domingo, 24 de junio de 2012

El abismo no nos detiene.

Comunicado a un año del Bombazo que casi me cuesta la vida
# Carta de Luciano Pitronello, preso en el estado chileno.
# Primeros días de junio, 2012

A las conciencias rebeldes; a mis compañerxs esparcidxs en el mundo

Ha pasado poco más de un año desde que todo cambió para mí esa fría madrugada del 1° de junio del año anterior, y creo que no pronunciarme al respecto es seguirle el juego al propósito que me tiene aquí, prisionero en el hospital de la cárcel santiago 1, además, sería un deshonor para mí mismo, pero por sobre todo para ustedes, mis queridxs compañerxs que se preocupan por mí.

Debo decirlo; quise hacer un balance a un año de ocurrido todo esto, pero no lo manifesté públicamente por dos motivos: el primero es porque aquel texto era demasiado comprometedor, y el segundo, y el más importante en mi opinión, porque en él realmente no analizaba nada, sólo era un compilado de frustración, resentimiento y odio que despotricaba contra todxs, donde maldecía la suerte que se echó a correr, pero ahora deseo hacerlo, me siento con la lucidez de poder entregarles algunas palabras que estoy seguro, tanto merecen.

Pero antes de comenzar, quiero advertirles los motivos de mi demora. Los días nos han estado fáciles, el encierro permanente ha comenzado a hacer su trabajo, y mi humor ha estado terrible, motivo por el que mi primer boceto de este comunicado terminó siendo un compendio de rabia e ira; la prepotencia, agresividad y altanería empiezan a florecer en mis actitudes, y ante algunas situaciones, sencillamente, no me reconozco, pero lucho, lucho por seguir adelante y no traicionarme, intentando combatirme a mi mismo en el cotidiano vivir, recordándome y no olvidando quién soy y por qué estoy aquí.

Bueno aquí voy…

martes, 19 de junio de 2012

Contra la represión en Bariloche

Diego Bonefoi (15) fue fusilado en Bariloche por un policía el jueves 17 de junio. El milico no dudó en apretar el gatillo para atravesarle el cráneo. El milico no dudó. Y que esto quede bien claro. La Policía como instrumento de control del Estado y lxs Poderosxs, como perfecta herramienta de castigo y obediencia, jamás titubearía en hacer uso de todas sus facultades para eliminar pobres, marginales y rebeldes, como lo hace todos los días. Otro pibe más de los tantos desechables del Sistema, como cada unx de nosotrxs.

El viernes, la gente de los barrios del Alto (lugar destinado donde las altas clases depositan oprimidxs) motivada por la rabia y la impotencia decidió acudir a la acción directa: nada de Justicia con intermediarixs, la miseria que nos imponen mereció otra respuesta mucho más acorde a los sentimientos y los deseos de quienes la sufrimos cotidianamente.
Una pueblada espontánea hizo uso de su mejor solidaridad. La comisaría, el auto del intendente, varios comercios fueron cascoteados en un enorme acto de Dignidad.
¿Por qué contener la bronca ante las humillantes determinaciones de la Justicia del Estado? ¿Dejarnos matar por sus verdugxs así nomás y esperar que los burócratas se nos rían en la cara?

En la protesta fueron asesinados Matías Carrasco (16) y Sergio Cárdenas (29) por la Policía que desplegó todo su aparato represivo para intentar contener el ataque y el caos. Merece nuestra admiración el enorme coraje de las personas que no permitieron que en medio de tanto dolor la quietud lxs paralizara. Muchxs rebeldes partiendo de la indignación ante la muerte de Diego, pero también desde distintas motivaciones individuales, atacaron aquellos íconos del Poder. El enfrentamiento sin tregua contra los milicos durante el fin de semana impidió que otro caso de gatillo fácil fuese silenciado en las alcantarillas de patéticos festejos de Patrias y Mundiales. Queda clarísimo de qué lado está cada unx en ésta Sociedad basada en la Autoridad , el Dinero, el Egoísmo y el Control extremo. Unxs marchan a favor de lxs opresores con flores y cantitos. Otrxs extendemos el brazo compañero sobre la realidad impuesta, donde el Apoyo Mutuo no es frecuente. Que las semillas de la de Rebeldía se esparzan más alla de las distancias.

CONTRA EL ESTADO, TODA FORMA AUTORIDAD Y CUALQUIER OPRESIÓN. ¡SOLIDARIDAD Y ÁNIMO!

# por Anarquistas. La Plata (región argentina)
# repartido en la Jornada contra la represión en Bariloche, Junio de 2010

lunes, 18 de junio de 2012

Postura contra el sindikalismo y por la Autonomía, difusión y crecimiento de la lucha anticapitalista

Los sindicatos en todas sus variantes por mas que se digan “combativos” o “revolucionarios”, democráticos, peronistas o de izquierda no son mas que un aparato, una institución de arbitraje o mediadora entre lxs explotadxs y las patronales y/o el Estado. Que haya quienes manejen las palancas de ese aparato es lo que necesitan los explotadores y políticos para sentarse a negociar, a parar la bronca con miserables migajas, o elaborar las “listas negras” con los nombres de lxs obrerxs rebeldes, a perpetuar la jerarquía y la delegación, a dividir por ramas de trabajo, oficio o profesión a las victimas del mismo enemigo: el capitalismo. Así vemos, cada vez que hay un conflicto, y sobre todo si tiende a desbordarse, o a sobrepasar la normalidad de la “paz social” aparecer a estos expertos de las leyes laborales, a estos “sindicalistas profesionales” manipular la asamblea, “aconsejar” qué sería “lo mejor”, casi siempre recurrir al ministerio de trabajo que son las otras oficinas de los explotadores, y no para prenderlas fuego precisamente, sino para “solucionar” el conflicto, y retornar a la maldita normalidad del trabajo, casi se podría afirmar que estos personajes están mas interesados en continuar la producción que los patrones, ya que es de ahí de donde sacan su tajada.                                                             
De nada sirve tomar un sindicato “para pedir elecciones” por considerar corruptos a quienes tienen ese cargo o considerarlos obstáculos en la lucha ya que esa es su esencia, de nada sirve entrar a este sino es para echarle nafta y fuego, extinguir el sindicalismo, dando lugar a la lucha autónoma irreconciliable y sin intermediarios!

Al “sindicalizarse” la lucha, o desviarse al plano sindical, donde empieza la disputa por la palanca, los pequeños o grandes kilombos, las calumnias y el vasallaje, etc. Es donde termina la posibilidad de lucha real contra el capital. (por ejemplo, cómo quebró el estado/gobierno varias huelgas de petroleros que al tomar las plantas por varios días les causaban millonarias perdidas a las empresas?: pues interviniéndoles el sindicato![algo similar ocurrió acá en el 2007 con la lucha de los marineros], además de declarar la huelga ilegal, reprimir y encarcelar obreros, un viejo método que les sigue funcionando! La potencia de la huelga y el sabotaje se disolvió en la disputa sindical. El delegado de los petroleros Víctor Oñate continúa preso por la toma de la planta “las heras3” desde el invierno de 2011) si señalamos esto no es para decir que el sindicato actuó bien o mal, sino porque los sindicatos son herramientas de los patrones y del Estado! Después viene la cruda represión.

¿Y como seria una lucha autónoma entonces? No se encuentra una respuesta mágica a esta pregunta sino en la misma practica que apunte con mira certera la critica y las acciones contra todo dirigismo y delegación, con horizontalidad real en la situación que sea, asamblea, núcleo de base o individualmente; se puede agregar también, de una postura que no tranza ni dialoga con los explotadores, porque lleva ansias de liberación y reconoce las cadenas que se lo impiden: el trabajo asalariado, la mercantilización de la vida, la propiedad privada. Fuera y contra las estructuras del Estado/Capital, que se afirma por la destrucción de la política y la servidumbre de los partidos y los sindicatos.


# de Anarquistas de Puerto Deseado (sur de la región argentina)
# extraído de su publicación "Esteparia" nro1 de Marzo de 2012, solicitarla a: anarquia_puertodeseado[arroba]hotmail.com

viernes, 15 de junio de 2012

[Asturias] Rompamos el aislamiento de la lucha en la minería


 «El proletariado no puede reconocerse verídicamente en un agravio particular sufrido y tampoco, por lo tanto, en la reparación de una agravio particular, ni de un gran número de estos, sino únicamente en el agravio absoluto de haber sido relegado al margen de la vida.» Guy Debord.

Varias semanas llevan los mineros luchando contra los planes de ajuste que el capital lanza contra sus condiciones de vida. Frente a las necesidades de valorización del capital que exigen deshacerse de la producción minera en España y lanzar a la basura a todo ese sector, los proletarios responden defendiendo intransigentemente sus intereses y necesidades. Lejos de asumir un paro de brazos caídos o de levantar como idiotas sus manos al alto diciendo a coro que «éstas son nuestras armas», asumen los métodos de las luchas y huelgas de verdad. Huelga indefinida, barricadas, cortes de carretera por doquier, cortes de vías de trén, sabotajes, molotovs, enfrentamientos contra las fuerzas represivas... La violencia de clase reaparece personificada en esos "encapuchados” que incomodan la normalidad capitalista y esbozan un trasfondo velado y descuartizado por la intoxicación político-sindical: la guerra de clases.

Y es en este punto donde se juega lo esencial. El proletariado no puede defender sus intereses desde el aislamiento, desde el corporativismo, defendiendo su sector como algo salvable en un mundo insalvable. Precisamente ese es el eje en el que articula su fuerza todo el espectro politico-sindical que dice representar o defender a los mineros en lucha basándose en todos los límites que la misma lucha contiene. Toda la charlatenería y todos los llamados que lanzan estos estafadores para que se apoye y se sea solidario con la minería, parten de mantener a toda costa la cuestión como un problema en la minería y en su gestión. El bochornoso espectáculo de todos estos gestores de la miseria y la esclavitud llega al paroxismo cuando Trevín, uno de los dirigentes de la represión en Asturias en los últimos años, defiende en el congreso, candil en mano, al sector minero. Esta escenificación no es más que el trasvase al parlamento de una práctica asumida en la calle por las organizaciones sindicales, con SOMA a la cabeza, y que tiene como principal función el control del fuego en las barricadas y la transformación del conflicto en una batalla entre diferentes formas de gestión capitalistas.

Allí donde este cordón sanitario se resquebraja surge la posibilidad de que este conflicto asuma abiertamente su propia naturaleza, la de ser una expresión de un conflicto global, un conflicto que concierne a las bases mismas de un sistema basado en la apropiación de los medios de vida por el capital, un sistema donde la tasa de ganancia lo decide todo. Pero sólo en la ruptura del aislamiento, en la extensión del conflicto a todos los sectores, puede la lucha asumir toda su naturaleza subversiva. Todo lo que sea mantener el problema encerrado en los estrechos márgenes de la mina significa desfigurar su esencia y hacerse el haraquiri sometiéndose a la lógica de la explotación capitalista y a sus aparatos de gestión. La propia historia de la lucha en la minería no deja lugar a dudas.

