en la agenda, y por el otro lado los países “subdesarrollados” del “Tercer mundo” donde las tareas de las masas proletarias serían defender a la facción progresista de la clase dominante y usar medios burgueses como las elecciones… Esto es obviamente completamente falso, paternalista y tiene la mala leche de dividirnos como compañeros y compañeras alrededor del mundo que enfrentáramos los mismos enemigos, la misma opresión, la misma explotación, y que usamos las mismas armas y medios para revolucionar éste mundo, para abolir la sociedad de clases.

Pero desde que el islamista Morsi fue electo presidente, ha sido evidente que esta facción de la burguesía ha terminado rápidamente desacreditada por su incapacidad para lidiar con la tarea fundamental, la cual es manejar las relaciones sociales capitalistas a favor de la clase dirigente, y al mismo tiempo pretender satisfacer las ilusorias promesas de cambios y bienestar social que solo un puñado de idiotas (“el pueblo egipcio”, trabajando y votando) ha creído. De cara a la desilusión, los recortes de salarios, los aumentos de precios de los bienes básicos, enfrentando una permanente represión feroz, el proletariado ha reanudado su ofensiva y recién electo Morsi como presidente ha salido a la calle a rechazar en las calles con más fuerza y determinación de lo que fue Mubarak hace unos pocos meses atrás…

“No hacer las cosas rentables para los capitalistas”
La operación para mantener la paz social en Egipto (la cual desplazó, luego de solo dieciocho días de protestas y combates del proletariado, a un “dictador” demasiado manso e incapaz de manejar las relaciones sociales capitalistas de forma más conveniente para los negocios) no dio frutos después de todo. Una de las primeras medidas para restaurar la ley y orden capitalistas tomado por la camarilla militar después de la caída de Mubarak fue prohibir las huelgas (“¡que destruyen al país!”). Sin embargo, debemos hacer hincapié que en los últimos dos años el proletariado ha estado rechazando todo tipo de disciplina del trabajo, todo tipo de sacrificio, en resumen, han luchado para “no hacer las cosas provechosas para los capitalistas”, para parafrasear a los camaradas del KAPD a comienzo de los años 20. El pasado octubre, lo que es lo mismo que decir un par de semanas después de las elecciones presidenciales, el Banco Mundial expresó su “preocupación” (por lo bajo) respecto de la escala que había alcanzado el descontento social en Egipto donde se habían registrado más de 300 huelgas en las primeras dos semanas de septiembre, la mayor parte de ellas en sectores clave de la economía perteneciente al ejército. Más de 2000 huelgas se registraron en septiembre y octubre a pesar de la represión y la criminalización de los trabajadores militantes.

Durante noviembre y diciembre, alguna gente se indignó por el hecho de que el nuevo proyecto de constitución impuesto por los “Hermanos Musulmanes”, y en última instancia por el estado de los capitalistas, del cual estos islamistas y algunos militares solo son sus representantes políticos, contenía medidas “liberticidas” (así fue expresado por todos los liberales y otros devotos de ésta hipocresía que es la dictadura democrática). Pero éstas maniobras solo taparon torpemente otras medidas de la misma constitución las cuales consolidan la represión anti-obrera y esto es solo la continuación de numerosos arrestos y seguimientos contra los militantes obreros involucrados en la extensión de las huelgas salvajes. Y éste no es más que el enésimo intento de amordazar a nuestra clase, esa donde miles de proletarios se encuentran luchando en las calles de El Cairo, Alejandría, Suez, Port Said, Ismailía, etc., esa que asaltó el palacio presidencial, esa que combatió a la policía pero también a los militantes islamistas, y con los matones del brazo armado de los Hermanos Musulmanes, incendiando decenas de sus oficinas por todo el país. Debemos enfatizar que al mismo tiempo que se expresaba el desprecio por el “nuevo poder” islamita (“democráticamente elegido, debemos recordarlo), nuestros hermanos y hermanas de clase deseaban conmemorar la importancia de los sangrientas protestas de noviembre del 2011 (conocidas con el nombre de “batalla de la calle Mohamed Mahmud”), boicoteando la elección de la asamblea constituyente, donde más de cuarenta compañeros murieron.

