Anónimo
Chile, 04/01/2026
• El antiimperialismo reducido a un simple "anti EE.UU." es un problema, cuando existe más de un polo imperialista en la actualidad (China-Rusia). No hay imperialismo bueno.
• Hablar de soberanía nacional (desarrollo del capital local), autodeterminación de los pueblos (que ignora la existencia de clases sociales) y defensa de la democracia (siempre burguesa) es reforzar la ideologia de la clase dominante.
• El desastre de la gestión del capital del "Socialismo del Siglo XXI" es patente hace años, la degradación del nivel de vida del proletariado y la enorme migración, es una consecuencia material de dicho "proceso".
• Hoy somos testigos de una nueva reestructuración interimperialista del capital en el mundo por medio de las armas (Venezuela, Ucrania, Palestina, etc) en donde no podemos perder de vista que el principal enemigo siempre está en casa, y es "nuestra" propia burguesía.
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Análisis del conflicto en Venezuela desde una PERSPECTIVA MATERIALISTA HISTÓRICA
1.- La naturaleza
del Estado venezolano:
El gobierno de Maduro representa una burguesía
estatal petrolera que surgió del proceso bolivariano, que aunque
inicialmente incorporó elementos antiimperialistas, se consolidó
como una fracción burguesa con intereses particulares. La “izquierda
del capital” como categorización es precisa: un proyecto que
administra elcapitalismo nacional mientras disputa márgenes de
autonomía dentro de la división internacional del trabajo.
2.- Intervención
estadounidense:
Las sanciones económicas, el reconocimiento de
gobiernos paralelos y la presión militar constituyen formas de
intervención que responden a:
- Control estratégico
de recursos energéticos
- Contención de
influencias extra-hemisféricas (China, Rusia) en zona
tradicionalmente bajo hegemonía estadounidense
- Disciplinamiento
para impedir que modelos alternativos de gestión capitalista (aún
dentro del marco burgués) ganen legitimidad
3.- Dimensión
interimperialista:
Efectivamente, Venezuela se ha convertido en campo
de competencia entre EE UU. (potencia hegemónica en declive
relativo) - China (potencia
ascendente mediante inversiones, préstamos y , acuerdos petroleros)
Rusia (apoyo militar y energético como forma de proyección
geopolítica).
Ante el conflicto en Venezuela, el programa histórico proletario debería afirmar:
Independencia de clase absoluta y Derrotismo revolucionario: Ni apoyo a Maduro (burguesía estatal con retórica antiimperialista), ni a Guaidó/EE.UU. (burguesía prooccidental).
Unidad internacionalista: La crisis venezolana muestra la bancarrota del capitalismo nacional como solución. Solo la revolución obrera internacional puede resolver las contradicciones interimperialistas.
Autoorganización obrera: Apoyar solo las iniciativas que surjan de la clase trabajadora venezolana independientemente de ambos bloques estatales.
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