Cuando en las asambleas salen voces disonantes que reclaman la extensión del conflicto, cuando en ciertos lugares de las cuencas mineras, y fuera de ellas, algunos incontrolados se organizan al margen del dictado sindical, cuando proletarios de otros sectores o en el paro acuden anónimamente a luchar, cuando comienzan a reproducirse acciones que escapan al control politico-sindical, se está expresando ya la negativa proletaria a dejarse neutralizar y la tentativa por romper el cerco del conflicto, de dejar atrás las “reivindicaciones” actuales, de extender a todos lados el enfrentamiento como una lucha contra el capital. La huelga general convocada para el 18 de Junio en las cuencas pone en el tapete esta cuestión y materializa la respuesta sindical al peligro de la extensión. Se busca limitar este peligro a un día -el 18- y a un lugar -las cuencas mineras- para conjurarlo.

Para los proletarios se trata de echar abajo este dique de contención, de romper el aislamiento de las luchas, de consolidar estructuras donde organizarnos, de destruir las ilusiones reformistas, de llevar la lucha hasta sus últimas consecuencias. La situación en que todos nos encontramos es trágica y la solución no pasa por buscar una salida sectorial, la solución pasa por destruir una sociedad basada en la tasa de ganancia, en la esclavitud asalariada, una sociedad en la que la producción no posee otra base que las necesidades de valorización. Todo lo que sea caminar hacia otro lado significa asistir a la derrota.

¡A EXTENDER LA LUCHA A TODOS LOS SECTORES Y LUGARES!
¡A DESBORDAR EL CORDÓN POLÍTICO-SINDICAL!

# por Unos incontrolados
# Asturias, España. Junio de 2012


Mas información:
http://rokambol.com/la-policia-antidisturbios-denuncia-la-excesiva-musculatura-de-los-mineros/
http://www.alasbarricadas.org/noticias/node/21184 (actualización constante)
http://www.elmundo.es/albumes/2012/06/12/protestas_mineros/index.html (fotos)

lunes, 11 de junio de 2012

Esto no ha hecho más que empezar. Barcelona 29-M del 2012

“Mira tu Rolex: la hora de la revuelta ha sonado.”

No podemos hacer otra cosa. No queremos hacer otra cosa. Afirmamos todo lo ocurrido en Barcelona durante la jornada del 29 M. Hemos hecho huelga de normalidad, huelga de obediencia, huelga de impotencia. Nuestra violencia no ha sido ciega, ha sido táctica -containers- y enfocada: bloqueo de la circulación, destrucción de bancos y sedes de multinacionales y grandes empresas, ataques a la policía que nos ataca...

Barcelona empezó a arder de nuevo en éste día. O, mejor dicho, ese día volvió a emerger una fuerza que lleva unos años cogiendo densidad. Los comités y grupos barriales hemos demostrado una capacidad de respuesta, una rapidez y una coordinación que no teníamos años atrás. Constelaciones de confianza, nubes de grupos, somos anclajes de una fuerza de gravedad que hizo bascular Barcelona del lado del fuego.

Hemos plantado batalla durante todo un día, de forma descentralizada y también de forma concentrada. 

Ahora tenemos heridos y tenemos presos y encausados. Son nuestros, son nuestras. Defender a los nuestros significa defender las formas de vida que estamos elaborando desde la base, con las prácticas que reinventamos a partir hemos heredado, arrancando del olvido lo mejor de una historia de luchas: redes de apoyo mutuo, cooperativas, ocupaciones, asambleas locales, casas de barrio, talleres comunitarios...

“Uno reprocha a la huelga el ser simplemente negativa --- el no proponer nada en lugar de lo que hay. Sin embargo, podría bien ser que la incapacidad en la cual ella se encuentra, en el momento en que comienza, de decir lo que quiere, no sea una tara de la huelga --- que esta incapacidad le sea esencial; que le sea incluso esencial defenderla. A toda huelga en efecto se le hará inevitablemente esta pregunta: “¿Pero qué es lo que vosotros proponéis?”; o esta otra, que es la misma: “¿Cuál es vuestro plan?”. Ahora bien esta cuestión, para toda acción política que comienza, es la trampa más grande.

Hace falta que la huelga tenga el coraje, aprenda el coraje, de responder: “Nada”. Hace falta que ella esté a la altura de poder decir: “Nosotros no proponemos de entrada nada. Nosotros no tenemos ningún plan. Nosotros no propondremos sino haciendo.” Hace falta que la huelga tenga la audacia, la arrogancia de decir: “Nada.”; “Nosotros no proponemos nada.”; “Esperad a ver. Nosotros vamos a hacer. Vosotros veréis mejor. Váis a ver.”

        Institut de démobilisation, Tésis sobre el concepto de huelga.

Toda buena lucha es de largo aliento. El fuego y las armas ofensivas son fundamentales, tan fundamentales como el saber cuándo no hay que usarlas. Tan fundamentales como una fuerza material común, unos medios y unos saberes compartidos. Medios materiales con los que poder sostener la lucha y nuestras vidas. Porque nuestras vidas son ternura y combate; indisolublemente. Todo lo bajo y material es inseparable de lo elevado y espiritual: la audacia, la amistad, el humor, la templanza, el compartir, se dan o no se dan según cómo hacemos lo que hacemos. Gestos, afectos, palabras, conforman las formas de vida sensibles que habitamos.

No nos fascinamos con el fuego. El fuego lo usamos en el momento decisivo.

No nos fascinamos con los medios (dinero, espacios, máquinas, saberes) que conseguimos. Los medios los usamos, compartiéndolos. Reaprendiendo a compartirlos y a defenderlos.

No nos fascinamos con la teoría, la teoría es infinita, como se ha dicho, y como demuestra el muerto viviente de la Academia. No nos fascinamos con los relatos; puestos entre paréntesis nos estamos encontrando en la acción, y en el territorio. Sin embargo, como dijo uno de los que mejor ha pensado la guerra-política, la primera fuerza en cualquier estrategia es la fuerza espiritual. No hay peor enemigo de un camino estratégico que la confusión y la duda. Hemos pasado del dicho al hecho y los hechos hay que sostenerlos. El 29 M eramos muchos y muchas pasando a la ofensiva. Esto no ha hecho más que empezar.

Nuestra lucha va mucho más allá del fuego, pero contiene el fuego. La hora de la verdad está sonando.

“Sólo la acción es irreversible, por eso el poder la teme tanto.”
         Bernard Aspe

¿De qué medios nos estamos dotando? Necesitamos máquinas, espacios, saber curarnos y alimentarnos de otro modo, necesitamos también dinero para acabar con el Capitalismo. Necesitamos hacernos fuertes en cada lugar.

¿Con los habitantes de nuestro territorio más próximo, qué estamos compartiendo y cómo? Necesitamos explicitar y compartir las mejores formas prácticas de la solidaridad local.

¿Estamos pensando en celebrar en el barrio el éxito de la naciente huelga metropolitana? Necesitamos nuestras fiestas y banquetes para afirmar la ética-política de la potencia común. Porque luchamos contra la separación impuesta entre las vidas, y dentro de cada vida, en infinitas facetas gobernadas por la mercancía, el dinero, y toda la panoplia de dispositivos, o aparatos de gobierno, dispersos en el territorio, y a lo largo de nuestras vidas. Este orden de sometimiento y explotación ha pasado a la ofensiva con la llamada Crisis y nos está arruinando la existencia.

“Cuando toda la ciudad está en llamas no es hora de intentar recuperar los trastos viejos, es hora de inventar formas nuevas.”
E. Jünger, Sobre el dolor.

La Metrópolis es vulnerable, en su propia complejidad y automatismo. Está sembrada de enclaves indefensos, precisamente esos aparatos de gobierno, públicos y privados, que nos están haciendo la vida imposible. Las insurrecciones árabes lo supieron ver durante la última primavera.
El territorio metropolitano, tramado a partir de la circulación infinita de seres, objetos, energía, información, está, sin embargo, lleno de cuellos de botella fácilmente bloqueables. El sabotage es un arte que nos pertenece.
El bloqueo de la metrópolis, el bloqueo de la economía, sólo puede ser de momento temporal, puesto que esta misma complejidad y circulación infinita es la que sostiene nuestras vidas. Comprender eso es comprender el desafío al que se enfrenta una insurrección a la altura de la época.
El 29 M la metrópolis se ha demostrado como un espacio ingobernable frente a una buena táctica. Estamos aprendiendo.

“(…) lo sorprendente no es que la gente robe, o que otros hagan huelga, sino más bien que los hambrientos no roben siempre y que los explotados no estén siempre en huelga.”
Guattari/Deleuze, Mil mesetas.


# Nosotros.
# Barcelona 3 de Abril de 2012

domingo, 13 de mayo de 2012

Saludos a los proletarios en lucha en Siria, Egipto, Túnez… y en todo el mundo

Masacres en Siria y acción directa

Ocurrió hace treinta años, en la ciudad de Hama, en Siria… El 2 de febrero de 1982, la población respondió a los llamados a la insurrección contra los que detentaban el poder, contra la miseria y la represión. Los insurrectos, a los que se unieron 150 oficiales del ejército, se apoderaron del control de la ciudad, destruyeron los centros de represión, ejecutaron a más de 300 mercenarios del régimen, como a una primera unidad de paracaidistas que enviaron para sofocar la revuelta. El Estado replicó asediando y bombardeando, con artillería pesada, la ciudad durante 27 días; también usaron gas cianuro.
El asalto final se produjo en lo que nos recuerda la «semana sangrienta» parisina, donde los últimos estallidos de resistencia proletaria están a la altura del terror estatal.

Durante ese asalto final, chicas «kamikaces» atacan carros blindados y soldados que rastrean los barrios casa a casa. La represión es terrible; el baño de sangre total: se estiman entre 25.000 y 50.000 el número de víctimas. Estos hechos son poco o nada resaltados en la prensa y no levantan ninguna indignación fuera de Siria, sobre todo porque la tesis del complot islamista se utiliza para ocultar la naturaleza social de las luchas, como todas las de nuestra clase.
Este levantamiento no llovió del cielo: huelgas, manifestaciones, sabotajes, disturbios, atentados con bombas, ejecuciones de oficiales del ejército y de cuadros dirigentes del régimen baasista, motines en las cárceles, incontables masacres, desde hace meses, años, se suceden importantes enfrentamientos en Siria.