Toda esta rebelión, toda esta revuelta, todo este rechazo profundo y radical a someterse a los estándares del funcionamiento del capital general, todo este rencor, incluso cuando a nuestra clase la engañan con el circo electoral, en resumen, todo este sabotaje de la economía nacional ha llevado a la economía de Egipto a un catastrófico estado de crisis. La actual moneda, el peso egipcio, deberá ser devaluado, las reservas monetarias del Banco Central, que llegaban a los 36 mil millones en enero del 2011 (es decir, justo antes de la caída de Mubarak), hoy llegan solo a los 13 mil millones, tan solo dos años después, difícilmente esta cantidad alcanzará para pagar 3 meses de bienes básicos de importación. El gobierno egipcio necesita con urgencia 15 mil millones para equilibrar su presupuesto; pero lejos de esta cifra solo Qatar ha accedido a prestarle 5, lo cual está lejos de ser suficiente. El verano pasado, el presidente Morsi negoció préstamo por 4,8 mil millones con el Fondo Monetario Internacional, pero el aumento de las huelgas salvajes y la agitación social pospusieron un posible acuerdo. El mensaje “subliminal” de FMI fue que Egipto debe primero restaurar la ley y el orden así como la paz social en el país, y terminar con los subsidios a los productos básicos garantizados por el gobierno, lo que inevitablemente generaría una nueva oleada de agitación… Cada vez más la burguesía local como la mundial está llegando a un camino sin salida en ésta crisis sistemática…

Como en el 25 de enero, 2013 se acerca…
En este día que marca oficialmente el segundo aniversario del comienzo de “la revolución” que tumbó a Mubarak, las fuerzas del proletariado se han expresado una vez más de forma masiva en las calles enfrentando a las fuerzas que buscan conservar este mundo. Estos hechos no representan un “segundo asalto de la revolución”, y mucho menos una “segunda revolución”, pues se trata del mismo movimiento de nuestra clase, el mismo proceso de cuestionamiento de lo existente, es el mismo movimiento el que continúa, el que se desarrolla y afirma a sí mismo cada vez más fuerte. Y en esto no solo hay continuidad en el tiempo, de hecho, acá no ha habido un “cese de las hostilidades” entre proletarios y burgueses en los últimos dos años. Esto también se refiere al contenido de la lucha, y su reflexión hacía la clarificación del movimiento no sólo respecto a la lucha aquí y ahora, sino también por la lucha en el contexto histórico. Para muchos de los que se rebelaron contra Mubarak hoy es claro que en realidad ellos se han estado revelando contra toda personificación de la relación capitalista de explotación. Se trata de continuar y profundizar la ruptura esbozada en enero del 2011 la cual ha ido obteniendo colores brillantes en un proceso de radicalización inevitable. Nuestra clase no se conforma con solo unos cambios cosméticos (por ejemplo alcanzar varias vueltas en el circo electoral, una nueva constitución, “libertad de prensa”, etc.) combinados con diversas medidas que aspiran a volver a la economía nacional nuevamente sobre sus rieles y por lo tanto incrementar nuestra tasa de explotación.

Tras el aprendizaje obtenido en las violentas confrontaciones de noviembre y diciembre pasados, algunos de los sectores más determinados y avanzados de nuestra clase desarrollaron la ofensiva y seguridad de las protestas proletarias organizando grupos de choque autónomos para resistir cualquier intento de los matones islamitas de sofocar nuestro movimiento. Los medios de comunicación se hicieron un festín con la historia de “un nuevo grupo de Black Bloc en Egipto”… Sensacionalismo, una mierda. Pero es hace semanas y meses, incluso de antes de “la revolución” del 2011, que el asociacionismo proletario (derivados de las dinámicas del movimiento de lucha) se ha desarrollado, reforzado y consolidado en Egipto tan bien como en todo rincón del planeta donde nuestra clase levanta cabeza tras décadas de sufrimiento, sometimiento, silencio… Muchas expresiones militantes y estructuras re-emergieron de las profundidades de esta vorágine social y la antigua confrontación entre las fuerzas antagónicas de ambas clases sociales, desplegando las potencias y debilidades de nuestra clase, sus límites e incomprensión: “socialistas libertarios”, “sindicalistas revolucionarios”, socialistas revolucionarios”, “anarquistas”, “comunistas”, “Black Blocs”, “Ultras”, “barras bravas”, etc. son algunos de los nombres que estas minorías han usado para etiquetarse a sí mismas o que la prensa burguesa le ha colgado a sus acciones, sus rupturas y sus vacilaciones.