Cada vez más, el país se sitúa en el centro de una región a fuego y sangre, donde las luchas de nuestra clase se mezclan con los conflictos entre las diversas fracciones burguesas: recordemos la guerra del Líbano, en 1982, así como de la sangrienta represión en los campos de refugiados «palestinos» donde los proletarios son masacrados tanto por el ejército israelí como por las diversas milicias, si no es directamente por los milicos de la OLP y de la «liberación nacional»; recordemos la «revolución iraní» de 1977 a 1979, y su transformación en una guerra interburguesa entre Irán e Irak, que provocó un millón de muertos en ocho años; recordemos asimismo las luchas contra esa guerra, los sabotajes, el derrotismo revolucionario, los regimientos armados de los ejércitos de los dos países beligerantes que desertan de sus respectivos bandos para unirse y tomar medidas contra sus propia burguesía, contra los dos Estados; recordemos la ola de luchas proletarias que barrió Egipto en 1977; recordemos…

 

Nada ha cambiado pero todo empieza…

Durante más de un año, una importante ola de luchas atraviesa todo el Magreb y el Mashreq, una región que se extiende desde el océano Atlántico hasta el Índico. Los dictadores son derrocados, otros se aferran a sus migajas de poder, por doquier la represión es feroz, brutal, a la altura de la determinación de los proletarios para no morir en el altar del valor sin al menos vender lo más cara posible su piel.
Luchas contra el hambre, contra la miseria, contra el aumento de los precios de los alimentos básicos, contra el paro, contra la impunidad de los torturadores, contra la arrogancia mostrada por los jefes parapetados tras sus fortalezas cada vez menos inaccesibles…
Túnez, Egipto, Bahrein, Yemen, Libia, Argelia, Marruecos, Irak, Kuwait…
Y cuando los dictadores son retirados debido a la presión de la «calle» (dulce eufemismo periodístico para no decir crudamente la verdad: ¡el proletariado en lucha!) o, mejor dicho, cuando la burguesía mundial y sus aparatos centrales cesan a tal o cual de sus gestores, que han dejado de ser aptos para dirigir la situación, entonces «nuevas» figuras aparecen, las «alternativas» políticas, más creíbles son empujados al escenario con el objetivo de restablecer la paz social y el orden de los negocios.

Pero antes o después la lucha retoma su dinámica como podemos constatar después de algunas semanas, algunos meses: en Túnez, los «nuevos dirigentes» (una mezcla de «progresistas» e islamistas) fueron abucheados durante la celebración del primer aniversario de la «revolución»; en Egipto, donde cada paseo del circo electoral es acompañado por un verdadero boicot activo por parte de importantes sectores del proletariado que se enfrentan en la calle a los mismos torturadores de siempre; y en Libia, donde nuestra clase le asesta un golpe frontal a los «liberadores» del CNT. La acción proletaria fue simple y eficaza: al principio se ocupo la calle, reapropiandose de las plazas, para después saquear, de arriba abajo, la sede central del CNT en Bengasi.

Apesar de algunos aumentos salariales simbólicos y de los subsidios en los alimentos básicos, apesar de las promesas de derogar el estado de sitio en el que viven desde 1963, apesar de la proposición de organizar «elecciones libres», apesar de la represión y los asesinatos, apesar de las detenciones y las torturas, apesar de que las ciudades son rodeadas por los carros blindados, apesar de los bombardeos, apesar de todo esto, la revuelta se propagó en Siria el 15 de marzo de 2011 y continúa desarrollándose.
Desde la ciudad fronteriza de Deraa se exalta a los proletarios a través de todo el país: Homs, Hama, Damas, Alep, Banias, Lattaquié…

Con gran rapidez, diversas estructuras de lucha se juntan en centenas de comités de coordinación («tansiqyat») que responden en la práctica a las necesidades de la lucha, de su organización sobre el terreno, de su centralización y su autodefensa, apesar de que se desarrollan niveles de radicalismo muy contradictorios en cuanto a perspectivas de lucha. Del mismo modo, muy rápidamente el movimiento de nuestra clase responde al terror del Estado con la violencia de la clase y la acción directa; crece el derrotismo en los aparatos centrales de la represión: cada vez más los soldados abandonan las filas del ejército burgués, confraternizan con sus hermanas y hermanos de clase y protegen las manifestaciones contra los matones del régimen.

Varias redes de soldados desertores existentes son publicitadas, y sin ninguna duda el Ejército Sirio Libre, quien, a pesar de sus alianzas con grupos que se oponen al régimen (fracciones burguesas que se ponen a las puertas de la alternancia política y de la gestión de nuestra miseria), desarrolla en el terreno una práctica militante muy contradictoria de derrotismo…

Compañeros proletarios en lucha en Siria, Egipto, Túnez… en Kazakstán, Nigeria… en Rumanía, China, Bolivia… en Estados Unidos y en todo el mundo, el capitalismo no tiene otra cosa que ofrecernos que más austeridad, miseria, explotación, represión, guerra, muerte…
La lucha por la vida pasa por la eliminación de todas las fracciones burguesas que dirigen nuestra cotidianidad y nos mantienen en la miseria: los «dictadores» y los «demócratas», la derecha y la izquierda, los militares y los civiles, los ultraliberales y los socialdemócratas…

La economía capitalista está en crisis, ¡qué reviente!
¡El enemigo es el capitalismo y la dictadura del mercado mundial!
El objetivo es el mismo en todas partes: ¡la revolución social!
¡Destrucción del capitalismo y el Estado!
Guerra de clases, Febrero 2012
autistici.org/tridnivalka
tridnivalka{em}yahoo{dot}com

domingo, 22 de abril de 2012

[España] La buena salud del movimiento contra el capital en Barcelona y la huelga del 29 de marzo

«Somos los que hemos dicho basta, los que por fin masivamente salimos a la calle, los que plantamos el txringuito en plaza Catañuña el 15 de mayo, a los que abrieron la cabeza el 27 de mayo en una actuación de “limpieza”, los que fuimos a bloquear el Parlament, las casas amenazadas de desahucios y los centros sanitarios, los que ocupamos para vivir, los que nos organizamos en asambleas, los que hemos perdido el miedo, pero no la esperanza, los que verdaderamente creemos que todo esto puede cambiar». Extraído de un cartel titulado «Papá!*» pegado en paredes de Barcelona.

El 29 de marzo fue una nueva muestra del crecimiento de la militancia revolucionaria en Barcelona y alrededores. Una expresión del sufrimiento y descontento proletario con el estado actual de cosas. Una fotografía que nos enseña cómo está el balance de fuerzas entre clases. Desgraciadamente, aún muy favorable a la burguesía, pues parece conseguir que la mayoría de la población ni haga huelga ni se solidarice con los huelguistas y ni mucho menos con los piquetes, los destrozos en los bancos y el ataques a las fuerzas represivas.
Aunque no nos interese demasiado la opinión pública y sepamos que nunca “la mayoría” impulsó revolución alguna, esto parecería indicar que siguen faltando demasiados años para vivir un proceso revolucionario a nivel planetario con ciertas garantías de triunfo. Pero el tiempo dirá.
En otros documentos ya hay una exposición sobre el seguimiento de la huelga, con datos y estadísticas. En este, a pedido de compañer*s del extranjero, se realiza esta crónica, teniendo en cuenta lo que sabe y no sabe el enemigo y, habiendo reflexionado previamente, sobre lo que vale la pena explicar y lo que no. Puede haber equívocos y diferencias de opinión. Contar cosas, para que sirvan aquí y en el extranjero, siempre tiene un riesgo.
En este texto solo se pretende narrar algunos episodios de la jornada combativa y reflexionar sobre la salud de las fuerzas revolucionarias en Barcelona. Quienes, en la huelga general, no pretenden radicalizar el paro pactado convocado por los sindicatos. La ven como una posibilidad de expresar el rechazo al capitalismo y consolidar el asociacionismo.
Como decían los proletarios hace cien años, la huelga no puede resolver gran cosa por sí misma, porque agota las fuerzas del proletariado antes que las de su adversario, obligándolo a reanudar el trabajo. Y por lo tanto no puede tener una influencia decisiva más que si es el preludio de una insurrección. Sin embargo, la huelga general lleva aparejada la movilización por ambas partes y permite una somera apreciación del balance de fuerzas.

[Argentina] Otro crimen de la patronal y el Estado en el ferrocarril

Las tragedias no deben utilizarse para especular ni política ni económicamente, pero deben servir para depurar responsabilidades.

Pasaron varios días desde el siniestro ferroviario en Once y pareciera que todavía falta un chispazo para que salte la bronca.

Cincuenta personas muertas –en su mayoría trabajadores que iban “de casa al trabajo”- y más de setecientos heridos, en medio de una impunidad indignante.

Indignante es también una burda sospecha aprovechando la confusión inicial que apuntó a romper el hilo por su parte más delgada: un error humano del conductor, un trabajador víctima igual que los otros que encontraron la muerte, al que se intentaba vergonzosamente lapidar para pasar de puntillas sobre los verdaderos responsables.

Empezará estos días la danza de acusaciones, investigaciones y citaciones de la justicia. Los próximos meses, los medios nos bombardearán con datos tan relevantes como las últimas comunicaciones de celular de la novia de uno de los pasajeros, o la vida privada de cada víctima. Es posible que se cree hasta una comisión parlamentaria investigadora, que se interpele a algún ministro y que haya reacciones populares espontáneas exigiendo “que se vayan todos”. Una burbuja mediática que se deleitará en el morbo hasta que los hechos se enfríen y se pueda pasar página obviando blanquear las culpas.

El accidente ferroviario del Sarmiento pone en evidencia, una vez más, los mecanismos instalados en los 90 con la lógica de rentabilidad, la misma que trata a los trabajadores como ganado, que ahorra en mantenimiento y calidad de servicio, y que sigue lucrando con mano de obra precarizada.

Se suma a la desidia patronal, la de su cómplice el Estado, que, lejos de supervisar el material en uso, mira hacia otro lado potenciando la mafia corrupta de las concesiones, como miran hacia otro lado los líderes sindicales cuando los trabajadores del Tren Buenos Aires (T.B.A), que llevaban meses avisando de la posibilidad de una tragedia, denuncian la falta de mantenimiento, la nula inversión y hasta el robo de rieles. Los trabajadores de base, los que día a día dejan la piel en su puesto de trabajo, saben mejor que nadie la realidad que azota al ferrocarril, pero claro, escucharlos implicaría renunciar al botín que gustosamente se reparten patronal, sindicato y políticos.

Por último, el “accidente” de Once hace palpable la avaricia capitalista que impone una centralización extrema en la región, que empobrece el interior y que colapsa Buenos Aires. La población subsidia a empresas localizadas en el área metropolitana de Capital Federal, y millones de personas viajan diariamente hacinadas, en pésimas condiciones y con costos económicos y sanitarios aberrantes, a cumplir con sus obligaciones laborales. Para el sistema, las personas únicamente somos mercancía.

Sólo con la lucha organizada en la protesta, en nuestros puestos de trabajo, y en la denuncia y la acción directa contra el sistema de transporte inhumano al que nos someten la patronal concesionaria y el Estado -con la complicidad de la burocracia sindical-, sólo luchando podremos evitar en el futuro cercano otro crimen semejante. Sólo así podremos evitar que estos asesinos nos sigan matando. Asesinos que, lógicamente, nunca serán juzgados como terroristas (qué es lo que realmente son) bajo los preceptos de la nueva ley que defienden, porque ellos son los que hacen las leyes y se llevan el dinero, mientras echan lágrimas de cocodrilo cuando matan a los trabajadores.


# Federación Obrera regional Argentina, Abril de 2012

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Igualdad para qué?

Si hay algo mas detestable que sustentar y ejercer el dominio de una sociedad patriarcal, es luchar por integrarse en los mismos puestos de poder que nos mantienen oprimidas.

No queremos la igualdad para ser policias, ni militares, ni jefas, ni gobernantes, ni explotadoras. Tampoco para estar igual de explotadas. Queremos destruir el orden existente y que renazcan sobre sus ruinas todos los placeres que nos han robado.

¿Igualdad para trabajar? ¿igualdad para torturar? ¿igualdad para defender una nación?

No queremos un mundo en donde la igualdad se mida en los términos del trabajo asalariado y el acceso a las mercancías. No queremos ser tenidas en cuenta en la misma medida que los hombres como engranaje de un sistema que nos roba la vida. Vida que se hace cada vez mas insuportable y donde las relaciones humanas son concebidas como un mero intercambio.

No tratemos de ser iguales, exprimamos nuestras diferencias de igual a igual. Somos personas sujetas a un genero impuesto, un sexo que no se reduce al masculino/femenino, educados como hombres, educadas como mujeres, y en lucha contra el estado y el capital.

Contra el feminismo de estado.
Contra toda autoridad.
¡Guerra social!


# Anónimo, repartido en a mani del 8 de marzo de 2012 en Xixón (España)
#Extraído de
http://bscrimental.org/

lunes, 2 de abril de 2012

A 30 años de la guerra de Malvinas… ¡nos oponemos a su guerra, nos enfrentamos a su paz!

Este 2 de abril se cumplen 30 años desde el desembarco del ejército argentino en las Islas Malvinas, que despertara nuevamente el conflicto con el Reino Unido por el control del territorio. Un mes más tarde, el hundimiento del buque General Belgrano por un submarino británico daría comienzo al conflicto armado que dejó como saldo más de 700 muertos y 1800 heridos, así como innumerables daños psicológicos en personas que se vieron involucradas directa o indirectamente en la guerra. En el caso argentino, si analizamos la situación social que dio lugar a esta masacre realizada en nombre de la patria, encontramos un modelo de acumulación en profunda crisis. El gobierno de la Junta Militar estaba dispuesto a sostenerlo mediante la destrucción de toda expresión combativa del proletariado así como la imposición del individualismo y la fragmentación social, tal como lo venía haciendo desde el año `76 al frente del Estado.  
 
La avanzada neoliberal se forjó a sangre y fuego sobre la persecución y exterminio de la "subversión", así como el exilio forzado de miles de disidentes: era necesaria una hegemonía política absoluta a nivel interno que pusiera a Argentina en sintonía con las necesidades del capital. Pero mientras se sucedía una escalada de medidas económicas liberales, se sentía cada vez más la pérdida del poder adquisitivo de los/as asalariados/as. Desde las cenizas empezaron a reemerger reclamos de distintos sectores de la población. Ya en los `80, el descontento se generalizaba exponencialmente, mientras salían a la luz, con cada vez más fuerza, las desapariciones forzadas de personas y demás atrocidades realizadas por los militares y policías, que se hicieron de conocimiento público a partir de la persistente denuncia de grupos de DDHH, con las Madres de Plaza de Mayo a la cabeza. 
 
Entonces, cuando el gobierno de la junta militar decide tomar las Islas Malvinas, no hace más que continuar su política interna por otros medios. El objetivo no era “recuperar” las islas, era la desaparición del conflicto social. Es claro que esta medida que representaba una solución provisoria a los problemas políticos de los milicos, no resolvía ninguno de los problemas del proletariado argentino, muy por el contrario, los agravaba... mientras nos defendemos del “enemigo exterior” no podemos reclamar aumentos salariales, ni nada… todos juntitos, explotadores y explotados, honrando a la bandera genocida argentina. 
 
 No es nuestro fin el defenestrar a los milicos en defensa de la gestión democrática del terrorismo estatal. Sean gobiernos dictatoriales o democráticos, el Estado siempre cumple la función de mantener en pie el orden vigente: la sociedad de clases que impone la dictadura del capital sobre la vida. No importa quién gobierne, su fin último siempre es la defensa de la propiedad privada de los medios de producción por parte de la burguesía, y nuestra condena a trabajar toda la vida para acrecentar su riqueza. Intentarán convencernos con la tele, la Iglesia y la Escuela… o nos obligaran a resignarnos a palazos o torturándonos en un calabozo… Ser proletarios significa que no existe más opción que apresar nuestra actividad humana tras las rejas del trabajo asalariado o desesperar en la desocupación. 
 
A través de las guerras entre Estados, distintas fracciones de la burguesía se enfrentan por conquistar mercados, apropiarse de fuerzas productivas, territorios y “recursos naturales”. Esto, a su vez, pone en marcha la producción de armamento, empresas de servicios, constructoras y medios de comunicación, entre otros. Pero a veces estos no son motivos suficientes para desatar un conflicto bélico, y hay otra razón de fondo que erige a la guerra como un fin en sí mismo: su potencialidad para debilitar y desarticular al proletariado en momentos de crisis y conflictividad social. En ellas se nos mata (¡y se nos obliga a asesinarnos entre nosotros!) en el frente de batalla, mientras se nos exigen todo tipo de sacrificios en la “retaguardia”, haciéndonos dejar de lado la defensa de nuestros intereses como clase para fortalecer el dominio de la burguesía. Cuando se presta a matar y morir por el Estado de "sus" burgueses, el proletariado se niega como tal, quedando enajenado de su necesidad urgente de emancipación revolucionaria. Frente a la guerra no tenemos más opción que oponernos a los represores y explotadores directos, oponernos al reclutamiento, romper la disciplina en las calles y los lugares de trabajo e instar al proletariado del “bloque enemigo” a realizar lo propio en su territorio. 
 
 Para persuadirnos la burguesía se sirve de quienes pretenden anestesiarnos con política e ideologías. Así es como en Argentina, TODOS los partidos políticos de derecha e izquierda apoyaron abiertamente la guerra de Malvinas. Las consignas que proclamaron -y siguen proclamando- como “anti-imperialismo”, “segunda independencia”, “defensa de la economía nacional”, “independencia económica” o “liberación nacional” por mencionar algunas, no son más que sanguinarios anzuelos para arrastrarnos a la barbarie asesina del capitalismo y su guerra. No importa si las islas son argentinas, inglesas o de quien sea... seguiremos siendo herramientas, engranajes, mercancías que se compran y venden para generar ganancias, acá como en el resto del planeta. 
 
 Lejos de la política y la especulación, nosotros entendemos que los proletarios no tenemos patria, que los explotadores y explotados están distribuidos por todo el mundo y que no hay conciliación de clases posible, nuestra lucha es por terminar con el capitalismo como sistema totalitario a escala mundial. Ninguna alianza estratégica con ninguna burguesía, ni ningún tipo de participación en el Estado, que direccionan nuestros esfuerzos para fortalecer las estructuras que nos oprimen y dominan, y nos alejan cada vez más de la posibilidad de una ruptura histórica, de la Revolución Social. No queremos dejar de preocuparnos por lo importante por atender sólo lo inmediato, ¡la revolución comunista se trata de oponernos hoy al capital, su Estado y su sistema de trabajo asalariado! 
 
A 30 años de la guerra, el mito de las Malvinas sigue siendo un espectáculo útil a la clase dominante para desviar nuestra atención. Ahora se condena la “aventura” de los militares, su irresponsabilidad, que fue “ilegítimo” por tratarse de un gobierno dictatorial, etc. Y cuando menos lo esperemos nos llamarán a que nos “pongamos la camiseta” argentina y nos ajustemos los cinturones para defender a la patria, que veamos morir a nuestros hermanos en el frente de batalla y enloquecer... ¡Siempre orgullosos de ser argentinos! Pero nadie va a denunciar que es la sociedad de clases la que engendra las guerras, no hay forma de superarlas sin acabar con el capitalismo primero, porque la guerra es su naturaleza. 
 
Los principales “opositores” a la guerra son los partidarios de la paz. A estos debemos advertirles que no existe una sin la otra. La defensa de la paz frente a la guerra no es más que la defensa de todo lo establecido a través de la guerra, y favorece claramente al último ganador. La paz es la aceptación de las condiciones “acordadas” al finalizar un conflicto armado, y siempre persiste la posibilidad de que un Estado se presente como víctima y comience una nueva agresión. No hay una sola frontera en este planeta que no haya sido trazada por la fuerza, por lo que habrá sobrados motivos de reclamar paz y hacer la guerra por siempre, a menos, claro, que tiremos abajo todos los Estados y banderas que nos separan para controlarnos y dominarnos en cada región. 
 
A su vez, es necesario comprender que la “paz” en el capitalismo no significa la ausencia de violencia entre las personas, porque mientras estamos en “paz” existen las prisiones, la trata de personas, la devastación de la naturaleza en busca de riqueza, el gatillo fácil, y un larguísimo etcétera… Esta es la “paz” capitalista, en la que la burguesía amasa millones y el conflicto social no existe, la “paz” nos suena a mantenernos pasivos ante esta sociedad que nos destruye y que pretende acabar con el planeta.
 
Nosotros no somos pacifistas. Estamos decididamente en guerra con la burguesía, y hacemos un llamado al proletariado mundial a generalizar la Revolución Social. ¡Expropiación de todo lo existente, abolición del trabajo asalariado! ¡Por el comunismo anárquico!

 

 # Por Autonomía Proletaria. autonomiaproletaria.blogspot.com.ar # Argentina, 2 de Abril de 2012 (en la conmemoración nacionalista del 30° aniversario de la guerra de Malvinas)

sábado, 31 de marzo de 2012

Ni "autogobierno" ni "aberración": política de estado.

Bruno Rodríguez Monsalve tenía 24 años. El 18 de enero, preso en la comisaría 2ª de Trelew, vio y escuchó a los nueve policías provinciales que torturaron a un joven de 16 años, usando, entre otros métodos, la violación con un bastón "Tonfa". Su testimonio era clave.

Durante la instrucción de la causa, Bruno confió en las garantías que el propio estado torturador le ofreció para protegerlo, tras haber sido objeto de incontables amenazas a su vida. Así, lo trasladaron a otra provincia para “resguardar su vida” porque no estaba seguro en su hogar. Volvió a Trelew esta semana para retirar su DNI, necesario para conseguir trabajo en su nuevo lugar de residencia. Pensaba hacer el trámite en el día y regresar, pero ese mismo día, llegó a su casa mortalmente herido, con tres puñaladas. Clarísima advertencia, además, para los demás testigos, el joven víctima de la tortura y su familia.

No necesitamos que se identifique a los autores materiales de este asesinato para conocer la identidad de los responsables políticos, ni nos convencen las declamaciones del gobierno provincial y el gobierno nacional para despegarse del crimen.