A partir del viernes 25 de enero, importantes protestas y choques sacudieron todo el país, mostrando así el agravamiento de la crisis global (“social”, “económica”, “política”) y la reducción a los términos básicos del antagonismo entre los sectores del proletariado en lucha y la última alternativa política (los “Hermanos Musulmanes”) impulsados por el sistema de administración del capitalismo.
El día después, el anuncio de la sentencia a muerte de 21 hinchas de Port Said provocó una nueva ola de agitación: estaciones de policías fueron asaltadas e incendiadas así como las oficinas de los “Hermanos Musulmanes”, algunos grupos armados atacaron la principal prisión e intentaron liberar a los presos… En tres días cerca de cuarenta proletarios fueron asesinados por los policías, lo que llevó al gobierno a imponer el estado de emergencia y el toque de queda en Port Said así como en las ciudades industriales de Ismailía y Suez. Pero la población desafió abiertamente esta decisión organizando protestas nocturnas y partidos de fútbol en las calles, en los cuales, los soldados que se suponía debían vigilar el toque de queda, también participaron. Luego de algunos días, el toque de queda fue “aflojado”, aunque no del todo bien abolido por falta de confianza en el acatamiento de los soldados…
En la misma disposición de derrotismo dentro de las “fuerzas de seguridad”, notamos que al mismo tiempo que un grupo de policías protestaba pidiendo al gobierno mayor capacidad de represión, más armamento para “defenderse” y colaboración de “matones armados”, otros sectores de la policía salieron a las calles por todo el país, el 12 de febrero, para expresar su rechazo a ser usados como instrumentos de la maquinaria represiva contra la población.

Queremos enfatizar el desprecio de nuestra clase hacia la actitud “camaleónica” (nada para sorprenderse…) de la oposición burguesa (principalmente representada por la coalición del Frente de Salvación Nacional) en el transcurso de estos eventos. El FSN, siempre marcando el paso atrás del movimiento de nuestra clase, temerosos de su energía y radicalización, intentando en vano de canalizarlo, finalmente firma un acuerdo con los “Hermanos Musulmanes” condenando “toda forma de violencia” en la víspera de la gran protesta del viernes primero de febrero, con el fin de tomar el control del movimiento y pacificar nuestra rabia. Pero nuestra clase dio una respuesta clara a estos “opositores” burgueses así como al gobierno y una vez más (por varios días) el palacio presidencial fue asaltado… todos los llamados posteriores del FSN para “derrocar al opresivo régimen y la dominación política de los Hermanos Musulmanes”, intentando así de estar a la saga de la perspectiva de un movimiento radicalizado, son infructuosos pues estos profesionales de la política se han desacreditado completamente ante los manifestantes salvo un puñado de tontos útiles que siguen creyendo sus mentiras…

Dicho esto, no pretendemos discutir aquí sobre el contenido de los eventos de febrero del 2012, los cuales son la causa para la sentencia a muerte en Port Said, cuando más de 70 personas que estaban en un partido de fútbol entre el equipo local (Al-Masry) y un club de El Cairo (Al Ahly) fueron muertos en enfrentamientos. Sin embargo, no hay dudas de que un sector de los militares deliberada e intencionadamente quisieron castigar a los “barras” de El Cairo famosos por su participación y militancia en la ola de agitación social que ha sacudido a Egipto. Por el otro lado, el hecho que proletarios de la barra de Por Said puedan haber sido usados como mercenarios en éste terrible hecho, aún no ha sido probado, y aunque ese sea el caso, no sería la primera vez en la tormentosa historia de la lucha de clases que un grupo de proletarios defienda (temporalmente) los intereses de la burguesía aún así sea contra sus propios intereses y los de toda nuestra clase… Como haya sido este asunto turbio cocinado de antemano, el proletariado en lucha en Port Said demostró claramente de que lado de la barricada se plantan durante estas últimas semanas…

En efecto, desde el domingo 17 de febrero, amplios sectores proletarios de Port Said empezaron, fuera de toda estructura sindical o partido político, una campaña de “desobediencia civil”, consistente en bloquear toda actividad económica en la zona industrial del Canal de Suez a la vez que imponían una huelga general, forzando a algunos buques a ser desviados, levantando piquetes y barricadas en los principales puntos de la ciudad, cortando rutas y las vías del ferrocarril, organizando piquetes itinerantes para que trabajadores de otras fábricas se unieran a la huelga, cerrando las escuelas y los edificios de la administración pública, rechazando el pago de los impuestos, boicoteando el pago de las facturas de el servicio eléctrico, enfrentándose directamente con la policía, atacando e incendiando sus guaridas, provocando cantidad de muertes en ambos bandos, etc. Lo que parece caracterizar el desarrollo de esta lucha es la auto-organización de las masas descontentas, las que se dotaron una vez más de estructuras autónomas (“comités populares”, etc.) tomando a su cargo los diversos aspectos esenciales de la vida, como la distribución (gratis o no) de comida, como cuestionar la producción (¿qué se debe producir y por qué?), rechazando el trabajo y el sistema escolar, etc. A causa de todas estas expresiones de ruptura con el orden social establecido, algunos militantes han dicho (tal vez un poco a prisa) que esta experiencia en Port Said es “una realidad sin precedentes” así como “un experimento de una nueva forma de vida, producción y existencia”, y yendo más lejos llamándola “La Comuna de París Egipcia”…(1)