El gobernador de Chubut, Martín Buzzi, quiere lavarse las manos con la renuncia del jefe de policía Juan Carlos Siri, como si la represión fuera un problema de "cambio de figuritas" y no una política de estado. La ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, se lamenta en 140 caracteres, hablando de "aberración" y alegando el "autogobierno de la policía". Recurrentemente, cada vez que sus policías, sus gendarmes, sus prefectos o sus guardiacárceles matan, violan, torturan, secuestran o protagonizan los peores delitos y sobreviene la indignación popular, nos vienen con el argumento de la "burocracia autónoma", el "descontrol", la "política propia" o el "autogobierno".

Como si las fuerzas de seguridad no dependieran, vertical y jerárquicamente, del gobierno de turno, más allá de sus internas, que reproducen muchas veces las del partido de gobierno. Como si, alguna vez, las fuerzas de seguridad desobedecieran una orden cuando se los manda a reprimir. Como si, en lugar de parte del APARATO REPRESIVO DEL ESTADO, fueran una banda amorfa, innominada, dirigida desde algún lugar de la estratósfera.

El aparato represivo ES EL ESTADO. Y su jefe es el gobierno que lo administra, en cada ciudad, provincia y nación. El gatillo fácil, las torturas, las detenciones arbitrarias, las desapariciones, son las herramientas de los de uniforme, mientras jueces y fiscales, legitimadores de la represión, garantizan su impunidad, como la semana pasada vimos también en Trelew, con la absolución de los asesinos de Julián Antillanca.

NO ES UN POLICÍA, NI NUEVE: ES TODA LA INSTITUCIÓN, QUE EJECUTA UNA POLÍTICA DE ESTADO.

¡INSEGURIDAD ES LA POLICÍA EN LAS CALLES!

¡GATILLO FÁCIL ES REPRESIÓN!

# ENA (Encuentro Nacional Antirrepresivo)
# Marzo de 2012, Argentina.

jueves, 29 de marzo de 2012

Contra el capital. acción directa y organización fuera y contra del sindicalismo

El deterioro cada vez más insoportable de las condiciones de vida de los proletarios avanza al ritmo frenético del proceso de producción y circulación mercantil. No hay ni un pedacito de planeta que escape a la lógica de la economía. Sangre, muerte, miseria, explotación, opresión, destrucción, alienación... esa es la base material de la que se alimenta el progreso, la civilización, el capitalismo.

Los incesantes y crueles latigazos que castigan nuestra maltrecha existencia en todos los ámbitos de nuestra “vida” son la expresión más cristalina de la esencia de esta sociedad. La salud de la economía, de la empresa, está por encima de la vida humana. La cuenta dineraria de los burgueses domina el mundo. Los esclavos asalariados deben sacrificarse para mantener en pie su propia esclavitud. La vida de la inmensa mayoría de la humanidad debe ser llevada más allá de cualquier límite para salvaguardar las arcas del capital, para evitar la bancarrota de este sistema moribundo. Los gobiernos de todo el mundo y de todos los colores, en tanto que representantes del mundo del dinero, aplican las mismas medidas terroristas que exige el capital por todos lados.

Frente a esto, los proletarios sólo tenemos, como siempre, dos alternativas: luchar o reventar. Organizarnos para defender nuestras necesidades frente a las de la economía capitalista, o agachar la cabeza y aceptar como corderitos los sacrificios que nos imponen y que nos coloca en el matadero mediante hambre, guerras, deterioro de salud, mediocridad cotidiana, destrucción del planeta...

Dejemos de engañarnos, dejemos la fe para los religiosos, no hay medias tintas. Las reformas, las diversas alternativas que nos ofrecen un capitalismo de rostro humano, con diferentes formas de producción y distribución, el gestionismo, el ciudadanismo, el decrecimiento, la antiglobalización, el recambio en el gobierno, las negociaciones sindicales y todas las demás variantes que pretenden cambiar el mundo sin revolución, son maniobras para enredarnos y destruir toda tentativa de lucha. Son mecanismos y aparatos para colarnos todo lo que quieran.

Si hoy los sindicatos nos llaman a un paro general, que osan llamar huelga, y hablan de “salir a la calle” es precisamente para sabotear nuestra lucha. Para encuadrarnos, para controlarnos, para mantener la paz social mediante simulacros de oposición. Para que las respuestas a los ataques contra nuestras condiciones de vida transcurran por los cauces legales de la democracia, lo que significa que todo siga igual o peor aún. Recordemos el pasado paro del 29 de septiembre de hace dos años que ejemplifica esa parodia que canaliza el descontento social.

No es ningún descubrimiento afirmar la imposibilidad de luchar bajo el corsé del sindicato, o del partido. Nuestra historia, la historia de la lucha de clases, nos enseña con terribles derrotas esta evidencia. Ignorarla permite reforzar los grilletes que nos mantiene sometidos a la dictadura democrática del capital. Allí donde acaban los aparatos del Estado y comienza la organización autónoma del proletariado para derribar al capital, comienza también la posibilidad de una vida humana. Asumir esta necesidad y estructurar nuestra lucha rompiendo toda separación sectorial, toda ideología, en tanto que falsa consciencia de la realidad, y todas las divisiones que nos imponen (parados/activos, temporales/fijos, autóctonos/inmigrantes, estudiantes/trabajadores...) es hoy tan indispensable como respirar en un entorno sin polución.

Desde luego no será con un paro sindical, ni con firmas y suplicas de buenos ciudadanos pidiendo clemencia a sus amos, ni con pacíficos paseos por las calles, ni nada por el estilo como podamos hacer frente al deterioro de nuestra miserable “vida”. Será, como siempre, unicamente con la violencia organizada de nuestra clase tomando la calle, haciendo saltar por los aires a todo ese circo reformista, asumiendo de forma intransigente la lucha contra la dictadura de la economía para imponer las necesidades humanas, para defender la vida frente a la muerte, será así como conseguiremos oponernos realmente a los ataques del capital y plantear la supresión de todas las condiciones existentes.

- Impidamos la circulación de la mercancía. Cortemos las carreteras, las vías de tren...
- Bloqueemos la producción. Organicemos piquetes en fábricas, oficinas, colegios...
- Expropiemos la producción acumulada en supermercados, almacenes...
- Boicoteemos u ocupemos los medios de comunicaciones burgueses.
- Organicémonos para combatir la represión.
- Rechacemos todo sacrificio, toda defensa de la economía nacional.

la economía está en crisis... ¡que reviente!
CONTRA LA DICTADURA DEMOCRÁTICA DE LA ECONOMÍA...
...POR LA DICTADURA DE NUESTRAS NECESIDADES HUMANAS



# Proletarios Internacionalistas - proletariosinternacionalistas[a]yahoo.com - proletariosinternacionalistas.wordpress.com
# 29 de Marzo de 2012, día de huelga general en la región ibérica.

martes, 27 de marzo de 2012

NOTAS ICONOCLASTAS… LUEGO DE 8 HORAS DE TRABAJO ASALARIADO…

A continuación algunas reflexiones desordenadas de un Núcleo de Esclavos Modernos Encolerizados sobre la vida cotidiana impuesta por el histórico sistema capitalista de producción.[1]

La sociedad del espectáculo no solamente está ligada a los medios de comunicación, sino a la simplificación de la vida a imágenes. Las imágenes impiden vivir a uno mismo, y te condenan a sentir en base a lo que otros sienten.

No es necesario que tú sientas emoción, sino que las imágenes pueden hacerte que te sientas, por ejemplo que un actor se case te hace feliz a ti.

Vivimos, pensamos y actuamos una vida que no nos pertenece, estamos alienados, no reconocemos quienes somos, para que existimos y para que servimos, creemos la proyección espectacular que el sistema legaliza, acepta y justifica. Vivimos pensando que somos únicos, diferentes y hacemos lo que deseamos bajo la democracia, cuando la realidad, que rompe cualquier imagen, mistifica y apariencia, demuestra que somos esclavos que vivimos solo para servir a reproducir el capital, el dinero y nuestra propia situación de esclavitud moderno.

Todo lo que produces o consumes sirve para mantener el sistema y por lo tanto sirve para mantener tu situación de esclavos asalariados.

De nada vale interpretar, eso también es apariencia, es idea, es ficción lo real es transformar, actuar, crear.

Los esclavos somos espectadores pasivos, estamos bajo un mundo que nos somete a su dictadura, al control y mantención del estado, y no hacemos más que negar todo ello en nuestros cerebros, es nuestras ideas, creemos que somos profesores, abogados, jóvenes, viejos, escolares, desempleados, enamorados, buenos, hijos, padres, deportistas, hinchas, rockeros, etc., pero solo somos tuercas dentro de la maquinaria, sin vida propia, sin elección. No reconocemos quienes somos.

Hacemos cosas que parecen nuestras, parecen individuales, parecen decisiones personales, pero solo seguimos la danza mercantil impuesta por los dueños y amos del mundo, que también se rigen por las leyes de la sacrosanta economía capitalista.

Primero el hombre deja de ser producto social y se convierte en una maquina productiva de dinero, en donde, su función es negada porque la burguesía se apropia de su quehacer humano. Dejas de ser quien eres, por imposición de la organización del sistema. Ahora no solo te roban lo que produces sino que te hacen creer que eres diferente a los demás, que eres libre, porque puedes comprar, puedes estudiar, puedes tomar, puedes votar… existe una apariencia donde tú tienes nombre y apellidos, pero no eres más que un esclavo que reproduce la vida capitalista. No solamente te roban tu producción sino tu identidad real, tu pertenencia subjetiva a una clase social.

El sistema te condena a tener diversas formas, diversas apariencias, permitiendo que puedas imaginarte y pensar que eres único y diferente, cuando tu base material es la misma de la de miles de millones humanos degradados a la raza proletaria. En conclusión eres un pobre y triste humano que vive para enriquecer a otro.

Ahora puedes sentir emociones en base a los sujetos publicitarios más reconocidos, otros gozan, lloran, sufren, ríen, odian, aman, y uno tiene que aplaudir junto con otros miles eso. Un grupo de 11 personas juega, gana, pierda, llora, ríe y nosotros colectivamente nos unimos para celebrar o lamentar lo que sucede… tu vida, tus problemas, nada importa, lo colectivo manda, y lo colectivo está subyugado al espectáculo generalizado. Nada más falso que las elecciones, un concierto, un partido de futbol nacional, que una premiación de los óscar, de los grammy, etc., la gente se une y puede conversar, compartir, intercambiar opiniones, contradecirse, en fin comunicarse, bajo el lenguaje de la muerte, de la mercancía, de la miseria alienada, nada de eso les sirve, nada de ese les pertenece. Nosotros luchamos por el dialogo, la comunicación real, la que sirva para dejar de ser esclavos.

El sistema ha impuesto su lenguaje mistificador y legalizado del mundo bajo la dictadura del dinero. El sistema habla, dialoga, te llama, te escucha, hace que hables y que lo critiques (aparentemente) pero mientras no rompas con su esencia, con la producción mercantil, la propiedad privada, y la plusvalía, todo seguirá siendo parte del show, del espectáculo. No importa si hablas, criticas, o le respondas al sistema, si le hablas en su lenguaje y dentro de él, todo continúa intacto.

Eres de todos, puedes cumplir diversos roles, menos eres ser humano.

Si todos somos ciudadanos, se niega la división social que existe en el mundo impuesta por el sistema capitalista. Mientras más creamos que somos parte de una nación, de una cultura, más aceptaremos que todos somos iguales, y que las diferencias solo existen en los roles que nos imponen defender, superficiales y condicionados a la perpetuación del sistema.



[1] Cansados, jodidos y principalmente dispuestos a morir antes de seguir siendo esclavos, hemos redactado este borrador en base a unos textos sobre algunas posiciones sueltas de la Internacional Situacionista. No hemos corregido nada, esperando sirva como inicio para la reflexión sobre nuestra situación de esclavitud asalariada y principalmente sirva como contribución al ataque real anticapitalista.



# Comite de Urgencia. Contacto: comitedeurgencia@gmail.com
# Lima, 27 de marzo de 2012

viernes, 23 de marzo de 2012

[Ecuador] EL PROBLEMA NO ES SÓLO LA MINERÍA. ¡ES EL CAPITALISMO Y SU PROGRESO!

El problema no es que el progreso esté construyendo mal. El problema es la lógica que presupone ese progreso. Y esa es, ni más ni menos, que el progreso del capitalismo
RAP/MASA

Otra vez la minería en las primeras planas de este país, impulsada y defendida a capa y espada por este gobierno capitalista. Y otra vez protestas de distintos sectores “populares” en su contra, calumniadas y reprimidas por este gobierno (incluso decretando –nuevamente- “estado de excepción” y “contramarchas”). Pero, asimismo, otra vez el reformismo oportunista a la cabeza de tales protestas. Lo que no quiere decir que este sea un conflicto secundario o sin importancia, porque sí la tiene. Sin embargo, el problema de fondo No es la minería. Es el capitalismo y su progreso. Es la desposesión violenta y permanente de los medios de vida para la producción de mercancías. Es la explotación y depredación de la clase trabajadora y de la naturaleza por parte de los Capitalistas y su Estado. Y es que eso mismo es el Progreso: progreso y ganancia sólo para el capital y sus agentes, y en cambio Miseria y Muerte para la humanidad proletarizada y la Tierra. La minería (o el petróleo, las hidroeléctricas, las florícolas, las bananeras, etc.) sólo es una parte de la economía donde este problema de fondo se manifiesta de manera cruda y desastrosa. Y no sólo hoy en día, sino desde la Colonia, con la diferencia de que hoy es mucho más grave que antaño porque el planeta entero está agonizando a causa de tantos siglos de capitalismo, de tanto progreso.

Por lo tanto, se trata de luchar no solo contra la minería –lo que es necesario-, sino contra el capitalismo en su totalidad, es decir, contra la explotación de nuestra clase proletaria, la depredación de la naturaleza y toda otra forma de dominación; y, en cambio, a favor de la reapropiación revolucionaria de todas las condiciones necesarias para que vivamos en Real Comunidad Humana-Natural, para que dejemos de ser esclavxs del trabajo asalariado, ovejas del Estado, y opresores de la madre Tierra y de/entre nosotrxs mismxs. De lo contrario, sólo nos espera el suicidio planetario y como especie. No se trata entonces de exigir “otro modelo de desarrollo” o progreso, es decir otro capitalismo “más humano” o “más verde”, así como tampoco se trata de exigirle al gobierno cuasi-fascista de la Contrarrevolución Ciudadana “diálogo” o “que cumpla la ley” y que no reprima, porque esto sería como exigirle a la araña que no coma moscas. De hecho, estas ilusiones reformistas, progresistas, democráticas y ciudadanistas siempre se pagan caro y, más que nada, no son sino la otra cara del espectáculo de dominación capitalista a fin de mantener anulado al proletariado como clase revolucionaria, es decir como fuerza autónoma de negación y superación radical y total de la sociedad del capital. Muy por el contrario, lxs proletarixs hemos de interrumpir abruptamente o Sabotear el progreso mismo del capital, en este caso del capital minero, y denunciar el carácter exclusivamente Capitalista y Terrorista del Estado y por ende de Este Gobierno, enfrentando a ambos mediante la Acción Directa, tal como desde hace años ya lo han hecho algunos hermanos proletarios en perú, quienes, al “luchar por la vida frente a la minería”, han ido demarcando esa Autonomía de Clase en cada combate, luchando Por Fuera y En Contra no solo de las empresas y la policía, sino también de frentes, partidos, ongs, sindicatos, medios de comunicación y demás aparatos del Capital-Estado –tanto de izquierda como de derecha-.

Eso es Defender la Vida, ya que el Capitalismo es un Sistema de Muerte (nos explota, nos envenena, nos persigue y encarcela, nos mata) y su Estado es el mayor genocida y ecocida de la historia. Bajo el capitalismo la verdadera vida no existe porque ésta nos es ajena y amarga; nos encontramos separadxs de nosotrxs mismxs y de la naturaleza –por la propiedad privada, el trabajo, el dinero…-. Por tal razón es que para lxs proletarixs revolucionarixs el Capitalismo es Muerte y el Comunismo Anárquico es Vida, en tanto libre asociación de iguales para el libre e integral desenvolvimiento de todos y cada uno de los seres vivos, en base a nuestras necesidades y a la solidaridad.
¿Y cómo? Pues sólo en la comunidad de lucha proletaria contra este sistema podemos anticipar y conquistar esa verdadera vida. Tarde o temprano, dicha verdad histórica saldrá a la superficie, no porque lxs proletarixs revolucionarixs así lo digamos o así lo deseemos, sino por necesidad hasta de sobrevivencia de las mayorías explotadas y la naturaleza. Haciendo además caer por los suelos todas las apariencias o mentiras que lubrican esta miserable cotidianeidad capitalista: aquí concretamente, la mediática y perversa mentira, hecha “verdad” por repetirla mil veces -al clásico estilo fascista-, de este gobierno burgués; así como las ilusiones y ambiciones del reformismo oportunista, electorero y pacifista (indigenistas, ecologistas, sindicalistas, políticos, etc.) que hoy lidera movilizaciones tales como la “marcha plurinacional...”; pero también las rancias mentiras del reformismo izquierdista disfrazado de “revolucionario” (pequeñoburgueses leninistas antiimperialistas, antineoliberales, antimineros, antigobierno, populistas, nacionalistas, progresistas, estatistas… capitalistas). Entonces, la lucha ya no solo será por “la minería, el agua, la tierra”… será por el “alto costo de la vida”, los salarios, los despidos, el desempleo, la precariedad, la miseria diaria, la represión si se protesta… en fin, será -así no se autodenomine como lo que es- un enrabiado coro proletario lanzado a las calles contra todo tipo de explotación y dominación cotidianas, contra toda esta inhumana sociedad burguesa y de clases. Será la humanidad contra el capital, las necesidades contra el lucro, la vida contra la muerte…

Dado que el actual contexto mundial es de crisis catastrófica capitalista y de revueltas proletarias por todos lados, tarde o temprano, a pesar y en contra del actual gobierno (asqueroso gobierno terrorista del capital al que acaso le resten solo unos años antes de estallar y caer), el reformismo y la pasividad generalizada, aquí retornará –cual fantasma- la vieja Lucha de Clases para quedarse y poner a temblar toda esta podredumbre capitalista que nos enferma y mata a diario. Por el momento, nos solidarizamos de modo crítico y autónomo con lxs proletarixs del campo y la ciudad que están protestando contra el brutal deterioro de sus condiciones naturales de vida, por lo que llamamos a que se deshagan de las ilusiones propias de sus dirigentes y organizaciones reformistas, a que desborden y rompan esa jaula que les impide asumirse y luchar precisamente como Proletarixs –y como hijxs o hermanxs de la naturaleza salvaje-, a destruir lo que nos destruye, a juntxs reapropiarnos de nuestras vidas y transformarlas de raíz. Así hemos de luchar por imponer la Dictadura Social de Nuestras Necesidades y Deseos Vitales, a fin de abolir la dictadura democrática y progresista del capital cuya única promesa es exterminarnos.

¡EL CAPITALISMO ES MUERTE!
¡ESTE GOBIERNO ES CAPITALISTA Y TERRORISTA!

¡EL REFORMISMO DE TODO COLOR ES OTRO ENEMIGO DE NUESTRA CLASE!
¡HERMANXS PROLETARIXS: A DESHACERNOS DE LAS ILUSIONES
CIUDADANAS Y DEMOCRÁTICAS, ASÍ COMO TAMBIÉN DE

LAS ILUSIONES “ANTIMINERAS” Y “ANTIIMPERIALISTAS”!
¡DEFENDER LA VIDA ES LUCHAR CONTRA EL CAPITALISMO TOTAL,
RADICAL Y AUTÓNOMAMENTE!
¡A INTERRUMPIR O SABOTEAR EL PROGRESO DEL CAPITAL!
¡A DESTRUIR LO QUE NOS DESTRUYE!
¡ESTA SOCIEDAD ES UNA CATÁSTROFE Y EL PLANETA ESTÁ
AGONIZANDO!
¡POR EL REGRESO DE LA LUCHA DE CLASES, DE LA GUERRA SOCIAL MUNDIAL CONTRA EL CAPITAL!
¡SÓLO LA REVOLUCIÓN SOCIAL ES SOLUCIÓN VITAL!
¡COMUNISMO Y ANARQUÍA… O MUERTE!

viernes, 17 de febrero de 2012

[Grecia] A extender la revuelta

[sobre el enfrentamiento de clase ocurrido en Grecia el 12 de febrero]

A EXTENDER LA REVUELTA

Ante todo hay que dejar claro que lo que se vivió en las calles el 12 de febrero, es imposible expresarlo en palabras. La lucha callejera en Atenas y otras ciudades griegas alcanzó un nivel de revuelta, mientras que la rabia del pueblo estalló simultáneamente en muchísimos lugares, haciendo así el registro de todos y cada uno de los innumerables actos de insurrección una tarea imposible de realizar. Sin embargo, intentaremos destacar aquí lo más importante, como lo vivimos desde las barricadas de Atenas y como lo registraron también nuestrxs compas desde las trincheras contrainformativas. Para una más detallada actualización de lo ocurrido, aconsejamos leer el artículo relativo de La Rebelión de Las Palabras.

DEBEMOS DESTRUIR LO EXISTENTE.

Atenas: Lxs jodidxs diputadxs votan “sí, a todo”, mientras que la metrópolis se prende fuego

Poco después de medianoche, acabó la comedia burguesa en el Parlamento griego. 199 de lxs diputadxs habían votado “sí, a todo”, aprobando así el nuevo acuerdo con la Troika y condenando, una vez más, al pueblo a la miseria. La maldita Prensa del régimen, propagaba sus calumnias contra lxs anarquistas y lxs insurgentes, mientras que Alexis Tsipras, presidente de la Coalición de la Izquierda “Radical”, denunciaba a “las fuerzas paraestatales que quemaron la ciudad de Atenas”. Al mismo tiempo que los lacayos del Poder, incluso los alcahuetes izquierdistas de la democracia, denunciaban la lucha callejera, el humo negro de más de 40 edificios incendiados en la metrópolis subía hasta los cielos mandando un mensaje de resistencia e insumisión a todo el mundo.