En los días siguientes, esta campaña de acción directa se propagó rápidamente como un fuego incontrolable a otras ciudades de la zona del canal, como Ismailía y Suez, así como a otras del delta del Nilo: violentos choques entre las “fuerzas de seguridad” de la burguesía y proletarios cada vez más decididos a dar combate estallan en Mansura (muchos muertos), Tanta, El-Mahalla, El-Kubra, etc., los que parecieron estar fuera del control de los partisanos de la paz social… y así hasta Alejandría y El Cairo. Desde el 5 de marzo docenas de estaciones de policía y la mayoría de las gobernaciones del país fueron afectadas por una huelga de policías quienes rechazaban ser enviados al choque contra las huelgas y manifestaciones. Todo esto indica una vez más el nivel de disolución de los aparatos de represión central del Estado… Este asunto de la “seguridad” se volvió central para el Estado al punto de que el gobierno consideró la creación de una “policía privada” para restaurar la ley y el orden o como propuso el grupo islamista “ultraconservador” Al-Gamaa Al-Islamiya la organización de “milicias de seguridad” para “proteger la propiedad privada y los bancos”…

Finalmente no podemos dejar de mencionar la explosión de violencia que siguió a la confirmación de la sentencia a muerte de los 21 de Port Said el sábado 9 de marzo y especialmente el veredicto que dejó libres a varios oficiales de policía y a otros que sólo dieron una sentencia simbólica. En Port Said los protestantes intentaron bloquear el Canal de Suez, así como en El Cairo los edificios de la policía ardieron. Lo mismo sucedió en las oficinas de la “Asociación de Fútbol Egipcia”, lo que muestra la pérdida de interés que una parte importante de sectores combativos y activos del proletariado empiezan a sentir hacia el fútbol y los deportes en general, el cual deja de cumplir su propósito social de distracción y de alimentar el nacionalismo. Los estadios han sido abandonados por los proletarios que tienen cosas mejores que hacer como charlar por las calles, discutir de “política” y atacar el deterioro de sus condiciones de vida… Grupos de hinchas de equipos de fútbol, como los “Green Devils” de Port Said o los “Ultras Devils” y los “Ultras Ahlawy” de El Cairo se han involucrado en el movimiento social y han creado sus “tropas de choque”. Incluso más de algún conocido jugador de fútbol ha pasado a rechazar este aspecto de la sociedad espectacular para involucrarse en el movimiento de nuestra clase…

Deseamos terminar este breve texto sobre la lucha de clases en Egipto con algunas consideraciones programáticas, las cuales no son creación de nuestros cerebros sino que son el resultado directo de este movimiento que ha ocurrido frente a nuestros ojos. También hay algunas “lecciones” que podemos bosquejar y otras que las minorías revolucionarias ya han planteado a raíz de las luchas del pasado. Ya sea en el momento del movimiento proletario en Francia en los años 1870-71, mejor conocido como “La Comuna de París”; o de la época del proceso revolucionario que impactó al mundo entre 1917 y 1921, especialmente en Rusia, pero también los las repúblicas de consejos de Baviera y Hungría en 1919; o incluso en España en 1936-37, etc. En todos esos momentos álgidos de la lucha del proletariado, el Capital fue capaz de animar todo tipo de alternancias democráticas. De cara a un enemigo común (el proletariado) que amenaza los fundamentos mismos de la expansión de la reproducción de la relación social existente, todas las facciones burguesas que hasta ayer (formalmente) se “odiaban” unas a otras, hoy se unen o asumen una tras otra la administración de la sociedad y su paz social. Incluso el Capital está dispuesto, si es necesario, a cooptar elementos del proletariado derivados de la lucha, para colocarlos a cargo de cierta función esencial del “poder” y de ese modo transformarlos en administradores de las relaciones sociales y enterradores de la lucha (como el rol que jugó la CNT y los “camaradas ministros” en España)…

El Estado es una relación social
Como sea, todo esto es para decir, contrariamente a todas las creencias idealistas transmitidas por la ideología dominante, y por lo tanto repetidas por un gran número de proletarios y militantes en lucha, contrariamente a lo que en general se entiende por Estado, es decir su reducción a un “aparato”, a una “institución”, o a una simple “estructura”; el Estado no es una herramienta “neutral” que el proletariado puede tomar bajo su control y utilizarla como tal para sus propios fines, o incluso pasar de la toma de decisiones “vertical” a la toma de decisiones “horizontal” (¡el fetichismo y la miseria del federalismo!). Un gran número de revolucionarios del pasado, hayan sido “anarquistas”, “comunistas”, “Marxistas”, “socialistas revolucionarios”, etc., siempre comprendieron el Estado como una “herramienta” o más simplemente como “el gobierno”…

El Estado es una relación social compuesta de diversos aparatos (gobierno, parlamento, policía, ejército, empresarios, sindicatos, partidos políticos, sistema educacional, etc.). En éste sentido solo podemos reafirmar lo expuesto por Malatesta a fines del siglo 19, que el Estado se encuentra aún dentro de nuestras asociaciones…
El Estado es una relación social que se reproduce aún dentro de nuestras luchas y lo cual combatimos con vehemencia.
El Estado es una relación social y en Egipto se hace visible cuando todas las facciones burguesas se candidatean para administrarlo: desde los militares que asumieron durante el “período de transición democrática” tras haber “despedido” al incapaz de Mubarak, hasta los Islamistas y su poción mágica de ultraliberalismo divino, y por último los próximos candidatos como El Baradei y otros charlatanes que son lo mismo… Y es seguro que todas las tendencias del arco-iris izquierdista están esperando tras bambalinas su turno para aparecer…
El Estado es una relación social y hasta el presente nivel de desarrollo de las sociedades de clases (y el capitalismo es el resultado final de este desarrollo, como una síntesis de los modos previos de producción), el Estado solo puede ser el Estado de los capitalistas, y por lo tanto solo puede ser destruido por la fuerza de una revolución social, a través del movimiento de subversión de éste mundo que terminará todas las formas de explotación para abrazar la sociedad comunista…
¿Qué cambio? ¿Qué revolución?
Nos diferenciamos claramente de todos aquellos (“aquí” como “allá”) que hacen llamados por “más democracia”, rechazamos esa falsa dicotomía entre “dictadura” y “democracia”, pues en todas partes funciona el mismo Estado, la misma dictadura de la ganancia y el dinero que se impone sobre nuestras necesidades humanas, en todas partes se vive el antagonismo irreconciliable entre la clase de los ricos que impone sus normas y la de los desposeídos, se trate de una democracia “parlamentaria” y “multipartidista” o de una “militar” y de “un solo partido”… Esta democracia genera muchas ideologías, las cuales se vuelven fuerzas materiales, como el mito del “pueblo soberano”, lo cual se traduce en que esta fuerza niega en la acción el antagonismo de clases. Bajo la democrática dictadura del valor, el proletariado se ve disuelto en “el pueblo” y termina codo a codo con su enemigo histórico, la burguesía, en defensa de los intereses de la nación y la economía. Ya se trate de Túnez o más aún, de Egipto, es el “pueblo soberano” el que elige un nuevo amo, aunque el voto esté teórica y prácticamente en oposición directa al proletariado, del cual importantes sectores rechazan esta comedia infernal. No se trata solo de la burguesía en contra del proletariado, sino especialmente del pueblo contra el proletariado mismo… y de vuelta, el proletariado se tiene que organizar su lucha en contra del “pueblo”…

Titulamos este texto “Nada ha cambiado, pero todo comienza…”, para hacer evidente que estamos enfermos y cansados de todos esos “cambios” y esas “revoluciones” de las que habla la burguesía, y que no son nada más que premisas a la luz de los enormes levantamientos que estamos esperando y los cuales hemos de conducir con fuerza. De hecho, todo comienza y es especialmente necesario que todo continúe, que el movimiento de subversión de este mundo no se detenga, al menos no antes que encontremos la solución de las contradicciones y antagonismos sociales, no antes que toda la humanidad sea libre, y se libre por sí misma de sus antiguas y milenarias cadenas…