Syntagma: La muchedumbre tenía de todo

Según las estimaciones, alrededor de 500.000 personas salieron a las calles atenienses la tarde del domingo, 12 de febrero. Sin embargo, se trata de una muchedumbre abigarrada, entre la cual se podía encontrar de todo: patriotas izquierdistas o ultra-derechistas, un montón de estalinistas del PAME, grupúsculos trotskistas, mucha gente de mediana edad que no formaba parte de ningún bloque en particular, grupos de ultras de equipos de fútbol, varios sindicatos, asambleas populares, muchxs migrantes, jóvenes insurgentes y grupos anarquistas de acción directa dispersos en varias partes de la plaza. Los maderos nos arrojaban gases lacrimógenos a saco, como si fuéramos cucarachas. La gente permanecía frente al Parlamento gritando “Maderos, ¡cerdos, asesinos!”, pero la mayoría de ellxs no parecía tener demasiadas ganas de atacar los antidisturbios e invadir el burdel de la democracia.

Las calles ardientes del centro de Atenas

Después de las 19.00, en el cruce de la calle Panepistimiou y Voucourestiou, se había levantado una gran barricada. Todo el suelo estaba lleno de trozos de la batalla que había tenido lugar poco antes, mientras que las tiendas en ambos lados de la calle tenían las fachadas destrozadas o semidestruidas. Muchxs manifestantes se dirigían hacia Syntagma y otrxs hacia el barrio de Kolonaki mientras que varixs permanecían detrás de la barricada mirando hacía los Propileos, unos 200 metros más abajo, en la misma calle, donde unxs 500-600 anarquistas, autónomxs, jóvenes insurgentes y proletarixs luchaban con ferocidad contra los escuadrones de los antidisturbios que bloqueaban el acceso a Syntagma. Las explosiones de los molotov reforzados con dinamita y los estallidos de las granadas de choque se escuchaban por todos lados. Las calles estaban repletas de trozos de mármol y blanqueadas por los lacrimógenos. Poco a poco, la info circulaba de boca en boca: se registran extensos enfrentamientos, incendios y saqueos en todas las calles del centro, desde Syntagma hasta Omonia, y desde la calle Solonos hasta Monastiraki. Con todo, tener una imagen completa del motín a esas alturas era algo imposible.

La okupada Facultad de Derecho y la juventud salvaje metropolitana

“Llamamiento urgente: Se necesita más gente para mantener la calle Akadimias libre de policía y garantizar la vuelta segura de lxs que están luchando en los Propileos”. Esta fue una de los mensajes que se transmitía a través de los megáfonos de la okupada Facultad de Derecho la tarde del domingo. Los antidisturbios atacaban continuamente a lxs insurrectxs que permanecían en la calle Akadimias y después de media hora consiguieron hacerles retroceder hasta las afueras de la okupada facultad. Por más de 2 horas los cerdos tiraban gases lacrimógenos, granadas de choque, balas de goma y piedras en contra nos, que defendíamos con todo medio posible el edificio okupado. Unxs 200 enrabiadxs, hijxs de la juventud salvaje que levanta su cabeza encapuchada desafiando de verdad la autoridad de los maderos; es la misma gente que suele condenarse como “minoría violenta” por lxs reformistas y varios tipos de reaccionarixs. Esta “minoría”, que mete fuego en las fundaciones de la civilización capitalista, mantuvo abierto el más importante centro de lucha, durante los momentos más críticos de la jornada, ofreciendo refugio a lxs manifestantes perseguidxs. Entre la gente que pasaba por la calle, hubo varios manifestantes ancianos llevando máscaras antigás, que incitaban a lxs jóvenes a levantarse y luchar. A pesar de la feroz represión, se hizo más que evidente que lxs manifestantes se negaban a dejar las calles, mientras que a muchxs de nosotrxs nos fue dada la impresión de que hubo una aceptación rutinaria de lo que se desarrollaba frente a la mirada de la gente: alarmas que sonaban, propiedades destruidas, tiendas saqueadas, choques furiosos, edificios envueltos en llamas… La okupación de la Facultad de Derecho terminó finalmente la madrugada del lunes, 13 de febrero, a pesar de su último comunicado que explicaba la voluntad de lxs okupas a continuarla. No obstante, la okupada Facultad de Derecho, con todos sus aventajes y desventajas, fue durante estos días (9-13 de febrero) un bastión del levantamiento del 12 de febrero y parte integral de la lucha callejera.

El día después y la necesidad de extender la revuelta a nivel mundial

La mañana del lunes, 13 de febrero, y después de muchas horas de esfuerzo, los bomberos consiguieron apagar, finalmente, las llamas de libertad. En total 77 manifestantes fueron arrestadxs en Atenas, y más de 50 sufrieron lesiones por las cargas policiales, y fueron hospitalizadxs. La tarde de lunes, unxs 150 solidarixs se concentraron en los tribunales de Evelpidon para demostrar su apoyo a lxs arrestadxs y exigir su liberación, mientras que los arrestados del primer día de la huelga general, 10 de febrero, fueron puestos en libertad bajo fianza. La situación actual en Atenas parece haber vuelto a una normalidad extremadamente frágil, una vez que el pueblo ha alcanzado sus límites de tolerancia. El régimen capitalista en Grecia, más también en el resto de Europa y alrededor del mundo, sabe que las llamas que se levantaron en las calles griegas el 12 de febrero, pueden encender la mecha en otras tierras también. Tenemos la obligación de hacer realidad esta pesadilla del Poder, porque si no se extiende la revuelta más allá de las fronteras estatales, no va a darnos la victoria.

En momentos como estos, donde la Historia se devuelve a las manos de aquellxs que la han escrito con su sudor y su sangre, la solidaridad internacional y reciproca es más importante que nunca. Solidarizarse con la lucha en Grecia, significa meter fuego en las infraestructuras del Estado y el Capital, que quedan a dos pasos de tu casa.

A extender la revuelta!

Solidaridad internacional y explosiva entre todxs lxs oprimidxs!

Muerte a los Estados y el Capital!


# Grecia, Febrero de 2012.
Autor/es desconocido/s.

miércoles, 15 de febrero de 2012

[Atenas] Segundo cumunicado de la okupada Facultad de Derecho

CONVIRTAMOS LA EXPLOSIÓN SOCIAL EN REVOLUCIÓN

La era de la “prosperidad” se acabó. El sueño del acceso al consumo y el avance, como se expresaba en el tríptico “alardeo, consumo, profesión”, de repente, se ha convertido en la peor de las pesadillas. Pero ahora ya no hay vuelta atrás. Los tiempos en los que los patrones exprimían a lxs extranjerxs en las granjas y la construcción, ese tiempo en el que presumías de ser voluntarix en los Juegos Olímpicos, pero tenías una señora de la limpieza de esclava del hogar, eso jamás volverá.

Estás viendo ese lugar donde tu racismo mandó a lxs migrantes todo el tiempo, cómo se acerca a ti y a tus hijxs. Y eso te aterroriza. Cuando la destrucción de otras sociedades, como Europa del Este o Iraq, armaba tus privilegios dentro de la competición internacional, cinícamente, lo disfrutaste lo maximo posible.

¿Quizá sea el momento de abandonar el capitalismo, el nacionalismo y el consumismo? ¿De dejar de pensar como prepietarix de una casa y comprender quiénes son tus verdaderos enemigos? El Estado, los jefes, los maderos, el propio sistema de economía política. Porque no eres tú quien pierde tu trabajo, sino es tu trabajo el que desaparece como posibilidad. La fuerza destructiva del capitalismo amenaza la totalidad de nuestras existencia.

Las únicas posibilidades de supervivecia que el capitalismo deja son las colas de los comedores sociales, hurgar en la basura en busca de comida o el botín del supermercado. Para eso, la única solución es la Revolución Social. Para tener una vida y no sobrevivir solx. Esto requiere un levantamiento contra todas las instituciones económicas y políticas: y que tomemos medidas durante la revuelta, como abolir el Estado, la propiedad, la nación, el sexismo y el patriarcado para traer la revolución a nuestra vida diaria.
HUELGAS SALVAJES, OKUPACIONES AUTOGESTIONADAS, EXTENDED LAS REVUELTAS A TODAS PARTES POR LA REVOLUCIÓN SOCIAL

Okupada Facultad de Derecho
Atenas, 10 de febrero de 2012

viernes, 25 de noviembre de 2011

Mensaje urgente desde la plaza de Tahrir: Uníos a nuestra lucha por la supervivencia de la revolución


Una batalla decisiva se libra actualmente contra una ofensiva represiva potencialmente fatal. Estos últimos tres días el ejército ha lanzado un ataque sin tregua contra los revolucionarios de la plaza de Tahrir y otro lugares de Egipto. Han herido a más de 2.000 de nosotros y más de 30 hemos sido asesinados; y esto solo en el Cairo en las últimas 48 horas.

Pero los revolucionarios siguen acudiendo. Cientos de miles se encuentran en la plaza de Tahrir y en otros lugares de todo el país. Nos enfrentamos a sus gases, a sus porras, a sus fusiles y a sus metralletas. El ejército y la policía nos atacan una y otra vez, pero seguimos resistiendo y respondiendo. Los muertos y los heridos son evacuados a pie o en moto, y otros ocupan su lugar.

La violencia sigue aumentando, pero no cederemos. Los generales no quieren abandonar su poder. Nosotros quremos que se vayan.

Es el futuro de la revolución lo que está en juego: aquellas y aquellos que están en las plazas están dispuestos a morir por la libertad y la justicia social. Los carniceros que nos atacan están dispuestos a matarnos para seguir en el poder.

Lo que está pasando no tiene ninguna relación con las elecciones o con una eventual constitución, ya que nada de ello haría cesar la violencia y el autoritarismo que nos rodean. Lo que ocurre no tiene ya que ver con una llamada “transición” hacia una democracia que se ha visto reforzada por una junta militar y la traición de las fuerzas políticas. Se trata aquí de una revolución, de una revolución total. El pueblo quiere la caída del régimen, y no se detendrá antes de haber encontrado su libertad.

Los gobiernos extranjeros hablan de “derechos humanos” mientras negocian con los generales, intercambian apretones de manos y los legitiman con sus discursos huecos. Los Estados Unidos proporcionan 1,2 millardos de dólares de ayuda militar al ejército egipcio. El ejército y la policía utilizan gas lacrimógeno, pelotas de goma y armas que vienen del exterior. Sus reservas han sido probablemente recompuestas por los Estados Unidos y otros gobiernos durante los nueve últimos meses. Se agotarán de nuevo.

Os pedimos que actuéis:

* Ocupad o bloquead las embajadas egipcias de todo el mundo. Ellas representan actualmente a los militares: hagamos que representen al pueblo egipcio.
* Bloquead a los vendedores de armas. No les dejeis fabricarlas y venderlas.
* Bloquead a las instituciones gubernamentales que mantengan tratos con los generales egipcios.