Pero sabemos que al mismo tiempo, muchas cosas han cambiado y muchas otras están cambiando… Acontecimientos como los de Egipto, Túnez, Siria (a pesar de la enorme represión que intenta suprimir nuestra energía bajo un diluvio de fuego y sangre, de cenizas y rublos), en Grecia, en Sudáfrica… y donde sea que nuestra clase levante su cabeza y luche por vivir, estos acontecimientos nos transforman, nos llenan de energía, nos otorgan nuevas perspectivas a esta despiadada y lamentable supervivencia a la que estamos condenados sobre el altar de sumisión al Dios Capital. Los hombres y mujeres lanzados de cabeza a la lucha ya tienen otra concepción de la vida, han forjado y alcanzado una “conciencia política”, lo que es lo mismo que decir que han transformado sus relaciones con otros hombres y mujeres que están en lucha, sus relaciones con el mundo… El miedo empieza a moverse al otro bando…

En este breve texto respecto a las presentes luchas en Egipto, queremos enfatizar las importantes afirmaciones de la vieja lucha de nuestra clase contra la tiranía del valor, contra la explotación. Nuestro punto obviamente no es analizarlos para simplemente entenderlos, sino más bien para transformarlos, para interrumpir la naturaleza histórica de nuestra vida diaria de proletarios sujetos por la miseria, por lo que debemos erradicar definitivamente la relación social capitalista de la superficie de nuestro planeta. No pretendemos gastar nuestro tiempo describiendo a lo largo de estas páginas los horrores de esta sociedad de muerte y sufrimiento. Obviamente no queremos ponernos en un rol pasivo y académico. Tampoco nos interesa la biología del capital, y no tenemos ninguna intención de describir las cosas de forma objetiva. Por el contrario nuestro propósito es tomar parte directamente en su destrucción final y participar en el movimiento de su necrología… Y esto significa plantarse firmemente en el corazón de los acontecimientos que tiene lugar frente a nuestros ojos, ser parte determinante de ellos como una fuerza activa y decisiva…

Como decía el viejo amigo Karl Marx “La historia de todas las sociedades existentes hasta nuestro días es la historia de la lucha de clases”… Pero si la lucha de clases está siempre presente, incluso cuando el proletariado se muestra impasible, agotado, invisible, ausente, debemos enfatizar que el desarrollo de las luchas en el mundo desde hace algunos años nos señala que estamos comenzando a transitar de un periodo de luchas de “baja intensidad” (como le gusta decir groseramente a la burguesía y sus estúpidos ejércitos) a un período de “mediana intensidad” previos a abordar luchas de “alta intensidad”. Esta última clase de luchas se han de traducir en una afirmación global de un proceso revolucionario a escala mundial que considere teórica y prácticamente la destrucción de la relación social capitalista, de la tiranía del valor y de un mundo basado en la producción de mercancías…

Camaradas proletarios en lucha en Túnez, Siria, Egipto… En Sudáfrica, China, Grecia… y en todo rincón del planeta… el capitalismo no tiene nada más que ofrecernos salvo austeridad, miseria, explotación, represión, guerra, muerte…

La lucha por vivir, por el desarrollo de una sociedad sin clases, sin Estado y sin explotadores, sin patrones, sin policía, ejércitos, cárceles, etc. pasa por la destrucción de todas las facciones burguesas que manejan nuestra vida cotidiana y nos mantienen en la miseria: “dictadores” y “demócratas”, los militares y civiles de “izquierda” y “derecha”, ultraliberales, socialdemócratas, islamistas y secularistas…

Abracemos el internacionalismo, rompamos las fronteras nacionales (así como las fronteras entre diferentes sectores) que envenenan las luchas de nuestra clase. Promovamos el derrotismo revolucionario: la mayor solidaridad con los proletarios que están lejos es luchar en nuestro propio territorio contra nuestro enemigo común, contra nuestra propia burguesía, contra el propio Estado que nos somete, contra el Estado Mundial del Capital.

¡Que nada sea rentable para los capitalistas!
¡La economía está en crisis, que reviente!
¡El enemigo es el capitalismo y la dictadura del mercado mundial!
¡El objetivo es en todos los sitios el mismo: revolución social!
¡Destrucción del Estado y el Capital!

# Tridni Valka (Guerra de Clases)


(1) Ver el texto publicado por el blog militante italiano infoaut.org: “Egipto. La autogestión de Port Said y la lucha obrera” disponible en español en http://anarkismo.net/article/25078/