La revolución continúa porque ella es nuestra única posibilidad.

# Plaza de Tahrir, 22 de noviembre a las 14.00 horas
# Extraído de nohabiafuturo.blogspot.com, autor desconocido.

miércoles, 26 de octubre de 2011

¡Nosotros no estamos, ni somos “indignados”!

La explosión de rabia que se constata en todo el mundo, no parte de ciudadanos jubilosamente indignados, respetuosos del estado de derecho, que se podrían permitir el lujo de la no violencia..., sino, bien por el contrario, de proletarios hartos de explotación y opresión, llenos de bronca y odio contra las condiciones de sobrevivencia, cada vez más insoportables, que nos impone el capitalismo.

¡No estamos indignados, impactados, sorprendidos…!

Lo que hoy queda en evidencia (y ya no es ninguna novedad) son horrores inherentes al sistema capitalista. Las recetas que impone la burguesía son las de ayer, hoy y siempre contra nosotros.

¡La continuidad del sistema actual sólo puede realizarse a expensas de nuestra clase!

¿Porqué indignarse de los excesos del capitalismo y no luchar contra el capitalismo mismo? ¿Porqué indignarse del enriquecimiento de los bancos y no cuestionar su existencia misma, dado que su objetivo es enriquecerse? ¿Cómo indignarse de las dificultades de nuestra clase social, sin poner en cuestión la existencia misma de clases sociales?

Pero tampoco estamos resignados

De manera global y general la correlación de fuerzas favorece a la burguesía que detenta los medios para continuar explotándonos, reprimiéndonos y desapareciéndonos…Sin embargo frente a la flagrante e inocultable incapacidad del sistema capitalista para disminuir la catástrofe que el mismo engendra y la consecuente agravación de todos los problemas humanos las revueltas proletarias se generalizan. Contra dichas revueltas, la burguesía utiliza toda su potencia y todos sus medios para cantonarlas en meros movimientos pacifistas, ciudadanistas, legalistas, apolíticos...buscando encerrarlas en el modelo “socialmente admitido”, en la democracia. Por el contrario nuestro objetivo es superar/reventar todos esos límites establecidos en los cuales quieren encerrar nuestro movimiento.

Estamos profundamente convencidos…

de que el futuro de la humanidad no se jugará en el terreno de las indignaciones multiformes, ni de las causas humanitarias, o los combates individuales...; sino por la conjunción de fuerzas que permitan eliminar este sistema mortífero. Los proletarios están forzados a destruir el capitalismo de raíz si no quieren que este destruya todo nuestro mundo.

¡Estamos en guerra de clases!

Todo lo que se quiere imponer como “indignados” (libros, plataformas, manifiestos, contenidos…) no representa para nada el movimiento de protesta generalizada contra el capitalismo, sino que es, por el contrario, un verdadero chaleco de fuerza que el capitalismo, la democracia quiere imponer para sujetar a los proletarios e impedir el verdadero movimiento y su desarrollo hasta la destrucción del capitalismo.

rompamos con todos los límites “indignados”, ciudadanistas, democráticos…

REAFIRMEMOS LA GUERRA DE NUESTRA CLASE, PARA ELIMINAR POR COMPLETO EL SISTEMA SOCIAL BURGUÉS MUNDIAL.


# Proletarios Internacionalistas

# Octubre 2011

lunes, 17 de octubre de 2011

EL CAPITALISMO NO SE REFORMA, SE DESTRUYE

Soplan vientos de cambios. No hace mucho que la sociedad burguesa se vanagloriaba a sí misma como el mejor de los mundos posibles y reducía toda contestación social a algo meramente marginal. Hoy, esta sociedad basada en la explotación de una clase sobre otra y en la depredación de todo recurso planetario en favor de los números económicos, vuelve a ser cuestionada -aunque sea de forma embrionaria- en todos lados. La agudización de todas sus contradicciones es algo que reemerge irremediablemente en el seno de este sistema social.

El capital aprieta hoy hasta límites insoportables al proletariado, le obliga a sacrificar su vida a los altares del beneficio capitalista, tirándolo a la basura si no le es útil en su sistema productivo, le exprime al máximo aumentando los niveles de explotación en el trabajo, le niega las necesidades más elementales, como son la vivienda y la comida, si no cumple con las leyes económicas, le masacra si es necesario y destruye el medio en el que puede desarrollarse la vida: la Tierra.

En este contexto intrínseco al capitalismo el proletariado vuelve a salir a la calle, pues le va la vida en ello. Atrás se va dejando ese terrible periodo histórico de paz social cimentado en la derrota de las luchas sociales internacionales de las décadas de los 60'-70'. Hoy como ayer no hay otra perspectiva para la vida que no sea la revolución social. Las revueltas que han estremecido recientemente a Grecia, al norte de Africa o Chile son los prolegómenos que anuncian el retorno de la lucha de clases, pese a quien pese .

Frente a esta perspectiva toda una serie de ideologías y organizaciones actúan en el seno de nuestra clase con el objetivo -consciente o inconsciente, eso es indiferente- de neutralizar toda tentativa de transformación social. El reformismo de toda la vida, materializado de múltiples formas, trata de transformar nuestras reivindicaciones en simples reformas al interior del capitalismo, trata de que respetemos los cauces democráticos y de que seamos pacíficos ciudadanos, como si pudiéramos permitirnos ese lujo, trata de aislar a los sectores más decididos utilizando todo tipo de argumentación, trata en definitiva de destruir la lucha desde dentro e impedir que se organice la única solución a nuestros problemas: la destrucción del capitalismo. Perpetuar esta sociedad y sus inseparables consecuencias e impedir afirmar nuestras necesidades, esa es la esencia del reformismo.

Las protestas que se iniciaron el 15 de mayo se enmarcan sin duda alguna en el contexto de reemergencia de la lucha de clases. Su virtud ha sido la de organizarse al margen de los partidos y de los sindicatos, meros aparatos de gestión del capitalismo, pero por contrapartida ha sido incapaz de deshacerse de las principales concepciones del reformismo. Cuando además oímos desde el “15M” que el problema es el enriquecimiento desmesurado de los bancos y no la existencia de esos monstruos, cuando leemos en algún textos que hay que acabar con la corrupción de los políticos y no con ellos, cuando en las asambleas alguien habla que la cuestión es la mala regulación del mercado y no el mercado, o cuando en las manifestaciones se grita contra la falta de democracia y no contra la democracia misma, estamos asistiendo al proceso de liquidación de toda oposición real al sistema dominante. Llegados a este punto, o se asume e intensifica la lucha contra el reformismo, contraponiéndole la praxis que defiende realmente nuestras necesidades, impulsando la ruptura revolucionaria, o el “15M” acabará por convertirse en la caricatura de la rebelión y en un movimiento de canalización y destrucción de toda oposición real al capital. En este último caso será lanzado también al basurero de la historia por la nueva oleada de luchas que se va abriendo paso.

Nuestra lucha no es contra los excesos del capitalismo, sino contra el capitalismo

El capitalismo no se reforma, se destruye.
El reformismo no se elude, se combate.


# Bloque combativo
# Manifestación del 15-O en Asturies (España)

jueves, 13 de octubre de 2011

12 DE OCTUBRE, UNA VISION ANARQUISTA

Ser un ave enérgica y longeva viajando por la isla, subiendo o bajando viendo desde el primer desembarco hasta el buque que acaba de arrancar en cualquier oriya de esta inmensa tierra bautizada por los vencedores como esposa del descubridor. Ir y venir zigsagueando por los ríos, planear al ras de las abruptas montañas, atravesar de un tirón el desierto del sol y ver en todos lados humo de fábrica, la misma peste invadiendo comunidades, el sinsabor de la impotencia mascullada. Ser esa ave que ve la sangre salpicar, los árboles llorar, las lágrimas correr en caudal ..... mirar las palizas que empezaron hace más de 500 años... las violaciones apuñalando vidas....filas de fusilamientos para rebeladxs..... latigazos a la entrada de cuevas mineras........calcular en millones las muertes desde entonces y seguir viendo humillaciones diarias para endurecer de vidrio a lava, esos ojos de pájaro acumulando furia.

Se puede elegir a Bolivia como símbolo sin silenciar a tantísimas comunidades que en esta misma semana, esta de octubre de dos mil once, están ahí sin poder soportar otra reestructuración del capital, algún nuevo intento por convertir esa tierra donde viven en otro emprendimiento industrial, minero o forestal. En el noreste de Argentina, al sur de Chile, en la selva venezolana o en la amazonia peruana, siempre balas, celdas y alambrados.

Bolivia en esta època tiene mucho de representativo, quizá por ser el estado donde mayor cantidad de comunidades y étnias reivindican una lengua y costumbres propias, o tal vez por la desidida resistencia que esas personas arriesgan sobre el territorio que ancestralmente ocupan, o por ahí por estar en el corazón del sur de América, pero sin dudas ni casualidad, en Bolivia la opresión tiene los mismos rasgos indígenas que sus muertes. Miles marchan a pie desde el Tipnis hacia La Paz; en el camino superaron fuerzas policiales y agresiones de paramilitares cocaleros que defienden la construcción de una carretera financiada por el estado brasilero para garantizar la ruta del narcotráfico de cocaína, ese veneno que congela la alegría y aprisiona vidas, como cualquier otra droga legal o ilegal que farmacias o policias venden.

Bolivia es la mejor demostración de que el Estado no admite ninguna diversidad más que la electoral, la ley es la norma y su violencia la única legítima. Alentando para registros históricos los conteos de muertes y relatos de masacres iniciadas en 1492, aquí voy a plantear una discrepancia con cierto discurso simplista y purista ante esta fecha. Por un lado el europeo como sistema industrial sólo es entendible con los recursos minerales y vegetales sacados de estas tierras; la civilización y la esclavitud moderna llamada proletarización es el reverso de la colonización de “los pueblos bárbaros”. Por otro lado el reclamo de “devolución de tierras”, o la idea de “pueblos originarios” abandona la crítica y relega a condicion de víctima a quienes estan en la misma necesidad de lucha que todxs lxs oprimidxs. Las comunidades “indígenas” también tienen sus jerarquias, sus estructuras de poder, el machismo no es menor que la occidental ni en este territorio la opresión empezó con la corona española; el imperio Inca ha sido tan sangriento como el Azteca o el Egipcio. Y luego, a nosotrxs qué, a quien nonos reconocemos “originarix” ni “extranjerx”, ni “argentinx” ni “ciudadanx”, si esta tierra le pertenece a lxs mapuches ¿a donde vamos lxs mestizxs?. Este simplismo victimista olvida que lo único permanente es el cambio, que la humanidad es una especie nómade, mutante, híbrida, que las fronteras las imponen los Estados y las nacionalidades son para lxs conformistas.....la cultura es tan caótica como el fuego.

que viva el mestizaje, cuestionar cualquier autoridad, no olvidar a Àfrica,
y que la guerra continué hasta la liberación total


# colibrí
# 12 de Octubre de 2011, lugar desconocido.